Animal Collective son algo más que la suma de sus partes. El cuarteto de Baltimore (que en ocasiones se ha visto reducido a trío debido a las idas y venidas de Deakin) se ha ganado el favor de crítica y público gracias a la creación de un universo sintetizado indescifrable pero altamente atractivo. En un principio este cosmos estaba cargado de melodías de aspecto neo-tribal que no dudaban en jugar con el noise. Con el tiempo, sin embargo, su apuesta musical abandonó estos pasajes más agresivos para confeccionar melodías pop que buscaron convertir en ‘arte’ puliendo y mimando cada detalle, por ínfimo que fuera. El ejemplo perfecto se encuentra en el maravilloso “Merriweather Post Pavilion” (Domino, 2009). La obra culmen del grupo la firmaron Noah Lennox (Panda Bear), Brian Weitz (Geologist) y David Portner (Avey Tare), suponiendo además un hito para un grupo que, desde su formación, han sido impredecibles a la hora de ampliar su marco sonoro, creando auténticos retos para productores e ingenieros.

El colectivo animal que consiguió convertir el caos del pop en arte

En “Eucalyptus” se pretende bucear en las raíces de las personas esbozando un viaje psicotrópico, aunque de forma paralela Avey Tare nos muestra a qué suenan Animal Collective sin ruido ni excesivos ornamentos.

Pero, ¿qué hacen los miembros de Animal Collective cuando los dejas solos? El único que se ha mantenido al margen en lo que respecta a lanzamientos en solitario ha sido Geologist, pero el resto han sabido compensar sobremanera. Basta mirar a Noah Lennox, quien en su faceta como Panda Bear ha firmado trabajos que dejan sin aliento, entre los que destacaría “Person Pitch” (Paw Tracks, 2007) y “Panda Bear Meets The Grim Reaper” (Domino, 2015). Deakin, por su parte, apareció en escena remezclando “Go!” de M83, algo que le permitió lanzar en 2016 su debut “Sleep Cycle” (My Animal Home, 2016), disco en el que exploró pasajes delicados y acústicos, bastante en la línea de lo que nos ha ofrecido este año su compañero Avey Tare con “Eucalyptus”.

Ahora toca centrarnos en el protagonista de esta crítica: David Portner. Sus primeros lanzamientos con el pseudónimo de Avey Tare vendrían de la mano de Panda Bear con “Spirit They’re Gone, Spirit They’ve Vanished” y “Danse Manatee”, compactos en los que confluían paisajes ruidistas con melodías desgarbadas que acababan conquistándote. A diferencia de Panda Bear, la carrera en solitario de Avey Tare no ha sido tan fructífera, aunque ha dejado momentos la mar de interesantes como “Down There” (Paw Tracks, 2010), su anterior álbum en solitario que destilaba cierto aroma al “Merriweather Post Pavilion”. ¿Deberíamos esperar, por tanto, un recuerdo a “Painting With” en este “Eucalyptus”?

“Eucalyptus”: un viaje psicotrópico hacia los orígenes de la humanidad

Avey Tare ha recogido dos etapas vitales de Animal Collective: los comienzos de carácter neo-tribal y aquel “Prospect Hummer”, el EP firmado conjuntamente con Vashti Bunyan.

Season Highnos transmite calma: Avey Tare no va a revisionar el irregular “Painting With” (Domino, 2016); en su lugar pondrá la mirada en “Meeting of the Waters”, el EP que Animal Collective estrenaban hace unos meses y del que se ha extraído “Selection of a Place”. En lo que respecta a este primer corte, una apertura de piano algo distorsionado comparte espacio con un vocal íntimo y unos rasgueos suaves de acústica. Estos serán los ingredientes básicos de cada una de las composiciones que componen “Eucalyptus”. Los destellos, ligeros coros y la monocorde tranquilidad de “Season High” nos llevan hacia “Melody Unfair, cuyos primeros segundos recuerdan a “Hollow” de Björk. En esta pista se hace palpable el viaje lisérgico por el quiere dirigirnos el músico de Baltimore, y es que las idas y venidas de la guitarra nos hacen sentir como si estuviéramos en mitad de una barca recorriendo el Amazonas, pero las texturas convierten esta realidad en algo distópico, vaporwave, futurista (utilizad el adjetivo que prefiráis). Los tonos bajos y calmados que destila Avey Tare en este track cambian drásticamente para introducir armonías marca de la casa en Ms. Secret, donde el juego de rasgueos y slide guitar podría recordarnos a un Salvaje Oeste robotizado post-apocalíptico añadiendo un dinamismo más que delicioso.

La primera transición del álbum aparece en “Lunch Out of Order Pt. 1y la correspondiente Lunch Out of Order Pt. 2”. La primera es mero ruido de fondo, una composición muzak en toda regla. La segunda, por su parte, introduce cierto orden con unas campanas y la voz. Juntas conforman cuatro minutos que realmente no ofrecen nada y son fácilmente prescindibles. Jackson 5”, por contra, presenta unas percusiones algo tribales y una reminiscencia tropical levemente experimental mientras la instrumentación desarrolla líneas simples pero totalmente concisas, como ese bajo que te patea el pecho, la simplicidad de una acústica que efectúa unos slides rotos en la línea del “Loser” de Beck y una parte vocal susurrada que eclosiona para un final machacón y adictivo. Nos quitamos el sombrero.

Las texturas son tan inmersivas que provocan que nos evadamos a otra realidad. Mientras Panda Bear lo consigue con un mar de sintetizadores pegajoso, Avey Tare propone una instrumentación desnuda, casi esquelética.

DR aw One for Jse encarga de volver a poner la embarcación en marcha con unos sintetizadores drone que nos sumergen en la tranquilidad lisérgica de la cual Avey Tare no quiere que salgamos. Toca cerrar los ojos y dejarse llevar por los ritmos que van y vienen de temas como PJ, en la línea de la segunda mitad de “Season High”. Envolver ideas ya desarrolladas en ambientes distintos me hace pensar irremediablemente en el “Panda Bear Meets The Grim Reaper”, y es que esta técnica hace que pierdas la noción del tiempo y el espacio. Las texturas son tan inmersivas que provocan que nos evadamos a otra realidad. Mientras Panda Bear lo consigue con un mar de sintetizadores pegajoso, Avey Tare propone una instrumentación desnuda, casi esquelética. Sin embargo, cuando ambos músicos ponen ideas en común obtenemos canciones tan excitantes como “In The Flowers” (“Merriweather Post Pavilion”), la cual podría haberse extraído de una In Piecestragada y regurgitada por Panda Bear para envolver su arpegio principal y el vocal tan pegadizo por sus sintetizadores y ritmos tan arrolladores.

Con todo, Avey Tare es capaz de pergeñar temas con más cuerpo y melodías más animadas. Ya lo hemos visto anteriormente el disco mencionado y lo volvemos a observar en Selection of a Place, pero es cuanto menos gratificante descubrir cual es la chispa inicial de las producciones altamente arrolladoras del conjunto de Baltimore. “Eucalyptus” es un disco donde se pretende bucear en las raíces de las personas esbozando un viaje psicotrópico, aunque de forma paralela Avey Tare nos muestra a qué suenan Animal Collective sin ruido ni excesivos ornamentos. Asimismo, es importante destacar a nivel sonoro que uno de los grandes responsables de la creación de ambientes es la propia mezcla de las canciones. En este trabajo cada sonido está en su sitio, y si no lo creéis escuchad Boat Race. Voz centrada y a su alrededor efectos de sintetizador que van dibujando en nuestra mente la figura de Avey Tare. La sensación de espacio sigue presente en Roamer, con una melodía animada y un kick de batería que sientes dentro de tu caja torácica.

Freak-folk podría ser la etiqueta que mejor encapsula la esencia de “Eucalyptus”.

Parece que en este viaje ahora empezamos a vislumbrar el núcleo que da vida a todo el elepé. A lo largo de las canciones que conforman “Eucalyptus” se han tratado las relaciones y sus correspondientes sentimientos, ya no sólo a nivel humano sino desde un plano más trascendental y espiritual. El diálogo que abre Coral Lords nos habla de la aparición de vida y de cómo el hombre ha evolucionado para investigar sus orígenes. Se alza como un mantra de instrumentación desnuda rodeado de las texturas y sonidos ambientales que hemos ido escuchando a lo largo del álbum mientras se realiza un canto a la madre naturaleza y al aspecto religioso del ser humano o, al menos, del propio Avey. Sports In Julyhila a la perfección con el corte anterior añadiendo un juego de voces masculino-femenino en la segunda mitad y una mayor presencia de guitarra y sintetizadores. Finalmente, el navío en el que atravesábamos ese Amazonas lisérgico se desvanece y nos elevamos con When You Left Me, un cierre luminoso y delicado a base de teclados, atmósferas y con Portner esculpiendo una suerte de declaración de amor que termina en una súplica con la que entra el fundido en negro: “Wanna know how this flower became this flower / Wanna bask in your rituals for finding the perfect day”.

Para encontrar este día perfecto Avey Tare no ha seguido el mismo camino de su compañero Panda Bear, sino que ha realizado un viaje introspectivo con el que complacer sus inquietudes musicales y espirituales. Ha recogido dos etapas vitales de Animal Collective: los comienzos de carácter neo-tribal y aquel “Prospect Hummer” (Fat Cat Records, 2005), el EP firmado conjuntamente con Vashti Bunyan, madrina de lo que ha sido categorizado como freak-folk. Esta etiqueta tal vez sea la que mejor encapsula la esencia de “Eucalyptus”. David Portner confecciona un viaje místico y sideral a partir de guitarra y voz, a las que después añade los ornamentos justos. Aunque resulte en ocasiones un trabajo denso que se pierde en su propio océano sonoro si buscas un remanso de paz y tranquilidad alejado de todo carácter bombástico de Panda Bear y Animal Collective lo nuevo de Avey Tare es del todo interesante.

Avey Tare – Eucalyptus

7.3

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Avey Tare quiere seguir demostrando que hay vida más allá de Animal Collective. En “Eucalyptus” se aleja del carácter arrollador que sigue junto a Panda Bear, Geologist y Deakin para abrazar un sonido que bebe de las raíces tribales y el freak-folk de Vashti Bunyan. Este marco sonoro será ideal para hacer al oyente participe de un viaje lisérgico que sabemos dónde empieza pero no dónde acaba.

Up

  • Las canciones, aun estando repletas de texturas y ambientes robóticos, resultan muy íntimas y cálidas.
  • La mezcla del álbum permite a cada capa de sonido existir dentro de su propio espacio.
  • La cohesión del trabajo: un viaje de principio a fin ininterrumpido.
  • “Ms. Secret” y “Jackson 5”, temas pegadizos que aportan dinamismo al disco.

Down

  • Si esperabas enamorarte y quedarte ojiplático tanto como con los últimos trabajos de Panda Bear te vas a llevar una gran decepción.
  • Las dos partes de “Lunch Out of Order” ofrecen muy poco al conjunto.
  • La segunda mitad pierde fuerza con respecto la primera.
  • El conjunto podría haber terminado de definirse en muchas ocasiones para ser más contundente.

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