Si hay algo que ha caracterizado constantemente al punk es su transparencia. Aunque siempre ha sido un género más o menos simple en lo que a forma se refiere, esa perspectiva de sencillez también se puede ver como honestidad. El punk es coger un pensamiento o una queja y tirártela a la cara sin miramientos. En ocasiones se hace de forma divertida y otras veces de manera mucho más cruda, pero el inconformismo –elemento esencial del movimiento– siempre ha estado ahí. Cuarenta años después de que “Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols” viera la luz la realidad no ha cambiado tanto como nos gustaría, e Idles recogen ahora ese espíritu rebelde en “Brutalism” (su álbum debut), eso sí, desde un acercamiento que comparte más similitudes con The Fall o Fugazi que con el punk clásico.

“Brutalism: donde reside la verdadera violencia

“Brutalism” es un disco directo, crudo y violento desde el propio título, pero a la vez es uno de esos trabajos que juega con una metáfora ya clásica dentro del hardcore punk: la violencia como respuesta y como defensa a la verdadera violencia. El grupo de Joe Talbot juega con los elementos que critica, adaptándolos a sí mismos para reforzar su mensaje.

IDLES han conseguido resonar entre la escena con su álbum debut después de años de trabajo durante los que se dedicaron a pulir su sonido y, sobre todo, a encontrarlo y a saber hacia dónde y cómo querían dirigirlo, algo con lo que parecen haber acertado totalmente. “Brutalism” es un disco directo, crudo y violento desde el propio título, pero a la vez es uno de esos trabajos que juega con una metáfora ya clásica dentro del hardcore punk: la violencia como respuesta y como defensa a la verdadera violencia.

Bajo una apariencia y un sonido embrutecidos se revelan una serie de motivos por los que adoptar esa actitud y a los que el disco ataca de forma directa. El grupo de Joe Talbot juega con los elementos que critica, adaptándolos a sí mismos para reforzar su mensaje. El título hace referencia a un tipo de arquitectura muy empleada durante los períodos de posguerra en Reino Unido, en el que el exterior de los edificios dejaba al descubierto el hormigón y parte de la estructura principal de la construcción. Así es como funcionan IDLES; por un lado mostrándose sin tapujos y por otro lanzándose de manera directa sobre cuestiones y problemas sociales que no suelen recibir la atención que merecen.

IDLES funcionan por un lado mostrándose sin tapujos y por otro lanzándose de manera directa sobre cuestiones y problemas sociales que no suelen recibir la atención que merecen.

¿Cuál es la crítica de un disco como este, entonces? Principalmente la sociedad moderna, su pérdida de valores y su doble moral. Canciones como “Heel/Heal” o “Well Done” critican, a veces con ironía, la división de clases presente en la sociedad actual y la actitud más apática jamás vista ante esto por parte de la mayoría de la población, tratando con dureza el ciclo vital de la sociedad contemporánea que consiste en estudiar, conseguir un título y después un trabajo (“Why don’t you get a degree? Even Tarquin has a degree) así como elementos que se pueden considerar el opio del pueblo (“Why don’t you watch football? Even Tarquin likes football).

Sonoramente es un disco sin demasiada variedad entre sus canciones, predominando ese post-hardcore con elementos de post-punk y noise rock y una instrumentación agresiva en la que la guitarra se reserva durante las estrofas y arremete en los estribillos mientras Talbot canta con ese característico estilo cercano al spoken-word, robusto y contundente. Sin embargo, las letras consiguen decir mucho con muy poco en diversas ocasiones, atacando la fe de la gente en Dios en “Faith in the City”, relatando la creciente frecuencia de enfermedades mentales en la población en “1049 Gotho” o atacando a los privilegios de las personas blancas frente a las racializadas en “White Privilege”.

En tiempos en los que la protesta es necesaria IDLES se presentan como una apisonadora capaz de arrasar con todo, con una propuesta más agresiva y potente que la de grupos como Sleaford Mods y a la vez más directa que la de otros como Protomartyr. “Brutalism” consigue, sin duda alguna, colocar a IDLES como una de las bandas noveles más interesantes del panorama.

Pero si hay una pieza que resume bien los temas que trata el álbum, que refleja perfectamente la esencia de éste y que va un paso más allá en lo que a composición se refiere, esa no es otra que “Mother”, la cual hace referencia a la madre de Talbot –fallecida durante la grabación del disco–, quien además aparece en la portada. El tema en cuestión juega con un término tan aparentemente absurdo como “motherfucker” en una primera mitad metafórica donde se critica la explotación laboral (“My mother worked 15 hours 5 days a week), los partidos de derecha y la alienación de la clase obrera (“I know nothing / I’m just sitting here looking at pretty colours) y una segunda parte en la que el término se emplea de manera literal para dirigirse a la falta de empatía de los hombres hacia la violencia sexual y atacando su raíz: “Sexual violence doesn’t start and end with rape / It starts in our books and behind our school gates. En ambos casos, la figura que sufre toda esta clase de violencia se personifica a través de la madre de Talbot.

Es complicado hacerse un hueco hoy en día y más aún con propuestas fuera de lo comercial que además presentan una actitud, un sonido y un mensaje inconformistas y directos, pero esos son precisamente los puntos fuertes de IDLES. En tiempos en los que la protesta es necesaria IDLES se presentan como una apisonadora capaz de arrasar con todo, con una propuesta más agresiva y potente que la de grupos como Sleaford Mods y a la vez más directa que la de otros como Protomartyr. “Brutalism” consigue, sin duda alguna, colocar a IDLES como una de las bandas noveles más interesantes del panorama.

IDLES – Brutalism

8.0

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El post-punk y el post-hardcore están de suerte, porque a grupos consolidados como Sleaford Mods o Protomartyr se han unido en 2017 unos IDLES llenos de rabia, crítica social y política y cargados con un sonido agresivo y directo perfecto para los pogos. “Brutalism” es un reflejo crudo de los tiempos que corren y un triunfo para Joe Talbot y los suyos.

Up

  • Incómodos, inconformistas, agresivos y directos.
  • El sonido crudo sin ningún tipo de aditivo y la perfecta conexión entre sus miembros.
  • Las letras: variadas, transparentes y cargadas de ingenio y a veces incluso ironía.

Down

  • Si ignoras el contenido probablemente te acabe resultando monótono.