Uno podría definir a Superorganism como si fuera un chiste habitual: Estaban un inglés, un americano, una japonesa y un australiano hablando sobre formar una banda…

Ellos prefieren definirse como “una comuna que vive en Londres” dispuesta a revolucionar la escena musical con vitalidad y fomentando esa diversidad social que se espera de la juventud. Ocho miembros que han convertido sus diferencias culturales en su arma principal para traernos un álbum fresco y original basado en la libertad. El estilo indefinido como definición.

Hablamos con Orono Noguchi –vocalista japonesa– y Mark Turner (Emily) –bajista australiano– sobre su álbum debut, el éxito inmediato o cómo Spotify es una fuente inagotable de recursos para unos adolescentes que no conocen eso de rebobinar un casete dándole vueltas con un bolígrafo.

¿Cómo os conocisteis y cómo surge la idea de formar una banda?

Orono: Muchos de los chicos estaban en una banda llamada The Eversons y yo los conocía por recomendaciones de conocidos y vídeos de YouTube. En el verano de 2015 vinieron a Tokio y fue ahí cuando nos conocimos y nos hicimos amigos. A partir de aquí mantuvimos cada vez más contacto y eso nos ha traído hasta donde estamos hoy.

Emily: Es cierto que muchos de los miembros somos amigos desde hace diez años (más o menos), por lo que somos como una gran familia. El hecho de que tengamos distintos gustos musicales fue fundamental para crear The Eversons y conseguir la variedad característica que hemos seguido con Superorganism. Aunque, como dice Orono, también es lícito decir que el motivo fundamental por el que existimos fue Internet. [Risas]

Cada uno sois de una parte del mundo. ¿Cómo habéis conseguido formar un proyecto común siendo de culturas tan distintas?

O: En mi caso, es cierto que nací en Japón y allí existe otra cultura. Pero todos hemos crecido en lugares distintos del que nacimos y por tanto no sentimos apego por un determinado sitio.

E: Lo que crea conexiones potentes no son las culturas o la proximidad, sino las experiencias vitales. Puedes perfectamente tener algo en común con alguien de Japón que haya tenido una experiencia vital similar a la tuya. A nosotros es la música lo que nos une y eso puede crear un vínculo más fuerte que el que puedas desarrollar con tu vecino en toda tu vida.

Es un error decir que somos un grupo de dream-pop, porque hemos mezclado desde el estilo de The xx hasta el de Katy Perry, pasando por el rock de los 70, el country, el punk o la música disco.

Este viernes 2 de marzo lanzáis vuestro esperado disco debut. ¿Cómo os sentís tras su grabación?

O: Genial. Todo ha sido muy rápido porque empezamos en enero y en agosto estaba acabado. Es verdad que nunca hemos tenido la sensación de decir “¡hemos acabado al fin!”, porque estas son las canciones elegidas, pero el proceso creativo continúa activo.

E: Nunca hemos sentido el hecho de terminarlo, porque esto es un viaje de nunca acabar. Al final para grabar un disco debes elegir una serie de temas, pero esto no es como un examen en el que acabas y te olvidas.

¿Quiénes han sido vuestras mayores influencias a la hora de componer?

O: La verdad es que no sabría decirte cuáles han sido exactamente. A todos nos gustan varios grupos a priori distintos e incompatibles para poder mezclarlos. Tenemos desde canciones pesimistas hasta temas basados en el dream-pop y en el synth-pop, como los que hemos sacado como singles. Creo que lo mejor que uno puede hacer es escuchar el álbum y sacar sus propias conclusiones.

E: Bueno, es verdad que nos dicen que sonamos a una mezcla entre Gorillaz, MGMT o M.I.A. y razón no falta. Como te hemos dicho, somos ocho componentes con gustos muy diversos, por lo que puedes decir una banda que ha influido que seguro que aciertas. [Risas]

También te digo que es un error decir que somos un grupo de dream-pop, porque hemos mezclado desde el estilo de The xx hasta el de Katy Perry, pasando por el rock de los 70, el country, el punk o la música disco. También influye el hecho de que ahora contamos con una herramienta como Spotify, que te permite pasar de un género a otro distinto con sólo tocar un botón, por lo que es muy sencillo empaparse de distintos tipos de música y conseguir así una gran riqueza cultural que te ayuda a componer.

Fotografía: Steph Wilson
Habéis nombrado estilos muy variados. ¿Mezclar distintos géneros es la forma más eficaz de ser original?

E: ¡Caray, es muy guay esto que dices porque parece que conoces nuestra música incluso mejor que nosotros mismos! Al final nosotros componemos, grabamos y salimos al escenario a cantar, pero es cierto que nos gusta pensar que creamos un ‘collage musical’, donde ponemos un poco de aquí  y un poco de allá. Cuando terminamos y podemos ver el resultado desde una perspectiva objetiva es agradable ver cómo ocho mentes distintas con gustos variados exponen sus opiniones. Pero reconozco que somos bastante naífs en cuanto a todo lo que se aleja de tocar las canciones en directo.

Si tuvierais que definir el álbum en una frase, ¿cuál sería?

O: Fun.

E: Un collage eléctrico compuesto por diferentes elementos pensados por genuinas personas.

Todo el mundo habla de vosotros desde el lanzamiento de vuestro primer single “Something for Your M.I.N.D.”. ¿Todo vuestro camino ha sido más sencillo por tener a una discográfica como Domino detrás?

E: Es evidente que no podríamos hacer esto sin el apoyo de una gran compañía. Cada uno venimos de una parte del mundo y nunca podríamos haber formado la banda sin ellos. Tenemos mucha suerte porque hemos desarrollado cada parte del proceso creativo, –desde la escritura hasta la performance, pasando por la mezcla– en nuestra casa, con la sencillez y la cercanía que eso conlleva. Desde Domino lo único que han hecho ha sido ayudar y permitir que nos centráramos en nuestro trabajo con la libertad que todo artista debería tener.

O: Yo los veo como unos padres molones que nos compraban los juguetes más molones del mercado. [Risas]

¿Cómo se disfruta el éxito cuando todo sucede tan rápido?

E: Es todo muy extraño y difícil de creer. La gente nos sigue diciendo lo bien que lo hacemos y que no cambiemos. No sabemos muy bien qué responder sobre ello. Nosotros hacemos lo mismo que hemos hecho siempre y simplemente queremos seguir y procurar que nos afecte lo menos posible todo el ruido del exterior, pero asusta un poco ver todo el feedback que recibimos y ver cómo la gente reacciona de forma tan positiva con nuestros temas.

O: No nos gusta pensar en lo que ha pasado porque eso hace que uno se meta en una espiral de tristeza y nostalgia. Siento que el optimismo reside en mirar hacia el futuro y vivir el presente sin darle muchas vueltas. Tenemos que seguir haciendo lo que nos reconforta y esperar que la gente sienta lo mismo que sentimos nosotros.

Uno de vuestros últimos singles se llama “Everybody Wants to Be Famous”. ¿No creéis que los jóvenes que tienen todas las redes sociales prefieren ser populares antes que famosos?

O: Es una pregunta interesante porque depende de cómo definas ser popular y ser famoso.

Popular es alguien que tiene muchos seguidores en Twitter. Famoso es alguien que cada vez que actúa crea opinión y genera debate.

O: Entiendo, pero para mí la fama y la popularidad son más o menos lo mismo. Todo el mundo quiere ser conocido por algo.

E: En tu grupo de amigos, si eres el más gracioso o eres bueno bebiendo cerveza te consideran especial. Todo el mundo quiere ser especial y diferenciarse de los demás. No tiene uno por qué querer ser Michael Jackson y por supuesto existen distintos tipos de fama, desde algunas muy lícitas hasta otras más sensacionalistas, pero es un instinto humano el hecho de querer ser reconocido. Es verdad que hay ciertas promociones que hacen algunos artistas que pueden ser cuestionables, pero mira, nosotros estamos aquí promocionándonos a nosotros mismos y lo estamos disfrutando de verdad.

Fotografía: Steph Wilson
Hace unos meses tuvisteis conciertos en España. ¿Cuál fue vuestra impresión?

E: Excepcional. Sois gente muy divertida y excitada, en el mejor sentido de la palabra. Fueron veladas magníficas porque nuestro show busca fundamentalmente que el público disfrute y fomente el buen rollo, y aquí no tenéis problema para ello. Estamos deseando volver a tocar pronto porque sin duda España es uno de los países donde mejor encaja nuestro estilo.

¿Qué diferencias encontrasteis entre el público español con gente de otros países?

O: Desde el punto de vista de una persona japonesa veo grandes diferencias entre el público español y el japonés, por ejemplo. En Japón somos muy respetuosos y silenciosos mientras el artista está tocando una canción, pero aquí la gente se anima en el momento del subidón o incluso mantiene ese estado durante todo el concierto, como ocurrió en Barcelona. Honestamente, agradezco esta actitud y me siento muy afortunada de poder haber actuado frente a un público tan entregado.

E: Me gusta la locura y la variedad de públicos. Al final no hay un público mejor o peor, sólo distinto. Nosotros procuramos adaptarnos al ambiente y tratar de mimetizar nuestra música con él.

Por último. Además de la promoción del álbum, ¿qué proyectos tenéis para este 2018?

O: Casarme y tener hijos. [Risas]

E: Me conformo con dar la vuelta al mundo mostrando nuestros shows y enseñando a los distintos públicos lo que somos capaces de hacer.

O: Lo mío era broma, odio a los niños y no estoy de acuerdo con el matrimonio. Te dejo que publiques esto, ¿eh?