Carolina Durante se han convertido en uno de los fenómenos musicales de la temporada, aunque ya llevaban tiempo haciendo ruido antes de que todos flipáramos con su “Cayetano”. Algunos irónicamente y otros convencidos de que lo que dicen estos jóvenes de Madriz sí les representa. Con ellos parece que se ha cumplido el viejo sueño de la música: un grupo de amigos que se junta para tocar porque les mola y sin mayores pretensiones. Un cazatalentos los ficha en uno de sus primeros conciertos y el resto, como suele decirse, es historia.

Sea como sea, esta joven banda que acaba de anunciar su segundo EP de la mano de la fábrica de éxitos Sonido Muchacho ha llamado fuerte a la puerta del pop patrio recordando a bandas como Los Nikis y firmando el que puede ser el nuevo “El Imperio Contraataca”, al margen de alguna que otra pieza que retrata a la perfección la juventud musical del momento. Estos amigos son Diego, Martín, Mario y Juan. Cuatro chicos que no tenían mucha experiencia previa en esto de la música pero que sí tenían claro que podían hacer buenas canciones. Charlamos con ellos sobre sus influencias, el éxito, las redes, el trap, el trolleo de “Cayetano” y sus canciones en un bar, de Malasaña por supuesto, donde recuerdan la noche anterior.

Martín: Habla tú, que yo tengo un dolor de cabeza…

Diego: Yo acabé en el Lucy y luego me fui de fiesta a Maravillas. Allí estuve media hora porque había un sitio que daba la calefacción y se estaba muy a gustito…

¿Quién es Carolina Durante? Son dos preguntas.

Diego: La chica es la ex de un colega, de nuestro antiguo batería. Salían juntos, ella se fue a Estados Unidos, le bloqueó de todas partes y no quería saber nada de él. Y de ahí la historia.

Martín: La banda surge de colegas del colegio. Diego y Mario estaban en un concierto de Perro, Belako y Sierra. Ahí pensaron: “Joder, cómo molan estos tíos. ¿Montamos un grupo?”. Tiraron de colegas y yo soy amigo del hermano de Diego. Les faltaba un bajista y, bueno… yo no sabía tocar. Ninguno habíamos tenido antes una banda.

Diego: Ninguno tenía ni puta idea de música. Bueno, Mario sí sabe tocar la guitarra y tal, pero eso, lo montamos con colegas del colegio.

Martín: También teníamos a Molina (el teclista) y Durán (el batería). Después del primer bolo se piraron ambos. Y fichamos a Juan, de Axolotes Mexicanos.

¿A qué colegio ibais?

Diego: A Santa María de Yermo. Está entre Moncloa e Islas Filipinas. Un colegio pequeño.

¿Y qué buscabais cuándo empezasteis? Porque vuestra música suena fresca pero a la vez con claras influencias nacionales.

Diego: Referencias internacionales serían The Jesus and Mary Chain por el sonido guitarrero y chicharrero, y de aquí…

Martín: De aquí Los Nikis, Los Punsetes, Triángulo de Amor Bizarro, Juanita y los Feos…

Diego: Ataque de Caspa son la bomba.

Martín: Nos gusta macarrear con temas punk de La Movida. Cuando formamos la banda lo primero que hicimos fue una playlist compartida con influencias de todos. Sobre todo del pop y del punk. El batería que se fue también nos metió un rollo muy noise y shoegaze. Por eso el sonido de la guitarra se ha quedado así.

Diego: En gran parte el sonido que tenemos ahora se lo debemos a él. Nosotros teníamos influencias más pop o punk.

Martín: Al guitarrista también le mola mucho las guitarras pesadas, casi de stoner. Se hizo una mezcla muy guay. Al final es pop ruidoso.

Diego: Noise-pop suena como muy serio. Pop ruidoso, mejor.

Referencias internacionales serían The Jesus and Mary Chain por el sonido guitarrero y chicharrero, y de aquí Los Nikis, Los Punsetes, Triángulo de Amor Bizarro, Juanita y los Feos…

El primer EP lo grabasteis en Estudio B, donde grabó también La Plata, con Bernardo Calvo. ¿Qué tal la experiencia de esa primera grabación?

Martín: Es un genio. Al principio grabamos las voces y Diego quería cantar ‘bien’. Pero básicamente Diego no ha cantado en su puta vida. [Risas]

Diego: Ni en la ducha…

Martín: Así que la primera vez que grabamos las voces…

Diego: Él me daba unas pautas para que apretara más en algunos tramos de la canción, pero al final cuando escuché el resultado era un puto truño. [Risas] Entonces tuvimos que regrabarlas y se alargó un montón el proceso. Pero al final llegué al estudio y dije: “Mira, las voy a cantar como sé cantarlas, como lo hago en los conciertos que es como me siento cómodo”. Y salió bien.

Martín: Ahí pecamos de novatos, porque no sabíamos qué funcionaba y qué no. Nos dimos cuenta de que las voces no funcionaban después de varios conciertos. Ahora Diego se mueve de una forma mucho más natural y no tiene tanto que ver con cantar bien sino con la actitud. Es un estilo. Y la segunda vez lo tuvimos mucho más claro. Además, la primera vez éramos tres chavales que no habíamos grabado nunca; Juan sí, pero el resto no. Y encontrarte con un productor… impresiona. Pero bueno, es una anécdota. Las instrumentales están grabadas de la hostia y las voces al final quedaron genial, con un sonido muy conseguido.

Diego: Bernardo es un crack, sabe muchísimo de música. Luego la masterización corrió a cargo de Carlos Hernández, que viene siendo un habitual en la música independiente, aunque me de mucha tirria ese término. Pero al final quedamos muy contentos.

Martín: La gente en general nos va cuidando mucho. Tanto en las grabaciones como en los conciertos.

¿Tenéis ya grupis?

Martín: Las que venían de casa.

Diego: Mi madre. [Risas]

Martín: Y muchos colegas que siempre vienen a nuestros conciertos y nos apoyan un montón.

Bueno, no os ha ido nada mal. Sobre todo con “Cayetano”, aunque al principio se montó un poco de polémica con el tema, ¿no?

Martín: Hubo malos entendidos. [Risas]

Diego: Realmente tampoco hubo tanta polémica. Fue sólo una persona, pero como nunca habíamos tenido a nadie que nos metiese chicha dije: “Voy a darle bombo a esto”.

Martín: Surgió de coña. La segunda vez que tocamos “Cayetano”, en la Sala Sol…

Diego: Creo que fue en Ochoymedio…

Martín: No, no. La primera vez fue en Valladolid, donde por cierto tuvo bastante buena acogida [Risas], y la segunda en la Sol. Ahí estábamos ensayando e hicimos un previo de decir alguna tontería. En el primero dije que mi novia se había ido “rumbo al sur”, que suele ser algo un poco pijo eso de irse de voluntariado y tal…

Diego: Voluntariado es pijerío, eso es así. [Risas]

Martín: Y en el segundo es que nada más llegar al Ochoymedio vimos una bandera de España gigante y toda la gente haciéndose fotos. Me salió el comentario de que iban a salir unos autobuses para ir a una capea y que quedábamos al día siguiente debajo de la bandera [Risas]. Pero sólo con los que se supieran “Cayetano”, aunque la gente no se enteró. Pero no, no vamos a invitar a nadie a una capea. Lo siento.

Diego: La gente se pensó que iba en serio y hubo que aclararlo.

Es un poco como la canción de Los Nikis, ¿no? La gente no entendía la finísima ironía…

Diego: Realmente es una mofa de todo el círculo pijo de Madrid.

Martín: Pero con cariño. Es un retrato sin más, no tiene ningún tipo de maldad. Aun así, estamos viviendo todo lo que ha rodeado a la canción con mucha ilusión. Ya no sólo por la gente que nos escuchaba antes sino porque ahora nos están escuchando mogollón de personas que antes no. Aunque sea nuestro tema más sencillo, la letra tiene un punch que te cagas y a la gente le está llegando bastante.

Cambiando de tercio [nótese el guiño]. Una pregunta internacional de vuestro buen amigo Álvaro Berlier que se tuvo que marchar a Bratislava para encontrar trabajo. Nos pregunta quién es Dionisio. De dónde viene y a dónde va.

Diego: Dioni viene de Málaga. Es un buen colega nuestro de Málaga.

Martín: ¿Y a dónde va? Pues a Málaga. [Risas]

Diego: Hace mucho tiempo que no tengo noticias de él, pero sabemos que algún día volverá. Le tenemos muchísimo cariño. Es una persona muy peculiar.

Martín: Es un personaje ilustre de la escena de Malasaña. Del día, la noche y la mañana.

Realmente, “Cayetano” es una mofa de todo el círculo pijo de Madrid.

¿Cómo habéis vivido este éxito repentino?

Martín: Nosotros montamos la banda para divertirnos. Ninguno había tenido un grupo antes. Nosotros siempre hemos escuchado mucha música y nos encanta ir a conciertos y pensamos en tontear un poco con la música. Juntamos nueve canciones en poquísimo tiempo (cuatro meses). Entonces José Sanz nos organizó un bolo con Axolotes Mexicanos en la Juglar.

Diego: Teníamos dos demos grabadas en plan guarro, eran “Necromántico” y otra que se llamaba…

Martín: ¿”Dónde Te Escondes Hermano”?

Esa nunca la llegué a escuchar, cuando me metí en vuestro Bandcamp ya la habíais borrado…

Diego: Alguien la habrá escuchado y seguro que la ha descargado.

Martín: Ahí no había casi nada en cuanto a sonido, pero a la gente le moló el concierto.

Diego: Era más una reunión de antiguos alumnos del colegio. Y cuando vimos que a la gente le molaba pensamos que podía tener futuro.

Martín: Hicimos dos cosas bien. Lo primero la maqueta, la demo roñosa de mierda, pero que tiene su encanto lo-fi. Y lo segundo comprarle el concierto grabado a los de la Juglar, porque a partir de eso la gente escuchó “La Noche de los Muertos Vivientes” y es la que yo creo que ha disparado un poco todo.

Diego: Luego Luis [Sonido Muchacho] se acercó a mi hermano en un concierto y le dijo que quería ficharnos. Todo fue muy rápido porque Luis nos propuso un concierto con Las Ruinas al que no pudo venir porque estaba tocando con Juventud Juché. Pero le dijeron que había salido guay, ahí se interesó más y nosotros queríamos grabar una maqueta. Íbamos a reunir pasta y habíamos quedado con David Beef (de La Bien Querida), a ver si nos la podía producir, pero él nos dijo que no tenía ni idea de producir aunque le había molado bastante el rollo. Y se lo debemos todo a él, porque desinteresadamente nos dijo que iba a intentar convencer a Luis para que nos grabara. Le pasó el vídeo de la Juglar, Luis nos llamó ese mismo día y nos ofreció grabar tres temas con Sonido Muchacho. Y ahí flipamos.

Martín: Nosotros dimos ese bolo en febrero. Habíamos empezado a ensayar por octubre del año anterior, en febrero el primer concierto y en mayo grabando el EP. Fue a toda hostia. No te lo esperas, es raro. Yo lo vivo muy tranquilo porque el objetivo siempre ha sido quedar, tocar y hacer las cosas con criterio.

Diego: Es que, a ver… ¿éxito? No es éxito. Yo pienso que puedes hablar de éxito cuando llenas una sala como Ochoymedio. Aunque por supuesto lo que hemos conseguido hasta ahora yo lo firmaba.

Tú y cualquier grupo que empieza…

Martín: Claro, es brutal lo que hemos conseguido. Pero al final hemos ido de teloneros y poco a poco.

Diego: Para nosotros es un éxito. Pero para cada persona es una cosa muy diferente. Yo creo que éxito es llenar una sala de 1.000 personas como hacen Los Punsetes. Pero para nosotros ahora mismo no ha cambiado nada.

Entonces, ¿tenéis otra vida aparte de la música?

Diego: ¡Claro! La música es un pequeño hobby. Yo estudio INEF en la politécnica.

Martín: Yo soy actor, Mario estudió antropología y ahora está por ahí currando. Juan es el único músico… Bueno, en realidad es cocinero. [Risas]

¿Pero tenéis intención de dedicaros por completo a la música en un futuro?

Martín: A mí me gusta dedicarme a este proyecto. Mi intención no es dedicarme a la música por encima de todo.

Diego: Yo creo que todo el mundo quiere llegar lejos en esto, pero no es nuestra intención. Si no llega no voy a ponerme a llorar un año en mi cama sin salir de mi cuarto.

Martín: La verdad es que cambian muchas cosas, porque el cambio de ir a ver un concierto de Los Punsetes a tocar tú es la polla. Es un exitazo.

Pero sí que os ponéis metas para el futuro, ¿no?

Diego: Realmente es que no llevamos ni un año desde nuestro primer concierto. Mi grupo favorito son Los Punsetes. No quiero sonar chupapollas, pero es la verdad. Y en su momento le dije a Mario: “En cuanto teloneemos a Punsetes habré cumplido”.

Martín: Y ahora el objetivo es vivir de los royalties [Risas]. Que nos compren “Cayetano” y salga en la tele.

Diego: Que cierren Élite Light todas las noches con “Cayetano” y que nos pasen la pasta. [Risas]

Martín: Sobre todo el objetivo es divertirnos. El día que esto deje de divertirnos se acabará.

Fotografía: Blanca Ortiz
Bueno, además de tocar con Los Punsetes vais al BBK… ¿Cómo surge todo esto?

Martín: Era otro de los objetivos.

Diego: El día antes de las confirmaciones estábamos muy nerviosos. Contactaron con Luis para saber si teníamos fechas disponibles, pero él en ningún momento nos ha metido ahí con calzador. Todo ha venido por méritos propios y eso es lo cojunudo.

¿Creéis que hay toda una escena underground que está resurgiendo con grupos como vosotros, La Plata, Futuro Terror…?

Martín: Hay muchos grupos jóvenes que molan en Madrid y en Valencia. En Galicia también hay mogollón de psicodelia que mola mucho.

Diego: A mí me flipan Yawners, los Zephyr Bones, Noise Nebula… Hay muchos grupos que están saliendo. Me dan un poco de pena porque todos cantan en inglés. No sé qué problema tenemos la gente joven con cantar en castellano, no sé si es que tienen la idea de que eso facilita tocar en el extranjero o qué… Echo un poco de menos eso.

Las canciones en inglés parece que suenan mejor, ¿no?

Martín: Sí, pero luego hay gente como Biznaga o Perro que tienen discos muy buenos. El último disco de Biznaga es brutal. La Plata, Futuro Terror… Todo es en español, así que no sólo es inglés…

Diego: Pero ya es otra generación… Perro y Biznaga son más mayores que nosotros. Estaría bien que la gente joven apostara más. Creo que en Barcelona hay más movimiento con esto. Nosotros al tocar con Los Punsetes o con Tigres Leones hemos podido percibir un público algo mayor, pero cuando tocamos con FAVX hemos visto a un montón de gente joven. Ojalá esta gente se empiece a animar más con los conciertos, que no sólo sientan interés por grupos como Taburete… [Risas]

Martín: Yo lo que veo es que el público joven de la escena underground es muy hermético. Vas a conciertos y son las mismas salas, la misma gente…

Diego: ¿Cómo se puede llegar a público ‘normal’? Sé que es difícil la palabra, pero que vayas a una universidad o una biblioteca y tengan interés por la música. Que más allá de Radio 3 no sean las mismas cuarenta canciones que se sabe la gente, que haya más variedad.

Martín: Que se cante en inglés fomenta ese hermetismo y yo creo que se podría abrir el espectro porque calidad hay a patadas.

¿Qué os parece el trap como movimiento de música más joven?

Martín: En realidad hay que intentar tener sus visualizaciones en YouTube, por lo menos. Bromas aparte, la verdad es que lo bueno que tienen es que lo hacen todo muy visual. Y a nosotros nos gustaría hacer visual casi todo. No nos mola nada tener algo subido a YouTube con el logo o con la portada del disco. Eso en el trap es un bombazo. El trap se consume por YouTube. Que la gente nos vea de otra manera. Nos molaría producir visuales. Aunque sean cutres.

Volvamos a vuestro primer EP. ¿Cómo fue el proceso de composición?

Diego: Esas tres canciones salieron en casa de Mario. Yo hacía una línea de voz y él se adaptaba o él sacaba una línea de guitarra y yo me adaptaba. “La Noche de los Muertos Vivientes” salió en un ensayo de manera espontánea con una línea de Mario y Durán el antiguo batería se metió. Yo tenía una letra que me molaba mucho y la metí como pude. Al principio, las letras yo las hacía de camino al ensayo. Ahora intento currármelo mucho más y espero que se note. “Necromántico” y la otra las escribí en el ensayo y la otra en casa.

“La Noche de los Muertos Vivientes” puede llegar a ser un himno generacional.

Diego: Eso que lo diga la gente. Yo lo que digo es que ahora las trabajo más y me como mucho más la cabeza. Todas tienen un toque de broma, pero a la vez son un drama porque son un reflejo de mí mismo (soy muy dramático pero también risueño). Martín me ayuda bastante.

Martín: A la hora de componer yo no tenía ni puta idea y fue Mario quien solía traer melodías. Ahora traemos una idea y en el local de ensayo la vamos trabajando. Es un caos pero van saliendo las cosas.

El videoclip también ha gustado bastante y en el de “En Verano, Ornitofilia” parece que os lo pasáis muy bien. ¿Quién se encarga de las ideas?

Diego: Ese lo hizo su hermano, que lo cuente él. A mí me parece un bombazo.

Martín: Yo estudio artes escénicas y mi hermano también estudia dirección. Así que tenemos mucho contacto con amigos de audiovisuales. Y como nuestro proyecto también surgió como algo entre colegas todo queda así. El videoclip de “La Noche de los Muertos Vivientes” nos lo hicieron los chicos de La Luz. Son muy amigos, estaban empezando con su productora y lo hicimos también para que tuvieran un vídeo más en su colección. El vídeo en concreto lo grabamos en un par de días en una casa familiar.

Diego: Es retroalimentarse con los colegas generando curro. Todos estamos empezando y es una manera de ayudarnos entre todos. El tema audiovisual lo llevamos los dos.

¿Y las redes sociales?

Diego: Yo soy el Community Manager [Risas]. He hecho muchos cursos de CM… Me gusta pero a veces soy muy obsesivo. A veces pienso: “¿Tengo que subir hoy algo sólo porque hace mucho que no subimos nada?”. Qué pereza… Pero mola porque tienes más contacto con la peña, aunque también estás más expuesto. Al final pongo lo que me sale de los cojones. Y si gusta bien y si no pues nada.