Ya comentamos en la crítica de “A Ninguna Parte”, el álbum debut de Sierra, que parece que vivimos en una obsesión permanente por etiquetar todo y buscar referencias en el pasado. Está claro que la música, como todo producto cultural, está inevitablemente condicionado por algo que vino antes, así que no tengo nada claro eso de que el pop actual es más deudor de su pasado de lo que lo fue hace quince o treinta años.

No sé si Hugo Sierra, vocalista y compositor de la banda, suscribe al cien por cien mis palabras, pero lo cierto es que el hombre empieza a estar cansado de que se le etiquete como un revival ochentero a la vez que se muestra agradecido por la atención que su primer LP está acaparando en el circuito independiente. La verdad es que sería imperdonable no compartir con el resto del mundo la cantidad de cosas buenas que éste disco contiene si se tiene la oportunidad. Sobre estas cosas y algunas más hemos hablado hace unos días dando forma a la entrevista que ahora os ofrecemos.

Empecemos por el principio. Has tenido experiencia en otras bandas como Margarita o Prisma en Llamas y llegaste a publicar un EP bajo el nombre de Sierra antes de este álbum. ¿Cómo te encuentras montando este proyecto bajo tu apellido y en qué momento decides que sea tu proyecto principal?

Bueno, lo del nombre es un poco porque era mi proyecto y cuando grabé mi primer EP me animaron a ponerle ese nombre, me convenció Cristian [Pallejà] porque no estaba muy seguro. Al final se quedó con Sierra por ponerle un nombre, además como era una cosa muy personal y mía…

Margarita ya íbamos a publicar nuestro último disco y a dejarlo y yo ya había empezado a hacer unas canciones por mi cuenta con las que me sentía muy a gusto. Luego con Prisma en Llamas no teníamos ningún plan para hacer algo a corto plazo, así que diría que Sierra se ha convertido en mi proyecto principal pero de una manera muy natural.

La verdad es que elegiste bien dónde apostar. Os estáis consolidando muy bien, apareciendo en listas nacionales de casi todos los medios, no sé si te esperabas algo así. ¿Se traduce toda esta atención en algún tipo de expectativas?

Esperármelo no me lo esperaba y me siento orgulloso y honrado de aparecer en las listas y el hecho de que nuestra música esté tan bien valorada o posicionada es un orgullo. Pero nada más, las cosas van a ir ocurriendo, hemos vendido todas las entradas para el concierto en El Sol y notamos que la gente confía en nosotros, tiene ganas de vernos y de venir a los conciertos a pasarlo bien. A nivel más artístico esto lo único que puede provocarme es querer hacer mejores canciones, llegar a un mejor resultado y seguir indagando ahí por la música y ver qué pasa.

Justo el día antes de Nochebuena fui a veros al Kafka (Valladolid), pensaba que era una fecha complicada teniendo en cuenta que hablamos de Valladolid, que la gente anda con mil compromisos en esas fechas, el frío que está haciendo… Me quedé muy sorprendido de ver a tanta gente cantando vuestras canciones en mi ciudad.

Nosotros también, todos ya hemos tocado en muchos grupos, llevamos años en esto y sabemos bien lo que cuesta hacer ciudades como Valladolid para un grupo como el nuestro. Así que fue un auténtico sorpresón y una alegría llegar allí y ver a tanta gente cantando desde la primera a la última canción y la sala llena.

Sierra se ha convertido en mi proyecto principal pero de una manera muy natural.

Creo que era El Mundo quien titulaba vuestra crítica con “Sierra: nostalgia del pop de los 80 desde un prisma contemporáneo”. ¿Qué tienen de nostalgia y qué de contemporáneo vuestras canciones?

Bueno, sinceramente no tenemos una mirada nostálgica en las canciones, no miramos a una época determinada cuando componemos aunque al final aquellos sonidos te puedan llevar ahí. Al final es pop con mucha intención, mucho trabajo por debajo, melodías agradables, arreglos bonitos, pero no desde una mirada nostálgica hacia un época que nos haya parecido mejor porque no es así. De hecho, los cuatro en el grupo miramos la música de una manera mucho más abierta y las influencias van desde folclore de distintos países a música electrónica más vanguardista. Respecto a la mirada contemporánea, nosotros lo que intentamos es hacer música ahora con todos los recursos actuales y con las sonoridades que podamos manejar y trastear en el estudio. Desde luego, no somos un grupo de música vanguardista, pero tampoco un revival nostálgico.

La verdad es que la comparación con los ochenta es un recurso fácil y yo mismo he tirado de él en la crítica. Ahora que lo dices no sé si podría estar empezando a molestaros . ¿Vamos a crear los medios una reacción en sentido contrario en vuestro sonido?

[Risas] Sí, es posible que pase eso. A ver, yo me siento halagado cuando se me compara con Eduardo Benavente, Los Pegamoides o Carlos Berlanga. Pero visto eso, por otro lado me gustaría poder hablar de nuestras canciones al margen de esas posibles influencias.

Al final, como decías, estamos hablando de canciones pop. “A Ninguna Parte” está lleno de ellas, la mayoría bastante directas. Sin embargo, ¿dirías que hay algún tipo de temática, hilo conductor o concepto que las abrace a todas?

No sé si entre todas, pero entiendo que al salir todas de mí hay un nexo de unión, son todas un diverso plano de mi vida: mis miedos, mis aventuras, mis emociones, mis pensamientos. En el fondo dan forma a un poliedro que conforma un poco mi persona, ése es el principal vínculo que las une. Luego cada una habla de cosas diferentes, en el disco he querido hablar de cosas que me preocupaban; de las que quería entender algo más…

Fotografía: Yago Castromil
Sobre eso quería preguntarte porque, pese a presentaros como una banda, al final lleváis tu apellido e imagino que eres tú quien maneja la composición y el control de los temas.

Sí, básicamente, y luego dependiendo del momento que sea y del tiempo que tengamos, pues la comparto con el resto y los demás aportan su granito de arena.

Dices de “Todo el tiempo” que es tu primera canción de amor. ¿El hecho de que no haya llegado hasta ahora se debe a una razón sentimental o quizá te daba vergüenza afrontar el tema en una canción?

No, qué va, simplemente he podido sentirlo y me ha parecido el momento y la persona oportuna y me he lanzado a ello. Estoy muy satisfecho.

¿Viendo lo redonda que ha quedado tanto a nivel lírico como melódico podemos esperar mas canciones románticas de Sierra?

Claro que sí, ¿por qué no? De hecho, cuando terminé esta canción me pareció, como tú dices, bastante redonda y estuvimos discutiendo con Luis (Sonido Muchacho) y con los chicos del grupo sacarla como single y al final decidimos que se quedara ahí. Yo creo que con el tiempo va a coger mucha más personalidad y la gente la va a apreciar más.

Todas las canciones son un diverso plano de mi vida: mis miedos, mis aventuras, mis emociones, mis pensamientos…

Ya que has mencionado a Luis, me gustaría que me hablaras de Sonido Muchacho. Están lanzando a la luz algunos de los discos de las bandas más interesantes y prometedoras del país, ¿cómo acabaste trabajando con ellos?

Ocurrió cuando ya teníamos pensado ponernos a grabar. Durante estos últimos años desde que publicamos el EP había recibido diferentes llamadas de diferentes sitios, sellos grandes, pequeños, alguna multi incluso, todo muy informal, sin entrar en una negociación concreta. No sé, al final no lo tenía muy claro y tampoco me gusta mucho el tema de la negociación… Pero Luis me lo puso todo súper fácil, ya lo conocía de hace años, me llevó un día a comer, me presentó una buena oferta, lo hablamos en el grupo, nos pareció lo mejor y estamos muy contentos.

“No eres Increíble” parece una crítica al postureo, los cuñados y los culturetas que me ha recordado a “Tu Opinión de Mierda” de Los Punsetes. ¿Es una crítica a las redes sociales, a alguien en concreto, el postureo, el cuñadismo o a todos en general?

Va un poco en general, aunque es verdad que el gatillo de todo esto son las redes sociales. Es algo que siento muchas veces cuando veo a a la gente posicionarse de manera así como muy débil, todo muy liviano, pero siendo muy categóricos al mismo tiempo y sin un conocimiento serio de las cosas, sino que la gente comparte ahí su visión y aporta al mundo un montón de mierda que me pone triste a veces.

Siguiendo un poco con esta especie de crítica social, en “No Quiero ser un Hombre” dices “No quiero ser un hombre, tampoco quiero ser como tú”, una crítica a las convenciones sociales quizá, pero también hay un cierto sentimiento de desubicación (“No soy de aquí ni de esta ciudad”). Me gustaría que me dijeras qué te hace sentirte así de ‘extranjero’ y a qué te refieres con ser cómo tú. ¿Cómo soy yo, o la sociedad o somos un poco todos y por qué no quieres ser así?

Es un poco una mezcla de todo lo que has dicho, una dificultad a la hora de sentirme identificado, una cosa también de perseguir el ser uno mismo pasando por alto ciertas cosas. A veces es muy jodido vivir en el mundo y parece que si uno se sale de lo establecido todo son dificultades. Puede ser cualquier cosa; ser un poco diferente al resto, tener algún defecto físico o una dificultad al hablar, cualquier cosa por pequeña que sea ya hace que la gente te lo ponga más difícil. Cada uno somos como somos y está bien que cada uno luche por ser auténtico y que esas convenciones no nos perjudiquen ni que haya niños por ahí o adultos que lo pasen mal por ser diferentes al resto.

“Lala” resulta muy diferente, parece un experimento, imagino que muy satisfactorio.

Así es.

Cuando uno termina un disco siempre quedan unos hilos colgando de los que uno intuye que debería tirar para el siguiente y creo que las sonoridades de “Lala” podrían ser uno de esos hilos.

Me gustaría saber hasta qué punto esa aproximación a las texturas electrónicas podrían marcar el devenir de vuestro sonido de cara a un nuevo disco.

La verdad es que cuando uno termina un disco, o al menos a mí me ha pasado, siempre se quedan como unos hilos colgando de los que uno intuye que debería tirar para el siguiente y creo que las sonoridades de “Lala” podrían ser uno de esos hilos. Estoy muy orgulloso de la canción porque es muy bonita, pero el mérito es de Cristian, nuestro productor. Le dio un giro brutal al sonido y quedó preciosa.

¿Qué nos puedes decir sobre vuestros próximos planes?

Ahora mismo estamos montando la gira para todo este año. De momento ya tenemos fechas para marzo y abril y ya tenemos cerrada la contratación en algún que otro festival como el Contempopránea por ejemplo y algunos más. Así que nada, esperamos poder tocar mucho y la gente que quiera disfrutar de nuestra música ahí nos tendrá.