Fotografía: Denée Segall

Dada la endiablada producción de Ty Segall (y dejando a un lado sus proyectos paralelos) el californiano podría ser un artista que llevara dos o tres décadas en activo, pero justo en este 2018 se han cumplido ‘sólo’ diez años de su debut homónimo con Castle Face Records. No obstante, a día de hoy Ty Segall es ya una marca consolidada en el panorama del rock independiente y lo ha celebrado con la grabación de “Freedom’s Goblin”, un álbum doble conformado a partir de una soberbia colección de diecinueve canciones (ahí es nada) en las que juega a cambiar de disfraz una y otra vez, recogiendo el testigo de otro gran disco homónimo editado tan sólo un año antes. Y es que el propio Segall se ha encargado de poner toda la carne en el asador desde el principio y continuar la búsqueda por expandir y perfeccionar su sonido aunque sepamos de sobra que se está mirando en los setenta. Eso es precisamente lo que hacía “Fanny Dog”, tema que ahora recibe una versión alternativa con mayor presencia de los metales y las teclas de cierto aroma funk pero menos fuerza en general. Todo es, en definitiva, una prueba más de lo que nos explicó Ty:

La única regla de “Freedom’s Goblin” es que no tiene reglas o restricciones. La idea a la hora de afrontar este disco era: “¿Cuáles son las formas más libres en que podemos grabar o explorar esto?”. Nunca fue algo como “No deberíamos hacer esto”, sino más bien: “No, podríamos hacerlo, probémoslo y si no funciona, no funciona”. Nunca hubo un momento en que una idea se catalogara como mala, inapropiada o se descartara antes de probarla. Ese fue el único parámetro.

Puedes escuchar “Fanny Dog (Royal)”, grabada en los Royal Studios de Memphis, a continuación.