DAMN.”, el notable y más reciente álbum de estudio de Kendrick Lamar, se ha constituido como uno de los registros más destacados de 2017 (pese a no alcanzar el nivel de los soberbios “To Pimp a Butterfly” y “good kid, m.A.A.d City”). De este modo, su lanzamiento ha estado rodeado de misterios y teorías conspiranoicas casi desde que se publicara el pasado 14 de abril, pero poco a poco el rapero de Compton ha ido desgranando sus entresijos, primero publicando todos sus créditos, después concediendo una extensa e interesantísima entrevista al gurú Zane Lowe y seguidamente con diversos videoclips (“DNA.”, “ELEMENT.”, “LOYALTY.”) que han permitido a Kendrick generar un universo audiovisual propio para el disco.

Sin embargo, todos tenemos claro que lo más enrevesado y a la vez sugerente fue aquella teoría que prometía un nuevo álbum de Lamar coincidiendo con el Domingo de Resurrección a raíz de que el rapero hablara en su momento de la importancia de Dios en un álbum publicado coincidiendo con Viernes Santo (muerte de Jesucristo). Kendrick lo desmintió por entonces pero en una reciente entrevista con MTV News ha explicado que, atención, “DAMN.” se diseñó para que pudiera escucharse en orden inverso, y que incluso mejora la escucha. ¿Es, por lo tanto, un segundo larga duración distinto?

Creo que una semana después del lanzamiento del álbum [los fans] se dieron cuenta de que podían reproducirlo al revés. Funciona como una historia completa e incluso adquiere un mejor ritmo. Tiene mis ritmos y tempos favoritos de “DAMN.”. Es algo que definitivamente premeditamos mientras estábamos en el estudio.

A continuación, charlando sobre cómo “DAMN.” pinta un paisaje sonoro totalmente diferente escuchándolo en orden inverso Kendrick explicó que la línea narrativa apenas cambia:

No creo que la historia cambie necesariamente, creo que son las sensaciones las que cambian. El ambiente escuchando desde el inicio hasta el final es… esta agresión y esta actitud. Ya sabes, “DNA.” y exponer quién soy realmente. Pero si lo escuchas desde el final muestra la dualidad y el contraste del intrincado Kendrick Lamar. Ambas piezas forman parte de lo que soy.

Así que quizás esa teoría de los dos álbumes finalmente no era tan descabellada  y “DAMN.” son dos discos en uno: Kendrick Lamar vive o muere dependiendo cómo reproduzcas el álbum (desde 1-14 o desde 14-1). Algunos han ido más allá y hasta relacionan su historia con el árbol de la vida.

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