Sabemos que, no tan en el fondo de vuestros corazones, hayáis una suerte de gustillo masoquista en los solapes. Nosotros también, por qué ocultarlo. Quiero decir, ¿de qué hablaríamos sino durante las dos semanas previas al Primavera? Luego están todas las razones filosóficas y psicoanalísticas, del rollo que el placer y la alegría no existen sin el contraste del dolor o la tristeza, o porque nos hemos pasado el año anunciando las ganas que teníamos de ver a, yo qué sé, alguien con nombre rarito al que no conoce ni Pujol y a quien, ¡oh, qué mala suerte!, han puesto a la misma hora que Lorde, y Lorde es Lorde, ¿no? En el orden de prioridades vitales de cualquier persona mentalmente saludable, está Lorde antes que… Tutu… ¿No? Con el debido respeto, ¡eh! Pero, en fin, bueno, que aquí van los peores solapes del Primavera Sound de este año.

Unknown Mortal Orchestra VS Björk (Jueves 31 de mayo 21:35 – 22:35 VS 22:00 – 23:30)

Parece difícil creer que Björk pueda tener algún tipo de competencia más allá de… De nadie. Al fin y al cabo, las razones de la gente para querer ir a verla son tantas y tan diversas, desde el clásico ‘soy su fan número uno y la sigo desde que era un cigoto’ hasta el más reciente ‘es que quiero comprobar si de verdad tiene una vagina protuberante en la frente o solo era un publicity stunt para la portada de su último “Utopia’. Y no es que la longevidad conlleve una calidad superior irremediable y necesariamente, pero cuatro décadas de carrera, no dejando indiferente a nadie álbum tras álbum, parece que podrían ser capaces de imantar a todo el público hacia el escenario Seat en el que actuará, dejando a los neozelandeses Unknown Mortal Orchestra más secos que la mojama. Sin embargo, la vida sería muy aburrida si todo funcionara con esa lógica matemática irrefutable; a sus ocho añitos, UMO ya carga en la mochila con unos cuantos hits tripifantásticos que, sin haber sido diseñados para ello, conquistan como la más degenerada campaña de márquetin los cerebros de sus oyentes. Claro que la experiencia ayuda y otorga muchos valores, pero lo nuevo necesita más amigos, así que, aunque parece probable que esta batalla la gane la casta artística islandesa, Unknown Mortal Orchestra no estarán solos.

Nick Cave & The Bad Seeds VS Vince Staples (Jueves 31 de mayo 23:40 – 01:10 VS 00:40 – 01:40)

Es cierto que no se puede culpar a la organización del festival de haber hecho un solape estilísticamente doloroso en este caso, pero eso no quita que nos encontremos ante uno de los dilemas más duros de todo el cartel. En una esquina del cuadrilátero tenemos al australiano más carismático de la Historia (diría de la música, pero quizá valga así, en general). Nick Cave es probablemente el referente más grande de esta edición, y su peso en la música popular supera al de todos los demás artistas de calle. En la esquina contraria, tenemos al rapero con la lengua más acertada (y la cabeza más graciosa) de los Estados Unidos de América. De entre los tres peces gordos del rap norteamericano de este cartel probablemente Staples sea el más aseado y aceptado entre los aficionados-pero-no-tanto al género. Por eso y porque, pese a todo, Nick Cave no es para todos, prevemos un reparto relativamente equitativo de público entre estos dos titanes de la lírica. Personalmente: una tragedia.

Father John Misty VS Rhye (Viernes 1 de junio 20:20 – 21:20 VS 20:25 – 21:10)

A los de la diócesis del Padre John Misty igual les dará un poco la risa que hayamos siquiera considerado esto como un solape: ni el propio Dios podría interponerse entre el pastor más molón de la congregación folk y sus sensibleros feligreses. Seguro que es cierto que hubo algo de opresión cultural en su estricta educación evangelista a las afueras de Washington D.C., pero más cierto aún es que insufló al nacido Joshua Tillman del aura de infalibilidad que sólo el auténtico misticismo otorga. De las ventajas de la fe, esas que hacen que todo parezca posible y nada realmente malo en el gran plan divino de la vida, son de las que no goza el canadiense Rhye (proyecto de Michael Milosh), quien dedicó su último “Blood” a una exaltación bastante explícita y frágil de la carne de su nueva novia. Esto tiene sus propios alicientes, obviamente, que sumados a la moderada bajada de éxito crítico del último “Pure Comedy” con respecto al anterior y más apreciado “I Love You, Honeybear, podrían hacer sufrir a Tillman las consecuencias del atractivo espiritualismo terrenal de Rhye, que se gasta un minimalismo más cercano a la Tierra que el suyo. Entre el cielo que representa Father John Misty y el suelo que encarna Rhye hay una zona gris de público que no sabemos si subirá o bajará. Ya lo veremos. Y sí, sabemos que Rhye también actúa el domingo, pero el domingo no hay quien se levante del sofá, así que no cuenta.

Mogwai VS The National (Viernes 1 de junio 21:20 – 22:30 VS 21:30 – 22:45)

Así como los anteriores solapes podrían entenderse desde el principio de que apuntan a públicos en general diferentes, este sí que no logro entenderlo. La cabeza maquiavélica que lo haya gestado probablemente tenga sus buenas razones para hacerlo, pero desde luego ha roto algunos miles de corazones en el camino. Y es que Mogwai y The National no tienen un estilo similar, ni siquiera comparten género, pero no cabe duda de que el target de su público es similar. Y esto es porque, francamente, cualquier aficionado al rock actual con un mínimo de criterio sabe apreciar la belleza sutil e intrincada de ambas bandas. Unos, desde el puro instrumentalismo y el post-rock más canónico, que para eso son quizá los mayores popes del género. Los otros, desde el rock lento e inteligente, directo a tu corazón, que dirían los Kokoshca. No hay fallo ni acierto en este caso: elijas lo que elijas, gozarás de un conciertazo y te lamentarás de no haber ido al otro, todo a la vez. Maldito Primavera.

Migos VS Charlotte Gainsbourg (Viernes 1 de junio 23:00 – 00:00 VS 23:30 – 00:30)

En cuanto a solapes verdaderamente preocupantes para un porcentaje mínimamente elevado de la población, no está claro que el de Charlotte Gainsbourg y Migos pueda considerarse como tal. No es que sea imposible que alguien disfrute del trap más zafio y mercantilizado del planeta y, más tarde, de un poco de indie pop electrónico francés que musica poemas de Sylvia Plath, pero sí es altamente improbable. Quizás la única para la que suponga un dilema real el quedarse con Charlotte Gainsbourg o pasarse a Migos sea la propia Charlotte Gainsbourg, quien se ha confesado fan de Cardi B y, potencialmente, podría estar interesada en ver de qué va lo movida de su novio. Desde El Quinto Beatle nos inclinamos a pensar que, por una cuestión de ad libs pegadizos, “Versace”, “Bad and Boujee” y memes, la balanza de público se inclinará a favor de los a Migos, aunque, gracias a esos mismos atributos, habrá quienes huirán despavoridos hacia la agridulce Charlotte y lo más lejos posible de semejantes himnos globales a la decadencia occidental. Es la típica historia del gigante contra el menos gigante, un mediocre pero omnipresente “Culture II” contra un excelso y más minoritario “Rest. Probablemente, el solape más polarizante de este Primavera.

HAIM vs The Internet (Viernes 1 de junio 00:15 – 01:15 vs 00:20 – 01:20)

A ver: los fans de HAIM son fieles y generosos amantes, sí. Lo que pasa es que ya fueron la súper sorpresa de la pasada edición, y la urgencia de verlas no es tanta. A algunos incluso les dará rabia que repitan porque esperaban otra cosa, algo mucho más cercano al rap o al R&B, como regalo inesperado de clausura a un Primavera Sound 2017 que les había prometido a Frank Ocean y ofreció doble ración de Jamie xx en su lugar. Sin embargo, a The Internet, en su relativamente inferior popularidad (y pese a la presencia entre sus filas de talentos lozanos como Syd o Steve Lacy), se les tiene unas ganas tremendas, de esas de rayar mesas con las uñas. Tres añitos hace ya desde su Grammy nominated “Ego Death” de 2015, y por eso se preparan una nueva publicación para el próximo julio, titulada “Hive Mind”, que aunque no escucharemos completa en su set del Primavera por razones obvias, no se descartan un par de adelantos en directo. Las hermanas Haim, por su lado y por suerte o por desgracia, sí que se explayarán en “Something To Tell You, que no fue del total agrado de esta casa. Por tanto, y en definitiva, la cuestión se reduce, para los fans de las músicas que llevan más o menos R&B, en si quieren otro año con HAIM o uno nuevo (y, desde El Quinto Beatle nos atrevemos a decir, más emocionante) con The Internet.

Tyler, the Creator VS Ty Segall and The Freedom Band VS Arca (Viernes 1 de junio 01:30 – 02:30 VS 01:50 – 02:50 VS 02:15 – 03:15)

Bueno bueno bueno, esto sí que es chungo, colegas: ¡solape triple! Aquí no hay carreritas ni colocarse estratégicamente en el medio de los dos que valga; si no se puede estar en misa y repicando, ¡ya ni os cuento estar en misa, repicando y viendo a Arca! A primeras horas de la madrugada, tenemos a Tyler, the Creator con un “Flower Boy” que, después de varios intentos fallidos, ha conquistado a público y crítica por igual (los segundos se le resistían). Plántense aquí si lo que les interesa, señores y señoras, es volver a ser unos quinceañeros rabiosos dando botes (entremezclando episodios de paz, dado que, recordemos, el Tyler ya es feliz, no le pidáis por Twitter que vuelva a hacer música para amargados o recibiréis un zas en toda la boca virtual). A continuación, casi a las dos horas y un poco lejos, Ty Segall con su grupo del momento, The Freedom Band, procurarán estar a la altura de la gran promesa en vivo que es su más reciente “Freedom’s Goblin. Los amantes de las guitarras marranas pero a lo hard rock contemporáneo deberían tomar esta ruta con bastante convicción. Y a los que les ponga cachondos todo lo contrario y les fascine especialmente pasar miedo, que esperen hasta las dos y cuarto para rendir culto a Arca, el Björk venezolano que habita en nuestras pesadillas desde hace un tiempo, pero sobretodo a raíz del disco homónimo que lanzara el año pasado. Al final, aquellos que saben lo que quieren no tendrán grandes problemas en tomar decisiones para esta franja horaria; rap, rock o Arca, no hay más.

Lorde VS Grizzly Bear (Sábado 2 de junio 22:25 – 23:40 VS 22:35 – 23:35)

¿Qué tienen en común Lorde y Grizzly Bear? De verdad que esto no es un chiste. Se puede montar tranquilamente una lista de reproducción con ambos en la mezcla y nadie se escandalizaría; el art pop y el art rock deben de ser, como mínimo, primos segundos, ¿no? ¡Pues ya está! Por eso mismo habrá peña a la que esta colisión de bolos le moleste en algún grado del uno al diez, cosa que no significa que no existan argumentos individuales a favor de cada uno. Lorde, por la parte que le toca, viene de publicar un disco que parece el mejor del 2017 (aunque en realidad no lo sea), y hay muchos que la tienen (y no sin varias razones de peso) por la salvadora oceánica del pop. Los Grizzly Bear, con algunas canas más que la veinteañera neozelandesa, volvieron tras cinco años de silencio con un más que respetable “Painted Ruins, rebosante de ese caos totalmente funcional que los caracteriza. Por lo tanto, aparte de que Lorde tenderá a capitalizar la audiencia más aniñada y Grizzly Bear a los maduritos, el tema va de que aquí están los datos y suyas son las conclusiones. Realmente, decidir en este caso tampoco será ningún melodrama (eso sí era un chiste).

Arctic Monkeys VS Deerhunter (Sábado 2 de junio 23:50 – 01:30 VS 00:50 – 01:50)

Quizá sea este el solape más desigual de esta lista, al menos en cuanto a repercusión mediática. Es probable, de hecho, que al leerlo hayas enarcado una ceja: ¿quién en su sano juicio se perdería en este momento un concierto de La Banda? Pues bien, aquí van un par de razones por las que más de uno se replanteará este hueco en su horario. La primera es evidente: mucha gente va a querer ver a los Arctic. Mucha, mucha. Y lo cierto es que a su misma hora no hay ningún otro concierto que les pueda restar una cantidad significativa de público, lo que significa que, salvo que se eche la tarde en Mordor para coger buen sitio, me temo que habrá que verle la perilla a Alex Turner con prismáticos. Y la segunda es que Deerhunter son una de las cosas más fantásticas que le han pasado al (suspiro de resignación) indie-rock en la última década. Vale que Bradford Cox sea asiduo del festival, pero precisamente si lo es, por algo será. Bonus track de optar por Deerhunter: te da tiempo a ver a Oblivians antes. Aunque para los que lo quieran todo, los punkies más punkies de Memphis volverán a tocar el domingo.

Jon Hopkins VS A$AP Rocky VS Beach House (Sábado 2 de junio 01:30 – 02:30 VS 01:40 – 02:45 VS 01:55 – 03:05)

Ahora viene la parte en la que hacemos ver que respiramos aliviados, “el último solape del año, ufff, menos mal, no puedo con este estrés, mi vida es una montaña rusa de emociones encontradas”. Se acaban las infames colisiones, y con ellos, el Primavera Sound 2018, prácticamente (el domingo está todo el mundo durmiendo, que no me vengan con historias de ir a ver a Kero Kero Bonito). Después de las respectivas de estos tres que anunciamos, todo dejará de importar, comenzará a subir la bajona colectiva. Pero justo antes, nos elevaremos muy, muy, muy, pero que muy alto. A la una y media, para empezar, con Jon Hopkins (AVISO LEGAL: quien elija a Jon en este encontronazo de arte sepa de antemano que se incapacita automáticamente para ver a las otras dos esquinas del triángulo solapero, dado que el inglés actuará en la zona Bits, es decir, MUY LEJOS, literalmente en otro pueblo que ya ni es Barcelona). El genio de las texturas digitales presentará un muy inspirador y espacialoide “Singularity” que conducirá sin rodeos al éxtasis cerebral. Justo diez minutos más tarde, sale a la pista de juego A$AP Rocky con un nuevísimo “Testing” que, como mínimo, va a hacer que nos cuestionemos cosas, especialmente cuando lo entrecale con alguno de sus hits vergonzantes (para él, para el resto, diversión sin fin) tipo “Fuckin’ Problems”. Y tocando a las dos y terminando a las tres, Beach House, con un “7” que acaba de salir del horno y que parece que mete al oyente en un trance amable y guapo, el príncipe azul de los álbumes, vaya. Si eres de esos seres monotemáticos que sólo escuchan esto o lo otro por prescripción médica, probablemente ya hayas tomado tu decisión. A todo el resto de buenas personas, no obstante, os costará alguna separación dolorosa de vuestro grupo de amigos, como poco, y es a vosotros que os digo: no temáis, sed valientes, porque sea el que sea el camino que escojáis, habrá sido el mejor.