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En “Humility” encajan todas las piezas pasadas, presentes y futuras de la discografía de la banda animada, y como resultado encontramos un tema lleno de personalidad, con una producción colorida y consistente, cargado de rollo veraniego y con un apartado lírico profundo pero accesible.

Ya llegará el verano, vestidos estivales, el sol en la cara quemando”. Así lo cantan Carolina Durante en “En Verano, Ornitofilia”, una canción que muchas y muchos bohemios-wannabe que vamos de underground teníamos previsto cantar estas vacaciones hasta la saciedad haciendo el paria por la calle bajo el sol y refrescándonos el gaznate con cerveza bien fría. En esta época del año, a veces relajada hasta la apatía, hay canciones que el cuerpo te pide igual que una caña providencial bajo las sombrillas de las terrazas, y como aquí somos una peña muy alternativa no íbamos a conformarnos con cualquier cosa. Sin embargo, un nuevo y más o menos inesperado competidor ha saltado al ring del buen rollito con intenciones menos pasotas para quitarle el puesto a la canción de los madrileños: the one, the only, the real motherfucking Gorillaz.

Nunca se dice suficiente que Damon Albarn es un culo de mal asiento, y para quienes lo amamos siempre es un placer escuchar todo lo que produce su hiperactividad creativa, más aún cuando parece obedecer a un sentido del humor particular. Es algo que pasó hace hace prácticamente un año con “Sleeping Powder”, un stand-alone de la banda animada que Albarn debió componer en cosa de cuarto de hora (videoclip maravillosa y deliberadamente cutre incluido) con la sana intención de contestar a todas las personas que se quejaban de que en “Humanz”, quinto álbum de estudio de Gorillaz, no había suficiente 2D, o, lo que a priori es lo mismo, suficiente Damon Albarn. El de Colchester, no obstante, llevó ese mantra un poquito más lejos de la cuenta y declaró que la canción es exclusivamente de 2D, hasta el punto de que, al tocarla en directo, él sólo hace los coros y toca la guitarra mientras que en las estrofas se queda parado como un robot en standby. Cachondeo puro, pero por justificación creativa que no falte.

El tema, curiosamente, fue acogido casi con más entusiasmo que “Humanz”, un álbum que crítica y público definieron de forma casi unánime como ‘está bien, pero…’. Había algo en ese trabajo que fallaba; quizás fuera la excesiva producción, el elevado número de temas de duración curiosamente exigua que no les permitía soltarse lo suficiente o un número de colaboraciones que, pese a ser marca de la casa y algo a lo que los fans del grupo deberían estar acostumbrados, resultó excesivo y parecía ahogar la esencia de un trabajo demasiado oculto bajo capas y capas de producción. Habrá quien se esté impacientando con el contexto, porque en el título de esta reseña pone lo que pone, así que vamos al grano.

Entre marzo y abril de 2018 Gorillaz presentaron algunos temas nuevos en su gira americana, como “Ode to Idaho” o “Hollywood”, algo que hasta ahora prácticamente no había ocurrido. Albarn llegó a anunciar en Chile que habría disco en un par de meses y, ¡alégrome todo!, la profecía era cierta. The Now Now”, elepé grabado durante la gira de “Humanz”, será el sexto disco de Gorillaz, verá la luz el 29 de junio y su evangelio será proclamado por dos apóstoles que la pasada semana llegaron a nuestras notificaciones: “Lake Zurich” y “Humility”. Y si algo puede decirse de ambos temas, a pesar de que es el segundo el que tiene más chicha para ser analizado, es que traen consigo el eco de los mejores Gorillaz desde “Plastic Beach”.

“Lake Zurich” es un gran tema, una suerte de jam de electrónica ambiental que se retrotrae a “The Fall” pero buscando en sus sintetizadores ese deje vintage y más amable del reciente “Humanz”, al tiempo que evoca algunos temas de la primera era como “Faust”. Sin embargo, aquí el plato fuerte es “Humility”. El hecho de que venga acompañado de un soberbio videoclip, lleno de color y cameos estelares (como el director Spike Lee o el actor y frontman de Tenacious D Jack Black) no debería suponer una grandísima sorpresa, pero sí es relevante para hablar del espíritu que trae consigo este tema.

“Humility” es un canción que, a nivel de texturas sonoras, temas líricos, estilo y espíritu toma lo mejor de todos los trabajos de Gorillaz hasta la fecha y se las apaña para hacer algo absolutamente innovador y refrescante, lleno de buenas vibraciones veraniegas, aunque con un trasfondo lírico algo más serio de lo que pueda parecer. Si atendemos solo al sonido, el tema retorna a la plasticidad (no pun intended) de las texturas electrónicas de “Plastic Beach”, con el buen rollito casi bailable de canciones de su más reciente trabajo, como “Strobelite”. Hay que destacar el contraste entre la electrónica predominante y el contrapunto analógico aportado la soberbia adición del guitarrista de jazz George Benson, algo que también nos hace volver a los orígenes de la banda.

Por ese mismo camino se mueve también el videoclip, parte inextricable del espíritu de la banda en cada una de sus fases y definitoria del espíritu temático de cada una de ellas. En este caso, está preñado de referencias visuales de los primerísimos trabajos (la calaverita de Bonesy, los cartelones de “Choose Pazuzu”…) que quizás sólo los fans más veteranos o más metidos en el rollo puedan pillar, pero que aun así acompañan el aspecto desenfadado y un poco gamberro de todo el vídeo. No obstante, los paralelismos con sus inicios no acaban ahí, sino que prosiguen en las letras.

El apartado lírico de Damon Albarn siempre ha sido de altísima calidad, pero muchas veces se hace críptico. No obstante, quien haya atendido mínimamente a las entrevistas con el músico sabrá que el tema central de este sexto álbum es uno muy concreto: el Brexit. Albarn siempre se ha mostrado abiertamente en contra de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y esto tiene su evidente sello en la frase más repetida de la canción: I don’t want this isolation”. El aislamiento derivado de los vaivenes de la modernidad era uno de los temas recurrentes de “Gorillaz”, y canciones como “Slow Country” dan buena cuenta de ello, pero aquí trasciende esa intención más personal y busca que su mensaje no se quede ahí sino que llegue a la categoría de tema político, un mensaje que, en realidad, siempre ha estado presente en sus letras.

Se ha hecho la luz, damas y caballeros: en “Humility” encajan todas las piezas pasadas, presentes y futuras de la discografía de la banda animada, y como resultado encontramos un tema lleno de personalidad, con una producción colorida y consistente, cargado de rollo veraniego y con un apartado lírico profundo pero accesible. Los nuevos Gorillaz son los mejores Gorillaz en años (al menos aquí), porque miran a todo lo que han hecho hasta ahora pero el resultado es cien por cien original, y estos adelantos son la muestra de un proceso creativo natural, sin prisas ni artificios, que augura un elepé de los que marcarán el año. Permanezcan atentas y atentos: ya llegará el verano.