Marfa es una pequeña localidad texana de apenas 1900 habitantes situada a menos de una hora de la frontera con México y sede del desértico condado de Presidio, de una densidad poblacional aún lejos de 1 habitante por kilómetro cuadrado; en resumen, el sitio perfecto para montar un festival underground de música psicodélica. Así, desde 2014, gracias a la fundación Ballroom Marfa y el sello independiente Mexican Summer (Quilt, Allah-Las, Ariel Pink), Marfa duplica su población cada abril con motivo del Marfa Myths. Todo esto sirve para entender el contexto que ha propiciado la colaboración de dos bandas a priori tan diferentes como Dungen y Woods. Y es que una de las peculiaridades del festival es la de propiciar la grabación conjunta de un álbum por parte de dos de los artistas del cartel de cada año. De modo que tras el “Myths 001” de Blood Orange y Connan Mockasin y el sucesivo “Myths 002” en el que hicieron equipo Ariel Pink y Weyes Blood, la factura del “Myths 003” ha corrido a cargo esta sociedad ad hoc sueco-americana.

Un verdadero trabajo colaborativo

Los puntos en común de Dungen y Woods, como la búsqueda de la elevación del alma, el gusto por los arreglos complejos y el rechazo a la monotonía permitían anticipar un encuentro fructuoso para ambas partes.

Han pasado ya nueve años desde que ambas bandas giraran juntos por Norteamérica, y desde entonces hasta su reunión como cabezas del Marfa Myths el sonido de ambos conjuntos ha experimentado una notable progresión. Para empezar, el recomendabilísimo rock psicodélico de Dungen se ha dirigido hacia texturas más etéreas y espaciales, remarcando notablemente su cara más jazzera, especialmente en los recientes “Allas Sak” y “Häxan”. ¿Y qué decir de Woods? La banda de Jeremy Earl se ha convertido en una de las debilidades de los amantes del folk psicodélico, entre los que se encuentran varios redactores de esta casa. Tras la confirmación de su desapego del lo-fi más puro en “Songs of Shame” y el punto de inflexión que supuso “At Echo Lake” (dos registros inspiradísimos), Woods apostaron de lleno por la tranquilidad –a excepción del algún delicioso desvarío kraut– y la creación de piezas perfectas de psicodelia folk a través de la sublimación del elemento pop de sus canciones, escondiendo entre sus certeras melodías detalles que denotaban una actitud experimental e inconformista que casi nunca hacía sombra a los ingredientes más dulces de su receta. De manera que cuando Gustav Ejstes y Reine Fiske –Dungen– y Jeremy Earl y Jarvis Taveniere –Woods– se reunieron en Marfa menos de quince días antes del festival parecía como si el tiempo hubiera alejado aún más sus maneras de entender la psicodelia. Pese a todo, sus puntos en común como la búsqueda de la elevación del alma, el gusto por los arreglos complejos y el rechazo a la monotonía permitían anticipar un encuentro fructuoso para ambas partes.

Fotografía: Alex Marks

Un caramelo de revival psicodélico sin que las diferencias chirríen

Dungen y Woods rebuscan entre sus puntos en común y explotan sus diferencias para dar forma a un producto cohesionado y sencillamente cautivador por momentos. Era grande el riesgo de hacer lo normal en estos casos: grabar tres pistas cada uno y, si acaso, juntarse para ejecutar una jam sin ton ni son. Afortunadamente, Woods y Dungen han dado prioridad a las canciones para dar a luz un trabajo realmente colaborativo al que la etiqueta de EP termina resultando poco ambiciosa.

La acertadamente titulada “Loop” abre el EP apostando por el kraut más Dungen y la percusión africana que Woods han venido adoptando en no pocas de sus últimas composiciones. Se trata, en definitiva, de una psicodelia que nos aclimata y en la que son los suecos quienes llevan la batuta. Por contra, es en “Turn Around” donde el sello de los norteamericanos se hará más patente. La pieza resulta redondísima y pegadiza, con el dulce falsete de Earl y los teclados ayudando a crear un clima de bienestar que sólo amenaza con resquebrajarse cuando aparece un nervioso y pertinente arpegio de guitarra.

A partir de entonces la idiosincrasia de ambos conjuntos se fusionará mucho más nítidamente, sumando fuerzas y virtudes de manera complementaria. Sería inútil tratar de averiguar quién manda en la popera “Jag Ville Va Kvar”, con una melodía bien definida, un ritmo de lo más catchy y mil y una briznas de ruido y estímulos reverberantes aptos para empapar nuestras cabezas de ácido bajo el sol tejano. En una línea similar tenemos “Just For the Taste”, la última de las siete pistas del álbum que vuelve a ofrecernos un ejercicio de psicodelia inspirada en donde Woods, algo más terrenales, hacen de las suyas para que la canción siga la trayectoria flotante que Dungen proponen pero centrando su devenir, evitando que el tema termine por evaporarse en nuestras propias manos.

A menudo las colaboraciones discográficas entre artistas pueden resultar un fiasco o un producto parcelado que plasma de manera indeleble una multitud de pasos fronterizos. No sucede así en “Myths 003”, convertido ya en el mejor disco de la colección del festival de Marfa y en un trabajo que confirma la calidad de dos bandas en estado de gracia.

En cualquier caso, sería injusto pintar a Woods como los sosos de todo este asunto, porque ya sabemos que cuando quieren ellos también saben volar sin rumbo fijo como sucede en las consecutivas “Marfa Sunset” y “Morning Myth”, capaces de embriagarnos en una fusión perfecta de sonoridades jazz, prog, psicodelia, folk y funk. La mejor noticia es que las jams no parecen un copia pega de influencias propias y ajenas u ocurrencias del momento, incluso cuando la improvisación se acerca a los siete minutos (“Saint George”) no parecen perder el norte ni despistarse entre la niebla que van dejando a su paso, dando como resultado un pieza inspirada y capaz de sostener tu atención.

A menudo las colaboraciones discográficas entre artistas pueden resultar un fiasco o un producto parcelado que plasma de manera indeleble una multitud de pasos fronterizos. No sucede así en “Myths 003”, convertido ya en el mejor disco de la colección del festival de Marfa y en un trabajo que confirma la calidad de dos bandas en estado de gracia. Dungen y Woods rebuscan entre sus puntos en común y explotan sus diferencias para dar forma a un producto cohesionado y sencillamente cautivador por momentos. Era grande el riesgo de hacer lo normal en estos casos: grabar tres pistas cada uno y, si acaso, juntarse para ejecutar una jam sin ton ni son. Afortunadamente, Woods y Dungen han dado prioridad a las canciones para dar a luz un trabajo realmente colaborativo al que la etiqueta de EP termina resultando poco ambiciosa.

Dungen & Woods – Myths 003

7.0

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Tras el Marfa Myths 2017 Mexican Summer publica un disco resultado de la colaboración entre Woods y Dungen, dos conocidas bandas del revival psicodélico que consiguen que sus diferencias no chirríen a lo largo de siete pistas que harán disfrutar a los amantes del género.

Up

  • Apostar por las canciones.
  • La manera en que Woods aterrizan y concretan la inspiración de Dungen mientras estos últimos ponen a carburar la parte más ensoñadora del cerebro de Jeremy Earl.
  • Quizá sea buena esa cautela que les ha llevado a publicar un EP muy generoso antes que un LP justito.

Down

  • Muy centrado en su nicho: Si no eres fan de estos grupos y la psicodelia en general el disco no te dirá demasiado.
  • Podían haber aprovechado más la voz de Earl.