Se presentan como Amateur, pero sus integrantes no son ningunos principiantes. Mikel Aguirre, José Luis ‘Cheli’ Lanzagorta e Iñaki de Lucas formaron parte de una de las mejores y más reconocidas bandas de los noventa, La Buena Vida. Procedentes de San Sebastián, el entonces sexteto facturaba un pop delicado y melancólico del que hicieron un sello propio y distinguible. Un sonido personalísimo al que ahora Amateur dan continuidad en “Debut!”, el primer trabajo discográfico de esta nueva aventura musical. Porque si algo quiere dejar claro José Luis (o Cheli, como le conoce todo el mundo), es que estamos ante un proyecto totalmente nuevo.

Sus primeras referencias discográficas llegaban a mediados del presente año, cuando el trío editaba dos epés (“El Golpe” y “Será verdad”) que anunciaban un apetecible larga duración de excelente resultado. Estamos ante un disco con diez temas rebosantes de sensibilidad y delicadeza ante los que no es difícil emocionarse. Un sentimiento acrecentado por el recuerdo casi constante al bajista de La Buena Vida Pedro San Martín, quien perdía la vida en 2011 a consecuencia de un trágico accidente de coche, y a cuya memoria está dedicado el disco. Podríamos seguir disertando sobre el elepé: sobre intenciones, letras y colaboraciones, decisiones artísticas y comerciales, perspectivas de futuro, etc.; pero mejor dejamos que sea el propio Cheli Lanzagorta, pianista del conjunto, quien nos hable del nuevo viaje que este grupo de viejos amigos acaba de emprender.

Lo primero que me llamó la atención fue el nombre. Tres músicos experimentados que se hacen llamar Amateur…

Estuvimos un buen tiempo trabajando sin nombre, porque estábamos un poco a camino entre el final de La Buena Vida y el nuevo proyecto. Y mientras íbamos haciendo canciones llegó el momento de ponerse un nombre. Estuvimos barajando varios, y entre ellos surgió este, al que dimos unas vueltas y pensamos que nos gustaba el punto irónico al que aludes tú, porque ya llevamos unos años en la música y nos gustaba la ironía. Y luego, por otro lado, la palabra la cogimos en su acepción original. Es decir, la que se refiere a alguien que hace algo o que lleva una actividad por puro amor al arte, no por una recompensa económica. Y esta es la acepción que nos gusta de la palabra. Pero sí es verdad que tiene un punto irónico. De todas maneras, nosotros, en cuanto a músicos, seguimos siendo amateur. Los tres tenemos nuestro trabajo civil aparte de la música, o sea que, en ese sentido, algo de verdad hay.

Ha pasado mucho tiempo desde que lanzasteis “Vidania”, vuestro último disco con La Buena Vida. Corría el año 2006. Aunque más tarde editasteis el EP “Viaje por países pequeños”. ¿Qué habéis hecho en este tiempo? ¿Ha habido algún proyecto musical previo a Amateur?

Lo que ha pasado es que, una vez acabamos “Vidania”, lo publicamos y lo defendimos en directo, Irantzu dejó el grupo. Entonces nos planteamos si seguíamos o no. En un momento dado nos pusimos de acuerdo y decidimos seguir adelante. Iniciamos un proyecto, registramos una serie de temas, entre los cuales publicamos el adelanto de la versión de Poch de “Viaje por países pequeños”. El resto de los temas se quedaron en el cajón porque, cuando estábamos en el proyecto ese que íbamos elaborando, ocurrió el desgraciado fallecimiento de Pedro, y ahí ya no hubo dudas de si aquello seguía adelante o no. La Buena Vida se disolvía definitivamente. Esos temas quedaron en un cajón, como te digo, y algunos de ellos los hemos recuperado para este proyecto. Mientras tanto, cuando todo esto surgía y ese disco se quedó en el cajón, nosotros tres (Mikel Aguirre, Iñaki de Lucas y yo) seguíamos yendo al local, viéndonos, tocando de vez en cuando… no queríamos olvidarnos de la relación que habíamos tenido ni de la práctica de la música. Y poco a poco fuimos pasando tiempo en el local, haciendo versiones, mirando cosas… hasta que empezaron a surgir temas nuevos y fuimos poniéndolos en marcha, haciendo unas maquetas en el estudio de Iñaki de Lucas, hasta que al final nos encontramos con dieciocho canciones y decidimos publicarlas.

En la elaboración del disco han participado otros músicos como Diego Vasallo, la propia Irantzu Valencia, Jaime Stinus o Joserra Senperena. ¿Cómo surgen esas colaboraciones?

De una manera natural. Nosotros somos un trío: guitarra, piano y batería. Pues lo primero que echamos mano fue de un bajista porque nos hacía falta. Al buscar un bajista entrevimos la posibilidad de que sería interesante colaborar con otros músicos para redondear la grabación, así que hemos contado con dos bajistas: con Fernando Neira y Carlos Subijana. Y luego, para temas puntuales, vimos que podía darle una variedad, podía aportar un nuevo color la participación de otra gente, que es una práctica que en La Buena Vida no se dio mucho, porque nosotros seis, más o menos, exceptuando los músicos de las orquestaciones, lo hacíamos todo. Sin embargo, aquí queríamos abrirnos y tratar de aprovechar a toda la gente que conocemos con gran talento y que nos ayudaran a darle otros matices al álbum. Y había un tema que parecía hecho ex profeso para una guitarra como la de Jaime Stinus. Luego hay un par de temas que se acoplaban muy bien a lo que hace Diego Vasallo. El tema de Irantzu, en realidad, se escribió pensando en ella. Es un tema muy antiguo que Iñaki escribió pensando en ella y luego ocurrió lo que ocurrió. Retomamos esa idea y ella estuvo encantada. Así que las colaboraciones son un poco para darle riqueza al álbum.

En este nuevo proyecto continuáis con los parámetros estilísticos de vuestra banda anterior. Es un sonido reconocible. No hay un cambio significativo. ¿Qué esperáis de este nuevo grupo?

Quizá sí que hay, como dices, unas constantes, porque venimos siendo tres exmiembros de La Buena Vida y eso se nota. Sobre todo en el caso de Mikel, que era uno de los principales compositores de La Buena Vida y también el 50% de la parte vocal. Es evidente que eso se va a notar en el nuevo grupo. Y, además, nosotros no hemos cambiado en cuanto a orientación musical ni en cuanto a gustos. Eso es lógico.

Lo que sí te diría es que igual no significativos, pero sí que hay pequeñas pinceladas que tienen que ver con los colaboradores. Temas en los que nos salimos de ese estilo tan clásico y reconocible, y tocamos otros palos en algún momento. Pero sí que la base, lógicamente, por nuestra educación estilística, viene a ser parecida.

Hemos ido haciendo las canciones poco a poco en una sesión por semana.

¿Podemos hablar de una continuación con respecto a La Buena Vida o es un proyecto completamente nuevo?

Esto sí que es claro: es un proyecto absolutamente nuevo. Lo que puede tener con La Buena Vida es la vivencia y la experiencia que nos viene a nosotros dada por haber pertenecido a ese grupo, pero es un proyecto totalmente nuevo. Tiene otros componentes y tiene otro punto de partida, digamos. Y además, como nuestro primer disco, que se llama “Debut!”, acabamos de debutar. Tampoco sé muy bien hacia donde caminará el grupo: si insistirá en lo que hemos trabajado en el primer álbum o en el segundo elepé intentaremos explorar nuevos territorios. Es muy pronto para saber cómo va a ser la trayectoria del grupo. Acaba de nacer. Pero lo que sí es seguro es que es un proyecto nuevo. No es la continuación de La Buena Vida, de la cual no renegamos en absoluto, eso que también quede claro.

¿Cómo es empezar de nuevo después de haber formado parte de una de las grandes bandas de los noventa?

Pues la verdad es que, como antes decías, el lapso de tiempo ha sido muy grande. No ha sido un parón de dos años, ha sido un parón de diez, casi. Entonces, estamos empezando con la lógica falta de práctica de estos años sin haber rodado. Ya hemos empezado a hacer conciertos y vamos poniéndonos a tono, pero ha costado poner a punto algo que estaba sin el uso diario. Pero, desde luego, con mucha ilusión, eso sí que no lo hemos perdido.

Tengo entendido que han sido tres años de trabajo de estudio.

Sí. Esto tiene dos lecturas. Ha pasado ese tiempo, efectivamente, han pasado tres años, pero no han sido tres años metidos en un estudio sin salir, sino que lo que han tenido estos años es que hemos ido a un ritmo muy lento, porque hemos ido haciendo las cosas muy poco a poco, porque tampoco disponíamos de mucho tiempo. Por otro lado, tampoco teníamos prisa. Hemos ido haciendo las canciones poco a poco en una sesión por semana. En lugar de concentrar la grabación del álbum en un mes intenso, se ha ido alargando en el tiempo. De los tres años en realidad han sido dos de grabación, porque el otro ha sido entre el mastering, la espera de la publicación, los contratos y tal. El proyecto ha sido tres años, pero en estudio han sido como dos. Pero es por lo que te digo, ha sido un proceso hecho a fuego lento, diría yo.

Comentabas antes que salieron dieciocho canciones, las cuales habéis lanzado en dos epés y luego el elepé. ¿Qué criterio habéis seguido para incluir unas canciones en sendos epés y otras en el LP?

Pues el de una partición dolorosa, desde luego. Recuerdo la reunión que tuvimos para hacerlo y, francamente, era muy doloroso. Como el proceso ha sido lento y hemos convivido mucho tiempo con las canciones, al final eran casi como hijas nuestras, todas. Unas grandes, unas pequeñas, unas más bonitas y otras menos bonitas, pero a todas las queríamos por igual. Pero ha habido que hacer esta partición porque nuestra idea original era publicar un álbum doble con todo lo que habíamos compuesto y grabado, pero esto no era muy viable comercialmente. Parecía no muy recomendable. Quizás, el mercado desde que lo dejamos ha cambiado mucho, ahora todo es más efímero y corría el peligro de que se volatilizara en la salida del álbum y no quedara rastro de ello.

El criterio que hemos seguido es de puesta en común entre los tres. Las que más imprescindibles nos parecían a los tres son las diez que han ido al álbum, que además tiene una limitación con respecto al cedé, que es que más de diez no pueden entrar. Pero nos hemos guardado un as en la manga, porque tenemos la intención de que todo el trabajo se publique el año que viene (espero que el año que viene o a finales), la fecha está sin decidir, en un vinilo doble con todas las canciones completas. Todo lo que hemos grabado.

De hecho, creo que la elección es estupenda. En los epés sí que hay alguna canción que, bueno… pero las diez canciones del elepé me parecen fantásticas.

Pues me alegro de oírlo, porque parece que en cierta manera hemos acertado. Por lo menos según tu criterio. Yo también lo pienso. Quizá hay alguna en algún EP de aquellas que dices: “bueno, en realidad esta podría haber entrado en lugar de…”. Y cuando vas a buscar en lugar de cuál, es ahí donde cuesta más. Pero bueno, había que cortar por algún lado.

Pretendo dar un golpe, un golpe nuevo / Será perfecto, será el golpe perfecto / aquel que todos tuvimos siempre en mente”. ¿A qué golpe se refiere? ¿Quedó algo pendiente en el proyecto anterior?

No, no, no. Esto es una canción que compuso Mikel y que es incluso anterior, en cuanto a creación, al proyecto del resto de las otras diecisiete. Era una especie de ejercicio de estilo de crear un hit, una canción pegadiza y exitosa. Y la letra juega un poco a eso, lo que pasa es que también está abierta a otras lecturas. Es decir, hay muchos tipos de golpe, pero originalmente esa era la idea: “estoy haciendo esto para ver si doy un golpe”. Y luego también tiene una alusión a una broma interna de La Buena Vida que siempre comentábamos después de los conciertos. Pero bueno, eso es más anecdótico. Pero la idea original era un poco esta. Desde luego no tiene nada que ver con ningún golpe que quedara pendiente, ni con un ajuste de cuentas ni nada por el estilo.

Comentabas que se refiere a una anécdota que tiene que ver con algo que pasaba después de los conciertos.

Sí, pero era una broma privada que hacíamos después de los conciertos. Sin mayor importancia. Por eso hay un momento que dice: “es el golpe de Pedro”, porque era una broma que siempre hacia Pedro después de los conciertos. No tiene otra trascendencia.

“Fueron buenos tiempos”, incluida en el EP, habla de experiencias pasadas con La Buena Vida. ¿Tenéis nostalgia de esa época?

Te respondo por mí mismo. Te diría que sí y que no. Estoy muy a gusto con tener un proyecto nuevo, porque siempre ilusiona arrancar con un proyecto nuevo y tener nuevas perspectivas. Ahora vamos con tres músicos en escena, tendremos experiencias distintas… Y por otro lado, sí que fueron muy buenos tiempos, como dice la canción, y eso, lógicamente, hay días y hay ratos en los que dices: “¡qué bien lo pasamos!”, y en cierta manera los echas de menos. Pero ya te digo que totalmente compensado con la ilusión de arrancar con un proyecto nuevo.

En el disco hay muchas canciones con referencias claras a Pedro San Martín: “Pendiendo de un hilo”, “El golpe”, “San Martin Blues”, “Fueron buenos tiempos” (incluida en el EP “El Golpe”)…

Sí. Pedro y el resto de La Buena Vida. Pero especialmente Pedro está muy presente en toda la grabación, porque nos ha acompañado durante toda la grabación. Hemos pensado en él todos los días mientras lo hacíamos. Lo que haría y lo que no haría si estuviera con nosotros. O por lo menos si nos diera su opinión, o dijera: “dejad esto que es una chapuza”. En fin, esa forma de ser y esa personalidad que tenía. Entonces, hemos pensado… bueno, tampoco es que lo hayamos pensado, es que ha salido natural. Hay un montón de temas que tocan la pérdida de Pedro y el recuerdo. Diría más que la pérdida, el recuerdo de Pedro. Hay una que es muy explícita, que ya la has comentado, que es “San Martin Blues” que, curiosamente, no es una composición de Amateur, sino que es una composición de Steve Earle, pero con una adaptación a la letra haciéndola paralela a la original, porque también habla de la pérdida de un amigo de Steve Earle que, en este caso, es la perdida de Pedro. Y entre las que has nombrado… pues igual “El rastro de una estrella” también tiene que ver con Pedro. Con la estrella del rock que era Pedro.

Queríamos abrirnos y tratar de aprovechar a toda la gente que conocemos con gran talento y que nos ayudaran a darle otros matices al álbum.

¿Se puede considerar “Debut!” como un homenaje a la figura del bajista?

Sí. Yo pienso que sí. De todas maneras, homenaje… es un recuerdo a Pedro. No sé si un homenaje, pero desde luego sí un recuerdo. Incluso en los créditos así lo ponemos. Está dedicado a él. Todo el álbum está dedicado a él. Y si a eso se le puede llamar homenaje, pues sí, podemos llamarlo homenaje.

Después de la, no sé si decir mala, o mejorable, experiencia que tuvisteis con PolyGram, ahora decidís firmar con otra multinacional. Las cosas parecían funcionar bien con una independiente. ¿Por qué Sony?

En realidad, lo que hemos hecho ha sido un contrato de licencia. Es decir, en ese sentido las cosas son muy diferentes. El álbum pertenece a Amateur. Es un álbum que ha costeado el grupo, que lo ha producido el grupo, y que ha llegado a un acuerdo para licenciarlo a un sello para que lo fabrique y lo distribuya. Es muy diferente la relación, porque el álbum, las decisiones, el manejo… el vehículo lo conducimos nosotros, y hemos llegado a un acuerdo, que de momento está yendo muy bien, para que alguien nos apoye en temas que nosotros desconocemos, como es fabricar y distribuir. Pero es muy diferente de eso que has comentado de antes.

Antes hablábamos de un segundo álbum. ¿Tenéis ya alguna idea de por dónde podría ir?

La verdad es que tenemos bocetos, apuntes… pero es muy pronto para decir por qué camino puede ir lo nuevo. Ahora estamos más centrados en montar la gira, en preparar los conciertos… estamos con el repertorio de este álbum. Sí que hay cosas bocetadas, pero no podría decirte hacia dónde vamos a ir en este momento.