Imagina que montas un grupo, empezáis a sonar en la radio, salís de gira y durante tus primeras actuaciones se encuentran Roger Daltrey, Paul Weller o Dave Grohl entre los espectadores. Por si no fuera suficiente, acabáis esa gira y Elton John os ofrece firmar con su productora para editar vuestro primer trabajo… y todo esto sin haber cumplido los 18 años. Así fue el comienzo de The Strypes, un conjunto que decidió contrarrestar semejante boom inicial dando pasos más sosegados pero firmes.

Tras su excepcional y enérgico concierto en el escenario principal de la tercera jornada del FIB (y unos minutos antes de que Dinosaur Jr. hagan prácticamente imposible entablar una conversación tras el escenario Las Palmas), nos reunimos con todos los integrantes de The Strypes para que nos hablen de su nuevo trabajo, su dilatada carrera a pesar de su juventud y la forma adecuada de actuar cuando debes cumplir expectativas antes de cumplir la mayoría de edad.

“Spitting Image”, vuestro tercer álbum, salió hace un mes. ¿Cómo está funcionando?

Josh McClorey: Increíble hasta ahora. Las reacciones han sido muy positivas y hemos tenido buenas críticas.  Estamos contentos por estar de gira de nuevo porque estuvimos casi un año sin salir a la carretera, así que poder tocar las canciones nuevas y ver cómo la gente las encaja, en directo, como hoy, es increíble. La verdad es que estamos todos muy satisfechos.

¿Cuáles son las diferencias entre este álbum y los dos anteriores?

Pete O’Hanlon: La principal diferencia está en la producción. Hicimos mucho trabajo de pre-producción con Ethan Johns y nos reunimos con él en dos ocasiones distintas: primero pasamos unos días en el estudio y luego vino él a nuestra cuidad durante tres o cuatro días. Vino a nuestra ciudad natal porque quería dedicar mucho tiempo a conocernos como personas y establecer una relación fluida de trabajo, así que no fue como en otras ocasiones que te pones directamente a trabajar con productores que no conoces de forma personal. También fue diferente nuestra forma de abordarlo: la última vez que grabamos un álbum empleamos tres o cuatro días en ello, luego nos íbamos durante un par de semanas de gira y por último volvíamos a grabar otra vez, pero esta vez lo hicimos todo en un mes. Grabamos el álbum entero en ese tiempo. Grabábamos y mezclábamos dos canciones al día durante dos semanas. Así que fue un proceso muy rápido y el hecho de hacerlo todo seguido benefició al resultado.

Ethan Johns es un consagrado productor que ha trabajado con grandes bandas como Kings of Leon, The Vaccines o Kaiser Chiefs. ¿Influyó en vuestras canciones o sólo en la producción?

P.O.: Él influyó de manera importante en cada canción, sobre todo en lo que se refiere a los arreglos. Un buen ejemplo es “Garden of Eden”. Empezó como una canción ‘trash’ o punk, al estilo de los New York Dolls, y él tuvo la idea de hacerla más bluesera, así que usamos muchos efectos especiales que hicimos con los loops de los cassettes y acabamos tocándola de una manera un poco inusual. Además, en el estudio utilizamos máquinas y grabadoras antiguas. Así que sí, él aportó mucho al resultado final más allá de las cuestiones técnicas, porque nos hizo replantearnos nuestra perspectiva inicial y el estilo en que teníamos pensado tocar algunos temas concretos.

Hace 4 años vinisteis a España teloneando a los Arctic Monkeys –de hecho, yo os vi en Madrid–. Esta tarde he notado una clara mejoría en vuestro directo. ¿Cuál es vuestra opinión acerca de vuestra evolución desde entonces hasta ahora?

Evan Walsh: Lo primero, tenemos que reconocer la importancia de esa gira en nuestra carrera. Participar en ella fue increíble y creo que fue lo que nos dio a conocer fuera de Inglaterra. Estuvimos menos de un año tocando por Inglaterra cuando nos ofrecieron ese tour, y fue una oportunidad única por la que estaremos eternamente agradecidos. Nos ayudó mucho porque a partir de ahí nuestro álbum se colocó en el top 10 y lo estrenamos con “Blue Collar Jane”, probablemente nuestra canción más reconocible, y cómo estábamos de gira a la vez la gente nos venía a ver y además se compraba el disco. Todo fue rodado, por lo le debemos mucho a ese tour. Y con respecto a la evolución de la banda, bueno, han pasado 4 años desde esa gira, por lo que llevamos todo ese tiempo en los escenarios. Dicho esto, está claro que donde más notamos la evolución es en la experiencia que nos da cada actuación. Nos conocemos cada vez mejor y sabemos lo que nos funciona y engancha al público.

El FIB siempre tiene a las mejores bandas británicas. ¿Por qué es tan especial este festival?

J.M.: Creo que ninguno sabríamos decirte por qué, pero sí te aseguramos que ha ido creciendo hasta convertirse en un evento imprescindible. Antes de empezar a tocar en festivales europeos nosotros no conocíamos casi ninguno fuera de Reino Unido, excepto el FIB y el Pinkpop. Sabíamos que es un evento al que asisten numerosos británicos, aunque nos han sorprendido la cantidad de banderas irlandesas que ondeaban en nuestra actuación. Supongo que, además de por los potentes nombres, la playa, el clima y la pequeña pero activa localización son fundamentales para atraer a los británicos. Si a esto le unes todo lo que puedes beber, creo que la pregunta sería, ¿qué británico puede negar que el FIB es especial? [Risas]

La principal diferencia entre el nuevo álbum y los anteriores está en la producción. Hicimos mucho trabajo de pre-producción con Ethan Johns.

Siempre habéis tenido el respaldo de grandes artistas como Noel Gallagher, Jeff Beck o Elton John. Esto es una gran publicidad para vosotros, pero, ¿la presión es más grande que lo que aporta su publicidad? (N. del A.: empieza a sonar Dinosaur Jr. de fondo)

E.W.: Nosotros no sentimos presión, lo vemos como un cumplido más que como algo que nos presione. La gente reflejaba esa presión hacía nosotros pero sólo tratamos de continuar siendo nosotros mismos y no nos preocupamos de los demás, sino que tratamos de ser felices con lo que hacemos y continuar con nuestro camino. Que monstruos como los que has nombrado digan cosas así es bueno y, sobre todo, un gran halago.

¿Cómo veis el panorama musical actual y dónde os ubicaríais en él?

P.O.: Es bastante difícil ubicar a tu propio grupo en él. Diría que estamos en los márgenes, desconocidos por la mayoría pero contentos por la trayectoria que llevamos. Es difícil de hacer, sería más fácil decirlo si pudiéramos avanzar 10 años y ver con perspectiva el panorama actual, pero mientras está pasando es complicado. Hay varias bandas ‘guays’ británicas que están actualmente en la pomada, y que son alternativos, pero no meterías a Slaves por ejemplo en el mismo saco que nosotros. Todos somos grupos británicos tratando de hacer su trabajo y debemos respetarnos. Me imagino que estamos en uno de los escalones secundarios porque no somos un grupo que esté muy de moda y seguimos siendo bastante nuevos. En definitiva, creo que ocupamos un lugar pequeño dentro de la magnitud masiva del panorama musical actual.

Sois una banda joven, pero con vuestra propia identidad labrada. ¿Creéis que es posible ser original cuando todo está inventado?

J.M.: El secreto de la originalidad está en robar cosas, está en el plagio. Si no, la única forma de ser completamente original es no haber escuchado nunca música antes. Todos los que tocan, cuando escuchan un acorde, dicen “¿Qué acorde es? ¡Me gusta! ¿Cuál le sigue?”. El que te diga que no es así es un mentiroso. No hay muchos grupos que no te recuerden a otro, y muchas veces por eso nos gustan. ¡Nadie es tan original como dice ser!

Tenéis una canción que se titula “You Can’t Judge a Book By The Cover”. En una época en la que las RR.SS. están tan presentes, además sois gente joven y nos encontramos en el target que utiliza Facebook, Twitter, Instagram… Hay muchas bandas que prefieren tener una buena imagen antes que buena música, ¿qué pensáis de este tipo de tendencia?

P.O.: ¿Te refieres a tener estilo antes que buena música? Sí, hay muchos grupos que lo anteponen al talento musical, pero hace falta cierta calidad porque tampoco puedes tener un aspecto genial y luego ser terrible, así no es como funciona. Por otro lado, significa que todos se tienen que esforzar para verse bien. Nosotros creemos que, como grupo, es importante tener un estilo y una identidad única. Pero desde luego que hay muchos, llamados ‘posers’, que se ven increíbles y que actúan como estrellas pero que luego carecen de talento e intuición musical, ¡no nombremos a nadie pero sí que ocurre bastante!

Donde más notamos la evolución es en la experiencia que nos da cada actuación. Nos conocemos cada vez mejor y sabemos lo que nos funciona y engancha al público.

La última cuestión se la hago a Ross, que aún no ha abierto la boca [Risas]. ¿Cuál es vuestro proyecto a largo plazo?

Ross Farrelly: ¿Un proyecto a largo plazo? No tenemos un proyecto a largo plazo [Risas], sólo vivimos día a día, aunque sí tenemos parte de la gira de promoción de “Spitting Image” cerrada. Tocamos en Reino Unido en octubre, en Japón en noviembre, y luego un par de cosas más. ¡Ah!, y empieza nuestra gira por Europa, donde por supuesto volveremos a pasar por España.

*Ross Farrelly es el vocalista; Josh McClorey el guitarrista; Pete O’Hanlon el bajista y Evan Walsh el batería.

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