Si se trata de despertar amor y odio por igual, Morrissey es el indicado. Implacable cuando debe declarar ante la prensa o grabar una canción, es uno de esos personajes que tienen a su alrededor ese halo que los hace especiales y por eso mismo tan temibles para la industria musical tradicional. Todos los años dice algo que consigue levantar callo, ya sea porque le demos la razón o simple y llanamente porque puede ser un comentario desafortunado.

En líneas generales, la idea de Morrissey es profundizar y diversificar lo que se probó previamente en ese anterior LP “World Peace Is None Of Your Business”.

Mientras protagonizaba una gira accidentada y con numerosas cancelaciones por un cáncer del que se recuperó con éxito, el mundo cambiaba de dirección. Trump ganaba las presidenciales, el Brexit se aprobaba y el Estado Islámico mete miedo en Europa al punto que las manifestaciones de derecha a raíz de los inmigrantes de Oriente Medio se hacen más fuertes. Era el momento para que alguien saliera a dar la cara y hablara del tema sin ser necesariamente un anti-Trump o un posmoderno de bolsillo. Una vez más, era el momento de Morrissey.

Una cruzada contra la postverdad

Luego de abandonar Capitol por conflictos durante el lanzamiento de “World Peace Is None Of Your Business”, Morrissey firma con BMG y llama nuevamente a Joe Chiccarelli para producir su decimoprimer trabajo como solista: “Low In High School”. En líneas generales, la idea de Morrissey es profundizar y diversificar lo que se probó previamente en ese anterior LP. Y claro, molestar a tanta gente como sea posible.

Fotografía: Sam Rayner

Aunque no se aleja de sus coordenadas acostumbradas en lo musical, Moz aún se permite explorar algunas ideas nuevas para él (sobre todo en lo que se refiere al uso de sintetizadores). Demuestra que lidiar con sus enfermedades y demonios personales en los últimos tiempos no ha minado ni un poco su espíritu combativo.

My Love, I’d Do Anything for You retumba con fuerza y destaca rápidamente por mostrar un aura propia del glam rock pero a la vez repleta de solemnidad, mezcla que le funciona perfectamente para soltar una frase como Teach your kids to recognize and despise all the propaganda”. Toda una declaración de intenciones sobre la temática principal que recorrerá el disco. Con una impronta más britpop le siguen I Wish You Lonely”, donde las guitarras no sacrifican su fuerza en pos de un resultado levemente más accesible, y Jacky’s Only Happy When She’s Up on the Stage”, en la que las cuerdas ejercen su rol como muro de sonido sin problemas a la par de un buen trabajo en la batería y un Moz siempre enérgico, dando muestras de que sin importar los años su particular carisma permanece ahí. Destacable ese final frenético, como si hubiesen puesto el fader a toda velocidad en la consola del estudio.

En Home Is a Question Markencontramos un medio tiempo muy por el estilo de los que ha venido facturando desde su regreso a los escenarios en 2004. Melodías algo extrañas en la guitarra o el bajo, batería marchante, cuerdas bien marcadas al fondo y la frecuente dosis de emoción que aporta Morrissey con su voz. Este rápidamente decide variar un poco la dinámica y para ello nos deja Spent the Day in Bed, donde ofrece dos lecturas. Mientras nos aconseja (sin faltarle razón) dejar de ver un poco el noticiero para no continuar siguiendo el juego a los de siempre por otro lado transmite la angustia, el fatalismo y la asfixia que solemos sentir en un mundo donde la opinión muchas veces es sólo ruido: “Pillows like pillars / Life ends in death / So, there’s nothing wrong with / Being good to yourself / Be good to yourself for once!. Cabe decir que incluso para los estándares a los que nos acostumbra suena bastante prolija. Se nota el mimo y la elegancia en la ejecución y los arreglos elegidos para la ocasión.

En las letras de “Low In High School” Morrissey quiere expresar su decepción por el desarrollo de los acontecimientos sociopolíticos más recientes.

Sin embargo, nos encontramos un nuevo giro con I Bury the Living”, donde el tono apocalíptico aportado por las guitarras y una batería beligerante se entrecruzan con los miedos de un soldado en medio de la guerra (You can’t blame me, I’m just an innocent soldier”) y la depresión de posguerra (If you wonder what’s in my head, It’s just the hatred for all human life”) que revela retratos cargados de misoginia. De ahí pasamos al piano despiadado de In Your Lap, ahora con Moz alternando referencias a la Primavera Árabe y críticas al abuso de autoridad con la desilusión por esa revolución que nunca llegó (Summer is winter and winter prevails”). Parece quedar claro a estas alturas de lo que van las letras de “Low In High School”, y es de expresar su decepción por el desarrollo de los acontecimientos sociopolíticos más recientes.

En la segunda mitad si bien casi siempre las letras estarán a la altura, instrumentalmente deja de ser tan atractivo. Es así como pasamos a uno de los títulos que más curiosidad despertaban cuando apareció el tracklist: The Girl from Tel-Aviv Who Wouldn’t Kneel, que apelando a ritmos oscilantes entre lo mediterráneo y lo oriental ataca la política exterior de los Estados Unidos basada en el control del petróleo. A pesar de algún verso ingenioso palidece en comparación con otras pistas. Afortunadamente recupera terreno con All the Young People Must Fall in Love”, en la cual se trasluce una mirada dura hacia la generación millennial que decide darle la espalda a esos problemas mundiales que viene relatando Morrissey a lo largo del LP. Musicalmente no es gran cosa pero en el aspecto lirico versos como “All the young people they must fall in love / Presidents come, presidents go, and oh look at the damage they do” hacen que valga la pena el esfuerzo.

Morrissey sigue y seguirá siendo el mismo incorregible capaz de infundir romanticismo en los dardos más furiosos que pueda lanzar hacía la sociedad. Y eso, estemos o no de acuerdo con él, es de agradecer.

Mientras When You Open Your Legs incursiona en el pop de los sesenta con las acostumbradas variantes que aporta la banda de Moz sin destacar mucho más allá, Who Will Protect Us from the Police? es de las pocas en la última parte del álbum que musicalmente sorprende, gracias a la forma tan impecable de cruzar sintetizadores con vientos y cuerdas en un todo opresivo y sublime a la vez. Como el título sugiere, Morrissey carga contra la autoridad, sus abusos y las causas hipócritas que representan. Pero es al final donde está el verdadero detalle de la canción, pues cuando grita una y otra vez “Venezuela” deja claro que habla de un caso en particular. No obstante, versos como We must pay for what we believe / We must be killed for what we believe” se aplican en realidad para cualquier país.

En la última pista, Israel, es como si por un momento Morrissey mutara y se volviera Nick Cave. La forma de cantar (medio poética medio prosaica) guarda cierta similitud con la del australiano. La distinción es dada naturalmente por la instrumentación, sostenida en una batería de golpes lentos y pesados mientras apela a una especie de reflexión sobre el choque cultural, étnico y religioso presente en ese país que cuenta de la lucha entre israelíes y palestinos. Algo positivo es que no cae en la trampa de tomar partido por uno u otro sino que elige la mirada de quien señala a las religiones y su adoctrinamiento como responsables de llevar ese conflicto a una escala tan compleja. Cobra sentido entonces que frases como In other climes they bitch and whine just because you’re not like them” o And they who reign abuse upon you, they are jealous of you as well, love yourself as you should”. Aunque repite al final de cada estrofa Israel”, no parece ser una mera crítica al bando judío sino más bien una mirada a lo que ocurre con el país en general.

En la suma de sus partes “Low in High School” es un buen trabajo incluso con sus imperfecciones. Aunque no se aleja de sus coordenadas acostumbradas en lo musical, Moz aún se permite explorar algunas ideas nuevas para él (sobre todo en lo que se refiere al uso de sintetizadores). Demuestra que lidiar con sus enfermedades y demonios personales en los últimos tiempos no ha minado ni un poco su espíritu combativo. Sigue y seguirá siendo el mismo incorregible capaz de infundir romanticismo a los dardos más furiosos que pueda lanzar hacía la sociedad. Y eso, estemos o no de acuerdo con él, es de agradecer.

Morrissey – Low in High School

7.0

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“Low in High School” no ha recibido toda la atención que uno quisiera, y eso en parte es porque sus recientes declaraciones se han convertido en prioridad para la maquinaria mediática. No obstante, algunas reflexiones que hace alrededor de esta son impecables. Eso sin mencionar que musicalmente no elige el camino fácil.

Up

  • No se escuchaba un Morrissey tan combativo desde “Your Arsenal”.
  • No busca ser anti-Trump: va más allá.
  • Líricamente está a la altura de principio a fin.

Down

  • Ni siquiera por el momento coyuntural en que fue lanzado es un trabajo tan destacable en su trayectoria.
  • La segunda mitad flojea un poco en lo instrumental.