Lo decíamos hace bien poco: tenemos un circuito underground lleno de vida, con grupos saliendo de hasta debajo de las piedras. El producto nacional parece crecer año a año a nivel cuantitativo y cualitativo, con artistas y bandas que independientemente de géneros y trabajen con una multinacional o no merecen cada día más respeto, admiración y que su número potencial de fans y oyentes crezca. Porque es algo que ya remarcamos en la cosecha del pasado 2016: muchos –o la mayoría– de los álbumes aquí recogidos no desmerecen en absoluto a algunas producciones internacionales con presupuestos infinitamente superiores en lo que a marketing se refiere, un elemento que tristemente parece infectar progresivamente muchas listas de fin de año que enfocan sus puestos pensando más en el aplauso a través de las redes sociales o los posibles clicks que en la calidad de los registros.

Demos paso a esta selección de discos nacionales dentro de nuestro Staff Picks 2017. Aquí hay para todos los gustos: desde una triple renovación del flamenco por tres caminos diferentes hasta la unión de las guitarras y el ‘indie’ con la música urbana, pasando por el pop clásico lleno de arreglos que tanto nos gusta, una neopsicodelia estatal en plena forma, propuestas más pesadas y envolventes, rock garajero directo al pecho, la refundación de una de las bandas más exitosas de las últimas décadas o incluso el destacado regreso de alguno de los artistas y grupos más queridos y reconocidos de nuestro país.


 

25Sen SenraThe Art of Self-Pressure

Los discos etiquetados ‘de transición’ no suelen ser buenos. Eso es una norma en las críticas musicales. Pero para toda norma existe su excepción, y el segundo trabajo de Sen Senra es la suya. Oyendo sus últimos temas, posteriores al disco que mencionamos, y leyendo lo que él mismo nos comentaba, está bastante claro que Christian Senra está en mitad de un viraje desde el garage lo-fi de su debut hacia una dirección desconocida, pero claramente más orientada hacia la música urbana y rozando el trap. En este “The Art of Self-Pressure” el vigués aún combina elementos de su pasado y su futuro más próximo, pariendo diez (el último sobra) temas fresquísimos e innovadores, cargados de personalidad propia en una mezcla que parece tan improbable como resulta ser efectiva. Probablemente la mejor definición de a qué suena 2017 sea ésta. El disco para poner en la próxima fiesta a la que vayas y petarlo fuerte, independientemente del gusto musical del personal.

24Jacobo SerraFuego Artificial

En “Iceberg”, el EP que Jacobo Serra lanzaba la temporada pasada, ya se podía apreciar una voluntad de cambio respecto a “Don’t Give Up”, su primer álbum. Pero es en “Fuego Artificial” donde el cantautor albaceteño da un salto mortal hacia delante para entregarnos uno de los trabajos más destacados del año. Además de cantar en español, este segundo LP incorpora sonidos más eléctricos y electrónicos que amplían la muestra sonora con la que estábamos familiarizados. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en temas como “La brecha”, “Fuego artificial” y “En tu volcán”, composiciones en las que, asimismo, se aprecia un mayor protagonismo de la percusión, que ha pasado de casi irrelevante a esencial en la construcción de un conjunto estilísticamente variado donde podemos escuchar cortes más rockeros (“Deshielo”), con ecos reggae (“Nada es perfecto”) o con querencia por el funky y el soul (“4 a.m.”). Sorprendentes y destacables resultan también los arreglos de cuerda que se extienden a lo largo de la segunda mitad de un registro que exhibe un gran gusto por la melodía e interesantes caminos que recorrer.

23Joe CrepúsculoDisco Duro

Joe Crepúsculo ha vuelto a demostrar que bien podría ser el protagonista de esa canción de Love of Lesbian que rezaba “soy un personaje, lo llevo escrito en la frente”, pero la apuesta le ha vuelto a salir bien. “Disco Duro” toca una gran variedad de estilos y discursos con la ironía siempre presente. La veraniega “Pisciburguer” (esa canción que nos habla de matar el calor entre cloro y hamburguesas), la rumbera “Un Demonio Con Piel de Cordero”, la emotiva “Las Alas del Adiós” o la techno-rumba al más puro estilo Camela de “El Dicho” pueden contarse sin duda entre las mejores piezas de su discografía. Por ello, estamos ante un álbum que si bien no enganchará a nuevos adeptos sí acabará por estar entre los favoritos de sus seguidores.

22TempletonUna Mar Enorme

Después de lanzar un épico tema de más de siete minutos evocando a “La Copa de Europa” de Los Planetas, Templeton podrían haberlo dejado ahí y quedarse tan panchos. Pero no, “Marzo Mayea” era sólo el adelanto de su nuevo disco, “Una Mar Enorme”. Este cuarto larga duración de Templeton supone un regalo para el ¿pop? ¿indie? ¿synth? nacional en este 2017. Un trabajo en el que se acabó la distorsión, porque según ellos mismos han confesado ahora tocaba explorar otros territorios sonoros, más relacionados con las texturas y los ambientes. Un disco que, como la marea, va creciendo y atrapándonos poco a poco hasta que no queda más remedio que rendirse ante su grandiosidad. En definitiva, una obra tan polifacética como el propio grupo en la que destacan todas sus virtudes y donde demuestran que pueden seguir evolucionando, quien sabe si, por fin, hacia el gran público.

21PresumidoVendetta

Desde Galicia, el dúo formado por Tarci Ávila (Igloo, Eladio y Los Seres Queridos) y Nacho Dafonte ha dado forma a un sonido propio, electrónico y festivo que logra de manera magistral combinar la oscuridad en las letras (con numerosas referencias a la muerte como en “Necrotú Y Yo” o “Ahógate”) con teclados alegres y naif como los de Animal Collective. A lo largo de “Vendetta” se hace evidente la influencia de artistas experimentales como James Blake en algunos temas (“D.E.P.”) y también la de otros que entienden la música electrónica como algo más retorcido y punk (Crystal Castles, Nine Inch Nails) en canciones como la potente “El Naufragio de la Girona”. Con un directo basado en una batería y muchos teclados y aparatos para modular el sonido, Presumido se han convertido en una de las más agradables sorpresas de este 2017.

20MelangeViento Bravo

No tenían suficiente con entregar un álbum debut doble el año pasado. Melange nos han regalado casi inmediatamente una jugosa continuación, esta vez más comedida y concentrada (rozando los 40 minutos de duración). Un minutaje suficiente para recorrer la amplia gama de sonidos de la que ya hicieron gala en aquel disco homónimo y que, si bien esta vez acorta también la propia duración de las canciones, nos recuerda por qué ese trabajo nos gustó tanto. Una psicodelia que se baña en el Mediterráneo en “Río Revuelto” para cabalgar los desiertos más áridos en “Cheroqui” y realizar después un viaje espacial en “Armas Preparadas”. La mezcla de folclore español y los aires de flamenco junto a los sonidos más añejos cercanos a grupos de tierras americanas como Mondo Drag es perfecta para todo amante de la psicodelia más sombría y alejada de los sonidos dulces que pueblan la escena actual. Si hay una palabra que define a Melange esa es –sin duda– maestría.

19BalaLume

“Si no conoces ya a Bala lo mismo va siendo hora de que te metas una en la sien”. Pido disculpas, me he puesto demasiado violento. Pero cómo no hacerlo después de oír el segundo álbum del dúo gallego con más mala hostia de la actualidad. Violeta y Anxela conforman este combo batería-guitarra difícilmente etiquetable, dando bandazos entre el punk y el mejor sludge de los Melvins. Entre las principales diferencias con su prometedor debut están un aumento de las revoluciones a las que te percuten los oídos las gallegas, menor importancia de la melodía y los desarrollos stoner y, en general, más ganas de atronar. Esta mayor intensidad sin alargar la duración del disco –de nuevo por debajo de la media hora– hace que su portada y su nombre (fuego en gallego) ejemplifiquen a la perfección lo que se encuentra en su interior. Ya avisamos: no es un disco para todos los públicos. Pero, si te gusta el ruido, es imposible que no te guste este “Lume”.

18FogboundFogbound

Tras unos singles repletos de rock psicodélico y freakbeat inspirados por el sonido británico de la segunda mitad de los sesenta, Fogbound se lanzan al formato de larga duración con un disco homónimo que viene repleto de grandes composiciones. Potencia a raudales, melodías pegadizas, teclados tan electrizantes como vigorosos y una batería arrolladora serán los ingredientes esenciales de un trabajo en el que se aprecian influencias de The Attack, Open Mind, The Fleur de Lys o los Small Faces más lisérgicos. Estos gallegos tienen perfectamente asimiladas las formas, y así han conseguido editar un LP sensacional que recupera y actualiza lo mejor de otra época, haciendo gala de un carácter propio que infiere frescura, valor y entidad a la banda. Por eso, y no por capricho, se han erigido desde su misma constitución como unos de los abanderados del estilo en nuestro país.

17Berri TxarrakInfrasoinuak

Infrasoinuak” se antoja como la continuación lógica del magistral “Denbora Da Poligrafo Bakarra” (2014), un trabajo que supo transgredir las normas y confirmar que el grupo navarro es uno de los más grandes que ha dado nuestro país. La experimentación servía como raíz sobre la que dibujar un diverso mapa de sonidos y actitudes. Pero la cosa no se quedó ahí. Su nuevo LP, aunque se mantiene un poco más anclado en una fórmula más concreta consigue discurrir por otros senderos que aportan el contrapunto necesario para que el motor siga en marcha en los diez temazos que lo conforman. Un disco redondo de principio a fin con líneas que convergen sobre un mismo punto. Desde la cruda violencia del hardcore hasta el pop que el cerebro retiene en la primera escucha. Es de agradecer que tengamos grupos como Berri Txarrak, que no se dejan llevar por su pasado –aunque sea insuperable– y que apuestan y consiguen ofrecer obras de calibre una y otra vez. Punk is not dead, just morphing.

16My Expansive AwarenessGoing Nowhere

Los abanderados de la neopsicodelia en el panorama nacional vuelven a escena con un segundo disco que perfecciona lo ofrecido en el debut y expande sus horizontes en todas las direcciones posibles, ofreciendo un acercamiento al estilo de Tame Impala en temas como “Heaven”, piezas funky como “The Wheel”, momentos reflexivos con “We All Die” y toques más cercanos al space en la homónima “Going Nowhere”, siempre sin perder ese sonido tan característico y personal que ya parecen dominar con gran maestría. Las voces han mejorado notablemente y las canciones se muestran más pulidas y maduras, pero sin dejar de lado ese ambiente cálido y acogedor y ese gusto por lo melódico que los hace tan fáciles de disfrutar. “Going Nowhere” es, en definitiva, la consolidación de una de las bandas más interesantes de nuestro país.

15BunburyExpectativas

Con “Expectativas”, Bunbury ha dado un nuevo giro a su carrera en solitario, dejando de lado el coqueteo con los ritmos clásicos latinoamericanos que habían ido ganando importancia desde “Pequeño” y adoptando una pose oscura que tiene aires similares a los dos últimos álbumes de David Bowie, así como sonidos más sintéticos y kraut (más de actualidad que nunca en España gracias a León Benavente). También en cuanto a la lírica ha ido más allá de la canción protesta tradicional para asumir un discurso orwelliano de desazón resignada en el que se acepta el fracaso y surge la necesidad de sobreponerse a la desilusión. En este plano, Bunbury relata su visión negativa del poder, del ansia por conseguirlo y de lo que conlleva; carga contra los discursos paliativos, contra la credibilidad que se da a las palabras amables y la falta de espíritu crítico que provocan ciertos heurísticos (la pulcritud de la imagen y la presentación de unos como los ‘más limpitos’ o la apelación a ‘la gente’, las ‘grandes oportunidades’ y ‘los buenos y malos’ de otros).

14MujeresUn Sentimiento Importante

Después de diez años de trayectoria Mujeres se han lanzado a la piscina con un álbum íntegramente en castellano. Sea en inglés o no Mujeres llevan una década haciéndose escuchar, aunque sí es cierto que en muchas ocasiones aquellas canciones con letras en castellano resultan las más evocadoras y por alguna razón responden mejor al sonido nostálgico que siempre ha caracterizado a los de Barcelona. Es por esto que algunos esperábamos como agua de mayo la llegada de “Un Sentimiento Importante”. El grupo ahora convertido en trío y bajo el amparo de Sonido Muchacho afronta este nuevo proyecto con la misma energía que los ha caracterizado siempre. Diez temas para corear y sudar en sus directos, diez temas sobre amoríos y despedidas. Aunque es cierto que tenemos menos baladas que en alguno de sus anteriores trabajos estamos frente a un disco mucho más pausado que “Marathon”. Los temas de “Un Sentimiento Importante” suenan más trabajados, un poso más grande parece haber calado sobre los de Barcelona, pero aquí hay mucho más.

13Futuro TerrorPrecipicio

El trío alicantino da un paso adelante y madura su estilo con “Precipicio”, manteniendo sus rasgos característicos pero dotándolos de una mayor atención y profundidad. Futuro Terror abogan ahora por un post-punk menos acelerado y más reflexivo, de temas más largos y elaborados y letras introspectivas con tintes distópicos. Sirviéndose de la temática amorosa como excusa, Futuro Terror se adentran en canciones preñadas de imaginería soviética y las férreas críticas al capitalismo que ya son conocidas en su estilo, envolviéndolo todo en atmósferas de misterio que hacen de este tercer trabajo el más completo y profundo de la banda hasta la fecha. Así las cosas, con “Precipicio” Futuro Terror se consolidan como una de las bandas nacionales más prometedoras. Sus dejes underground pueden hacer difícil al grupo pasar del status ‘de culto’, pero quien sepa darle una oportunidad a este nuevo disco apreciará un elepé sólido y familiar, pero con elementos distintivos. Para la gente que ya disfrutase con su estilo, comprobará cómo el trío ha experimentado una maduración y una evolución en su sonido.

12SierraA Ninguna Parte

¿Es el pop demasiado deudor de su pasado? No sé si mucho más que otros géneros musicales o expresiones artísticas, pero, aun admitiendo que la respuesta fuera sí, debemos hacernos otra pregunta: ¿de verdad eso importa? Y no, eso no resulta en absoluto relevante si el producto en cuestión está tan alejado de lo mediocre como lo está el debut en formato largo de Sierra. Así y todo, y a pesar de las conexiones que enseguida toda la crítica ha trazado con Derribos Arias, Los Pegamoides, La Mode (y la Movida Madrileña entera), The Cure, New Order, The Smiths y esos grupazos de los ochentas de bajo nervioso, teclado evocador y guitarras cristalinas, lo cierto es que Hugo Sierra sabe construirse un estilo y un sello propio a través de una propuesta sonora compacta y diversa al mismo tiempo y unas letras personales, pegadizas y fáciles de corear mientras bailas con la cabeza muerta. En resumen, un disco altamente disfrutable, sin apenas altibajos y que contiene la colección de canciones pop que llevaba todo el año pidiéndole a los grupos de nuestro país. Sierra me las ha dado en octubre.

11Cala VentoFruto Panorama

Con sólo dos elepés en su haber, Cala Vento se han alzado este 2017 como uno de los grupos más potentes del panorama nacional. Su intensísimo directo, que ha dado que hablar a lo largo y ancho del país, abandera un soberbio trabajo llamado “Fruto Panorama”. En él, el dúo de guitarra y batería de L’Empordà doblan su apuesta de riffs energéticos, bases rítmicas de absoluto escándalo y letras emocionales y sinceras, que recogen las experiencias vividas por la banda tras la presentación de su debut. Dudar entre llamarlo ‘indie’, ‘underground’, ‘pop’, ‘post-hardcore’ o ‘post-punk’ es un esfuerzo fútil que impide pensar en lo importante: Cala Vento será un nombre que sin duda resonará en los próximos años, y este disco da prueba de ello. El cuidado de su producción, que no desperdicia un ápice de distorsión, y el salto cualitativo que, de un álbum a otro, ha dado una banda que ya apuntaba maneras, hacen de “Fruto Panorama” uno de los discos imprescindibles del año.

10Rufus T. FireflyMagnolia

La revelación del panorama nacional este año ha sido, sin duda, Rufus T. Firefly, un grupo que ha sabido ir forjándose una carrera paso a paso, haciendo el suficiente ruido y lanzando temas lo suficientemente notables para que a uno no dejaran de llegarle buenas referencias, creando cierta expectación de cara a su próxima jugada. Lo que han conseguido en “Magnolia” es concretar y madurar al máximo una fórmula de rock psicodélico que ha ido progresando y desarrollándose en sus trabajos anteriores. “Río Wolf” venía a decir que los de Víctor Cabezuelo iban a por todas con su nuevo álbum, y el resto del material que aparece en este “Magnolia” cumple sobremanera las expectativas. Encontramos un concepto lírico romántico y preciosista que sobrevuela unas melodías que se desarrollan hacia el infinito, siempre con un juego de sintetizadores pegadizos y baterías contundentes que te dejan sin aliento. La puerta grande de la escena musical española se abre para los madrileños, que vienen a sorprender al respetable con melodías de carácter rockero apostando por la ensoñación y la belleza.

9Ángel StanichAntigua y Barbuda

Ángel Stanich ha decidido que ya está bien de pasear por el camino ácido. Que las melodías de resaca lisérgica y las historias que huelen a tratos sucios en mitad del desierto de Nuevo México con algún comerciante de dudosa moral estaban muy bien como carta de presentación, pero que una y no más. Además, el personaje que ha construido en torno a sí mismo este santanderino también tiene su corazoncito pop, como ya nos demostró en temas como “Outsider” o “Miss Trueno ‘89”. Pero es que ahora lo ha explotado al máximo con melodías más accesibles y canciones en general más fáciles de escuchar y digerir. En “Antigua y Barbuda” Stanich nos entrega once canciones que entremezclan su personalísimo folk ácido con varios cortes de melodías pop más accesibles para el resto del público. Las letras oníricas siguen siendo su punto fuerte, con esa capacidad de encontrarle el punto perfecto a las canciones para hacerlas únicas.

8Los PlanetasZona Temporalmente Autónoma

El icónico grupo granadino ha tardado siete años en volver a sacar disco y en “Zona Temporalmente Autónoma” siguen transitando su particular camino de flamenco-shoegaze con el que ahora hacen las delicias de los fans en conciertos abarrotados. Una buena manera de celebrar su cuarto de siglo en la carretera, donde se atreven con un acercamiento político al trap (“Islamabad”) y en el que vuelven a juntar una gran colección de canciones pop (“Espíritu Olímpico”, “Ijtihad”) en un trabajo con algunos altibajos y mucha presencia de su ‘patentado’ flamenco espacial. La banda granadina es una constelación en sí misma alrededor de la cual orbitan pequeños asteroides como canciones pop, algunos astros brillantes como el Sol, sin los que no se puede vivir, y otros cuerpos celestes complejos como una galaxia.

7Vetusta MorlaMismo Sitio, Distinto Lugar

Vetusta Morla abrazan la incertidumbre después de radiografiar la situación sociopolítica española con “La Deriva” (2014) y nos entregan su disco más conciso y directo. Si el mencionado “La Deriva” nació con todas las antenas puestas en lo que sucedía fuera, “Mismo Sitio, Distinto Lugar” es plenamente introspectivo y tiene su origen en el corazón de Vetusta Morla. Es, en definitiva, su disco de transformación, de refundación, un compacto en el que según Pucho ha primado una búsqueda de encontrarse a sí mismos de nuevo. Además de ser un trabajo más directo y breve, la infinidad de aristas que posee cada una de sus diez composiciones evita que aflore la monotonía. Asimismo, los madrileños han calculado muy bien las dinámicas y de qué forma jugar con los momentos de mayor éxtasis enfrentados a los más relajados, introspectivos o acústicos. “Mismo Sitio, Distinto Lugar” es al mismo tiempo su compacto más rico en matices, texturas y detalles de la banda gracias a la producción de Campi Campón y al insigne Dave Fridmann. Se abre una nueva e ilusionante era para los madrileños.

6Los Punsetes¡Viva!

Los Punsetes han regresado con uno de sus mejores trabajos en el que van más allá de lo logrado con su anterior “LPIV”. Además de contener las que son probablemente muchas de las mejores canciones que han escrito en su carrera, “¡Viva!” también tiene las virtudes de sus anteriores trabajos: letras pensadas para incordiar, potentes bases rítmicas y guitarras heredadas de los dos primeros discos de Los Planetas. Así es, tenemos ante nosotros la perfecta continuación del “Super 8” dos décadas después. El disco que ya nunca compondrán los granadinos. Pero no hace falta, tenemos relevo generacional. En definitiva, un elepé que pide una segunda escucha. Y mil más, para terminar frotándonos los ojos pensando que Los Punsetes han cuajado un trabajo redondo, con el mismo sonido fiero de otras veces pero aún más trabajado, las mismas letras de siempre, pero mejores, y una colección de singles impresionante.

5Pablo Und DestruktionPredación

Pablo García (a.k.a. Pablo Und Destruktion) se arrepiente, se arrepiente de muchas cosas. En el que puede ser su último disco lanzado a través de este proyecto reflexiona en voz alta sobre todas ellas, recurriendo a la sutileza y las metáforas unas veces, y abriéndose el pecho en canal para dejar sus emociones al descubierto las otras. El asturiano se muestra más certero y potente que nunca exacerbando esa personal dramaturgia que subyace en sus canciones y encontrando el punto justo en la mezcla de emociones desbordantes, delirios místicos, tremendismo ibérico y conflicto sociopolítico y existencial. No cabe duda de que “Predación”, una obra teatral conceptual que orbita alrededor de los cinco actos del sacramento de la confesión adaptada a los moldes estético-formales de un disco de rock, no es una obra para todos los públicos ni terminará de enamorar a ningún indeciso, pero supone un broche de oro, o un buen punto y aparte, para la carrera del Nick Cave de la cuenca minera astur-leonesa.

4RosalíaLos Ángeles

Hay quien dice que el verdadero mérito de un artista reside en hacerte escuchar aquello a lo que jamás te imaginabas dando una oportunidad. Quién sabe si Rosalía, con este movimiento tan orgánico y con unas raíces tan marcadas, ha abierto una senda mediante la cual es capaz de llegar a un público que nunca había oído ni una pizca de flamenco (sin ser “Los Ángeles” sólo flamenco). Con este trabajo realmente importante que tenemos entre manos sólo queda preguntarse cuál será el siguiente paso de esta joven cantaora (¿acaso es sólo una cantaora?), tan inspirada por aquellos niños y niñas prodigio que un día se hicieron mayores y revolucionaron un arte tan –supuestamente– casto y arcaico como el flamenco. Nombres como Jesús de la Rosa Luque, Enrique Morente, Camarón de la Isla o Sílvia Pérez Cruz han conseguido, cada uno en su momento, que la buena música no entienda de modas ni de anacronismos. Estemos atentos con Rosalía… por si también hay que apuntarla en un futuro próximo a esa lista.

3BiznagaSentido del Espectáculo

La canción protesta está de vuelta en España y hemos decidido que el tercer escalón de nuestro ranking lo ocupe este discazo de Biznaga, que no podían esperar e hicieron, en enero, el primer asalto al disco del año. Once descargas del punk más rabioso posible con letras contestarías y anti todo. Un álbum que asusta por su potencial, por contar cosas tan reales y tan denunciables y porque mucha gente pueda perderse su necesario mensaje por no dar el paso a acercarse a él. Pero es un largo que también da esperanza a los que creemos que el punk en español tiene mucho que decir y que hacen falta sus letras para despertar a nuestra adormilada sociedad. Para los que pensamos que el espíritu rebelde de los Sex Pistols sigue vivo. Para los que aún creemos que sirve de algo cantar junto a los que escupen consignas anticapitalistas, antisociales y anti todo. Aunque sólo sea para desahogarnos. Eso, ¡y muerte al porvenir!

2Quentin Gas & Los ZíngarosCaravana

Decía Camarón que la pureza no puede perderse si se lleva por dentro. Desde luego de falta de pureza no podrá quejarse Quintín Vargas, hijo de la bailaora Carmen Vargas y cabeza pensante detrás de Quentin Gas & Los Zíngaros. Puede que no sea el lanzamiento que más ruido haya hecho este año, pero sin duda sí es uno de los más interesantes. El sevillano Vargas propone con “Caravana” una migración sonora desde la India hasta la mismísima Lebrija pasando por Persia, Turquía y Tánger. La historia hecha música del pueblo gitano, describiendo sónicamente no sólo la trayectoria del flamenco sino también de la psicodelia (su prima lejanísima), ya sea con sitares indios o con sinuosas curvas de influencia neo-psych. A lo largo de “Caravana” se suceden sonidos exóticos y familiares con pasmosa familiaridad. Su objetivo: demostrar que en la música nada está tan lejos como parece. La personificación de esto es un gitano con un bindi en la frente tocando una Epiphone. Bendita mezcla, la de Quentin. Mezcla que bebe tanto de Triana como de Tame Impala y que renueva la psicodelia y el flamenco desde donde tiene que ser: desde el sur.

1ExquirlaPara Quienes Aún Viven

La revolución aflamencada de Niño de Elche buscando refuerzos en la tempestad sonora de Toundra. ¿Quién les iba a decir? Exquirla surgió como surgen las mejores cosas: de la nada. Chocaron dos astros lejanos para consolidar el mejor álbum que ha parido España este año y dejarnos a todos con las piernas temblando. Reminiscencias sonoras de Morente (“Omega”, siempre “Omega”) y pasajes poéticos de Enrique Falcón. Tormentas distorsionadas y requiebros flamencos. “Para Quienes Aún Viven” es un eco que devuelve la rabia de las voces perdidas. Todo en este disco es disonante y armónico al mismo tiempo, convirtiéndose en una experiencia contradictoria que sirve como reflejo de nuestra época, un testimonio de los pocos que aún respiran. ¿Flamenco? ¿Post-rock? Llámenlo como quieran.