Roger Waters se encuentra inmerso en la gira “Us + Them Tour” con la que está recorriendo Estados Unidos y que posteriormente lo llevará a Canadá. Una serie de conciertos a propósito de su más reciente trabajo, “Is This the Life We Really Want?”, cuya propuesta audiovisual está levantando asperezas entre los asistentes a sus presentaciones en vivo.

El exbajista de Pink Floyd ha apostado por dotar a sus shows de un fuerte contenido político, haciendo del presidente Donald Trump un objeto de burla que no ha sentado bien al sector más conservador del público. Son diversas las imágenes con las que, durante la interpretación de “Pigs (Three Different Ones)” de Pink Floyd se ridiculiza al mediático líder republicano, de manera que podemos ver a un Trump con una llamativa pintura de labios y sombra de ojos, con una capucha del Ku Klux Klan o ataviado con un vestido que caerá para dejar al descubierto sus irrisorias vergüenzas. Montajes que la audiencia ha considerado desagradables y que han motivado el abucheo al músico en Nueva Orleans y el abandono del recinto por parte de algunos espectadores en Houston. Provocando, incluso, que la compañía American Express, uno de los patrocinadores más importantes de la gira, retiraran su financiación, lo que ha costado a Waters la friolera de 4 millones de dólares.

¿Y qué piensa Waters al respecto? Preguntado por ello en una reciente entrevista para la CNN, sus declaraciones fueron claras e igualmente llamativas: “Ve a ver a Katy Perry o mira las Kardashians. No me importa”. De igual manera, respecto a la retirada del apoyo financiero de American Express alega: En la vida tienes que decidir entre hacer lo correcto o lo que te dé más dinero”. Queda clara, pues, la elección del británico.

En el siguiente vídeo puedes ver la entrevista completa y las imágenes del show que han motivado la polémica:

Lo de Donald Trump como eje en torno al cual se articulan diferentes propuestas musicales contrarias a su política parece ser ya una práctica consolidada que se manifiesta en formas diferentes y creativas. Recordemos si no la iniciativa ‘30 Days, 30 songs‘ con la que una serie de bandas se opusieron a la candidatura de Trump, la canción emo que el canal Super Deluxe hacía a principios de año a partir de los tuits del presidente y, más recientemente, la parodia de HATEIOHAED que mezcla “Creep”, el clásico de Radiohead, con los ideales y las propuestas de Trump, dando como resultado un vídeo que no tiene desperdicio. No obstante, es preciso recordar que la relación de Trump con la música no es reciente, ni mucho menos. Ya en 1989 tuvo algún que otro encontronazo con los Rolling Stones, quienes llegaron a expulsarlo de su propio hotel.

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