Canadá es sinónimo de elegancia. De discreción. De modernidad.

Un país que, sin poseer la mastodóntica actitud que sus vecinos sureños aportan a casi todo, siempre han contado con sofisticados y talentosos artistas que han recordado que Canadá es algo más que el país del jarabe de arce y los tres millones de lagos.

Desde allí, concretamente desde Vancouver, Peach Pit quieren seguir la estela que varios prometedores músicos están asentando en la escena musical actual. Con un sonido psicodélico y unas letras que esconden más de lo que a priori refleja su constante temática pubescente este cuarteto te entrará a golpe de buenrollismo fingido.

Hablamos con Neil Smith, vocalista de Peach Pit, horas antes de que comiencen su minigira española*.

En mi opinion, la mejor presentación que puede hacer un grupo es mediante su puesta en escena. Ya que el público español va a tener la oportunidad de presenciar vuestro directo desde hoy, ¿cómo describiríais a Peach Pit para que la gente se anime a ir a veros?

Somos una banda a la que le gusta ponerse salvaje en el escenario. Nos encanta entonar a la gente, ver cómo se excitan al acelerar algunas de las canciones y distorsionar el sonido para ensuciar el ambiente.

¿Qué esperáis de esta gira por España?

No tenemos ni idea de qué esperar. Sinceramente, seremos felices si los espectadores que vengan se lo pasan bien. Nunca hemos estado en España, así que va a ser una experiencia emocionante sin importar el resultado final de la gira.

El hecho de que mezcléis diferentes estilos y hagáis que sean compatibles denota que tenéis una amplia cultura musical. ¿Cuáles son vuestras referencias y cómo nació la idea de mezclar géneros a priori tan distintos, como el synth-pop y el R&B?

La verdad es que todas nuestras influencias musicales provienen de diferentes lugares. Por ejemplo, Peter y Chris descubrieron mucha música a través de su maestro de guitarra de la infancia, Mark Woodyard, un multiinstrumentista que es un auténtico virtuoso.

En cuanto a la forma en la que mezclamos los sonidos, todo reside en probar y errar constantemente. De este modo, tarde o temprano surge un sonido que encaja y da pie a componer una buena melodía.

Nos encanta entonar a la gente, ver cómo se excitan al acelerar algunas de las canciones y distorsionar el sonido para ensuciar el ambiente.

Tenéis un estilo narcótico que hipnotiza al oyente. ¿Cómo os inspirais para que fluya?

Lo que se escucha normalmente es la cultura stoner de la Costa Oeste brillando en nuestras canciones. Hay una gran afición a fumar hierba que influye en gran parte del sonido que proviene de nuestra región, así que lo menos que podíamos hacer era adaptarnos a las costumbres de nuestra gente…

¿Por qué los estilos retro vuelven a estar de moda? ¿Quizá porque la juventud no tiene imaginación para innovar?

¿No es así como funciona la moda? Los jóvenes sólo queremos usar lo que nuestros padres usaron cuando eran adolescentes, sobre todo en cuanto a música se refiere.

Comenzasteis a adquirir reconocimiento con vuestro EP “Sweet FA”, que habla sobre la adolescencia. ¿Qué reacciones queréis despertar en los adolescentes con vuestras letras?

Nuestras letras deben alentar al oyente a mirar hacia atrás, a esos años en los que era un adolescente, y hacer que reflexionen de una manera constructiva, independientemente de las estupideces que todos hemos hecho en ese periodo. No es malo pensar y sentirse melancólico de vez en cuando. Para muchos la adolescencia es un periodo triste que pocos consiguen exprimir y disfrutar al máximo.

Ahora lanzáis vuestro primer álbum, “Being So Normal”. ¿Es tan importante encajar en la sociedad?

Por supuesto que no es lo más relevante. Lo que queríamos decir con “Being So Normal” es que a día de hoy todos tienen una idea diferente de lo que es ser normal y lo que no, así que supongo que el título puede tener un doble sentido. Recomiendo a la gente que lo escuche, saque sus conclusiones y lo comente con sus amigos; verás como no todos opinan igual.

Nuestras letras deben alentar al oyente a mirar hacia atrás, a esos años en los que era un adolescente, y hacer que reflexionen de una manera constructiva, independientemente de las estupideces que todos hemos hecho en ese periodo. No es malo pensar y sentirse melancólico de vez en cuando.

¿Qué elementos originales poseen Peach Pit con respecto a otras bandas?

Creo que tenemos un estilo único que mucha gente reconoce como nostálgico. Tendemos a presentar muchos sonidos que surgieron de épocas anteriores y al mismo tiempo tratamos de mantener un sonido nuevo y actual, porque nosotros al fin y al cabo somos gente que ha crecido en este siglo.

Hace unos meses entrevistamos a Billy Raffoul; Mac DeMarco ha actuado en festivales tan prestigiosos como el FIB… ¿Está surgiendo una nueva ola de artistas canadienses indies?

¡Oh, sí! Mac DeMarco es el líder de una gran camada de músicos que proviene de Canadá. Es justo decir que inspiró una enorme cantidad de proyectos que crecen en la actualidad, y nosotros tenemos que incluirnos dentro de esta propuesta.

¿Cómo ha afectado el ‘fenómeno Justin Bieber’ a los jóvenes músicos canadienses?

Todos ellos están esperando a que Usher llame y los convierta en millonarios. [Risas]

Para terminar, ¿qué esperáis de 2018 y cuál es el lugar donde deseáis tocar?

Vamos a tratar de recorrer tantos países como podamos. Europa, Asia, América del Norte y tal vez América del Sur. Realmente, nuestro gran objetivo es intentar encontrar los mejores bocadillos de cada región.

*Peach Pit actuarán el 25 de enero en Moby Dick (Madrid), el 26 de enero en Dabadaba (San Sebastián) y el 28 de enero en Almo2bar (Barcelona).