Parece que a DMA’s no hay quien le quite el sambenito gallagheriano. Por supuesto, ellos tampoco han hecho mucho para remediarlo (al menos todavía). Si su EP homónimo con el que se presentaron al mundo en 2015 ya exhibía un estilo fuertemente influenciado por Oasis, los australianos no hicieron más que subrayar esa condición al año siguiente con la edición del que fuera su notable debut en largo, “Hills End”. Las comparaciones son obvias y no hay a quien se le escape ante lo evidente de su propuesta. Sin embargo, a Tommy O’Dell, Johnny Took y Matt Mason no parece importarles en absoluto.

No sabemos si se trata de un estilo natural o impostado, pero es lo que saben hacer y la fórmula les funciona. Con estas formas se atrevieron a versionar con gran acierto el superéxito “Believede Cher para la radio australiana triple J, y la respuesta del público no pudo ser más satisfactoria ante la emoción y la calidez que le confirieron. Innatos o no, esos modos les son ya habituales tanto a nivel compositivo como interpretativo y convencen. Más, si vemos cómo a partir de ellos se empieza a construir muy tímidamente.

“For Now”: un grupo en plena transición

Un disco continuista repleto de buenas canciones con atributos de cambio. Aunque mantienen su esencia primigenia, avanzan un cambio que podría granjearles una personalidad propia con la que escapar de la alargada sombra del britpop más guitarrero.

For Now es un disco continuista repleto de buenas canciones con atributos de cambio. En este nuevo registro discográfico podemos apreciar cómo DMA’s incorporan algunas nuevas formas de expresión: buscan sus propios dejes melódicos, subrayan el jangle-pop que tanto brillaba en su lanzamiento anterior, juegan más con las guitarras expansivas y el shoegaze y apuestan firmemente por el uso del sintetizador, un instrumento que, si bien no es omnipresente, tiene algunos momentos de protagonismo que esbozan un camino interesante para estos tres muchachos de Sydney. Al menos mientras sigan contando con productores como Kim Moyes, pieza fundamental en este sutil amago por ampliar sus horizontes estilísticos y sonoros.

Fotografía: Jesse Lizotte

Otras formas, más personales, son posibles

DMA’s incorporan algunas nuevas formas de expresión: buscan sus propios dejes melódicos, subrayan el jangle-pop que tanto brillaba en su lanzamiento anterior, juegan más con las guitarras expansivas y el shoegaze y apuestan firmemente por el uso del sintetizador.

El álbum comienza con la vigorosaFor Now, la pieza que mejor sintetiza lo que es este trabajo y DMA’s en este momento. Tremendamente contagiosa e hipnótica, aquí confluye la base jangle, las atmósferas shoegaze y la electrónica como telón de fondo para rellenar cualquier espacio que pudiera quedar en ese muro de sonido que se nos viene encima. Grandísima apuesta. En Dawning encontramos una canción cortada con el patrón que definía los parámetros del álbum anterior. Luminosa y pegadiza, de tendencia acústica, melancólica y ornamentada con unos sencillos pero efectivos punteos de guitarra eléctrica. Aunque ahora viene rematada con un finísimo colchón electrónico que tomará cierta relevancia al final de la composición.

El sintetizador contará con una presencia más explícita enTime & Money, que incluso arranca con percusión electrónica. Y aunque su intervención sea tan escueta como anecdótica, nos hace ver un interés por parte de la banda en expandir sus límites y jugar con nuevas posibilidades creativas. Salvando la nocturnidad que desprende el puente, es una composición que suena esperanzadora, particularmente en los estribillos y en la última parte del tema, donde el trío muestra una faceta que amenaza con volverse bailable de un momento a otro, adoptando un inusitado optimismo difícil de prever. Pero DMA’s no tardarán en caer presas de su instinto musical con la romántica In the Air. Jangle-pop y pasajes dreamy que dan forma a la balada más convencional del elepé.

Aunque de forma tímida, “For Now” presenta otra manera de hacer las cosas. Desde unas melodías que les son más propias hasta los acompañamientos e, incluso, el estilo de las canciones, adentrándose en terrenos sintéticos y bailables que impulsan su propuesta.

Bastante más arriesgada se revela The End, donde salen completamente de su zona de confort. Dejando atrás cualquier atisbo britpopero, la banda se sumerge en un mar de atmosferas sintéticas y etéreas que apoyan las estrofas y que posteriormente servirán de sustento al sorprendente ritmo funky del estribillo. Un ejercicio encomiable que hace de este corte el más arriesgado del disco. Con la vitalista Warsaw regresamos al sonido ordinario y luminoso de siempre, aunque con un valor añadido: todo suena más propio. Incluso las melodías de Tommy O’Dell, el elemento más mimético del grupo, toman una vía alternativa que las diferencia de las manufacturadas por los Gallagher.

Mención especial merece Do I Need You Now?, el temazo del álbum, donde los sintetizadores lo son todo, lo dominan todo, y a ellos se supeditan el resto de instrumentos. Un corte majestuoso de exquisitas estrofas y mejores estribillos que nos conducen a un final abrumador con toques de armónica y voces oníricas que elevan la propuesta de DMA’s a otro nivel. Lástima que no tarden en asentarse en un estilo que les es más propio, aunque con una composición cargada de garra y nervio. Break Me evoca en sus estrofas a los Stone Roses, pero rápidamente vira hacia los Oasis más briosos y contundentes en los estribillos y el final de la canción, que supone todo un tsunami guitarrero que nos hace pensar en el estilo de temas como “Cigarettes & Alcohol” o “Some Might Say”.

Al final, “For Now” es un trabajo de transición que mantiene la esencia pero donde ya se percibe un cambio. DMA’s parecen más autónomos, menos dependientes de un legado que a ellos no les corresponde preservar. Quedamos a la espera del salto definitivo.

Lazy Love trae de vuelta el jangle-pop de carácter alegre y estribillos pegadizos. Una buena pieza anclada en lo convencional que por inocua no dejará huella alguna en el oyente. Mucho menos, después de las cuatro composiciones que la preceden y que constituyen el núcleo más interesante de este registro. Por su parte, Tape Deck Sick se inicia con un escueto y efectivo riff a bordo del cual llegaremos hasta un estribillo eficaz que nos hará pensar en los estadounidenses R.E.M., tanto por estilo como por carácter. Y de la vitalidad de esta a la melancólica e introspectiva Health, el momento más apesadumbrado del disco a pesar de que deja entrar algo de luz en los estribillos. Un corte bien armado que pasa casi sin darnos cuenta ante la incorporación de una austera percusión, del sintetizador y de un piano (como nuevo recurso sonoro), que consiguen aligerar la pieza con gran acierto.

Y llegamos al final del elepé con otra bonita balada que lleva por título Emily Whyte. Más briosa que la anterior y con unos escuetos y maravillosos interludios de guitarra eléctrica que la dotan de un gancho efectivo de marcado carácter comercial que la hace apta para su radiodifusión masiva. Así termina un álbum que, aunque de forma tímida, presenta otra manera de hacer las cosas. Desde unas melodías que les son más propias hasta los acompañamientos e, incluso, el estilo de las canciones, adentrándose en terrenos sintéticos y bailables que impulsan su propuesta. Al final, “For Now” es un trabajo de transición que mantiene la esencia pero donde ya se percibe un cambio. DMA’s parecen más autónomos, menos dependientes de un legado que a ellos no les corresponde preservar. Quedamos a la espera del salto definitivo.

DMA’s – For Now

7.5

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Los australianos DMA’s regresan dos años después de su debut con otro buen puñado de composiciones disfrutables y efectivas que, aunque mantienen su esencia primigenia, avanzan un cambio que podría granjearles una personalidad propia con la que escapar de la alargada sombra del britpop más guitarrero.

Up

  • Se percibe un cambio latente con el que pronto deberían ser capaces de conseguir una personalidad distinguida.
  • Su capacidad para crear grandes melodías sigue intacta.
  • Abren tímidamente su abanico sonoro y estilístico para arriesgarse con algún ritmo funky y atmósferas electrónicas.
  • “Do I Need You Now?” supone una muy grata sorpresa. Para mí, el mejor tema del disco.

Down

  • Aunque no hay un tema prescindible, tampoco hay ningún trallazo directo que destaque sobre el resto, como ocurría en su álbum anterior con temas tan contundentes como “Timeless” o “Too Soon”. Sólo “For Now” logra mantener el tipo a este respecto.
  • “Break Me” no es que evoque, sino que suena completamente a una síntesis entre The Stone Roses y Oasis, algo de lo que deben desprenderse cuanto antes.