De un tiempo a esta parte, siento la necesidad de defender a cada ocasión, desde una perspectiva ciertamente subjetiva pero ante todo crítica, la música que se hace de forma honesta. Me refiero a todo aquello que se produce con sencillez y corazón, con una idea clara y sin irse por las ramas, lo cual no está jamás reñido (y aquí quería yo llegar) con unos buenos valores de producción y, en general, con hacer música de calidad. Esto no va en detrimento de artistas que arriesgan y experimentan, que no juegan a lo seguro, sino todo lo contrario; quiero que la música que se crea sin grandes pretensiones ni alardeos reciba el valor que posee y que merece.

“Chaos”: soul intimista para quienes no sabemos de esto

No hace falta tener ningún recorrido con el soul para estar enamorado de la música de Nora Norman y del carisma que desprende su particular “Chaos”.

Y sí, todo esto tiene que ver con mi perspectiva personal y coyuntural, pero también desde mi análisis no puedo sino alabar y admirar el trabajo de muchos grupos y artistas emergentes que no se adscriben a etiquetas fáciles y prefieren que su bandera para darse a conocer sea una música con alma y personalidad, en la que sea su voluntad expresiva lo que priorice. Por eso no me hace falta tener ningún recorrido con el soul para estar enamorado de la música de Nora Norman y del carisma que desprende su particular “Chaos”.

Fotografía: Promo

Referente para nuevas voces del soul en nuestro país

Da igual si lo único has escuchado de Stevie Wonder es aquello de “Si bebes, no conduzcas”, porque el estilo de Nora Norman, que bautizó como acid chaos, tiene la cualidad de ser extremadamente atractivo y accesible para cualquier oyente, tan familiar y vintage como moderno y refrescante.

Pero, ¿por qué recomiendo tan encarecidamente dejarse llevar por el tranquilizador influjo del estilo de Norman? Sus referencias se retrotraen a décadas pasadas, y quizás muchas personas no sepamos de dónde viene la pasión y el amor por el soul que este elepé exuda. ¿No deberíamos investigar un poco antes? Pues, en realidad, no hace ninguna falta. Da igual si lo único has escuchado de Stevie Wonder es aquello de “Si bebes, no conduzcas”, porque el estilo de Nora Norman, que la de Sabadell (no olvidemos que este trabajo es producto nacional) bautizó como acid chaos, tiene la cualidad de ser extremadamente atractivo y accesible para cualquier oyente, y la fabulosa limpieza de la producción de Milo García logra que “Chaos” resulte tan familiar y vintage como moderno y refrescante. Esto es fácil de apreciar en “Did It Wrong”, cuyos ritmos electrónicos y ambientales, que tan bien armonizan con los embates sincopados del piano y la guitarra, resultarán conocidos para alguien tan poco avezado en estas lides como el arriba firmante. Es sencillísimo entrar en el juego de esa voz tan dulce y clara, del ritmo seductor y energético que se vuelve más jazzy y plácido en “Long Gone”. En temas más reposados como éste tenemos mejor ocasión de atender a las modulaciones vocales de Norman, que parecen flotar sin esfuerzo a través de la mezcla y transportarnos consigo.

En “Chaos” destaca la combinación de elementos antiguos y contemporáneos para producir texturas sorprendentes y potentes. Hay, en líneas generales, un excelente equilibrio entre todos los instrumentos, incluso cuando se añaden líneas como el viento metal o la percusión electrónica.

Pero Nora Norman también sabe subir el listón del ritmo, y temazos como “What If” dan buena cuenta de ello. Nos encontramos ante una de las mejores muestras de cómo la combinación de elementos antiguos y modernos produce texturas sorprendentes y potentes. La electrónica vintage, la batería frenética y los solos de guitarra poderosos son sólo el marco para una canción llena de fuerza donde la voz es la protagonista indiscutible. Esto también se aplica, con intenciones bien diferentes, a cortes como “Confused”, cuyo aire melancólico e intimista es también otro de los puntos fuertes del disco. Aquí la producción se permite limitar la base y la melodía a lo más ambiental durante los estribillos, donde la vocalista destaca sin alardeos antes de los crescendos de los estribillos y hacia la coda final, precedida de otro solo de guitarra que jamás quita importancia al conjunto ni parece fuera de lugar. Hay, en líneas generales, un excelente equilibrio entre todos los instrumentos, incluso cuando se añaden líneas como el viento metal de la fabulosa “She May Have Done It Wrong”, que con su percusión electrónica, marcada pero no machacona, incita al baile y a la sonrisa sin perder ese deje nostálgico tan característico, como si evocase un atardecer o un fin de fiesta.

En el ecuador del trabajo, “Beginning” abre conducida por una guitarra muteada en un tono más bajo (hola, “Rolling in the Deep”). Las canciones intimistas y personales, pues, no están necesariamente ligadas al piano, que sí aparece pero más como contrapunto luminoso que como eje. A pesar de todo, el tema se permite añadir un puente que eleva el final del tema para darle brillantez. El buen rollito se recupera con fluidez en “I Was The One”, donde la sección de viento vuelve a llevar la voz cantante. Esta canción desprende una calidez reconfortante, reforzada por la colaboración de Devonte, cuya voz más grave y resonante aporta un excelente contraste a la de Norman. “Blessings” vuelve al terreno de la electrónica ambiental y la percusión digital, adoptando aires misteriosos con esa entonación a veces susurrante de la artista y esa suerte de viento que ulula en momentos puntuales, y si bien no llama tanto la atención como temas previos, ofrece un enfoque distinto de texturas que, a estas alturas del disco, ya nos son conocidas.

“Chaos” es un elepé potente y enérgico que da nueva vida a un soul que en España parecía olvidado, aglutinando con habilidad referencias clásicas y contemporáneas para dar lugar a un estilo renovador y atrayente que cualquiera puede disfrutar. Sus letras personales e intimistas no entran en conflicto con canciones bailables, potentes y emotivas, y consigue que ambas vertientes abanderen el carácter de Nora Norman.

A punto de terminar el disco, Norman regresa al piano sutil y al intimismo lírico y vocal con “Angel”, un tema dulce y brillante que toma fuerza a medida que avanza para construir un crescendo espectacular en lo vocal y en lo instrumental en su última parte, con el inesperado regreso del viento metal y las guitarras apasionadas, antes de volver al reposo de la línea inicial. Finalmente, “Time” nos recibe con punteos claros cargados de reverb mientras Nora Norman entona sus últimas y personales líneas. Es casi más fácil apreciar aquí su fuerza, puesto que casi no hay instrumentación de entre la cual deba elevarse, y destaca con solidez sin artificios de por medio durante cinco minutos cargados de paz.

“Chaos” es un elepé potente y enérgico que da nueva vida a un soul que en España parecía olvidado, aglutinando con habilidad referencias clásicas y contemporáneas para dar lugar a un estilo renovador y atrayente que cualquiera puede disfrutar. Sus letras personales e intimistas no entran en conflicto con canciones bailables, potentes y emotivas, y consigue que ambas vertientes abanderen el carácter de Nora Norman. Uno que sólo cabe esperar que disfrutemos por mucho más tiempo.

Nora Norman – Chaos

8.0

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115

Nora Norman debuta con un “Chaos” que ya está siendo referente para nuevas voces del soul en nuestro país. Su capacidad para armonizar sonidos vintage y modernos, de jazz y funk con electrónica, así como piezas enérgicas y bailables con temas autobiográficos sobre su autodescubrimiento, hace de este un elepé sólido que le augura un futuro exitoso a su autora.

Up

  • La producción de Milo García es pura y natural, sin artificios ni elementos que rompan la unidad de los temas. A destacar su capacidad para combinar texturas clásicas con elementos de electrónica contemporánea.
  • La voz de Norman es una herramienta versátil que se adapta a todas las circunstancias y no pierde el tiempo con florituras vacías.
  • El orden de canciones es apropiado para equilibrar las canciones más reposadas y las más animadas.

Down

  • Los últimos tres temas pueden hacerse un tanto más lentos por la primacía de baladas.