Cuando crecieron los rumores de que Izal estarían dando un concierto sorpresa en la Plaza del Trigo a primeras horas de la tarde tuve todavía más claro que mi lugar estaba en el Parque de la Isla. Allí entrevistaría, después de disfrutar de su concierto, a Santiago Motorizado, líder del conjunto argentino Él Mató A Un Policía Motorizado. La banda, que venía promocionando su recienteLa Síntesis O’Konor”, no debería necesitar una presentación a estas alturas, pero nunca es tarde para adentrarse en los compases de los motorizados.

Autopistas de guitarras y melodías indelebles. Emotivas explosiones de verdad y belleza. Ladrillos de armonía cementados con distorsión y amistad”De esta sugerente manera se presentan los platenses en su perfil de Bandcamp. No hace falta tanto, su extravagante y tarantinesco nombre es el reclamo suficiente para darles una oportunidad a sus canciones y quedar prendado para siempre. Así más o menos fue como les conocí hace casi un lustro, como tantos seguidores de Él Mató a lo largo y ancho de nuestro país. Con un noise pop que mira de manera personal a referentes del indie rock como la Velvet, Yo La Tengo o Los Planetas, Santiago Motorizado y los suyos no han dejado de ganar adeptos a su causa construyendo un universo simbólico juvenil, cotidiano, melancólico y generacional.

Tras darse un baño de masas y cariño en el Sonorama, tuvimos la oportunidad de charlar un rato con Santiago Motorizado a orillas del río Duero:

Desde la publicación de “La Dinastía Scorpio” a “La Síntesis O’Konor” han pasado unos 5 años. Un tiempo bien aprovechado en el que Él Mató A Un Policía Motorizado han pasado de ser una interesante banda emergente argentina a uno de los grupos mejor asentados en la escena latinoamericana actual. ¿Cómo se afronta la promoción de un nuevo álbum tras ese cambio en el estatus de la banda?

Bien, está bueno. Hubo muchos cambios a partir de “La Dinastía Scorpio”, fue el primer disco nuestro que se editó fuera (en España, México y Estados Unidos) y ahí cambió un montón la dinámica de la banda. Empezamos a salir mucho de gira por el continente, nos encontramos de pronto con que mucha gente nos tenían como referentes, bandas locales de los países donde íbamos, era muy loco. Está bueno porque te amplía las posibilidades de vivir nuevas aventuras y que surjan nuevas cosas. Así que con este disco hicimos una apuesta grande, continuamos por la senda de la autogestión actuando de manera independiente haciendo una gran inversión para ir a grabar a Estados Unidos. Por un lado lo hicimos porque un día vamos a morir y no queremos irnos sin haber dejado estas cosas y también porque ese cambio de estatus, como dices, hacía que el lanzamiento fuera más esperado y eso, la verdad, nos motiva.

Nos encontramos de pronto con que mucha gente nos tenían como referentes, bandas locales de los países donde íbamos.

En cualquier caso, lleváis más de una década juntos. Vuestro éxito no ha sido todo lo repentino que parece, sino un proceso más gradual. ¿Ha habido tentaciones de abandonar el grupo por el camino?

No, no, no. Además somos una banda muy activa, no tenemos casi descansos desde que arrancamos. Hemos tenido un mes de descanso alguna vez… La verdad es que disfrutamos mucho todos haciendo esto. Cuando tenemos algún descanso de decir “bueno, vamos a parar y estar un poco en silencio” pasan un par de días y ya me empiezo a poner nervioso, necesito hacer esto. Ahora tenemos una gira larga por delante, pero el tiempo pasa rápido porque lo disfrutás.

E imagino que ahora que os va bien la idea de dejarlo ni se os pasa por la cabeza…

Eso seguro. Pero tener una banda tampoco es como irse de vacaciones, hay momentos mejores y peores. Uno está contento, triste, se pelea… todo tipo de sentimientos atraviesan transversalmente el proyecto y esta aventura. Pero sufriría mucho si estuviera sin tocar con Él Mató. Algún día acabará, porque todo acaba, pero espero que sea porque esté muerto. [Risas]

Después de hablar con algunos amigos y leer comentarios en las redes sociales parece que existe un cierto consenso entre los fans sobre el cambio musical que proponéis en “La Síntesis O’Konor”. Al principio uno echa de menos los guitarrazos de antaño, pero pronto el disco te atrapa con un sonido mucho más rico y unas letras atractivas. ¿Cómo se gestó este cambio? ¿Fue algo premeditado?

Habíamos hecho ya varios discos, cada uno lo planteamos de una manera distinta, pero, a pesar de todo, queríamos probar cosas diferentes, más radicales. Eran cosas que estaban en el disparador, pero que se fueron dando de una manera bastante natural, porque eran aspectos que veníamos acumulando en el tiempo, ideas que quizá habían quedado sugeridas en otros discos y que ahora explotamos del todo. Por ejemplo, cuando encaramos la grabación de “La Dinastía Scorpio” la idea era tomar la esencia de la banda en directo y registrar eso, así que lo grabamos tocando todos juntos en una sala en un estudio de Buenos Aires. Acá fue un trabajo diferente, más de laboratorio, de ir del detalle a la canción trabajando mucho los distintos planos…

¿Y mientras jugabais en el laboratorio no os produjo miedo cambiar la cosas cuando la respuesta del público estaba siendo tan buena?

Sí, obvio. Siempre hay miedo, inseguridades, el arte es así en general. Algo que me daba tranquilidad es que estábamos todos muy contentos con lo que estábamos haciendo, hay que ponerse de acuerdo porque somos 5 personas y acá parecíamos todos metidos en la misma y eso me dio una seguridad extra. Hay un tema que se llama “Destrucción”, con mucha percusión, novedoso y distinto de lo que veníamos haciendo, muy pop, muy otra cosa. Llegó un momento en el estudio que le dije a los chicos: “mirá, esto no tiene sentido” [Risas]. Es como si te apartas un poco de esa realidad y te pones a mirar las cosas con más distancia… pero no hay que hacer ese ejercicio, es mejor dejarse llevar.

Las entrevistas y actos promocionales están para promocionar el disco, pero, ¿podrías decirnos qué es lo peor de “La Síntesis O’Konor”?

[Risas]. Ah, no, hay cositas, boludeces, detalles… En realidad éste es un disco con el que estoy muy satisfecho, nunca saco un disco estando enojado ni nada, pero con este todo salió muy parecido a lo planeado, a como vos imaginás que debe ser el álbum. Pero hay cosas como la velocidad de algunas canciones… Es muy normal, ahora las tocamos en vivo y la canción va tomando otra forma, eso pasa siempre, pero ahora escucho el disco y algunas me parecen algo lentas y me molesta un poquito. Hay otra cosa que no me gustaba cuando acabamos de grabar; pasó algo extraño que nunca nos había sucedido: llegamos al estudio y faltaban parte de algunas letras y las terminé allí. Luego sentía que el resultado final sonaba muy melancólico, eso no me gustaba tanto. Yo entiendo que soy melancólico y que la melancolía recorre toda nuestra discografía, aunque quizá fue demasiado. Pero son tonterías…

Como ya es habitual, la carátula del LP estuvo a tu cargo. ¿Cómo relacionas el contenido lírico y musical del nuevo material con la imagen de la portada?

Lo que tratamos de hacer es correr un poco el eje. Se presenta una idea con las letras y con la música y con lo visual queremos sugerir una tercera dimensión, que se despegue un poco de lo que ya está presentado. Eso crea una síntesis extraña entre cosas contrapuestas, a priori, que quizá no lo están tanto. No me gusta explicarlo mucho, prefiero dejar ahí parte de la magia, pero va un poco en ese sentido…

Parafraseando una de vuestras letras, ¿podríais decirnos qué nuevos discos y nuevas drogas han influido en la composición de “La Síntesis O’Konor”?

La verdad es que hubo muchos discos. Pasó mucho tiempo desde el ultimo trabajo, muchas giras, viajes y tuvimos la oportunidad de escuchar mucha música. Yo estaba muy fanático del “Pet Sounds”. Me fascinaba cómo los Beach Boys, sin perder su esencia, su melodía, su lenguaje, habían dado un giro grande a su música. Además somos muy fans del krautrock, sobre todo del lado de NEU!, pero nunca le habíamos prestado mucha atención a Can. Empezamos a escuchar mucho discos como el “Future Days”, que tiene mucha percusión, otro vuelo que también puede haber desplegado su influencia acá.

Empezamos a escuchar mucho discos como el “Future Days” de Can, que tiene mucha percusión, otro vuelo que también puede haber desplegado su influencia acá.

Habéis resaltado la gran oferta de instrumentos que encontraron en Sonic Ranch. Segun la info de los audios, Eduardo Bergallo, el productor, toco sintes, percusiones, ebow y…¿aro de basket?

[Risas] Está en “Fuego”, la última canción, hay como una especia de puente y se escucha un “piiing-piiiig”. Queríamos meter ahí una especie de agudo que te corta un poco y te eleva el espectro. Buscábamos ese sonido y se nos ocurrió mientras jugábamos detrás del estudio en la cancha en la que solíamos pasar el rato. Había un par de aros, uno estaba algo roto, casi colgando, y producía ese sonido, así que sacamos parte del instrumental del estudio, lo preparamos para recoger el sonido con los micrófonos y todo eso y nos gustó el resultado.

El público siempre da nuevas lecturas a las letras de vuestras canciones, las hacen suyas un poco. Como pasó con “El Tesoro”. En las redes se armó un debate sobre si la frase es “depresión sin épica”, “depresión cinética” o “depresión sin ética”. Lo curioso es que cada usuario tenia sus propios argumentos para justificar su elección. ¿Existió la intención de que esta frase, de alguna manera, quedara abierta?

En el disco están las letras y ahí aparece la versión correcta, lo que pasa es que ahora la música se consume sobre todo a través de Internet y no se presta tanta atención a las letras oficiales. Cuando vi la polémica en YouTube observé que en los comentarios algunos escribían las letras mal, estuve tentado de intervenir, pero al final me pareció bonito que cada uno interpretara lo que quisiera…

A diferencia de otras importantes bandas argentinas en el pasado habéis tenido una muy buena recepción por parte del publico español, al menos en la escena underground. ¿Te has planteado por qué tu trabajo es recibido con tanto cariño en nuestro país? También podrías contarnos, si las hay, algunas diferencias entre el público español y el argentino.

Mmm, sí las hay. En general diría que todos los públicos me resultan parecidos, pero creo que acá en España… me da cosa decir esto porque si lo lee algún argentino se va a enojar… En general creo que aquí existe una mayor cultura de lo alternativo, de lo independiente, de todo el rock en general, porque es un país en el que he observado que se consume mucha música, tiene mucha cultura, mucha Historia… Y como que hay más información, más medios. Me refiero a medios alternativos o medios que dedican un espacio a lo alternativo. Entonces hay más cultura alternativa y eso para nosotros es glorioso porque es la música que nos gusta, quizá en Argentina falta un poco más ese tipo de fomento. Allá hay una cultura rockera importante, sin duda, pero no tanto en ese sentido, y la verdad es que está creciendo mucho en los últimos años, cada día va más gente a los conciertos, nosotros conseguimos llenar lugares de 2000 personas allá donde tocamos con facilidad, algo impensable cuando empezamos para una banda como la nuestra. Eso está bueno, significa que está creciendo, pero a nivel mediático, popular, falta un poco todavía… O quizá no, ¿qué se yo? Estoy hablando de lo que me gustaría a mí.

En cuanto a las diferencias entre el público acá el público es alegre, festivo, y en eso se parece mucho a Argentina. Pero al mismo tiempo es más cerebral, analiza mucho la música, leo vuestras reseñas y tienen un bagaje cultural importante. Hay como otro análisis mucho más profundo.

Esto me recuerda a cuando hace unos años a Jota de Los Planetas en una entrevista le preguntaron qué banda actual recomendaría escuchar. Ya lo sabrás, pero él mencionó a Él Mató y esto pudo ayudar a que los españoles prestáramos atención a vuestra música. Estoy seguro de que existen decenas de grupos en Latinoamérica a los que no prestamos la atención que merecen desde aquí. Si yo ahora para cerrar la entrevista te pidiera que menciones una banda latina, argentina o no, a la que España debería prestar atención ahora mismo…

Si tuviera que decir una, ésta sería, sin duda, Las Ligas Menores. Son de mi país y una de mis bandas favoritas en este momento. También  son increíbles por ejemplo los 107 Faunos. Por cierto, en su último disco, Los Planetas adaptaron un tema de esta banda y lo titularon “Seguiriya de los 107 Faunos”. Pero hay muchas como Atrás Hay Truenos, Los Reyes del Falsete, Bestia Bebé, Mujercitas Terror…