Hace ya algunos años que la cultura 2.0 de la generación X ha ido paulatinamente desplazando el concepto de información acerca de la actualidad, pasando de un modelo basado en el periodismo profesional –controlado por grandes medios de comunicación y por los poderes económicos mayoritarios del país– a otro más anárquico en el que las redes sociales son una fuente infinita de creación de tendencias y opinión.

La historia reciente ha encumbrado a Matt Groening y a Los Simpsons como los grandes ‘Nostradamus’ de nuestra era. En el capítulo “Al Filo Del Panfleto” la persistencia de Lisa, directora de un diario infantil del que se encapricha el Señor Burns (por ser el único medio de la ciudad que no controla) lleva a gran parte de los personajes de la popular serie a difundir sus ideas en sus propios periódicos. El resultado final es, como dicen en la propia serie, que “en lugar de haber un lunático controlando todo hay mil lunáticos difundiendo sus ideas”. De esta manera podemos entender en 2018 el asentamiento de las redes sociales como ese lugar que ha restado peso a la opinión de los medios tradicionales para dar voz a cualquiera que se sitúe detrás de una pantalla. Esta apertura popular conlleva la posibilidad de que corrientes minoritarias se promulguen y se den a conocer, ampliar las perspectivas argumentales sobre diferentes temas, multiplicar enormemente el conocimiento sobre casi cualquier cosa, pero también nos lleva a utilizar las redes sociales bajo la batuta de la verdad absoluta. ¿Quién no tiene en sus redes algún que otro contacto auto-erigido como líder de opinión (aunque sea en la República Independiente de Su Casa), poseedor del conocimiento indiscutible del bien y del mal o de las recetas para solucionar cualquier problema?

Fotografía: Ricardo Roncero Palomar

Si en la última década grupos como Vetusta Morla, Love of Lesbian o Izal han consolidado un modelo de pop melódico e intimista, otros como León Benavente, El Columpio Asesino, Triángulo de Amor Bizarro o Novedades Carminha lo han llevado a un terreno más gamberro, irónico y satírico para dar un nuevo enfoque punk a la sociedad en que vivimos. Novedades Carminha ya cantaron en “Que Dios Reparta Fuerte” de su “Campeones del Mundo” sobre esa vida maravillosa pasada por los filtros que facilita el mundo virtual y que más de uno intenta proyectar, creando una especie de marca personal de sí mismo. Sin embargo, no era la primera vez que desde el punk de los últimos tiempos se satirizaba la vida paralela que se lleva en las redes sociales. En 2014 Los Punsetes dieron en el clavo definiendo a ese contacto que todos tenemos en nuestra mente; ese que lo sabe todo y para el que la humildad es algo que por supuesto deben tener los demás, que para eso se equivocan. Ese personaje, como dicen Los Punsetes, para el “que no pase un día sin que des tu opinión de mierda, ni un día sin hacer a alguien de menos, ni un día sin abrir la caja de los truenos. A fin de cuentas ese personaje es consciente de que “España NECESITA conocer su opinión de mierda, un montón de temas sueltos e inconexos aguardan el veredicto del experto.

La cada vez mayor popularidad de estas redes ha hecho que, desde 2014, cuando Los Punsetes publicaron este tema, haya aumentado el cuñadismo y el yolosétodismo en Internet, y colateralmente también en la vida real. Por ello, la sátira, el humor ácido y la sorna que la banda madrileña toma por banderas ha convertido esta canción en un clásico de la música alternativa de nuestros días porque, afortunadamente y como ellos mismos dicen:

Estás en tu derecho de brindarnos tu opinión de mierda