Fotografía: Jamie Wdziekonski

Sin previo aviso por parte de la banda australiana ni de su sello, Flightless Records, aparecieron ayer por la mañana en el Apple Music australiano dos nuevas canciones de King Gizzard & Lizard Wizard. Los temas, inéditos, tienen toda la pinta de formar parte del próximo disco de la banda, que debería salir antes de fin de año si se cumple la promesa que hizo el conjunto de Melbourne a finales del pasado 2016 de editar cinco álbumes de estudio en 2017. Por el momento, como acabamos de explicar, para El Rey Molleja y el Mago Lagarto no eran suficiente los microtonos, el spoken word y el jazz, había que probar con la polirritmia y eso es lo que se han dedicado a explorar en el reciente “Polygondwanaland”, su cuarto largo este año con el que van un paso más allá en prácticamente todo. Y es, además, el trabajo con la mejor producción que han tenido los australianos hasta el momento.

Por lo pronto, los dos nuevos temas suenan, para variar, retorcidamente bien, siendo muy distintos entre sí, confirmando así lo que apuntaba Stu. Mientras que “Beginners Luck” recuerda a los mejores momentos de su disco “Quarters!” (2015), con ese toque de alucinación exagerada y errática, “All is Known” parece un cruce demencial entre algunos de los cortes de “I’m in Your Mind Fuzz” (2014) y los de “Nonagon Infinity” (2016), de nuevo con microtonos de por medio.

En unas recientes declaraciones a Consequence of Sound, Stu MacKenzie reconoce que su último disco saldrá “muy a finales de este año” y que será un álbum “orientado a canciones, no temático, pero no de descartes o caras B”, lo cual parece apuntar a su disco de rarezas “Oddments”:

Después de terminar “Nonagon Infinity” (realmente acabamos de grabarlo a finales de 2015 y salió a principios de 2016) tomamos un pequeño descanso autoimpuesto. Dejé de pensar en escribir un tiempo después de hacer ese disco. Durante la segunda mitad del año pasado, de ese tipo de vacío surgieron todas estas ideas de canciones de sentimientos muy diferentes; todas estas canciones dispares, no muy cohesivas, nacieron. Empezó a sentirse como que no podían formar parte de un mismo álbum.

Creo que ese fue nuestro sentimiento inicial: teníamos que separar estas canciones, si no íbamos a hacer un álbum muy confuso. Fue mi culpa que se lo conté a alguien, probablemente en una entrevista o algo así. Una vez lo dije, sentí que teníamos que hacerlo. No era algo demasiado calculado. Como cuando dije que íbamos a publicar cuatro o cinco discos, no los teníamos hechos. [Risas] No teníamos nada. Teníamos sólo algunas canciones aquí y allá, probablemente sin grabar del todo. Ha sido un poco una carrera, pero también ha sido divertido.

¿Alguien dudaba de King Gizzard & The Lizard Wizard? Insensatos…