Julian Casablancas ha concedido una interesantísima y extensa entrevista para Vulture al mítico David Marchese (ya sabéis, el mismo periodista con quien Quincy Jones habló de aquella manera sobre los Beatles, Elvis Presley o Michael Jackson, Erykah Badu sobre la bondad de Adolf Hitler y Eminem sobre utilizar Tinder y Grindr). En este caso la polémica no ha ido tan lejos, pero el neoyorquino sí ha dejado bastantes perlas acerca del estado de la música popular actual, sus políticas letras con The Voidz, la influencia de la elección de Donald Trump, el juego capitalista que hay con la música en Internet, etc. Por ejemplo, para comenzar la charla Marchese le pregunta acerca de sus nuevas letras, y Casablancas acaba respondiendo que, en general, es un sentimiento de decepción con Internet:

Realmente creía que la capacidad de Internet para permitir que las personas accedan a lo mejor de la mejor música (desde música underground hasta sonidos de todos los rincones del mundo) habría sido una influencia positiva y la música habría evolucionado como nunca antes. En cambio, la música ha sido cooptada por algún tipo de juego por el beneficio capitalista. Pensé que Internet ayudaría a equilibrar la relación entre la calidad y el mainstream, pero ha ido en la dirección opuesta. La calidad está siendo absorbida. One Direction tienen cuatro mil millones de visitas y los mejores artistas de hoy sólo reciben una pequeña fracción de esa atención. Ya he hablado de esto antes, pero existe un paralelo exacto entre la música y la política.

Hay fórmulas para sacar la mayor cantidad de dinero de la música y esas fórmulas no incorporan la variable de calidad. El valor artístico y el valor de la verdad son víctimas del proceso. Entiendo que la gente esté intentando hacer canciones que funcionen en un CVS, en un taxi, en un club nocturno o para un niño de 3 años. Si puedes hacerlo es algo mágico, pero eso no significa que el resultado sea artísticamente bueno. Y lo malo para mí como músico es que el mundo de la música es el único lugar donde el éxito comercial parece implicar calidad artística.

“Creo que Ariel Pink será uno de los artistas mejor recordados de esta generación y ahora nadie en el mainstream lo conoce”.

Seguidamente Julian hace hincapié en esa última idea, explicando que por ejemplo los Oscar (pese a sus puntos ciegos) suelen reconocen los auténticos esfuerzos artísticos a diferencia de lo que ocurre en el mundo de la música. En definitiva, Casablancas opina que la música popular de hoy en día es mucho peor que la de décadas anteriores (entendiendo popular como mainstream a.k.a. comercialmente popular), aunque parece ignorar que, pese a que en Estados Unidos Bowie no alcanzó la popularidad máxima hasta los ochenta, en el Reino Unido durante los setenta sí fue un artista con álbumes coronando las listas de ventas:

Hoy, alguien como Ariel Pink es relativamente desconocido. En otra época hubiera sido mucho más popular.

David Bowie. Esta es mi visión: la gente piensa que la opinión pública en su propio tiempo es la verdad. Todo el mundo conoce a David Bowie ahora, pero apuesto a que fue bastante underground en los años setenta. Creo que Ariel Pink será uno de los artistas mejor recordados de esta generación y ahora nadie en el mainstream lo conoce. No sé, sigo queriendo saltar entre la política y la música. La gente es realmente inconsciente, todo es confuso y la información sale de cada orificio.

Mi misión es la misma desde el primer día, que es intentar hacer algo que tenga un valor artístico y llevarlo al mainstream. Nada sobre eso ha cambiado. Me esfuerzo por construir un mundo donde The Velvet Underground fueran más populares que los Rolling Stones. O donde Ariel Pink es tan popular como Ed Sheeran.

“No entiendo por qué no puede haber un mundo donde Ed Sheeran reciba el 60% de la atención y Ariel Pink el 40%. Ahora es casi como si Ed Sheeran obtuviera el 99,5%. Las bandas creativas han sido expulsadas a los márgenes”.

Tras esa última afirmación David Marchese y Casablancas discutieron brevemente porque el periodista cree entender los motivos por los que The Rolling Stones fueron más populares que The Velvet Underground al igual que Ed Sheeran lo es ahora respecto a Ariel Pink. El líder de The Strokes y The Voidz menciona que Jimi Hendrix no fue tan popular en vida como lo es ahora (su mayor hit fue el cover de “All Along the Watchtower” que llegó al puesto número 20) y entonces Marchese vuelve a comparar a Sheeran con Pink, alegando que es normal que el británico sea más popular porque es lo que busca en el fondo, mientras que Ariel no. En ese preciso instante Casablancas se mostró tajante:

Todo lo que dices suena al 100% como un lavado de cerebro cultural.

Porque si hubieras crecido en un mundo donde Ariel Pink fuera popular entonces dirías: “No veo cómo Ed Sheeran puede ser popular”. Las personas crecen con normas pegadas dentro de la cabeza. Y no estoy tratando de menospreciar a Ed Sheeran ni a ninguna estrella del pop. Ed Sheeran parece un tipo agradable y genial, y no tengo nada en contra de su música. Dejemos que venda mil millones de discos. Sólo digo que no entiendo por qué no puede haber un mundo donde Ed Sheeran reciba el 60% de la atención y Ariel Pink el 40%. Ahora es casi como si Ed Sheeran obtuviera el 99,5%. Las bandas creativas han sido expulsadas a los márgenes. Pero mi punto más importante es que, ya sea música o política, en este momento estamos sumidos en la propaganda de quien sea más ruidoso.

Estoy tratando de convencer a alguien que creo que es inteligente de que la tecnología y los algoritmos no tienen por qué borrar la verdad y la calidad. Eso es todo lo que te estoy diciendo. Porque si no crees que eso es lo que está pasando, no estás viendo la realidad.

Julian Casablancas edita el próximo 30 de marzo) “Virtue”, su nuevo álbum de estudio con The Voidz. Del sucesor de “Tyranny” (2014) conocemos como adelantos cuatro canciones: “Leave It In My Dreams”, “QYURRYUS”, “Pointlessness” y “All Wordz Are Made Up”.