Cada cierta cantidad de años, probablemente fruto de la propia naturaleza del arte y del ser humano, nos sorprenden la irrupción de nuevas formas musicales que suponen en algunos casos una verdadera revolución. El trap es una de ellos. Poco a poco se ha ido adueñando de la industria musical desde los niveles subterráneos hasta las grandes listas de éxitos en iTunes. El trap es, casi innegablemente, uno de los términos más importantes que han aparecido para nuestra generación en la música, como así lo fue el grunge en los noventa. No sólo eso, sino que también es uno de los más controvertidos. En la escena española, con PXXR GVNG, el aterrizaje del género obtuvo grandes dosis de repulsión. Poco a poco –y casi en silencio– esa repulsión ha ido mutando hasta adjetivos totalmente contrarios para el mismo público. Y es que uno de los fenómenos más interesantes que ha acompañado la llegada del trap es precisamente eso: podemos acudir a un concierto de Yung Beef hoy en día y probablemente encontrarnos entre los asistentes a consumidores de música pasivos, con Daddy Yankee y Bad Bunny en sus principales listas de reproducción, y por otro lado a coleccionistas de vinilos de distintas ediciones de la discografía de la Velvet Underground.

La hibridación de géneros en el siglo XXI es inevitable; es el curso natural de la música y el trap es un claro ejemplo. Viene a ser originalmente una evolución del rap, y durante esta década ha ido cargándose de diferentes elementos distintivos, siempre a disposición de los artistas. En los últimos años han influido bases instrumentales en gran parte atmosféricas y hasta psicodélicas, pero son atmósferas negras, llenas de turbiedad y una niebla muy sucia. Está plagado de referencias al mundo de las drogas y la lujuria, como ya trataron de extensa manera (salvando las distancias) The Velvet Underground y las bandas del punk más sucio. Y es que, precisamente el trap, a pesar de que en principio no tiene mucho que ver con el punk, toma de él muchas ideas estéticas y filosóficas. Por otro lado, su influencia en la música comercial es totalmente palpable hasta el punto de que probablemente ésta sea la causa de que haya tanta dificultad para discernir el trap de lo que no lo es, pues las condiciones casi indisolubles del trap (escondido, nocturno y alegal) se pierden en gran parte de esos experimentos comerciales con el propio género.

El punk maldito de Yung Beef, Rey del underground

Uno de los fenómenos más interesantes que ha acompañado la llegada del trap es precisamente que podemos acudir a un concierto de Yung Beef hoy en día y probablemente encontrarnos entre los asistentes a consumidores de música pasivos, con Daddy Yankee y Bad Bunny en sus principales listas de reproducción, y por otro lado a coleccionistas de vinilos de distintas ediciones de la Velvet Underground.

Yung Beef (Fernandito Kit Kat, Pobre Diablo, El Seco y mil nombres más) proviene de los ya mencionados PXXR GVNG, pioneros del trap en España y ahora conocidos como Los Santos. Nacido y criado en Granada, se ha ganado el respeto de prensa y público nacionales con esta nueva mixtape “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4”, precedida por una cantidad considerable de años y trabajo que han llevado a consolidar a Fernando Gálvez Gómez como uno de los artistas alternativos más queridos en nuestro país.

“A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4” supone un gran paso adelante para Yung Beef, ya que con ella avanza varios pasos en su carrera, concretando así su estilo lisérgico, experimental y en cuya paleta de sonidos sólo podemos encontrar colores fríos. Steve Lean es el nombre que más aparece tras el de Yung Beef, produciendo varias de las canciones junto con 808 Mafia, LOWLIGHT o Brodinski, entre otros. En general la producción es rica en texturas y detalles, siendo un apartado más que notable del registro. Mientras, en el apartado lírico, las temáticas que toca Yung Beef son de sobra conocidas, pero esta vez se nota un desarrollo de las mismas, con claros avances remarcables en su manera de escribir y distribuir las frases en las canciones. Soledad, desesperación y vacío son sólo algunas de las dolorosas temáticas que encontraremos a lo largo de los extensos cincuenta y ocho minutos que dura la grabación.

“A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4”: un nuevo nivel de desarrollo para el trap estatal

“A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4” supone un gran paso adelante para Yung Beef, ya que con ella avanza varios pasos en su carrera, concretando así su estilo lisérgico, experimental y en cuya paleta de sonidos sólo podemos encontrar colores fríos. En general la producción es rica en texturas y detalles, siendo un apartado más que notable del registro que nos ocupa.

El viaje comienza con una pista titulada simplemente “Intro”, cuya instrumental la firma el propio Steve Lean. Curiosamente es uno de los mejores momentos de la mixtape y sienta las bases temáticas y estilísticas de la misma. Yung Beef le dedica este tema a su madre, a quien parece pedir perdón por las exigencias a las que la vida de artista famoso le somete. Cada frase que Beef destila parece estar llena de sentimiento y realidad, uno de los aspectos que consigue que su música llegue tan dentro de todos nosotros. En segundo lugar encontramos “Daniela Bregoli” (también con producción de Lean), un tema correcto en el que Fernando alardea de todos sus éxitos de los últimos años. A continuación tenemos la última canción estrenada antes de la salida del disco, “Me Perdí en Madrid”, con producción de LOWLIGHT. Aquí el cantante nos hace espectadores de una de sus noches caminando bajo los efectos de probablemente más de una droga, solo y perdido por las calles de Madrid. Yung Beef no quiere irse a casa, seguramente por no querer volver a sentir lo doloroso de la realidad consciente. La droga es lo único que le quita la ansiedad de ser quien es.

Los dos siguientes cortes son los más alejados estilísticamente del resto de la grabación: “Infierno” y “Rosalia”. El primero tiene como característica la clásica percusión reggaetonera, pero con un estilo aún afín al trap de Beef. Mientras, en “Rosalia” nos topamos ante un experimental homenaje a la ya conocida artista catalana. La curiosidad es que la instrumental se basa en “De Plata”, uno de los mayores éxitos de la cantaora.

En el apartado lírico, las temáticas que toca Yung Beef son de sobra conocidas, pero esta vez se nota un desarrollo de las mismas, con claros avances remarcables en su manera de escribir y distribuir las frases en las canciones. Soledad, desesperación y vacío son sólo algunas de las dolorosas temáticas encontraremos a lo largo de los extensos cincuenta y ocho minutos que dura la grabación.

De aquí en adelante nos encontramos con una serie de composiciones agresivas, de vuelta al sonido típico de Yung Beef. “Tu No Princesa” no es una versión de la homónima de Serrat, aunque también se la dedica a una mujer a la que parece desear. Por su parte, “Brazy” continúa la temática y, al igual que en la canción anterior, pone en un pedestal a su querida, colocándola en lo más alto de su vida y rodeada por una esfera intocable. En “Cryin’ Fo Pxxr Love 3”, 808 Mafia hacen gala de su estilo y dignifican su reconocimiento internacional, estableciendo una química perfecta con un Yung Beef que sigue hablándole a esa misma persona, a quien pide que le sujete, que no le deje caer. Seguidamente, en “33” se corta de raíz con el momento romántico y dolorido para que Beef se vista de nuevo con su ego y asegure que está “en el trap for real”. Continúa con “Shootin X Provation”, que está claramente dividida en dos segmentos y en realidad son casi dos canciones distintas pero perfectamente enlazadas. El granadino presume, entre otras cosas, de ser el Rey del underground, algo que, al menos en este momento y a nivel nacional, es complicado discutirle. Extiende las maneras hasta el final de “CBR”, tras la cual Yung Beef se quita la ropa de Gucci y las cadenas de oro para desnudarse.

Cold Turkey X Solté Tu Mano” se configura con total seguridad como uno de los mejores extractos de la mixtape. Aquí, El Seco le canta a un amor del pasado, el cual en ocasiones parece ser la propia droga. Las alusiones a ésta son abundantes y no está claro si son realmente metáforas sobre el amor hacia un ser humano o hacia las propias drogas. Está constituida también por dos piezas unidas por una simple transición de pitch.

La grabación está bien compactada y se intercalan canciones con distintas temáticas, predominando la soledad, el amor (o su pérdida) y las drogas que le rodean allá donde va. “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4” es una mixtape muy notable y Yung Beef un artista de los pies a la cabeza que tiene un puesto indiscutiblemente ganado en la corte real de la música nacional actual.

Balenciaga” supone una vuelta a los tejidos ególatras ya visitados, con una gran instrumental a manos de 808 Mafia. Sin embargo, tenemos una sorpresa tras este corte, ya que “Lonely” comienza a través de un sample del “I Won’t Hold You Back” de Toto. Esta “Lonely” desprende emoción y sentimiento a mares, a pesar de su contención lírica. Beef nos repite que está “high”, con botellas y con “babies”, pero realmente lo único que quiere es llorar.

Antes de finalizar nuestro recorrido por “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4” podemos escuchar “Valentino Demons” (con abundantes referencias a la moda, tan admirada por el artista), y de esta forma “Rosas Azules” resulta el cierre perfecto de la mixtape, con Beef de nuevo cantándole a su pareja perdida, con resignación y odio, alegando que “el amor es una enfermedad mental”. Pero aún queda “Effy”, etiquetada como un bonus track y que nos entrega una bonita instrumental basada en motivos de piano y estribillo, sampleados del “I’m In Here” de Sia. Fernando no quiere que le llames, pues nadie rompe su corazón.

En general, estamos ante una mixtape muy notable. “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4” decae sobre todo en aquellos momentos en los que Yung Beef se pasa de rosca a la hora de alardear, y aunque lo transmite francamente bien y con la dosis necesaria de crudeza, son demasiados versos dedicados a lo mismo. Sin embargo, la grabación está bien compactada y se van intercalando canciones con distintas temáticas, predominando la soledad que siente a pesar de vivir amurallado entre gente, el amor (o su pérdida) y las drogas que le rodean allá donde va. Lo que sí podemos asegurar es que Yung Beef es un artista de los pies a la cabeza y tiene un puesto indiscutiblemente ganado en la corte real de la música nacional actual.

Yung Beef – A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4

7.7

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Este trabajo es tanto para Yung Beef como para la nueva escena de la música urbana española un hito, superando en gran medida todo lo publicado hasta el momento. Observamos un buen desarrollo en el estilo lírico y musical del granadino, que además se atreve a experimentar e innovar. Aunque la duración pueda resultar excesiva la escucha de la mixtape es más que recomendada, pues difícilmente habrá algo o alguien que capture tan bien como Yung Beef la escena a la que pertenece.

Up

  • Experimentación e innovación en el estilo.
  • Yung Beef siente cada una de las palabras que dice, por lo que es sencillo empatizar con él y llegar a las sensaciones que quiere transmitir.
  • La actualidad social de la juventud está perfectamente reflejada en esta mixtape.

Down

  • Demasiada duración. Sobran minutos, sobre todo en la parte central de “A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 4”.
  • Las canciones con el ego como núcleo.