Ahora que hemos entrado en 2018 podemos afirmar sin equivocarnos lo más mínimo que el regreso de Slowdive ha resultado un total éxito y su nuevo álbum homónimo lo demuestra, escogido como nuestro segundo mejor larga duración internacional de 2017. Con piezas como “Slomo”, un embaucador y extenso tema en el que la guitarra onírica, el teclado psicodélico y las majestuosas voces de Neil Halstead y Rachel Goswell reafirman el ‘nuevo comienzo’, “Sugar For The Pill” –que invita al oyente a inmiscuirse en un efecto mecedor que durante más de cuatro minutos sirve de evasión– o “Star Roving”, single de presentación que recuerda a The War on Drugs y otras bandas coetáneas (síntoma de que Slowdive se han empapado de nuevas referencias), el grupo cerciora que durante su largo retiro no han estado aislados de los géneros surgidos del dream-pop y el shoegaze del que son estandartes. En 1995 desaparecieron de la escena musical con la elegante discreción que siempre los ha caracterizado. Eramos muchos los que esperábamos este trabajo con lógicas ganas y un escepticismo aún más lógico que se anula desde la magnífica portada. “Slowdive” conforma un retorno anhelado que aúna el ambiente narcótico que caracteriza al conjunto con un sonido actual y elegante que justifica que, en esta ocasión, la espera ha merecido la pena.

De esta forma y con el entusiasmo que merece la ocasión, tenemos que estar altamente satisfechos porque Slowdive hayan anunciado dos nuevas fechas en España tras cancelar su actuación en la última edición del Mad Cool Festival. El quinteto formado por Neil Halstead, Rachel Goswell, Nick Chaplin, Christian Savill y Simon Scott presentará ese “Slowdive”, su primer disco en veintidós años, el 6 de marzo en la sala Apolo de Barcelona y el 7 en la sala Joy Eslava de Madrid (dentro del ciclo Sound Isidro). Queda claro que el shoegaze está más vivo que nunca y que es en gran parte gracias a Slowdive.