Para todos los afortunados que asistieron a la pasada edición del Primavera Sound, el nombre de The Mystery Lights les sonará familiar. El quinteto neoyorquino regresa a España dispuesto a confirmar las buenas sensaciones que dejaron en el festival catalán y en ciudades como Madrid, Bilbao y San Sebastián con su enérgico estilo garajero y su capacidad para empatizar con un público español al que adoran.

Antes de su primera actuación de esta nueva gira por nuestro país hablamos largo y tendido con Mike Brandon, guitarrista y cantante de la banda, para que nos explique, entre otras cosas, por qué tenían tantas ganas de volver.

Esta es vuestra segunda visita a España este año. ¿Qué impresión os llevasteis tras la primera vez y qué esperáis encontraros en esta ocasión?

¡Lo pasamos muy bien en España hace unos meses! Aunque sólo tocamos en cuatro ciudades –Madrid, Barcelona (Primavera Sound), Bilbao y San Sebastián–, nos parecieron unos lugares muy bellos y el público respondió de maravilla. Esta vez paramos en ciudades que no conocemos, así que estamos muy emocionados por ver más lugares de España. Esta noche tocamos en el Purple Weekend [N.del R.: La entrevista se hizo el sábado 9 de diciembre, día en que The Mystery Lights actuaban en el Purple Weekend de León] y estamos deseando ver la respuesta del público. Además, y afortunadamente, tendremos tiempo de poder conocer León más allá de la habitación del hotel y el escenario. [Risas]

Sois una banda con una gran puesta en escena. ¿Es posible mantener la misma energía y actitud en un escenario pequeño que en un festival como el Primavera Sound?

No te lo vas a creer, pero nosotros preferimos tocar en sitios pequeños. Son más íntimos y es más fácil conectar con el público. Por supuesto, los grandes escenarios también son divertidos y cuando logras conectar con la gente el sentimiento es mucho más fuerte. Personalmente, cuando toco en ellos intento pensar que estoy actuando en una fiesta en casa, y de este modo consigo que los shows sean mucho más cercanos. Eso es lo que procuramos: convertir nuestras actuaciones en una fiesta, no sólo en un espectáculo más.

Lo que más nos gusta del público español es que cuando va a un concierto intenta pasar el mejor momento de su vida.

¿Qué diferencias veis entre el público español, el europeo y el norteamericano?

El público español, y por extensión el europeo, tiene una cualidad magnífica: cuando van a un concierto intentan pasar el mejor momento de su vida. Independientemente de si entienden la letra o no, saltan apasionadamente y conectan con la música de una forma intensa. Por la experiencia que tenemos aquí, te puedo asegurar que sois un público entusiasta y leal, y por eso nos encanta estar aquí de nuevo.

En Estados Unidos a veces la multitud puede ser un poco fría y distante, porque tienden a tantear y valorar lo que están viendo antes de dejarse llevar. Eso sí, una vez superada esta fase, ¡no hay quién los controle! Sin embargo, nos quedamos con el público español. No necesitan tiempo para calentarse y empatizan enseguida con lo que están presenciando. Puedo asegurarte con toda sinceridad que algunos de nuestros mejores shows han sido aquí, así que sólo puedo decir: ¡Te amamos España!

Vuestro primer álbum –“The Mystery Lights” (Wick Records, 2016)– fue muy bien acogido. ¿Sentís presión a la hora de componer nuevos temas tras las expectativas que habéis generado?

Siempre intentamos hacer lo que queremos y lo que nos surge procurando disfrutar. Así nació el álbum. Creo que si mantenemos este enfoque el segundo disco será bien recibido. Hacemos música que nos apasiona y, al final, las personas a las que les gusta tanto como a nosotros conectarán con ella.

Tenéis un sonido austero y simple. Puro y crudo garage rock, sin efectos añadidos. ¿Cómo puede una banda analógica abrirse camino en un mundo cada vez más digitalizado?

No estamos en contra de la tecnología ni los efectos que pueden surgir. Preferimos un equipamiento analógico, aunque eso incluye sintetizadores y sonidos electrónicos. Simplemente abogamos por un enfoque honesto para crear música. Si nos gusta cómo suena algo lo usamos, sea analógico o no. Puedes rastrear alguno de nuestros efectos de sonido y verás que van desde Les Paul y sus innovaciones hasta la música de Bruce Haack. Es sólo una cuestión de gustos y de saber acoplar distintas influencias a tu estilo, sean o no digitales. Lo importante es que suene auténtico y se identifique con uno mismo.

¿Qué representa el garage rock para vosotros? ¿Por qué sigue calando tanto en los jóvenes?

El garage, para mí, surge cada vez que una banda se junta, pone un cassette en la grabadora y aprieta el botón para grabar. Golpea duro. Transmite. Apenas necesita práctica. Habitualmente nace en un sótano o en una habitación, no en un lugar profesional, ya que probablemente el grupo que lo practica no tiene dinero para pagar ese ‘lujo’. Es un estilo crudo y bastante más complejo de practicar, ya que la canción apenas tiene momentos para respirar y no da opción al error. Pero ese momento mágico que se produce una vez terminado un tema que ha salido perfecto es el motivo por el que lo amamos tanto. Un golpe en el estómago desvergonzado y genuino. Las cintas sucias grabadas en un sótano recopilan mis sonidos favoritos mucho más que las grabaciones en estudio.

El hecho de que sea tan apreciado por los jóvenes se debe a que es un género atemporal, natural y hermoso como todo lo real. No se esconde tras máscaras, suena tal como es.

El garage, para mí, surge cada vez que una banda se junta, pone un cassette en la grabadora y aprieta el botón para grabar. Golpea duro. Transmite. No se esconde tras máscaras, suena tal como es.

Estáis apoyados por Daptone Records, referentes mundiales de la música soul. ¿Cómo fue posible esta unión y cómo os ha influenciado en vuestro trabajo?

Bueno, Daptone tiene su sede en Brooklyn y nosotros vivimos en Ridgewood Queens, a dos paradas de metro, así que somos vecinos [Risas]. Bromas aparte, la historia es la siguiente: estábamos buscando a la gente adecuada para gestionar nuestro proyecto y no aparecía nadie que se ajustara a nuestras necesidades, por lo que nos costó conseguir grabaciones que nos convencieran y, sobre todo, que nos representaran. Un día en el verano de 2015 estábamos en el Union Pool de Brooklyn y Christiana, una empleada de Daptone, nos vio y trajo a Wayne Gordon (nuestro productor actual) y a Neal Sugerman al siguiente concierto. Tras la actuación se acercaron a hablar con nosotros y nos invitaron a su estudio para verlo. Y así, pasando por alto nuestros a priori diferentes estilos, nos unimos. Tras ver nuestras intenciones, decidimos de mutuo acuerdo que lo mejor era que fuéramos la primera banda de Wick Records, su filial. ¡Fuimos una especie de conejillos de Indias, pero la experiencia fue tan gratificante que aquí seguimos!

Wick Records nos ha ayudado muchísimo a lanzar nuestra carrera. Daptone cuenta con un gran prestigio y todos sus fans, nosotros incluidos, esperan que todo lo que publiquen sea oro. Aprovechando este tirón los fans se interesaron por nuestro trabajo, así que le debemos mucho a los fans tan leales de Daptone, y a Daptone mucho más por ponernos en el mapa y darnos la oportunidad de lanzar nuestro álbum debut. Estamos orgullosísimos de pertenecer a esta gran familia.

Además del mencionado garage, experimentáis con estilos como la psicodélica, el blues o el soul. ¿La forma más eficaz de ser original es mezclando estilos?

Es nuestra forma, al menos. Simplemente nos inspiramos en los distintos tipos de música que escuchamos y así comenzamos a crear. Todos los géneros que has mencionado ejercen de inspiración y luego vamos filtrando hasta que brotan temas que nos convencen.

¿Qué ventajas e inconvenientes habéis encontrado al crecer en Nueva York? ¿Cuáles son vuestras claves para destacar en una ciudad con una variedad cultural tan ilimitada?

En realidad no crecimos en Nueva York. Luis y yo lo hicimos en California, en una ciudad situada a una una hora y media de San Francisco. Al crecer en California, la cultura musical que adquirimos fue la hispana, que para nada era una gran escena musical. Por ello simplemente nos dedicábamos a tocar para nosotros y a aprender de forma autodidacta. Cuando decidimos trasladarnos a Nueva York el cambio fue radical. ¡Estábamos alucinados con la diversidad cultural que existía! Jamás olvidaré el día que entré en una tienda de ropa y sonaba Richard Hell and The Voidoids. ¡Jamás hubiera escuchado eso de seguir en California! Allí todo era radiofórmula y Top 40.

Por ello, nos enamoramos inmediatamente de Nueva York y allí seguimos.

Para concluir y aprovechando que este ha sido un gran año para vosotros, ¿qué esperáis de 2018 y qué hará que sea aún mejor año que este que finaliza en unos días?

Para 2018 esperamos nuevos singles, nuevos vídeos musicales, un nuevo álbum, colaboraciones con amigos y muchas más giras tanto en territorios inexplorados como en lugares habituales a los que ya hemos llegado en 2017. Estamos ansiosos por ver qué deparará el futuro a The Mystery Lights, y deseo poder regresar a España lo antes posible.

¡Gracias por vuestro apoyo!

GIRA THE MYSTERY LIGHTS EN ESPAÑA:

  • 13 diciembre – Madrid (The Secret Social Club)
  • 14 diciembre – Valencia (Ram Club)
  • 15 diciembre – Alicante (Fuzzville!!! 2018 ,Stereo)
  • 16 diciembre – Barcelona (Sala Upload)