Fotografía: Press

Natalie Prass confesó a finales del pasado mes de febrero que necesitaba confeccionar un álbum que la ayudara a lidiar con sus problemas e inseguridades y que, del mismo modo, eso podría ayudar a otras personas, porque en definitiva de eso se trata la música. Sobre esa premisa se podría articular todo “The Future and the Past”, su segundo compacto de larga duración que editarán desde ATO Records el próximo 1 de junio y en el que Prass ha querido expandir sobremanera el marco sonoro de su debut homónimo de 2015, tal y como pudimos comprobar con aquel primer avance titulado “Short Court Style” que nos mostró un sensacional acercamiento a nuevas influencias ochenteras y del R&B de los noventa.

Y algo similar vuelve a ocurrir con su nueva canción “Sisters”, que si bien exhibe la orquestación propia de ese mencionado anterior disco y característica hasta cierto punto de la elegante producción de su colega Matthew E. White aquí nos movemos hacia una especie de neo-soul en el que se podrían rastrear influencias de la Erykah Badu de “Baduizm” (1997). Su letra, como podríamos esperar, funciona en consonancia con lo que explicábamos al principio: “I wanna say it loud / For all the ones held down / We gotta change the plan / Come on nasty women / So all the bad girls here / Let’s make that clear / And we’ll say it fast / We’re world wide, world class”. La propia Natalie Prass ha elaborado un sentido comunicado en las redes sociales acerca de la pieza:

Esta canción fue escrita justo después de que ‘El 45’ [Donald Trump] fuera elegido. Crecí en un ambiente donde “las mujeres no pueden hacer esto o aquello”. Sucedía a mi alrededor en mi vida personal, pero también estaba profundamente arraigado en la cultura que me rodeaba. Me llevó a pensar (lamentablemente hasta hace poco) que era una chica destinada a ser débil. Era rebelde y estaba confundida respecto a lo que ser mujer significaba para mí en la vida. Muchas mujeres no pueden relacionarse con mi situación y las felicito, pero sé que otras muchas mujeres y niñas pueden sentirse identificadas con mi historia. Sé más que nunca que las mujeres son una fuerza a tener en cuenta, y podemos cambiar este mundo para mejor. Necesitaba desesperadamente un himno después del 6 de noviembre de 2016. Todos los fantasmas de mi pasado que creía haber superado volvieron a atormentarme y me quedé paralizada durante meses. Esta canción fue mi grito de guerra cuando estaba perdiendo la esperanza. Exigimos igualdad para todos los grupos marginados, seguridad en nuestros barrios, un sistema de la salud seguro, mejores escuelas públicas para todas las clases, igual salario y seguridad en nuestro puesto de trabajo, y la lista continúa. Hay soluciones para todos estos problemas y debemos unirnos para resolverlos.