Vas a comprar y ahí está él. Tu imaginación vuela y te ves en todas las situaciones posibles con este personaje que te recuerda a Jim Reid. ¿Será realmente él? Prefieres no pensar en ello, al fin y al cabo el original nunca se fijaría en ti. ¿Cómo se iba a fijar en alguien como tú, tan estándar, que no escapa de los límites que le impone su entorno? Es entonces cuando terminas de hacer la compra y huyes a toda velocidad hacia tu casa. Te encierras en tu habitación, donde entra la luz de un esplendoroso día estival, la cual alimenta la imagen que visualizas en el espejo: una melenita rubia que se mueve al ritmo de los rasgueos dibujados con una guitarra eléctrica que mezcla la melancolía, la rabia y la belleza de tu vida tan cotidiana en Toronto. Pero, además, sirve como soporte principal para expresar tus emociones en clave indie-rock, firmadas y publicadas bajo el nombre de Alvvays.

Alvvays: emociones en clave indie-rock de tintes lo-fi, jangle, un ligero noise y estética ochentera

Después de un gran debut con singles de rigor, un estilo genuino y un conjunto muy bien trabajado ahora es lo de siempre: la presión de lograr con “Antisocialites” un segundo elepé a la altura de las expectativas.

La historia de Alvvays comienza hace apenas unos años, en 2011, cuando Molly Rankin decide ampliar su proyecto musical en solitario y convertirlo en una banda, con todos los miembros dispuestos a concebir temas a medio camino entre el indie-rock de tintes lo-fi, el jangle, un ligero noise y estética ochentera. Todas estas ideas cristalizaron en su debut homónimo de 2014, con el que lograron conquistar al público y a la crítica, además de girar junto a The Pains of Being Pure at Heart y compartir nominación al Polaris 2015 con artistas de la talla de Caribou, Preoccupations (cuando aún eran Viet Cong) o Drake. Es fácil comprobar los motivos por los que Rankin y compañía tuvieron toda esta aceptación. Temas como “Archie, Marry Me”, “Adult Diversion” o “Next of Kin” conseguían pegarse a cualquiera desde la primera escucha. Aquel debut lo tenía todo: singles de rigor, un estilo genuino y un conjunto muy bien trabajado. Ahora, lo de siempre: la presión de lograr con “Antisocialites” un segundo elepé a la altura de las expectativas.

Fotografía: Jess Baumung

Alvvays nos hacen bailar en un entorno conocido lleno de ruido y estética vintage

La instrumentación de “Alvvays” se encuentra presente en “Antisocialites”, pero esta vez con más gancho y con una mezcla que hace que el conjunto suene más arrollador y pegadizo.

In Undertowfue la pieza encargada de mostrarnos el siguiente paso de los canadienses. Un dulce sintetizador nos da la bienvenida a esta nueva etapa, recogiendo a la perfección el testigo del trabajo anterior. La instrumentación de “Alvvays” se encuentra presente en “Antisocialites”, pero esta vez con más gancho y con una mezcla que hace que el conjunto suene más arrollador y pegadizo. La voz de Molly en primer plano va a ser una constante; mientras ella nos habla de amor y de su vida diaria (con un estilo que mira de reojo a Stephin Merritt de los Magnetic Fields) un compendio de guitarras algo sucias y afiladas evolucionan en el fondo de la composición, manteniendo al oyente en tensión e interesado en la composición. Dreams Tonitey Plimsoll Punkscontinúan desarrollando la estética presentada en el primer corte; la primera de nuevo con el toque de teclado, la segunda esparciendo unas guitarras luminosas y cristalinas en la línea de DIIV o Beach Fossils. Merece la pena detenerse en la segunda mencionada, ya que se exhibe con sus casi cinco minutos de duración como el corte más extenso de la placa y de la discografía de Alvvays. Si bien el género en el que se desenvuelve la banda no es proclive a temas tan largos por el tipo de estructuras con las que trabajan, consiguen justificar a la perfección cada segundo de esta pieza con la crecida final, el vocal intenso y el curioso cierre de sintetizador a modo de transición que nos conduce a Your Type, un track acelerado con un curioso cambio de tono en la segunda mitad que me hace pensar en los 80.

Además de ofrecer un sonido más rotundo, en este “Antisocialites” también encontramos un hilo conductor a nivel lírico que añade sentido global al trabajo.

Algo que ocurre con “Antisocialites” (al igual que puede pasar con The National en su espectro) es que a pesar de tener un marco sonoro muy definido evitan caer en la excesiva reiteración utilizando diferentes estrategias para mantenernos atentos. Tanto en el caso de los de Matt Berninger como en el de los canadienses se debe a unas letras que terminan de redondear sus trabajos. Si bien a nivel melódico la diferencia entre “Alvvays” y “Antisocialites” es, como hemos destacado, una mayor rotundidad y suciedad onírica en el sonido, en lo que respecta a la lírica encontramos un hilo conductor que añade sentido al álbum. Durante esta primera mitad de la placa se nos ha presentado a una Molly romántica, sumergida en una relación que está caducando. El primer capítulo culmina con la representación de esta mujer reconociendo que no estaba destinada a compartir su vida con esa persona: “I die on the inside every time”, I will never be your type”.

El sonido de la motocicleta que abre Not My Babyy la estrofa final (“I feel alive for the first time since I don’t know how long”) ponen de manifiesto la necesidad que tiene ahora Molly de huir y evadirse mientras hace uso de unas guitarras melancólicas y reposadas evocando, en cierta manera, a las HAIM. Si seguimos con las reminiscencias, Heypodría recordarnos al glam-rock de David Bowie por los sintetizadores, las modulaciones de guitarras y el cariz sideral por el que se apuesta a la vez que Molly intenta ahogar sus penas en alcohol exhibiendo, una vez más, los aspectos más ordinarios de su vida.

Molly Rankin nos hace partícipes de una suerte de catarsis personal a la vez que madura la fórmula que encumbró a su grupo apenas tres años atrás. En “Antisocialites” somos testigos de la evolución de una banda que está experimentando y cimentando su carrera de forma muy acertada.

Como decía, este álbum representa la evolución de una relación sentimental protagonizada por Molly. Hemos pasado por la etapa más ensoñadora (en la que niegas reconocer que el fin está cerca) a través de las canciones más tranquilas y bellas. En el ecuador de “Antisocialites” transcurre la melancolía, pero a partir de Lollipop (Ode To Jim) aparece la Molly que busca nuevas emociones. Sexo, venganza y drogas, todo precedido por una introducción en la línea de los Sonic Youth más ruidosos que da paso a una batería y estructura krautrock que bien podría ser producto de los DIIV de “Is The Is Are”. Desde luego se trata de uno de los picos del disco, que contrasta con una Already Gone” en la que la parte vocal y las guitarras podrían hacernos pensar en la Angel Olsen más sosegada, aunque de fondo se citan el ruido y las mutaciones de la instrumentación. De cara al final, Saved By a Waifvuelve a animarnos con guitarras ruidosas y sintetizadores que traen cierta claridad mientras Molly canta sobre los roles en la vida y encajar en una ajetreada sociedad contemporánea que, en Forget About Life, prefiere olvidar para quedarse con los momentos bellos de la vida y las relaciones que ha tenido anteriormente. Los sintetizadores de carácter vintage nos conquistan y nos conducen al éxtasis.

Molly Rankin nos hace partícipes de una suerte de catarsis personal a la vez que madura la fórmula que encumbró a su grupo apenas tres años atrás. En “Antisocialites” somos testigos de la evolución de una banda que está experimentando y cimentando su carrera de forma muy acertada. Se muestran más confiados y por ello arriesgan apostando por letras bañadas con detalles ochenteros y shoegaze que siguen un hilo conductor, conquistando así a cada oyente que se enfrente a este fresco y bellísimo álbum.

Alvvays – Antisocialites

8.0

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115

Para su segundo larga duración Alvvays han decidido rescatar los ingredientes que encumbraron su debut y envolverlos con más potencia, ciertas dosis de ruido y esencia vintage que terminan de perfeccionar su fórmula. “Antisocialites” muestra la evolución de una relación sentimental apoyándose en melodías cargadas de confianza y energía que sientan a Molly y los suyos como un guante.

Up

  • La primera parte: “In Undertow”, “Dreams Tonite” y “Plimsoll Punks”.
  • El ruidismo de temas como “Lollipop (Ode to Jim)”.
  • El equilibrio y la duración del álbum, proporcionando una escucha sencilla y agradable.
  • El concepto lírico detrás del disco, que nos muestra a una Molly sincera y romántica.

Down

  • Tal vez flojea algo en la segunda mitad al dejarse llevar demasiado por el caos.
  • Salvando los singles, hay que dedicarle demasiadas escuchas para que termine de calar en ti.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here