Después de varios años labrándose un nombre dentro de la escena urbana española, Samuel O’Kane vuelve a estar bajo los focos gracias a la publicación de su primer álbum de estudio “Good News For Bad Boys”. Este joven de voz angelical y apariencia de chico de calle tiene que lidiar día sí y día también con las comparaciones con The Weeknd, con la poca cultura musical española y con los tópicos asociados al R&B español. A pesar de todo ello sigue estando de buen humor y cree que la escena de R&B nacional sólo puede ir hacia arriba.

Inmerso en la vorágine que está suponiendo el lanzamiento de su primer disco, Samuel O’Kane nos hizo un hueco en su agenda para contestar a nuestras preguntas y charlar tranquilamente sobre su nueva música, el futuro y la escena de música urbana española. Si todavía no conoces su nombre ve acostumbrándote porque parece que tendremos Samuel O’Kane para rato.

¿Cómo has planteado el nuevo disco? ¿Ha habido cambios a la hora de tratar las canciones con respecto a tus anteriores creaciones?

El principal cambio es que he cuidado mucho más todos los detalles de la canción: desde la producción a entender lo que quería decir exactamente. Ha sido una especie de profesionalización de mi música. Al final es un trabajo que requiere un cuidado especial.

¿Todo este cuidado se debe a que el álbum sale con Universal? Es decir, cuando empezaste a preparar el álbum… ¿tenías claro que iba a editarse con esta discográfica o no?

Realmente no. Empecé a hacer el disco porque la gente me demandaba un larga duración y a mí también me apetecía hacerlo. Así que me puse y cuando llevábamos medio disco más o menos nos contactaron desde Universal y nos pusimos a hablar con ellos mientras terminaba de hacer el álbum.

¿Cómo planteas un disco de R&B en España? Quiero decir, parece que hay poco público, ¿no?

Pues la verdad es que es súper complicado. No es que haya poco público, de hecho yo pienso que hay mucho público pero obviamente no en castellano. Si te fijas, todo lo que suena en la radio es derivado del R&B: Drake, Rihanna, The Weeknd… Son gente que está en el número uno. Sin embargo, en España nunca ha existido el panorama R&B. Y mi desafío era hacer ver a la gente que este género musical es una especie de pop mainstream que está funcionando a nivel internacional y que aquí podía funcionar también. ¡Ese ha sido mi reto!

A nivel de repercusión veo muy floja nuestra escena por temas de desconocimiento, pero a nivel de creación la veo muy potente.

¿Qué objetivos te planteas con este disco?

Tengo tres objetivos: uno a pequeña escala, otro a medio plazo y un tercero a largo plazo. El primero de mis objetivos es empezar a darme a conocer y que todo el mundo empiece a valorar la cultura y el talento. A medio plazo mi objetivo es sacar nuevos proyectos y tener todavía más repercusión. A largo plazo, no sé… Quiero un Grammy [Risas].

Entiendo que te ves viviendo de esto…

Totalmente. Si tú mismo no te crees tu objetivo no vas a pelear por ello y no lo conseguirás. En cambio, si tú crees en ello y vas ciegamente a por ello normalmente se termina materializando. Y si no fíjate en mí: haciendo R&B y con una multinacional española detrás. Yo no he tenido momentos de venirme abajo y pensar en dejarlo porque sé donde tengo los pies: no puedo pretender tener los números de C. Tangana porque mi público es mucho más reducido. Además, por seguir el mismo ejemplo, C. Tangana lleva nueve o diez años sacando trabajos y yo llevo cinco singles previos a los adelantos de este álbum. No había material mío en la calle y mira donde estamos.

De hecho, parece muy lógico que una multinacional se fije en artistas de R&B porque se ha demostrado que funcionan: The Weeknd, Drake… Pero siempre ha costado más en España. ¿Cómo ves la escena de nuestro país?

A nivel de repercusión la veo muy floja por temas de desconocimiento, pero a nivel de creación la veo muy potente. Ahora mismo está Indigo Jams de los BNMP, Dae Bryss… ¡Hay un montón! Todos haciendo una música de mucha calidad. Y no están teniendo repercusión porque estamos en un momento de transición extraño en el que está todo cambiado. Antes de ellos también estaba Flavio haciendo R&B pero ahora es cuando el público está más abierto a estos sonidos y a que un hombre hablando de sentimientos no te parezca algo ‘ñoño’. Ese ha sido uno de los principales problemas del R&B.

Pero en tus temas no sólo se habla de amor. Podría decirse que eres un artista muy versátil líricamente.

Sí, es influencia de mi entorno. Al final, en la vida hay muchas cosas que contar y me gusta tocar todos los temas, no sólo el monotema del amor.

¿Cómo te influencia la música que escuchas en tu álbum? Por ejemplo, todo el sonido nuevo de Toronto.

Es inevitable que toda la música que escuchas te influencie y es normal que tu música vaya por ese camino. En este disco he intentado que no se note una influencia clara y al escucharlo ves que hay cosas de Michael Jackson, del pop de antes. Aun así, he intentado ser yo mismo y no me he planteado que haya una línea de música ni un concepto. Simplemente he hecho las canciones que me apetecía hacer sin cerrarme puertas a nada.

A la hora de hacer un disco de música, ¿prefieres la variedad musical a seguir una línea y un concepto general?

Sí. Vivimos una época en la que las nuevas generaciones son mucho más multiculturales y abiertas de mente y todo funciona más en esa línea. Escucho muchos tipos de música y necesito reflejarlo de alguna forma.

Hace poco sacaste un tema junto a Indigo Jams y la verdad es que me llama la atención lo bien que combina su sonido tropical con influencias sudamericanas con el tuyo, más clásico. ¿Cómo te planteas las colaboraciones?

Colaboro con gente que puede aportarme algo, musicalmente o personalmente; lo importante es crecer. Sin embargo, ninguna de las colaboraciones que he hecho hasta ahora han sido lo que la gente se esperaba: A Swan le metí en un trap y lo mismo con Indigo Jams. Me gusta llevarme a los artistas a otro sitio que no se espera la gente. Con Indigo lo normal habría sido hacernos un featuring tropical hablando de chicas pero creemos que él y yo juntos podemos aportar mucho más que eso.

¿Cómo planteas tu carrera en la época de YouTube y los singles?

Vamos a sacar muchos vídeos, todos los que se puedan. Hoy en día se tiene que trabajar el álbum de una forma diferente a como se hacía antes: nosotros hemos trabajado cada canción como si fuera un single independiente y vamos a hacer muchos vídeos del disco porque es así como funciona la música urbana. Lo importante es que estén siempre hablando de ti.

Otro factor importante hoy en día es la estética o la actitud a la hora de hacer música. ¿La cuidas a la hora de crear la marca Samuel O’Kane?

Siempre he sido muy de vestir a mi bola. Y aunque la ropa es muy importante hoy en día creo que el producto Samuel O’Kane ya tiene algo diferente: una voz dulce con una estética muy rap. No sé, algo así como chico malo con voz dulce.

El The Weeknd español…

Sí, es un poco como me conoce la gente en España. Pero quizá más por la variedad temática de la que hablábamos antes.

¿Cómo llevas estas comparaciones con The Weeknd?

Para mí siempre son bienvenidas. Yo creo que a The Weeknd no le dolerá que lo comparen con Michael Jackson, su referencia y uno de los mejores artistas de la historia. Al final The Weeknd, entre otros, es una gran referencia para mí y que me comparen con alguien a quien admiro es algo positivo y refleja que estoy haciendo un buen trabajo.

Hoy en día creo que el producto Samuel O’Kane ya tiene algo diferente: una voz dulce con una estética muy rap.

Hace unos años los artistas intentaban huir de influencias y vendían su producto como algo único y personal ajeno a otros artistas. Pero esto ya no ocurre después de este cambio generacional: ahora se ha normalizado y todos admiten sus influencias sin problemas.

Claro. Yo no entiendo por qué en el panorama urbano tendemos a etiquetar una influencia como algo negativo. No sé, yo creo que a David Bisbal no le repercutió de forma negativa que lo etiquetaran como el nuevo Luis Miguel porque él ha sabido hacer su producto.

¿Y cómo ves este nuevo cambio generacional que ha habido en la música urbana?

Lo veo una pasada y estoy muy contento de poder formar parte de él. Por primera vez nos hemos puesto las pilas, hemos dejado de mirarnos unos a otros y nos hemos puesto a trabajar para demostrarle a este país que sabemos hacer música a nivel global y que somos competentes para llevarla a cabo. Es una pasada que la música urbana siga rompiendo barreras.

¿Cuáles son las barreras que le quedan por romper a Samuel O’Kane?

Supongo que eliminar todos esos prejuicios asociados al R&B, al rap y a la música urbana en este país. Los medios se están quitando el sombrero porque ven que vamos a por todas y nos lo hemos tomado en serio.

El autotune es una herramienta más para hacer música.

¿Cómo ves la exposición que han tenido ciertos artistas a nivel mainstream? El hecho de sonar en Los 40 Principales, en el Sonar…

Es lo mismo, lo veo una pasada. Si me lo llegas a decir hace 10 años no me lo hubiera creído. El problema es que en ciertos medios sigue existiendo el estigma de querer ridiculizar al nuevo ‘chavalín’ porque es joven. Al final, muchas veces el entrevistador no tiene una base sobre el artista al que entrevista y termina tirando un poco de tópicos.

En una época en la que todo se hace de forma independiente, ¿qué te aporta Universal que no puedas aportarte tú mismo?

Yo creo que las situaciones independientes tienen un techo mucho más bajo que los de una multinacional. Llega un momento en el que habrá muchas cosas que no puedes controlar tú y necesitas otra gente que lo haga por ti: contactos, promoción, conciertos… Si quieres seguir avanzando tienes que aprender a apoyarte en tu equipo.

En cuanto a Universal, ellos decidieron apostar por la marca Samuel O’Kane porque veían que tenía proyección y podíamos encajar. Sé que hay otros artistas con muchas más visitas en YouTube, como Maikel Delacalle, pero ellos decidieron apostar por mi marca. Universal me quiere como soy y me da un apoyo increíble: me dejan trabajar a mi gusto, no ponen trabas y me dan la posibilidad de funcionar a una velocidad que nunca he trabajado en mi vida. Si tienes apoyo de una multinacional todo se multiplica y se trabaja mucho más rápido. Tener a alguien que te aporta los contactos necesarios para trabajar más rápido y mejor va a hacer que mi música sea mucho más grande.

Lo más importante hoy en día es la velocidad: sacar canciones todas las semanas, videoclips…

Eso es. Estamos en un momento en el que sólo importa la velocidad y esto provoca que algunos productos puedan perder calidad... ¡Pero hay que adaptarse! Yo saco un tema hoy y mañana saca otro Rels B y el mío ya está caducado. Antes descubríamos un disco y lo disfrutábamos cinco años, ahora un single no dura ni medio día.

¿Las visitas condicionan tus canciones?

En mi caso no porque creo que la gente hace viral un estilo musical en función de lo que le apetece escuchar en ese momento. A mí, sacar una canción de R&B más puro y que no me funcione no me va a condicionar para no sacar más porque quizá en ese momento no era lo que la gente quiere escuchar pero quién sabe en el futuro. Nunca hay una misma fórmula para el éxito.

A nivel de producción, ¿con qué productores te gustaría colaborar?

A nivel nacional se me han quedado pocos en el tintero. No sé, es que en el álbum trabajo con Grifi, un referente en la música para mí. También he trabajado con Ikki. Y muchos más que han aportado su granito de arena a mi álbum. Y claro, a nivel internacional me encantaría trabajar con  Kanye West o Timbaland. De hecho, soy muy fan de sus trabajos con Justin Timberlake.

¿Cómo ves que se siga limitando a un artista R&B a hacer el estribillo de los raperos?

Es lamentable. Eso es algo que hace que se infravalore el talento de los cantantes en este país. En mi caso, he desechado las colaboraciones que me han pedido hacer estribillos porque yo no soy un artista que haga estribillos; yo soy un artista por mí mismo y no quiero ser la pieza que le da el toque a un tema del rapero y llegue donde no llega él. Por suerte, creo que ahora ya se tiene en cuenta a los artistas de R&B y no se les limita al estribillo. Mira por ejemplo el trabajo de Rels B con Indigo Jams.

¿Qué opinas de los nuevos artistas de R&B o música urbana que basan su música en el autotune?

A mí me parece genial cuando se usa autotune y no es la única baza. Si tú eres un artista creativo y sabes ejecutar un track es una putada que te limite la voz. Así que lo veo una tontería, mientras no sea tu única baza me parece perfecto. Hoy en día los directos son con autotune y yo no lo veo nada mal. Lo único que me molesta del autotune es cuando me encasillan a mí dentro de ese saco porque yo lo uso de manera muy concisa en ciertos momentos de la canciones. Y quien quiera verlo sólo tiene que venir a mis conciertos y verá que soy capaz de defender mis canciones en directo (con autotune o sin autotune). Hay otra gente que no es capaz de defenderlas.

Casi nadie…

Sí, puede ser. Pero creo que es totalmente respetable también. Al final, crear nunca es fácil y debe ser duro tener ideas geniales pero no tener una buena voz para poder materializarlo. No sé, el autotune es una herramienta más para hacer música.

Pues hasta aquí la entrevista. ¡Muchas gracias por tu tiempo!

A vosotros. ¡Un saludo!