Tienen un nombre extraño. Tal vez podamos tildarlo de evocador. Quizá podríamos imaginar una danza de color, algo que, en cierta manera, representa la música del grupo de forma bastante aproximada. Neon Waltz nos proponen interesantes desarrollos musicales, juegos de dinámicas, cambios de tempo y distintas sonoridades que, sin duda, aportan mucho color a las canciones, en las cuales vemos cómo, tirando de metáfora, sacan a bailar con maestría los diferentes recursos mencionados. Este sexteto proveniente de Thuso, Escocia, está conformado por Jordan Shearer (voz), los hermanos Jamie y Kevin Swanson (guitarras), Calvin Wilson (bajo), Darren Coghill (batería) y Liam Whittles (órgano), amigos del instituto con una misma pasión que decidieron iniciar una andadura musical conjunta a principios de 2013. Apenas un año después subían sus primeras demos y versiones a su canal de YouTube, y lo cierto es que la banda prometía.

Desde un primer momento mostraron canciones bien pulidas que dejaban ver un pop psicodélico calmado y onírico apto para empaquetar. A mediados de abril de 2015 fueron más allá del single y editaron “First Light” con Atlantic Records, quienes, a la vista de su potencial, estaban decididos a apostar fuerte por ellos. Así lanzaron un EP con cuatro demos y dos cortes en vivo que desapareció de las plataformas de streaming cuando el grupo rompió su contrato con la compañía. Al parecer porque ésta les remitió unas grabaciones que exhibían unos arreglos de sintetizador que en el sello consideraban más apropiados, algo por lo que Neon Waltz no estaban dispuestos a pasar. Disolver su acuerdo con Atlantic les llevaría todo un año, lo que ha postergado más de lo previsto la publicación de Strange Hymns, su debut en larga duración, finalmente editado por Ignition Records (Primal Scream, Stereophonics).

“Strange Hymns”: hacia la conquista emocional

Una obra majestuosa definida principalmente por su poderoso carácter melancólico y un sonido expansivo.

El álbum recupera cinco de los seis cortes que contenía aquella primera referencia, a los que suman otros cinco para pergeñar una obra majestuosa definida principalmente por su poderoso carácter melancólico y un sonido expansivo. Neon Waltz combinan con destreza piezas y pasajes más rítmicos y contundentes con otros en los que se recrean en cada melodía, en cada nota, golpe o acorde, episodios sosegados y espaciosos que se revelan como agradables momentos contemplativos. Así es como los escoceses adentran al oyente en un universo sonoro cargado de matices que hacen de su escucha una grata experiencia.

Neon Waltz combinan con destreza piezas y pasajes más rítmicos y contundentes con otros en los que se recrean en cada melodía, en cada nota, golpe o acorde, episodios sosegados y espaciosos que se revelan como agradables momentos contemplativos.

Con un riff que evoca a unos The Strokes descafeinados se iniciaSundial. Desde un primer momento podemos apreciar cómo Neon Waltz generan una profundidad espacial que se llena de guitarras limpias y armonías vocales para dar lugar a una atmósfera sosegada, aunque no desprovista de intensidad. Este será el carácter general del LP, y así lo encontramos de nuevo en Dreamers. De esencia sesentera, se revela como una pieza rítmica y muy accesible. Si bien los estribillos pueden resultar demasiado ingenuos, sus diligentes arreglos de órgano y su naturaleza desenfadada hacen de esta canción el momento más optimista del álbum: Sha la la la la / You should do what you love while you can / Singing sha la la la”Más actual suenaPerfect Frame, con unas construcciones vocales capaces de evocar las formas de los australianos DMA’s. Unos acordes de guitarra que se antojan lejanos serán los encargados de dar amplitud a la canción y generar una sensación de vacío que al final de la pieza recogerá los ecos de una guitarra nerviosa con querencia por el shoegaze. Apreciaremos, asimismo, un atractivo dinamismo derivado de la cíclica alternancia entre unos pasajes sosegados con otros más vivos, lo que aporta interés a una composición que, no obstante, parece que no acaba por despegar. Encontramos a continuación la cadenciosa Bare Woods Aisles, un tema de estrofas sobrias y seductores tramos instrumentales donde la exquisita textura formada por el entramado de guitarras, órgano y batería cumplen el papel de estribillo.

Neon Waltz generan una profundidad espacial que se llena de guitarras limpias y armonías vocales para dar lugar a una atmósfera sosegada, aunque no desprovista de intensidad. Este será el carácter general del LP.

Con You & Medescubrimos una balada onírica conmovedora que muestra una suntuosa tensión creciente, barnizada por una abrumadora nebulosa de guitarras, antes de descargar en un final épico a cargo de las guitarras y un elegante y sencillo arco melódico que emana del órgano, instrumento este que resulta particularmente llamativo si escudriñamos las fotos, los vídeos en vivo o los videoclips de la banda, siempre orgullosamente cubierto por la bandera de la XV Brigada Internacional, uno de los batallones de voluntarios que viajaron a nuestras tierras durante la Guerra Civil para combatir el fascismo. Liam Whittles descubrió que su abuelo había sido uno de aquellos voluntarios que viajaron a España desde Escocia, y así es como el organísta le rinde su particular homenaje. Es una bella bandera para volar”, afirma Coghill. Algo que, curiosamente, es lo que hace el órgano en el siguiente corte del álbum.

Lenta, apasionada y psicodélica, así se define Sombre Fayre. Neon Waltz se permiten aquí jugar con la intensidad creciente y nuestras expectativas, algo con lo que mantendrán nuestro interés hasta el final de la composición. Resulta destacable el gran trabajo vocal y un órgano de melodía bucólica que aportan calidez a la pieza. La banda sonora ideal para una lluviosa tarde de otoño. Más dinámica, contundente y convencional encontramos Bring Me To Light, de gran melodía y buenos arreglos de sintetizador que, sin embargo, no bastan para levantarse sobre los dos cortes que la flanquean, especialmente si hablamos de Heavy Heartless, el temazo incontestable del álbum. Una balada derrotista de excelente factura donde cada elemento juega un papel determinante en el funcionamiento de la maquinaria. Precisión de maestro relojero suizo en una canción de guitarras comedidas para dejar que sean las teclas del sintetizador las que den soporte y exquisita ornamentación a una soberbia melodía vocal.

Un grupo con mucho potencial. Tienen buenas ideas, gran sentido de la melodía y facilidad para los ganchos. Se mueven como pez en el agua en los tempos más lentos y juegan acertadamente con la intensidad.

La antítesis al pozo oscuro en el que nos sumerge “Heavy Heartless” llega de la mano de Folklore. Lisérgica y de tendencia jazzística, presenta unas formas que guardan gran similitud con “Bare Woods Aisles”, aunque aquí sí nos atrapan con estribillos al uso. No es la mejor canción del álbum, pero se escucha con agrado a pesar de lo chocantes que puedan parecer en un principio los acordes disonantes de las estrofas. Bucólica y excesivamente almibarada se revela Veiled Clock, el último corte del long play. Una pieza que habla sobre una despedida, un adiós, si algo es un adiós”, según reflexionan ellos mismos, inmersos en una explosión sonora que infunde algo de vigor a este tema de cierre que, aparte de minutaje, no aporta mucho más al álbum.

“Strange Hymns” se expone como una acertada carta de presentación para un grupo con mucho potencial. Tienen buenas ideas, gran sentido de la melodía y facilidad para los ganchos. Se mueven como pez en el agua en los tempos más lentos (siendo estas las composiciones en las que más brillan) y juegan acertadamente con la intensidad, así como, en ocasiones, con las expectativas del oyente. A pesar de los contratiempos, este sexteto escocés ha visto finalmente editado su primer larga duración, y el resultado convence. Ahora sólo queda disfrutar del trabajo bien hecho y seguir edificando.

Neon Waltz – Strange Hymns

7.7

Los escoceses Neon Waltz debutan con “Strange Hymns”, una decena de canciones repletas de matices y definidas, principalmente, por su poderoso carácter melancólico y un sonido expansivo. Hay sosiego y vigor, grandes melodías y buenas instrumentaciones que hacen de la escucha del álbum una grata experiencia.

  • Las melodías y atmósferas oníricas que hacen de su escucha agradables momentos contemplativos.
  • Los juegos de intensidad que aportan dinamismo al LP y juegan, en ocasiones, con las expectativas del oyente.
  • “Heavy Heartless”, de largo, el mejor tema del álbum.

  • Algunas canciones se quedan a medias (“Perfect Frame”). Otras, directamente, sobran (“Veiled Clock”).

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