Investigando sobre Golden Dawn Arkestra me he encontrado en su página web con una retahíla de palabras que un usuario ha utilizado para describir sus directos: sorprendente, exigente, aterrador, revelador, éxtasis, confusión y euforia. Realmente, cuando uno se enfrenta a “Stargaze” (el más reciente lanzamiento de la banda de Austin) no logra captar más de la mitad de términos de esa descripción. Y es que la apuesta de Golden Dawn Arkestra va más allá de lo meramente musical; trasciende y se materializa ante el público como una amalgama de estética tribal y futurista con el fin de maravillar a su audiencia.

Así, Zapot y los suyos hacen gala de la exuberancia de The Club Kids con atuendos que miran de reojo a Grace Jones pero sucumbiendo simultáneamente a la diversión del Studio 54 mientras presentan una mezcla de rock psicodélico y sonidos tribales. Uno puede pensar fácilmente en Tame Impala o en el David Bowie de “Blackstar” al escuchar las composiciones de un grupo que parece encontrarse en otro plano astral.

Durante nuestra entrevista Zapot (voz, órgano, saxo) y Laura (vibráfono, coros, sintetizadores) dejaron de lado sus identidades espaciales de Topaz McGarrigle y Eyesus of Devices para mostrarse tal y como son con el fin de explicarnos con todo lujo de detalles un proyecto musical cuyo último fin es transmitir un mensaje universal de paz y amor.

Habéis tocado bastante en España últimamente: Pirineos Sur, Low Festival, Barcelona, Bilbao… ¿Cómo se os está recibiendo por aquí?

Zapot: Ha sido una experiencia genial, es nuestra primera vez en España y en cada concierto se ha visto que al principio la gente no sabe muy bien lo que está pasando encima del escenario pero al final acaba gustando mucho.

Creo que sois un grupo imprescindible de ver en directo dada vuestra puesta en escena. ¿Cómo mezcláis esa estética tribal y espacial con vuestra música?

Zapot: Intentamos buscar el equilibrio, eso es muy importante. Nos damos cuenta muchas veces de que la parte visual puede eclipsar la música, y no queremos que pase. La música siempre va primero, los atuendos y visuales sirven para inspirar y ayudar a las personas a integrarse en nuestra propuesta y dejar de lado teléfonos y demás distracciones, para que la gente se centre en el espectáculo.

Laura: Es una transformación, una experiencia para los músicos y la audiencia.

Nos transformamos con maquillaje y disfraces para predicar un mensaje de luz y belleza sobre el escenario. Es algo en lo que todos creemos y que nos une.

Vuestra estética me hace pensar en Grace Jones. ¿Cuál es vuestra inspiración a la hora de preparar los atuendos?

Zapot: Es interesante que digas eso porque si te fijas en grupos de los 70 y 80, e incluso de los 60, todos llevan disfraces y bailarines. ¡Cada jodida banda! Grace Jones, Earth, Wind & Fire, Funkadelic… En lo visual estamos principalmente inspirados por Sun Ra Arkestra.

Sois muchas personas sobre el escenario, similar a los mencionados Earth, Wind & Fire o incluso a grupos más actuales como Arcade Fire. ¿Cómo se mantiene bajo control un espectáculo con tanta gente?

Zapot: No se mantiene [Risas]. Es un caos. Cuando estamos girando somos nueve en el escenario y cuando tocamos en casa, en Austin, podemos llegar a ser quince.

Laura: Es una familia grande y feliz; nos une la música. El liderazgo ayuda a que haya una buena organización. Cuando se tiene un líder definido sabes a dónde tienes que ir. Tu habilidad y talento para llevar todo adelante [mira a Zapot] y que exista química entre los músicos… Todo el mundo hace lo que se le da bien lo mejor que puede y nos ayudamos entre todos. Ninguno podría hacer esto a solas, somos un colectivo. Tenemos los brazos abiertos a una experiencia que nos encanta. Nos transformamos con maquillaje, disfraces y aparecemos en el escenario para predicar un mensaje de luz y belleza. Es algo en lo que todos creemos y que nos une.

Zapot: Tenemos una filosofía general y un mensaje en el que todos creemos.

En lo que respecta a la composición, centrándonos plenamente en el apartado musical, ¿cómo funcionáis?

Zapot: Originalmente era mi visión. Yo escribo la mayoría de las cosas y hay un grupo de personas que me ayuda a llevarlo a cabo, las partes rítmicas sobre todo.

Laura: Los arreglos y las ideas las desarrollamos entre todos. Las ensayamos y practicamos.

Zapot: Esto casi cada uno por su cuenta, porque en raras ocasiones estamos todos a la vez ensayando [Risas].

Zapot, he leído que naciste en Washington D.C. y que cuando eras pequeño te mudaste a Nigeria, buscando tus raíces. ¿Cómo vive este contraste un niño americano? ¿Cómo te influenció en tu música esta etapa de tu vida?

Zapot: Creo que trajo un poquito de sentido global a mi música. Tener la influencia africana y haber visto todas las culturas se nota en lo que hago. La gente en la actualidad defiende y protege mucho su cultura pero al final todo no deja de ser música y disfraces bonitos. Lo que no podemos olvidar es que todos somos seres humanos y no deberían existir límites ni fronteras entre nosotros.

La gente en la actualidad defiende y protege mucho su cultura pero al final todo no deja de ser música y disfraces bonitos.

De hecho creo que vuestro acercamiento a ritmos y raíces tribales se nota más auténtico que en otros grupos actuales. ¿Qué influencias musicales tenéis? Hemos hablado de Sun Ra Arkestra, y por mi parte veo algo del David Bowie de “Blackstar”…

Zapot: Nuestras influencias son Parliament, Funkadelic, Bowie… También música de la escena psicodélica actual de Austin, hay bandas muy interesantes allí. También estoy muy influenciado por bandas sonoras, soundscapes, algo que casa muy bien con nuestra apuesta visual.

Me llama la atención que en “Stargaze” habláis del infinito y del cosmos mientras, musicalmente, hacéis una visita a las raíces del ser humano. ¿Cómo nace el álbum?

Zapot: El concepto del álbum viene dado por el propio de la canción homónima. Trata de una mujer que comparo con una estrella fugaz que viaja muy pegada al Sol y acaba transformada en un material completamente diferente. Como decía Laura toda nuestra apuesta musical trata de la transformación. En lo que respecta a la música hay una influencia muy grande de William Onyeabor, un rey africano del disco.

La primera vez que escuché vuestra música me llamó la atención que, con esta apuesta de rock psicodélico tribal, estuvieseis de gira por festivales españoles como el Low. ¿Creéis que hay una falta de representación alternativa en este tipo de festivales veraniegos?

Zapot: Sí, definitivamente hay una ausencia de música alternativa en los festivales. En Austin por ejemplo tenemos un gran éxito y nuestra música ha sido muy aceptada. Creo que un factor que nos ha ayudado mucho es el visual, ayuda a que podamos romper barreras y que podamos ser más experimentales. Sirve para que el público tenga algo a lo que agarrarse, así que les engañamos con los visuales y tocamos una jodida música extrañísima. [Risas]

Laura: Me gustaría añadir que creo que el mundo está preparado para ver y escuchar cosas que no hayan experimentado antes. Tengo la sensación de que Golden Dawn Arkestra es muy refrescante. La gente se entusiasma con nosotros.

Nos han dicho que nuestro show es una auténtica experiencia sanadora. Las personas pueden venir a un concierto, estar juntos y sentirse bien.

Si queréis añadir algo más, este es vuestro momento.

Zapot: Creo que lo hemos tocado todo, pero me gustaría recalcar que estamos intentando transmitir un mensaje de paz y amor a nuestro planeta. Estamos constantemente recordando a la gente que son más de los que ellos piensan, que todo el mundo está hecho de vibraciones, que todos pueden cambiar su propio destino y, entre todos, podemos cambiar el destino global. Podemos salvar el planeta. Estamos aquí para decirle eso a la gente porque, de otra manera, estamos jodidos.

Eso me lleva a pensar en la política de vuestro país y cómo están las cosas allí. ¿En vuestra música hay espacio para esto o estáis en un plano superior a todo?

Laura: Sentimos todo lo que pasa a nuestro alrededor. Cosas como la rabia o estar triste… Usamos la música para curar a las personas. En mi caso, sudar y expresarme con movimientos en el escenario me ayuda a liberar la tensión en mi interior y curarme. Recuerdo que una persona del público me dijo que nuestro concierto fue una auténtica experiencia sanadora. Las personas pueden venir a un concierto nuestro, estar juntos y sentirse bien.

Zapot: Respondiendo directamente a tu pregunta: no tenemos ningún problema. Estamos aquí y es una realidad: “fuck Trump”. Es una persona horrible y no hay ninguna otra cosa que queramos más que verle fuera. Estamos luchando contra su mierda racista. La mayor parte de las personas se sienten así también. Intentamos traer progreso al mundo.

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