El Mad Cool Festival continúa confirmando un nombre cada día para confeccionar el cartel de la que será su tercera edición, que como sabemos ya cuenta con reclamos como Queens of the Stone Age, Future Islands, Real Estate, MGMT o Ángel Stanich en el apartado nacional. Y esta vez toca situarse entre las fronteras del nuevo folk, el trip-hop y la electrónica con Fleet Foxes, Jack Johnson y Massive Attack.

Los de Robin Pecknold llegarán para presentar su flamante “Crack-Up” editado el pasado mes de junio, seis años después de aquel fantástico “Helplessness Blues” (2011). Como sabemos, lo nuevo de Fleet Foxes es un álbum en muchos sentidos creativo, maduro y complejo, quizá por encima de algunas agrupaciones que han sido reconocidas por el filtro del tiempo, pero aún tiene un objetivo pendiente: despertar sus matices. Esto no menoscaba la genialidad de algunos pasajes ni entierra ese sentimiento de desconfianza que acompañará al oyente atento. Cerca de esa línea también camina, hasta cierto punto, Jack Johnson, un artista que emplaza el surf como base de sus creaciones:

Nacido en Oahu (Hawaii) en 1975, Jack Johnson se ha convertido en uno de los estandartes del pop-folk con aroma a playa. No en vano, antes de convertirse en un músico de éxito internacional, Johnson fue surfista profesional hasta que tuvo que cambiar la tabla por la guitarra por un accidente hace 16 años. Su amor por el mar continúa vivo en sus canciones y sus letras perspicaces. Desde que comenzara su carrera discográfica en el año 2001 ha publicado siete discos de estudio (todos ellos certificados como Disco de platino en Estados Unidos), dos álbumes en directo, una banda sonora y un disco de canciones infantiles.

Y la última confirmación en llegar son Massive Attack, pese a que algunos esperaban a Portishead o IDLES al encajar las coordenadas del Mad Cool Festival con la portuaria ciudad de Bristol. El dúo formado por Grant ‘Daddy G’ Marshall y Robert ‘3D’ del Naja en 1987 son, tal y como explica la organización, padres del trip-hop:

Aclamados por derecho propio como los padres del trip-hop (un género en el que se aunaba una particular fusión de hip-hop, cadencias de dub y reggae, melodías de soul, jazz, rock experimental y la vertiente más oscura y gomosa de la electrónica). Desde que lanzaron el seminal “Blue Lines” (1991), Massive Attack llevan reinventando la cultura de club a través de himnos generacionales como “Unfinished Sympathy”, “Protection”, “Teardrop” o “Paradise Circus” y colaboraciones con artistas como Tricky, Tracey Thorn (Everything But The Girl), Madonna, Elizabeth Fraser (Cocteau Twins), Sinéad O’Connor, Damon Albarn (Blur, Gorillaz) o la leyenda del reggae Horace Andy.

A principios de 2016 publicaron el EP “Ritual Spirit”, su último trabajo hasta la fecha sobre el que ya explicamos que cristaliza la evolución sonora de Massive Attack pero a la vez mantiene parte de sus raíces: esa atmósfera tenebrosa conseguida a base de contundentes y desgarradores samplers acompañados con guitarras eléctricas distorsionadas y, cómo no, una muy buena elección de colaboraciones vocales.