Grizzly Bear han arrancado una nueva gira por Australia y Nueva Zelanda para presentar su más reciente “Painted Ruins”, un notable registro que sigue el camino musical de su predecesor (fina mezcla de rock, chamber pop y electrónica) y, líricamente, muestra que incluso en el caos es posible encontrar belleza. Sin embargo, Ed Droste no sólo ha tenido que lidiar con un dolor personal, ya que a través de las historias de su cuenta personal de Instagram ha expresado su tristeza y enfado debido al estado actual de la industria musical en general y en particular al enfoque y ganancias que reciben los artistas y bandas de nivel medio y bajo en comparación con los grandes nombres del pop. Así las cosas, comenzó explicando que la “industria musical está jodida” y que “acaba de enterarse a pesar de las grandes cantidades de fans que hay debajo, básicamente estamos perdiendo dinero”. Seguidamente, manifestó:

La gente siempre pregunta: ¿Por qué no venís a ‘Perth’, ‘Singapur’, ‘Quito’… Y yo estoy tratando de explicar que ya no se valora la música en directo. Creemos que es importante traer con nosotros el espectáculo más completo que podamos con todos los instrumentos en vivo y un buen show de luces. Pero ahora, cuando se recortan las ventas de discos y no hemos aparecido en un anuncio de un coche en bastantes años, literalmente perdemos dinero.

Así que sí, la evolución de la industria musical está en mi opinión destruyendo bandas de nivel medio y bajo [respecto a su popularidad]. ¡Nadie apoya o valora la destreza que implica escribir canciones o estudiar música! Sí, las estrellas pop escriben hits… ¡Hurra! También obtienen acuerdos comerciales y giras con marcas corporativas… Pero cuando se trata de una industria moribunda, realmente te importa un verdadero show en vivo y no eres uno de esos que simplemente va a mirar, no hay mucho que puedas hacer.

Podría continuar eternamente pero no lo haré. Disfrutadlo mientras dure. Creo que estamos a punto de entrar en una sequía de música en directo… Por determinar.

 

A raíz de que determinados medios estadounidenses se hicieran eco del asunto la banda comentó en las redes sociales que se trataba de una noticia incompleta, y posteriormente Ed Droste publicó más historias aclarando sus comentarios, matizando que su punto de vista no era una “fiesta de lástima” de un “punk quejumbroso” y que tampoco era “un reflejo de ningún fan o de gente que va a los conciertos… Esto es sobre los cada vez más que nunca intermediarios que recortan el pastel”:

Sólo quiero realizar un seguimiento rápido a mis anteriores comentarios sobre la rentabilidad de las giras diciendo que esto no es un reflejo de ningún fan o de gente que va a los conciertos… Esto es sobre los cada vez más que nunca intermediarios que recortan el pastel. Estoy muy agradecido de poder actuar para gente por todos los años que tengo, incluso aunque tengamos pérdidas (lo cual nos ha pasado muchas veces antes)…

¡Así que sí, esto no es una fiesta de lástima y ningún miembro de la audiencia debería sentirse mal! Sólo quiero que todos pasen el mejor tiempo posible. Sólo quería arrojar luz sobre la logística de los lugares de gira a los que una vez que pudimos llegar porque había fuentes alternativas de ingresos como ventas de discos o anuncios. Puedes verlo reflejado en los carteles de los festivales en términos de género. Es sólo la forma en la que las cosas parecen estar pasando y no estoy seguro de qué cambios vendrán o cómo caerán las cartas.

¿Qué parte de razón tiene Droste? ¿Es cierto que la industria actual sólo entiende de superestrellas y supervivientes, canibalizando la ‘clase media’? ¿Ha supuesto esa caída en la venta de discos que menciona Ed un palo para los artistas pese a las ganancias por streaming en alza como comentó en su momento Will Toledo de Car Seat Headrest?