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Sen Senra sigue explorando lo que a él le gusta llamar ‘Pop&B’ (R&B contemporáneo con destellos de pop-rock negroide) en el primer single de su futuro tercer álbum, el cual abrirá una nueva etapa marcada por la influencia de la música urbana pero sin olvidarse del sonido de sus primeros trabajos.

Os lo hemos repetido en varias ocasiones durante los últimos meses, pero lo voy a decir una vez más: la metamorfosis de Sen Senra va a ser una de las mayores y más gratificantes sorpresas de este 2018. Lleva un tiempo opositando para que le hagamos más caso [email protected], pero lo del año pasado fue la confirmación real de que el vigués sabe perfectamente qué quiere conseguir, y lo primero es que dejemos de una puta vez de denominarle como el ‘Mac DeMarco gallego’ para atraer más clicks a nuestras respectivas webs. Vale, estoy de acuerdo y soy el primero que veo necesario hoy en día etiquetar, relacionar o tender puentes entre bandas y artistas debido a la ingente cantidad de propuestas musicales y la sobreinformación a la que estamos expuestos con tal de no caer en el olvido y/o irrelevancia. No obstante, lo de Sen Senra y el canadiense (que aquí también hemos repetido alguna vez) ha resultado tener menos fundamento y sentido que algunos de los últimos tuits de Kanye West. ¿Por qué? Él mismo se encargó de dejarlo claro con el genial “The Art of Self-Pressure” que anticipaba lo que estaba por llegar y nosotros mismos lo dijimos: ¿Sería Sen Senra el profeta encargado de fundir el pop soleado de guitarras y el garage con la música urbana? A decir verdad todavía no lo sabemos, pero aquellos singles “Por ti” (cuyo sonido orbitaba mucho más cerca del feeling sonoro de artistas como Frank Ocean, Daniel Caesar, Earl Sweatshirt o Miguel) y “Toca Morder” (una pieza que tiende puentes entre el Senra de su debut y “The Art of Self-Pressure” pero al mismo tiempo abriendo nuevos caminos) empezaban a darnos pistas sobre el nuevo rumbo del gallego.

Del mismo modo, poco después llegaría lo que para mí fue LA revelación, y es que en “Solo a Mí” daba un puñetazo sobre la mesa para tallar una efectiva píldora de poco más de dos minutos y medio de duración en la que se vislumbraba un paso al frente en cuanto a producción, control de las dinámicas, juego con distintos matices y texturas… Y hoy, por fin, Sen ha definido su nueva etapa con la publicación de “Nos Dará Alas”, primer adelanto de su tercer álbum de estudio, el cual –según nos explican desde su discográfica Raso Estudio– verá la luz después del verano y está todavía cocinándose. Esta nueva etapa viene definida también por su traslado a la capital, pero volviendo a lo que nos importa (la música), Christian sigue explorando aquí la senda de los últimos temas mencionados, nuevamente con una producción muchísimo más rica, jugosa y acorde con su propuesta que lo que escuchamos en sus dos primeros discos, pero sin olvidarse de unas guitarras que se entrecruzan con dos registros totalmente diferentes, al igual que la voz del vigués (primera vez que le escuchamos claramente con ese deje más propio del rap y con un tono tan grave). Sin embargo, su dulce falsete sigue presente para resaltar un estribillo marca de la casa:

Pisa el pedal y acelera por muy larga que se haga la espera. No pierdas el tiempo con cualquiera. Cuando no hay luz se pueden ver estrellas: a quien te quiere de verdad, quiérelo más”

Ya lo dicen desde Raso Estudio: En tiempos donde los artistas de su generación se preocupan por hablar de dinero, fama y proyectar una imagen de opulencia plastificada él deja frases sencillas, románticas y universales. Los tintes de la música urbana internacional de carácter introspectivo y hasta cierto punto oscuro están ahí, y no en vano Sen habla de R&B contemporáneo con destellos de pop-rock negroide que dan lugar a lo que a él le gusta llamar ‘Pop&B’. Hay ecos de Daniel Caesar o Unknown Mortal Orchestra, pero también de King Krule o Ariel Pink.