Unos meses después de la publicación de “Siboney”, el fantástico EP de cuatro canciones puente entre el álbum debut de Ángel Stanich (aquel “Camino Ácido” de 2014) y su más que esperado segundo disco, por fin se ha confirmado la fecha de publicación de Antigua y Barbuda”, compacto que verá la luz este mismo viernes 6 de octubre.

Según explican desde Sony, “Antigua y Barbuda” se ha concebido como un álbum de vinilo junto a Javier Vielba (producción artística) y grabado a la vieja usanza con su ‘Ángel Stanich Band’ en los estudios ReviRock (Dani Alcover). Promete “descorchar por fin las esencias de un genuino Stanich liberado de ataduras-referencias”, así como expandir “su ingenio surrealista, mas personal si cabe, y un humor clandestino, perturbador e incisivo, en sus mejores letras hasta la fecha”.

José María Rey se ha encargado de expandir una nota de prensa en la que se explica el espectro sonoro que recorrerá Stanich, desde americana hasta indietrónica nacional noventera, así como sonoridades entre Grateful Dead y los mejores Wilco o territorios más bailables:

“Antigua y Barbuda” es un safari emocional por 10 maravillosas historias (11 en CD),  donde esa extraña e inconfundible voz nos guía a través de expediciones literarias en el tiempo y sonidos cambiantes que te dejan boquiabierto. De la acidez romántica que destila la preciosa oda de fragilidad ‘americana’ que abre el disco (“Escupe Fuego”) a la malévola ironía bailable de “Hula Hula” o al ingenioso homenaje a la indietrónica nacional de los noventa (de La Casa Azul a Hidrogenese y/o al Bowie–Chic). Del sublime escalofrío que recorre esa imposible odisea de crónica negra que es “Galicia Calidade” (entre Grateful Dead y los mejores Wilco) a la hondura emocional de esa enorme epopeya existencial, “Casa Dios”, con sentencias definitivas como “soy un náufrago convencido”; o la insólita recreación historicista (“Camaradas”) de un romance de izquierdas en la hoy ¿denostada? Transición del ‘78, en la que él ni siquiera había nacido.

Hay metáforas ciclistas sobre “la soledad del corredor de fondo” (“Le Tour ‘95”, el último de Indurain), road-movies ferroviarias de fuga y búsqueda (“Más Se Perdió En Cuba”) salpicadas de detalles imaginativos y seductoras travesías de piano y guitarras con el Cortés menos killer, confesiones privadas entre bruma envolvente (“Río Lobos”) y demoledores trallazos como el sorprendente guiño a esa cumbre del surrealismo fílmico nacional, Amanece Que No Es Poco de José Luis Cuerda, en forma de brutal canción suicida: “Mátame Camión”. O el subyugante misterio de esa llamada de atención cósmica  que es “Cosecha”, una fantasía sonora de cellos y audaces arreglos por la que flota el espíritu arcano del cine de Shyamalan, el Bowie de “Space Oddity” o el “Astral Weeks”  de Van Morrison, como desconcertante epílogo.

“Antigua y Barbuda” quiere ser Ángel Stanich 2017, al desnudo, un disco que descoloque y desconcierte al personal. Pero, sobre todo, “uno de esos discos que alegra la inteligencia y nos devuelve la fe en la música concebida como arte, un álbum que proyecta hacia un impredecible futuro a un artista que ha llegado para quedarse”. No tenemos duda alguna de lo último, y ojalá que también, como Chema Rey dice, marque una época y cambie el rumbo de su tiempo.

A continuación puedes ver la carátula del elepé y su tracklist, con algunas canciones que ya han sonado en directo y esa “Mátame Camión” lanzada hace unas semanas como adelanto del disco.

Tracklist “Antigua y Barbuda”:

  1. “Escupe Fuego”
  2. “Más Se Perdió En Cuba”
  3. “Mátame Camión”
  4. “Galicia Calidade”
  5. “Un Día Épico”
  6. “Casa Dios”
  7. “Hula Hula”
  8. “Camaradas”
  9. “Le Tour ’95”
  10. “Río Lobos”
  11. “Cosecha”