We had finally found each other in the universe”.
“Tintin in Tibet”

Esta es la historia de cómo un náufrago aflora a la superficie tras meses enteros debatiéndose entre la vida y la muerte, pasando de un lado a otro, dejándolo todo atrás, con la conciencia de que ya nada será como antes. Phil Elverum tendría muchas razones por las que ya no creer en nada. Menos, aún, en su propia vida. Casi dos años después de la traumática partida de su amor, la artista Geneviève Castrée, y uno del doloroso “A Crow Looked At Me”, el antiguo miembro de Microphones es la prueba palpable del poder sanador que tiene la música sobre las heridas más profundas del alma. Si no fuera así, probablemente jamás habría sabido enfrentar el duelo a partir de las canciones. “Now Only” es precisamente eso.

El poder sanador de la música sobre las heridas más profundas del alma

“Now Only”, más que un disco en sí, parece en realidad un libro de poemas precioso y cuidado, plagado de recursos literarios que despliegan metáforas, sentencias, aforismos e imágenes muy precisas, tanto en forma de recuerdos como de sentimientos. Es imprescindible escuchar el disco mientras lees con atención los versos de Elverum, quizás los mejores de toda su carrera.

Nunca dos palabras dijeron tanto: “Solo Ahora”. Nada más escuchar la primera canción, “Tintin in Tibet”, parece que nos espera un álbum de largo recorrido y cuyo abordaje precisa de tiempo y tranquilidad. Lo primero, las letras. “Now Only”, más que un disco en sí, parece en realidad un libro de poemas precioso y cuidado, plagado de recursos literarios que despliegan metáforas, sentencias, aforismos e imágenes muy precisas, tanto en forma de recuerdos como de sentimientos. Es imprescindible escuchar el disco mientras lees con atención los versos de Elverum, quizás los mejores de toda su carrera. En este aspecto, podríamos decir que no toma distancia de su predecesor. Pero aquí viene la diferencia: “Now Only” es más melódico, engancha mucho mejor musicalmente sin ver disminuida la intensidad de su discurso, a pesar de que esta vez se trate de una colección de canciones más luminosas y no tan herméticas y desgarradoras como en el anterior.

Otro detalle importante es la estructura. “Now Only” posee muchas menos canciones que “A Crow Looked At Me”, pero la media de duración de cada una de ellas casi supera los ocho minutos. Esto le añade un grado de mayor profundidad a la escucha y consigue que el conjunto suene más rico y completo, aportando la adecuada sensación –y a veces contraproducente en otros casos– de no querer dejarse nada en el tintero.

“Now Only”: una novela hecha canción

“Now Only” es la prueba palpable del poder sanador que tiene la música sobre las heridas más profundas del alma. Si no fuera así, jamás podría haber enfrentado el duelo de esta forma.

El álbum arranca con un rasgueo pleno de acordes y la voz de Elverum: “I sing to you, Geneviève, I sing to you”, por lo que podemos decir que se trata de una continuación natural de “A Crow Looked At Me”. Pero, no por ello, el autor pretende repetirse. Si su anterior trabajo ahondaba en la pérdida del ser amado y arrastraba el luto por todas las canciones, en “Now Only” existe una intención manifiesta por dejar de hablar de la rabia y del dolor intrínseco de la muerte para centrarse en las experiencias y el tiempo vivido juntos. “Tintin in Tibet” es una reminiscencia del primer encuentro entre ambos y los días posteriores al comienzo de su intenso romance.

Tal y como narra Elverum, ambos se enamoraron con tan sólo una mirada. Un romance a primera vista que provocó que desde el primer día en el que se conocieran ya jamás pudieran separarse. También rememora una de sus primeras aventuras, en la provincia marítima de Tofino, cuando él leía un comic de Tintín para luego hacer el amor en la parte trasera de una camioneta. Al amanecer, la policía les despertó y tuvieron que salir corriendo hacia el muelle, donde hablaron de la nieve y del mal de altura de los alpinistas. Y aquí es cuando se produce la metáfora central de la canción: esa falta de aire la relaciona con los días finales de Geneviève, cuando “jadeaba por oxígeno” en la cama pocas horas antes de partir. En cuanto a los aspectos formales, la canción se pierde en una tormenta de arpegios que alternan acordes mayores con menores y transmiten a la perfección los versos en tromba que Elverum se apresura a recitar. Lo mejor, como nos iremos encontrando a lo largo del álbum, las letras. Solo un crítico literario muy especializado podría describir con palabras la enorme belleza que desprenden cada uno de sus versos.

“Now Only” es más melódico, engancha mucho mejor musicalmente sin ver disminuida la intensidad de su discurso, a pesar de que esta vez se trate de una colección de canciones más luminosas y no tan herméticas y desgarradoras como en el anterior “A Crow Looked At Me”.

Distortion” es una pieza monumental de recuerdos e impresiones en torno a la muerte. Nada más arrancar entabla una conversación de tú a tú con Geneviève, un cruce de palabras entre los dos sin réplica que se extiende por toda la canción hasta el final, en el que por fin admite ese “silencio” del otro al que interpela. Se podría decir que se trata de una novela-río en la que Elverum hilvana un montón de sensaciones y vivencias que vuelven a tener ese trasfondo común: la muerte. Para hacer una aproximación justa y correcta a esta canción, habría que traducirla y dedicarla un artículo entero, no solo por su gran extensión, sino por la belleza sin igual que desprenden cada uno de los versos que el autor recita. Sin duda alguna, se trata de uno de los más brillantes e intensos poemas hechos canción desde hace mucho tiempo.

Aquello fue real. Salí al jardín y encontré sus huesos”

Los cuadros de Geneviève son una especie de portal mágico que le traslada a Elverum a sus momentos compartidos. A través de ellos se comunica con ella más allá de la vida y la muerte.

Así es como siento ahora mi vida / Como si hubiera sido echado a un lado de la carretera / en medio de un largo y horrible viaje / en una caravana caliente demasiado llena de tipos que charlan con seguridad / y el sonido de los neumáticos difuminándose / en el aire de la noche yo digo / solo ahora”. Este es el ‘statement’ que lanza Phil Elverum en “Now Only”, canción central del disco que sintetiza a la perfección el enfoque del álbum. El tono es más relajado y no tan perturbador como las dos anteriores; además, contiene un estribillo pegadizo que, a pesar de su crudeza, suena optimista, como una aceptación definitiva de que la muerte existe de cualquier forma y está en todas partes:

But people get cancer and die
People get hit by trucks and die
People just living their lives
Get erased for no reason
With the rest of us watching from the side”

Podemos decir que se trata de una continuación natural de “A Crow Looked At Me”. Pero, no por ello, el autor pretende repetirse. Si su anterior trabajo ahondaba en la pérdida del ser amado y arrastraba el luto por todas las canciones, en “Now Only” existe una intención manifiesta por dejar de hablar de la rabia y del dolor intrínseco de la muerte para centrarse en las experiencias y el tiempo vivido juntos.

Una potente distorsión de guitarra en feedback con una cabalgada de batería nos sorprende en “Earth”. Pronto, se desvanece y arranca un emotivo rasgueo de guitarra con una base armónica muy similar a “Tintin in Tibet”. La letra narra un hecho insólito y con tintes paranormales en el que Elverum descubre los restos óseos de su esposa en su propio jardín, justo debajo del árbol en el que enterró sus cenizas. “Cuando escribía la letra de “Earth” en la que describo cómo encontré varias piezas de sus huesos, si algo quise es que la letra no sonara gratuita”, afirma el autor en una entrevista con The Atlantic. “No quise que se percibiera que escribo sobre cosas desagradables, sangrientas o traumáticas para crear un impacto rápido en el oyente. Sé de primera mano que aquello fue real y estaba contando la verdad. Salí al jardín y encontré sus huesos. No fue una experiencia dura o impactante, para nada. Eso es lo que quise trasladar a la canción”. Poco más que decir.

Con arreglos muy parecidos a “Earth”, emerge Two Paintings by Nikolai Astrup”. Más amable que la anterior, Phil Elverum reflexiona sobre la inmortalidad de las obras artísticas tras el fallecimiento de sus autores. Admite que su casa está repleta de los cuadros de su mujer, y que convive con ellos como si fueran una especie de portal mágico que le traslada a sus momentos compartidos. A través de ellos se comunica con su amada más allá de la vida y de la muerte. El viudo reflexiona sobre la aceptación y superación de la pérdida a partir de la transformación de la vida física de Geneviève en memoria. Como Nikolai Astrup, quien murió hace un siglo, Geneviève quedará atada a todos los cuadros que pintó, y esa será la mejor forma de conocerla en vida con el paso de los años y cuando su recuerdo quede sepultado por el imparable olvido, al igual que le ha sucedido a aquel pintor noruego del que ya nadie parece acordarse.

Por último, “Crow Pt. 2” vuelve a remitir a su pasado álbum, tanto en temática como en estilo. La base musical tranquila, pacífica y arrebatadoramente triste balancea la canción hacia un mar de metáforas y sensaciones en las que Elverum ve constantemente a su amor. Está en el cuervo, en los ojos de su hija, en la naturaleza y en las fotos y cuadros que el autor muestra en la misma portada del álbum. A pesar del tono más luminoso y relajado de “Now Only”, en este último track el cantautor regresa al pozo de la pérdida de su mujer, admitiendo la inmensidad de su dolor, perenne y profundo, que todavía no ha sido capaz de cicatrizar.

Mount Eerie – Now Only

9.0

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Phil Elverum (Mount Eerie) vuelve a consolidarse como uno de los mejores autores de canciones dentro de su género –quizás el mejor–. La intensidad y profundidad de su nuevo repertorio no conoce límites, hasta el punto de producir una catarsis inevitable en todo aquel insensato que se atreve a escucharle. Una emoción desbordante sin igual recorre sus pistas y acompaña a unos versos plagados de detalles y metáforas brillantes, epítomes de la más bella y sensible literatura de nuestro tiempo.

Up

  • Un disco para leer. La perfecta unión entre música y letra hace que la exaltación de los sentimientos sea espontánea. Quizás estemos ante el mejor poeta norteamericano que pone música a sus versos desde hace mucho tiempo.
  • Mucho más escuchable que “A Crow Looked At Me”, ya que condensa en unas pocas canciones un mundo sinfín de recuerdos, anécdotas, pensamientos y sentimientos, que en el anterior quedaban eclipsadas por la rabia y el efecto traumático de la muerte de Geneviève.
  • Las dos primeras canciones, “Tintin in Tibet” y “Distortion”. Gracias a los arpegios y a su cálida voz, de inmediato somos transportados a las profundidades de su alma, por la que viajamos inocentemente hasta encontrar la paz.

Down

  • La segunda mitad del disco puede sonar un tanto repetitiva. O no. El caso es que arranca al doscientos por cien y poco a poco va cayendo en la monotonía dolorosa y traumática de “A Crow Looked At Me”, algo que no está del todo mal, pero que puede parecer que ya lo hemos escuchado antes.