Ir más allá supone un punto inflexión en el corto sprint que damos en este mundo. Algunos arriesgan y, sin embargo, caen en el intento, mientras que otros consiguen llegar a nuevos e interesantes paisajes. El punk-rock, que en principio podría tacharse de ser un género muy arcaico y anclado a unas bases demasiado estrictas, ha dado lugar a una heterogénea ramificación de sonidos que hacen que muchos oyentes sigamos interesados en él. Muta, se rompe y fluye sin olvidar sus orígenes para concebir bestias con una calidad musical sanguínea y feroz. Berri Txarrak son un ejemplo perfecto. No voy a arrojar mucha más luz sobre algo que ya sabemos desde hace bastante tiempo, aunque todavía nos falte un poco de concienciación. Berri Txarrak, gracias por existir.

“Infrasoinuak”: el contrapunto necesario para que el motor siga en marcha

“Infrasoinuak” se empapa de sonoridades más reflexivas que en ciertos momentos se muestran expansivas y experimentales, contraponiéndose a la última parte de su anterior elepé.

Infrasoinuak” se me antoja como la continuación lógica del magistral “Denbora Da Poligrafo Bakarra” (2014), un trabajo que supo transgredir las normas y confirmar que el grupo navarro es uno de los más grandes que ha dado nuestro país. La experimentación servía como raíz sobre la que dibujar un diverso mapa de sonidos y actitudes. Pero la cosa no se quedó ahí. Su nuevo LP, aunque se mantiene un poco más anclado en una fórmula más concreta, consigue discurrir por otros senderos que aportan el contrapunto necesario para que el motor siga en marcha en los diez temazos que lo conforman.

En esta ocasión el trío ha recurrido nuevamente al grandísimo Bill Stevenson (Descendents, Black Flag, All) para las labores de producción. Stevenson, quien cuenta con una formidable carrera como productor de bandas punk-rock como Rise Against, Alkaline Trio y NOFX, entre otros, ha sido la pieza indicada para dar forma a estas canciones. Así, contraponiéndose al rápido y directo  “Xake-Mate Kultural Bat” (última parte del “Denbora Da Poligrafo Bakarra” que también produjo Stevenson) “Infrasoinuak” se empapa de sonoridades más reflexivas que en ciertos momentos se muestran expansivas y experimentales.

Es de agradecer que tengamos grupos como Berri Txarrak, que no se dejan llevar por su pasado –aunque sea insuperable– y que apuestan y consiguen ofrecer obras de calibre una y otra vez. Punk is not dead, just morphing.

La guitarra stoner de “Dardararen Bat” sirve como carta de presentación. Una pieza que nos traslada a un viaje sinuoso a través del desierto y que contiene progresivamente su intensidad para reventar en “Zuri”, un pildorazo punk-rocker con todas las de la ley para demostrarnos que estos chicos son unos magos a la hora de confeccionar estribillos. El vertiginoso puente con gang vocals es uno de los mejores momentos del disco. A continuación, el corte que da el nombre al conjunto se presenta con una línea que nos remite a grandes clásicos del post-hardcore. “Infrasoinuak” ha sido una perfecta elección como single; dura, pero a la vez melódica y capaz de combinar partes más directas con otras donde hay una excelente creación de atmósferas. Todo lo contrario a lo que escuchamos seguidamente (asimismo segundo adelanto del álbum), ya que “Spoiler!” cambia las tornas regalándonos uno de los pasajes más melódicos y acercándonos de alguna forma al segundo fragmento de su anterior esfuerzo, aquel producido por Ricky Falkner. Un pequeño alivio en la oscuridad global de “Infrasoinuak”.

Llegamos a la mitad del compacto con una “Zaldi Zauritua” trazada con un limpio riff de guitarra (una de mis partes instrumentales preferidas) y que contiene un estribillo pegajoso mecido a través de unos coros que recogen y dan forma al registro global. No es ningún misterio la influencia que ejercen Weezer sobre Gorka, David y Galder a la hora de componer, y nos lo demuestran una vez más haciendo un magnífico homenaje a la mejor etapa de los de Rivers Cuomo. “Beude es un power-pop sin fisuras que nos devuelve con acierto a aquellos maravillosos noventa.

“Infrasoinuak” es un disco redondo de principio a fin con líneas que convergen sobre un mismo punto. Desde la cruda violencia del hardcore hasta el pop que el cerebro retiene en la primera escucha.

Ahora el ruido irrumpe y se apodera de nuestro cuerpo, haciéndonos bangear para dejarnos con tortícolis. De esta forma, la doble ración de punk-rock que degustamos con “Hozkia” y “Sed Lex” convierte los pocos momentos de estabilidad del elepé en un caos visceral que funcionaría perfectamente en un grupo de hardcore melódico. Si bien es cierto que la séptima bala se controla más, la octava es puro mosh pit. Katedral Bat” vuelve a las influencias weezerianas con unas líneas de bajo de fantasía y un solo de guitarra inspirado claramente en aquel “Blue Album” de 1994, un emotivo y coreable penúltimo escalón de este magnífico noveno disco del power trío navarro. Finalizamos pues con un “Zorionaren Lobbya” de tintes melancólicos que también prueba la influencia más pausada de grupos emo de los noventa, pero que a fin de cuentas no deja de sonar en ningún momento a Berri Txarrak, porque nada suena como ellos. Ellos mismos encontraron su camino hace tiempo.

De nuevo, agradezco que tengamos grupos que exhiben esta calidad en todos (o casi todos) sus discos, bandas como Berri Txarrak que no se dejan llevar por su pasado –aunque sea insuperable– y que apuestan y consiguen ofrecer obras de calibre una y otra vez. Punk is not dead, just morphing.

Berri Txarrak – Infrasoinuak

8.5

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“Infrasoinuak” es un disco redondo de principio a fin con líneas que convergen sobre un mismo punto. Desde la cruda violencia del hardcore hasta el pop que el cerebro retiene en la primera escucha.

Up

  • La variedad de estilos.
  • Las melodías de voz, altamente adictivas.
  • Las líneas instrumentales, perfectamente empacadas para ser un power trío.

Down

  • Se nos ha hecho excesivamente corto.