Teníamos muchas ganas de hincarle el diente a este álbum. Sheer Mag, la banda de Filadelfia integrada por Tina Halladay (voz), Kyle Seely (guitarra solista), Matt Palmer (guitarra rítmica), Hart Seely (bajo) y Allen Chapman (batería), nos conquistaron con tres EPs publicados entre 2014 y 2016 que hacían gala de una sonoridad potente, salvaje, sucia y despreocupada. Mostraban un estilo a medio camino entre el power pop y el hard rock de marcado espíritu punk que prometía mucho de cara a su debut en largo. A principios de este año la banda lanzaba un recopilatorio que recogía los tres epés aludidos en lo que parecía una manera de presentarse al gran público y preparar el terrero para el LP. Al menos eso pensábamos. Hoy, con el disco en la mano, casi podemos decir que aquello fue una maniobra para cerrar una etapa.

“Need to Feel Your Love”: una de cal y otra de arena

Con un sonido mucho más pulido del que nos tenían acostumbrados, la banda deja ver una espléndida labor instrumental que se erigirá en el atractivo principal del álbum.

Había algunos elementos particularmente distinguidos en aquellos primeros trabajos: la soberbia base instrumental que destacaba, especialmente, en los interludios disco de la magnífica “Fan the Flames”, y la incidencia en el hard rock que ofrecía la vibrante “What You Want”. Pequeñas muestras que parecen ser las constituyentes del andamiaje a partir del cual se concibe este Need to Feel Your Love. Con un sonido mucho más pulido del que nos tenían acostumbrados, la banda deja ver una espléndida labor instrumental que se erigirá en el atractivo principal del álbum. No obstante, parece que una mezcla desafortunada empodera una voz ya de por sí estridente que, incluso, puede llegar a ser irritante pasado el primer tercio del registro.

Afortunadamente, la intervención de Tina Halladay casi funciona como un elemento más en dura pugna por el protagonismo melódico junto con la guitarra solista, la verdadera valedora a este respecto en muchas ocasiones, lo que por suerte descarga tensión de nuestros tímpanos. Aunque esa estridencia tampoco funciona mal en según qué ocasiones, ya que carga apropiadamente de rabia unas canciones de marcada temática político-social, entre las que también tiene cabida el amor e incluso la lujuria.

Fotografía: Marie Lin

El abandono de una estética que les sentaba como un guante y de la que han prescindido en favor de una limpieza sonora que, si bien manifiesta una técnica instrumental que se desdibujaba en su propuesta lo-fi, deja al descubierto una voz saturada y estridente.

Se inicia el elepé con la hardrockera Meet me in the Street, el género que dominará la mayor parte del disco. Un corte que musicalmente promete mucho pero no llega a culminar. Líricamente es toda una afrenta contra la política y los enfrentamiento callejeros con la policía, denunciando la opresión: Smoke hangs in the air to the east of the river / And the truncheons are primed and keen to deliver”. Así de directa se muestra Halladay en este primer corte, antes de cambiar súbitamente de temática y de estilo, como pone de manifiesto Need to Feel Your Love. Música disco-funky para una letra que habla sobre el amor y rompe todos nuestros esquemas. Se trata de una buena canción que amplía su abanico estilístico, bailable y pegadiza que, sin embargo, se antoja extraña en el conjunto. Y no será esta la única canción del estilo que aparezca a lo largo del registro. ¿A cuento de qué se incluyen tres canciones de este estilo en un álbum dominado por las guitarras adscritas al rock duro?

Una nueva canción de amor se desarrolla enJust Can’t Get Enough, uno de los cortes más destacados del plástico. Directa y comedida, no es difícil vislumbrar aquí uno de los himnos con los que ya cuenta el grupo para hacerse un hueco en nuestras listas de reproducción. Rítmica y contagiosa, de agresividad comedida, se aproxima al AOR, lo que la hace especialmente accesible. No en vano, este fue elegido como primer single del álbum. Una apuesta segura para granjearse un buen puñado de oyentes. Con Expect the Bayonetvolvemos al contenido social que sobrevuela algunos puntos del registro. Se abordan aquí cuestiones raciales y de opresión: A fragile state of blood and whim / Made for rich men in their white skin” se escucha al inicio en una voz particularmente gritona que será, a partir de entonces, la tónica general del álbum. Y así lo seguimos escuchando en Rank and File donde, además de la voz, se revelan unas guitarras saturadas que empañan un gran riff.

Las canciones más en sintonía con el funky y la música disco se revelan como buenas composiciones independientes, idóneas como singles, pero quedan extrañas en un contexto hardrockero como el que nos ocupa.

Y hablando de ganchos guitarreros, se inicia a continuación Turn It Up, de arranque exuberante y coros intimidantes que proclaman con coraje “Turn it up”. Una composición en la que las guitarras se muestran inmensas, especialmente la solista en el último tercio del tema, derrochando energía a raudales para enfrentarnos a los Sheer Mag más salvajes. El aroma funky regresa en Suffer Me, un tema pegadizo y bailable inspirado en los disturbios de Stonewall Inn, el local neoyorquino en torno al cual se concentró la comunidad LGBT y que, el 28 de junio de 1969, sufrió una fuerte represión policial, provocando una serie de protestas por parte del colectivo aludido para defender sus derechos: The streets outside were stained / At the stonewall on June 28th / Blood runs cold into the gutters / And into the drain”. Una composición enorme tanto en lo lírico como en lo instrumental y lo vocal, con las guitarras aportando siempre un valor extra que hacen la canción una pieza tremendamente adictiva.

La lujuria llega conPure Desire. Una nueva aproximación a la música disco que nos invita a saltar a la pista de baile y que nos evoca, con sus interludios instrumentales de guitarras claras, algunos temas de los míticos Jackson Five. Un buen corte que, nuevamente, no nos lleva a ningún sitio dentro del contexto en el que se ubica. Buena mezcla, buenas guitarras, gran presencia del bajo, ambiente cálido y una interpretación vocal comedida que le sienta como un guante cuando Halladay no juega a desgañitarse. ¿Y ahora? Una balada sobria, estridente y fría que casi parece más un ensayo mal grabado que una toma de estudio. Hablamos de Until You Find the One, y si lo que se pretendía era un momento relajado e íntimo, sólo consigue la mitad de lo propuesto. Algo que sí logra con solvencia en Milk and Honey, a buen seguro la mejor interpretación vocal de las registradas en el álbum, la cual viene acompañada por unos estupendos arpegios en la guitarra para crear un clima idóneo de pasión y reposo, libre de saturación y estridencias. Halladay sigue encaramada a las alturas, pero se da (y nos da) un respiro cuando baja a un tono más natural en esos maravillosos arcos melódicos que en muchas ocasiones encontramos a lo largo del álbum y de los que pocas veces podemos disfrutar a causa de la mezcla.

En definitiva, “Need To Feel Your Love” se revela como un buen disco que genera sentimientos encontrados.

Rabia, potencia, grandes riffs que evocan la sonoridad del grupo Boston, cambios inesperados que dinamizan el tema y que se revelan particularmente sorprendentes en el puente, una melodía pegadiza… todo esto, nada más y nada menos, es lo que Sheer Mag nos ofrece enCan’t Play It Cool. Una pieza hardrockera a la que, como veíamos en “Just Can’t Get Enough”, podemos apreciarle cierta tendencia hacia el AOR, un estilo que el grupo domina bastante bien y del que da buena cuenta en (Say Goodbye to) Sophie Scholl. Gran melodía acompañada por un extraordinario juego de guitarras para homenajear a Sophie Scholl, la estudiante alemana guillotinada por los nazis dado su activismo contra el régimen de Hitler en cuanto que miembro del grupo La Rosa Blanca: Say goodbye to Sophie Scholl / Don’t forget your White Rose”, canta Halladay en un estribillo emotivo que mantiene viva la memoria de la injusticia.

“Need To Feel Your Love” se revela como un buen disco que genera sentimientos encontrados. Hay grandes canciones, bases instrumentales soberbias y excelentes letras que nos exponen hechos relevantes de un pasado que no hemos de olvidar. Por otra parte, nos encontramos con el abandono de una estética que les sentaba como un guante y de la que han prescindido en favor de una limpieza sonora que, si bien manifiesta una técnica instrumental que se desdibujaba en su propuesta lo-fi, deja al descubierto una voz saturada y estridente en muchas ocasiones que no contribuye a una escucha prolongada del todo satisfactoria. Asimismo, las canciones más en sintonía con el funky y la música disco se revelan como buenas composiciones independientes, idóneas como singles, pero quedan extrañas en un contexto hardrockero como el que nos ocupa.

Sheer Mag – Need to Feel Your Love

7.0

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Tras tres epés bastante celebrados, Sheer Mag debutan en formato de larga duración con “Need To Feel Your Love”, un álbum repleto de hard rock y ramalazos disco que nos presenta un sonido renovado, dejando atrás el lo-fi para dar mayor definición a unas guitarras que ahora se muestran exuberantes pero que, por el contrario, dejan al descubierto una voz chillona y saturada en la mezcla que con el paso de los minutos puede resultar un tanto irritante.

Up

  • El trabajo instrumental, particularmente el que atañe a las guitarras.
  • Las letras sociales y políticas que muestran algunos de los temas y que aluden, en ocasiones, a hechos concretos de la historia, como en “Suffer Me” y “(Say Goodbye to) Sophie Scholl”.

Down

  • La voz de Halladay, sufridamente chillona y saturada.
  • La producción del álbum, ya que no hay uniformidad en la mezcla de las canciones. Unas veces encontramos pistas saturadas mientras que en otras aparecen bien equilibradas.
  • Las canciones disco en un contexto dominado por el hard rock se ven como anomalías que no suman al conjunto.
  • “Until You Find the One”.

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