2015. Michael Omari mira a cámara, desafiante, desplegando sus líneas al compás de un ritmo grime. Unos meses mas tarde, ese freestyle compartido en YouTube y grabado con muy bajo presupuesto en un parque del sur de Londres se cuela en el Top 10 de las listas de grandes éxitos de Reino Unido. “Shut Up” puso a Stormzy en las primeras filas de un colectivo de artistas que en los últimos tres años ha llevado el hip hop británico a las cadenas y medios mainstream.

“Gang Signs & Prayer”: el intento de conciliación entre dos mundos

“Gang Signs & Prayer” se ha convertido en el primer álbum de grime que alcanza el número 1 en la lista de ventas de Reino Unido. Teniendo en cuenta esta rápida escalada al éxito nadie puede quitarle mérito al MC británico.

Dos años después, “Gang Signs & Prayer” se convierte en el primer álbum de grime que alcanza el número 1 en la lista de ventas de Reino Unido. Teniendo en cuenta esta rápida escalada al éxito nadie puede quitarle mérito al MC británico. Stormzy nos trae un álbum que más allá de mantener el rap en lo más alto de las listas británicas no olvida sus raíces y anima a otros artistas a producir su material de forma independiente al igual que hace él bajo el sello #Merky.

El rey del ‘clash’ callejero se presenta ante el mundo con una versión de estudio de “Shut Up”, ya convertida en hit pero a su vez integrada en un tracklist de 16 temas que luchan por mantener la autenticidad a la vez que juguetean con las posibilidades que ofrece la fama y un mayor detalle en la producción. O puede que sean otros los motivos por los cuales Stormzy se empeña en integrar canciones que se alejan por completo de aquello que le hace grande. Una serie de intentos (en algún caso fallidos) por acercarse al R&B y a un pop azucarado e inofensivo ponen en jaque la integridad de un disco que podría brillar por méritos propios. No obstante, no debemos olvidar que nos encontramos frente al álbum debut de un artista de 23 años que sigue buscando nuevos sonidos y aportar algo nuevo en cada tema. Intentos fallidos, pero intentos al fin y al cabo.

Fotografía: Stefan Heinrichs

Una serie de intentos (en algún caso fallidos) por acercarse al R&B y a un pop azucarado e inofensivo ponen en jaque la integridad de un disco que podría brillar por méritos propios. No obstante, no debemos olvidar que nos encontramos frente al álbum debut de un artista de 23 años que sigue buscando nuevos sonidos y aportar algo nuevo en cada tema.

First Things First anuncia el retorno de Stormzy a la escena pública tras un año de hiato creativo y mediático. El opening track de “Gang Signs & Prayer” suena amenazante, con versos que desafían a todos aquellos que cuestionaron su potencial. Pese a la agresividad del mensaje que lanza Stormzy muestra su lado vulnerable y más personal. El verso “You was fighting with your girl when I was fighting my depression” suena fuerte, resulta inquietante y avanza lo que será el funcionamiento del disco; un tira y afloja entre el Stormzy inquebrantable y respetado y su lado más sensible, donde deja entrever sus inquietudes, preocupaciones y debilidades.

Como respuesta a una inteligente apertura del LP Cold funciona a la perfección. Un tema sin concesiones, de una contundencia admirable en el que Stormzy se define como “coldest nigga alive”. El ejercicio vocal que el MC lleva a cabo a ritmo de grime resulta de los mas destacables de su trayectoria. Pese a ser un curioso homenaje al roce entre Ghetts y Bashy Bad Boys no se logra imponer del mismo modo que su predecesora. Al contrario que Ghetts, quien colabora en el tema y se desenvuelve con una facilidad extraordinaria, la voz de Stormzy parece no acabar de acomodarse a un ritmo mucho más relajado y cercano en algunos casos al trap. Esto va a acabar resultando una constante a medida que avanza el álbum, y el caso más inmediato es la contigua Blinded By Yor Grace, Pt. 1. Un corte puramente soul que despliega de golpe la temática religiosa que sobrevuela todo el elepé. En él queda claro que pese a construir una interesante sucesión de acordes al órgano (muy files a lo que se podría escuchar en algunas iglesias) el rango de voz de Michael Omari es definitivamente limitado.

El disco funciona como un tira y afloja entre el Stormzy inquebrantable y respetado y su lado más sensible, donde deja entrever sus inquietudes, preocupaciones y debilidades.

Este interludio algo aislado nos lleva al primer single del debut, Big For Your Boots, un ácido y precipitado tema del grime más clásico en el que Stormzy no da un respiro. Lo cierto es que tras casi cuatro minutos de single uno queda convencido de que está escuchando a uno de los raperos más destacables del momento, y naturalmente tus instintos piden más. Algo que Stormzy, ya sea por voluntad a la hora de mezclar y componer la totalidad del álbum o por ganas de experimentar, te acaba arrebatando. Velvet / Jenny Francis, la declaración de amor del disco, parece sacada de otro trabajo, y pese a que la colaboración con NAO resulta altamente satisfactoria la rítmica fragmentada de una base muy cercana al trap no acaba de encajar en la totalidad del disco. Lo mismo sucede de un modo mucho más ingenuo con Cigarettes & Cush, acercándose en este caso a un pop edulcorado e innecesario. Stormzy queda muy lejos de alcanzar los agudos con los que pretende adornar un ejercicio de R&B demasiado limpio y brillante para sus pretensiones.

En medio de estas dos elipsis estilísticas queda Mr. Skeng, álter ego con el cual Stormzy recuerda a su ‘competencia’ que pese a ser un artista que no ha basado su fama en una actitud de gangster sigue siendo el tipo duro que no dudaba en proclamarse rey del grime durante sus sesiones de freestyle y encuentros con otros MCs. Una actitud de tipo duro que choca con sus creencias religiosas en 21 Gun Salute, una bonita oración a base de órgano que resulta mucho más sincera que “Blinded By Your Grace, Pt. 1”. Stormzy logra en este caso integrar unas melodías propias del soul al conjunto del LP, huyendo de las referencias religiosas más obvias y la sobreproducción. Y esto es algo que parece perder por completo en Blinded By Your Grace, Pt. 2, un tema tan megalómano tanto en concepto como en ejecución que acaba cayendo en la redundancia y la obviedad. Lo cierto es que la voluntad de querer integrar en el álbum un tema que aglomere todas sus preocupaciones espirituales resulta legítima y hasta cierto punto necesaria, pero la catarsis que propone “Blinded By Your Grace, Pt. 2” no hace justicia a ese propósito. Ni las progresiones melódicas peliculeras a órgano ni una voz de nuevo forzada ni los tímidos hooks de guitarra que acompañan la pista ayudan a elevarla a lo que probablemente se esperaba de ella.

No se le puede reprochar las ganas de intentar aportar algo más en su carta de presentación. El problema viene cuando este intento acaba teniendo un efecto negativo desdibujando algunos de los temas grime más potentes que hemos escuchado en los últimos años.

Stormzy pone de nuevo los pies en el suelo en Return Of The Rucksack, un tema mucho más personal y cuyo título hace referencia directa a su infancia y sus primeros pasos en el mundo del rap. Sin embargo, en este caso expone su voluntad de mantenerse en el lugar privilegiado que le ha aportado la fama y de no volver la vista atrás o a codearse con raperos mediocres. Nah, bro, I’m above that” dice Stormzy, dando la espalda a su pasado. Un pasado que recupera y expone en 100 Bags, tema dedicado a su madre en el que expresa su gratitud y sus disculpas frente a ciertos remordimientos. Posiblemente sea “100 Bags” el corte del álbum en el que Stormzy se siente más a gusto en ritmos mucho más reposados. Algo que aprovecha y retoma en Don’t Cry For Me”, un canto a las inseguridades y temores que han supuesto la fama en su vida personal. Un grito de auxilio ante la pérdida de sus orígenes que pone en boca de Raleigh Ritchie; una decisión a mi parecer poco acertada, que rompe el tono sentido y abierto del tema.

Acercándonos ya a la recta final del elepéCrazy Titchpuede pasar desapercibida al tratarse de un interludio, pero su mensaje queda lejos de ser discreto. ‘Crazy Titch’, considerado uno de los percusores del grime, reconoce a Stormzy como ‘el elegido’, el único responsable y capacitado para llevar el grime a lo más alto. Un reconocimiento público que viene dado por alguien que actualmente cumple condena por asesinato. Stormzy responde a estas declaraciones colocando Shut Up” inmediatamente después. La canción que en gran parte le llevó al éxito sigue funcionando como recordatorio de su poder, del momento en el que se desmarcó del resto de artistas callejeros. Del tema más aclamado del álbum pasamos al que posiblemente sea el más personal y que a su vez sostiene la responsabilidad de cerrar su trabajo debut. Lay Me Barehabla abiertamente de su lucha contra la depresión. En una entrevista con The Fader Stormzy deja claro que como artista siente la responsabilidad de expresar todas sus vivencias, sin dejar de lado sus vulnerabilidades. Como closing track “Lay Me Bare” funciona de un modo humilde y logra dotar a todo el trabajo de una sinceridad abrumadora.

El Stormzy más humano y abierto cierra un álbum que deja un sabor agridulce. La falta de unidad entre los temas del Stormzy humilde y el Stormzy altivo e inquebrantable lo convierten en un trabajo desigual. Lo cierto es que no se le puede reprochar las ganas de intentar aportar algo más en su carta de presentación. El problema viene cuando este intento acaba teniendo un efecto negativo desdibujando algunos de los temas grime más potentes que hemos escuchado en los últimos años.

Stormzy – Gang Signs & Prayer

6.8

“Gang Signs & Prayer” se mueve entre dos mundos. El intento de conciliación entre ellos es lo que dota al álbum de un gran interés como debut de un artista que ya venía anunciado desde hace años. Stormzy fanfarronea, chulea y no duda en poner en evidencia a sus contrincantes del pasado a la vez que implora la intervención divina para redimir sus inseguridades, sus temores y sus pecados. Un LP heterogéneo en el que se entienden las intenciones del artista aunque éste falle en la ejecución.

  • “Cold” y “Shut Up”. Gracias.
  • La valentía a la hora de intentar aportar algo nuevo pese a tener un éxito asegurado con sus temas puramente grime.
  • La sinceridad de Stormzy en sus líneas incluso en los momentos más oscuros del álbum.
  • Pese a todo, “Gang Signs & Prayer” resulta entretenido y más variado de lo que podríamos esperar de un álbum debut.

  • La experimentación con el soul y el R&B se queda a medio camino y suena poco convincente.
  • Una organización interna del álbum algo brusca en algunos puntos le resta integridad.
  • “Cigarettes & Cush” resulta extremadamente frívola comparada con la profundidad que alcanzan algunos temas del LP.

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