Cuando te enteras de que una de tus bandas favoritas se separa inesperadamente un día que casualmente llevas su camiseta se te queda la misma cara de gilipollas que si no la llevases, pero por lo menos el destino se echa unas risas a tu costa. Truckfighters se separan, y dejan de paso un hueco extrañamente explicable a cualquiera que no sea fan del stoner rock.

Long hiatus” son las dos palabras más temidas por cualquier seguidor que se precie. En este caso, además, con un doble “long” que anuncia una separación indefinida y quizá definitiva. Queda abierta la posibilidad de un regreso más fuerte que nunca, pero dejando claro que es el fin de una etapa. ¿Las razones? Desconocidas, aunque tampoco nos interesan. En el camino Truckfighters dejan una trayectoria impecable de 17 años, 5 LPs, 2 EPs, 2 splits (con Firestone y Witchrider) y un sello autogestionado, Fuzzorama Records, que según nos ha hecho saber Ozo seguirá activo (y cuyo catálogo aprovechamos para recomendar).

El dúo sueco (puesto que Dango y Ozo, guitarra y bajo, son los únicos miembros permanentes de la banda) brilló en todos y cada uno de sus discos por su facilidad para proyectarnos al abrasador suelo del desierto en cada riff. Rock pesado, polvoriento, saturado, pedregoso, áspero. Siempre con la batería y la voz en segundo plano y protagonismo absoluto de los acordes. Rock simple (porque de eso va el rock) y definitivamente repetitivo para oídos no acostumbrados. Para los que sí lo están, se convirtieron en una de las bandas más queridas del género de la última década y media, con un directo en el que se dejaban tres o cuatro litros de sudor por concierto y donde no repetían dos noches seguidas un setlist.

Truckfighters fue una de esas bandas en las que la profundidad lírica o musical no hacía falta para ganarte. Porque por más que le queramos buscar justificaciones enrevesadas, artísticas o poéticas a esto, lo importante siempre ha sido, es y será pasárselo bien escuchando música con el volumen al máximo. Y haciendo eso Oskar y Niklas eran los mejores.

Ozo, Dango: Iommi os bendiga. Nos encontraremos en cada riff.