Cuando entré en la adolescencia pensaba que el pop-punk era lo más. Recuerdo que hubo un corto periodo de tiempo en el que emitían el top de éxitos de Los 40 Principales en la televisión y lo veía cada fin de semana debido a que por aquel entonces era totalmente novato en todo lo referente a Internet, medios musicales y música en sí. No es que hubiera muchas cosas que me gustasen, pero gracias a ese programa me enganché a grupos como Green Day o Simple Plan. Poco tiempo después gracias a Internet y a gente con la que hablaba por aquella época descubriría a otros muchos grupos del estilo como Sum 41, blink-182, Zebrahead y demás maravillas que hoy en día prefiero no recordar.

Al final acabé renegando de todos ellos (excepto de Green Day, a quienes siempre tendré unos peldaños por encima). El indie-rock, el britpop de los noventa, el garage y la gran variedad musical que empecé a escuchar sobre los dieciséis fueron como un rayo de luz para mí, decidido a sentenciar el pop-punk para siempre como nada más que un bonito recuerdo de aquella etapa. Pero nunca hay que despreciar o infravalorar un género. El tiempo me lo ha demostrado, en este caso con artistas como Wavves. Pero si hay una figura que destaca por encima de la media esa es la de Jeff Rosenstock, el norteamericano de Long Island que este año ha vuelto a encandilarnos con “POST-.

Guitarrazos conceptuales

“POST-” es un álbum ideado tras esas elecciones presidenciales en las que Donald Trump se alzó con la victoria. Si “WORRY” representaba el miedo ante un desastre inminente e irrefrenable, “POST-” simboliza sus devastadoras consecuencias.

No es la primera vez que hablamos del punkrocker más enérgico del continente americano, ya que nos conquistó hace un par de años con aquel magnífico “WORRY.”. Es por ello que cuando nos enteramos de que había sacado un nuevo disco por sorpresa sin ningún tipo de publicidad ni adelanto (además se lanzó el 1 de enero, probablemente la peor fecha para editar cualquier trabajo o producto desde un punto de vista propagandístico) corrimos como leones hambrientos a escucharlo. Como es costumbre, este nuevo álbum se publicó de manera totalmente gratuita y si nos metemos en su página de Bandcamp lo único que vamos a leer en su descripción son una infinidad de agradecimientos. Y es que Jeff es un músico políticamente comprometido no sólo en lo musical, y es justamente ahí donde más dardos clava en la diana. Si echamos la vista atrás y nos fijamos en el contenido de su anterior trabajo Jeff vaticinó a la perfección lo que se cernía sobre América meses antes de que Trump fuese elegido presidente, siendo un disco que parecía compuesto tras este acontecimiento. En su lugar, “POST-” es un álbum ideado tras esas elecciones presidenciales. Si “WORRY” representaba el miedo ante un desastre inminente e irrefrenable, “POST-” simboliza sus devastadoras consecuencias.

“POST-”: el inconformismo político y los miedos de Jeff Rosenstock a través de pildorazos power-pop

Jeff Rosenstock sigue la estela agridulce y fatalista de grupos como Titus Andronicus desde una perspectiva más cercana al punk-rock adolescente. Sus canciones varían entre lo social y lo individual, la crítica y el compromiso político, el hecho de formar parte de una sociedad oprimida y alienada y la soledad y el miedo que esto genera, pero siempre manteniendo la esperanza y celebrándolo.

Sobre este escenario se desenvuelve una “USA” llena de rabia y que sirve como resumen perfecto de todo el disco. Un tono más agresivo que de costumbre y siete minutos que reflejan distintos estados de ánimo de Jeff, con una primera parte en la que el músico no puede dejar de preguntarse cómo han llegado a esto y quiénes son los responsables (“Please be honest / Tell me was it you?”), una segunda que comienza con ese “Well, you promised us the stars y que desemboca en un “And now we’re tired and bored el cual marca un fragmento mucho más lento en el que el hastío y la desesperación se apoderan de todo, dejando vivos tan sólo los teclados. Sin embargo, la cosa no se queda ahí y la canción explota en un “et tu, USA que se repite a modo de protesta hacia América, tachándola de traidora. Los siete minutos de este tema compactan muy bien el devenir del resto del álbum, un intercambio entre momentos enérgicos y momentos en los que el pesimismo realista arrebatan cualquier ilusión.

Yr Throat” es un temazo de punk-rock en el que Jeff habla sobre la doble moralidad del poder político y la sociedad para forzar que la gente opine sobre cualquier asunto mundano pero a la vez castigan y persiguen a aquel que se atreve a criticar los asuntos realmente serios, tales como la violencia policial: “What’s the point of having a voice when it gets stuck inside your throat?. Por su parte, en “All This Useless Energy” Rosenstock se va al típico medio tempo a lo Green Day para culparse por no ser capaz ni de reconducir su vida ni de disfrutar de las cosas sencillas, mientras que “Powerlessness” divaga sobre la misma idea con las revoluciones a toda pastilla. Pero Jeff no tira piedras únicamente a su propio tejado, sino que en “TV Stars” (una gran balada en clave punk) critica cómo la gente idealiza a las súper estrellas y la despersonalización que hacen de éstas, algo que él mismo siente, mostrando también su propia desaprobación de la mayoría de famosos: “TV stars don’t care about who you are.

“POST-” es un disco que brilla debido al contraste entre el pesimismo de sus letras y la alegría con la que se entonan sus estribillos y se aporrean sus riffs. Es un trabajo cuyos recovecos son de sobra conocidos para el gran público y, sobre todo, es un álbum que rezuma un fuerte deseo por mantenerse joven y en pie. Es, sencillamente, lo que necesitamos en momentos así.

Seguidamente, “Melba” se mueve hacia el power-pop para ofrecernos la pieza más optimista del elepé, en la que Jeff habla del pasado y sobre volver a Melbourne para dejar atrás todo lo malo: “Let’s go back to Melbourne / We can start over because / Mistakes get forgotten / Dreams can be remembered. “Beating My Head Against a Wall” es una composición breve que reflexiona acerca de la dificultad de mantener la cordialidad y una relación amistosa con alguien cuya ideología es totalmente contraria a la de uno mismo. Ese aire a los Ramones refleja muy bien el carácter melódico de este trabajo, erigiéndose como el más compacto y accesible de Jeff hasta la fecha.

En “9/10” vuelve a pisar el freno y permite una mayor presencia de los teclados para reflexionar sobre la soledad y cómo cualquier logro personal no significa nada si no hay nadie a nuestro lado para alegrarse con nosotros: “Every little victory don’t matter / When nobody seems to care. “POST-” cierra con una “Let Them Win” que a través de un bajo machacón refleja el levantamiento después de la caída. Al contrario de lo que su título parece indicar, esta canción es una declaración de intenciones que hace una llamada al inconformismo y a la lucha: “We’re not gonna let them win, oh no. En su parte final varias voces se unen para dejar a Jeff solo con su guitarra acústica, realizando nuevamente contraste e hincapié en los sentimientos de soledad y miedo a pesar de estar rodeado de gente.

Jeff Rosenstock sigue la estela agridulce y fatalista de grupos como Titus Andronicus desde una perspectiva más cercana al punk-rock adolescente. Sus canciones varían entre lo social y lo individual, la crítica y el compromiso político, el hecho de formar parte de una sociedad oprimida y alienada y la soledad y el miedo que esto genera, pero siempre manteniendo la esperanza y celebrándolo. “POST-” es un disco que brilla debido al contraste entre el pesimismo de sus letras y la alegría con la que se entonan sus estribillos y se aporrean sus riffs. Es un trabajo cuyos recovecos son de sobra conocidos para el gran público y, sobre todo, es un álbum que rezuma un fuerte deseo por mantenerse joven y en pie. Es, sencillamente, lo que necesitamos en momentos así.

Jeff Rosenstock – POST-

8.3

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Después de vaticinar lo que se le venía encima a la sociedad norteamericana en su trabajo anterior, nuestro punkrocker favorito vuelve con “POST-”, un álbum en el que describe sus sentimientos y su estado de ánimo tras las últimas elecciones presidenciales, mostrando una vez más su inconformismo político y sus miedos a través de pildorazos power-pop que rezuman una juventud y una energía inagotables.

Up

  • A la altura de “WORRY.”.
  • Su trabajo mejor cohesionado y más accesible hasta la fecha.
  • El contenido y lo bien que refleja un momento concreto extrapolable casi a cualquier parte del planeta.
  • Temazos como “Melba”, “TV Stars” o la catártica “USA”.

Down

  • La sorpresa esta vez es un poco menor.
  • Quizás le falte un hit tan redondo como “Festival Song”.