Cuando hablamos de Cigarettes After Sex nos referimos a una de esas bandas que sin haber publicado aún su primer larga duración ya eran capaces de llenar salas, recorrer festivales por medio mundo y hacer vibrar a su público y merecidos fans. Canciones que nos han llegado a través de la publicación de su primer EP “I” (2012) y dos singles con años de separación. Una larga espera que ha culminado en su primer álbum de estudio homónimo “Cigarettes After Sex”.

La formación liderada por Greg Gonzalez acumulaba más de diez millones de reproducciones en Spotify para “Nothing’s Gonna Hurt You Baby”, primer corte de “I”, antes del lanzamiento de su primer LP este mismo año, por tanto la expectación estaba más que justificada. Mucho más al anunciarse el tracklist completo en el que no se incluía ninguna de las canciones de ese ya lejano primer EP.

“Cigarettes After Sex”: los altibajos de una vida amorosa sin ambivalencia alguna

Al escuchar “Cigarettes After Sex” identificamos el dream pop elegante y oscuro que ya encontrábamos en composiciones como “Affection” o “Dreaming of You”.

Pese a la demora en anunciar su primer trabajo, Cigarettes After Sex ya habían dejado claro cuál era su sonido y el tipo de imaginario que querían compartir con sus oyentes. En ese sentido no ha habido sorpresas; al escuchar “Cigarettes After Sex” identificamos el dream pop elegante y oscuro que ya encontrábamos en composiciones como “Affection” o “Dreaming of You”. Si bien es cierto que con llegada de “Apocalypse” como primer single oficial los de Brooklyn dejaban claro que estaban preparados para presentar un sonido más sólido con un tema que ofrece más variaciones melódicas y una base más rítmica respecto a lo que nos tenían habituados, el resto del álbum podría considerarse más cercano al ambient.

En diez pistas Greg Gonzalez nos narra a través de una lírica directa, despojada de cualquier ambivalencia, los altibajos de su vida amorosa. Y es que nos encontramos frente a un disco de canciones de amor; así de sencillo. Y la fórmula le funciona. Su música, más centrada en la creación de texturas y un mood determinado acaba formulando un viaje suave, agradable al oído y en cierto modo algo monótono. Una monotonía que en ningún caso debe tomarse como un inconveniente a la hora de disfrutar de esta producción. De hecho, la repetición de patrones rítmicos complementa y apoya el tipo de historias de amor ligeras, despreocupadas y en cierto modo algo ingenuas que Gonzalez nos explica. Un ir y venir de mujeres que pasan por su vida y por su cama que acaban escribiendo el cuento sobre relaciones contemporáneas que es “Cigarettes After Sex”.

Fotografía: Ebru Yildiz

Nos encontramos frente a un disco de canciones de amor; así de sencillo. Y la fórmula le funciona. Su música, más centrada en la creación de texturas y un mood determinado acaba formulando un viaje suave, agradable al oído y en cierto modo algo monótono.

La primera de estas pequeñas historias se titula K, inicial de Kristen, la mujer a la que le canta este primer tema que nos habla de la llegada de sentimientos a una relación aparentemente casual. Pero lo cierto es que no se trata de un canto de alegría ante esta nueva situación, sino que a medida que avanza la melodía se hacen evidentes las dudas, los miedos y la incertidumbre ante la posibilidad de perder a esa persona. Esta idea empapa todo el disco y queda ratificada en una “Each Time You Fall In Loveen la que la desconfianza ante los propios sentimientos se hace aún más evidente. En ella el enamoramiento aparece como un misterio que pone en peligro nuestra estabilidad, tratándose así de algo de lo que uno no puede estar totalmente seguro. ¿Qué nos queda entonces? “Sunsetzresponde a esta pregunta con el relato de un amor veraniego, fugaz, que no se toma demasiado en serio a sí mismo. En esta pista se conjura de nuevo un imaginario erótico que nos recuerda el carácter físico del álbum, pero a su vez evoca imágenes más cercanas a la infancia: See you open your dress and show me your tits / On the swing set at the old playground”. Esta lírica directa y pictórica combinada con una progresión rítmica basada esta vez en acordes mayores aligera el peso de las relaciones atormentadas de “Each Time You Fall In Love”. Entramos así en un tema mucho más accesible en el que al menos una lejana guitarra ahogada en capas de reverb y ecos acompaña la voz en las estrofas.

Cigarettes After Sex firman un largo que al igual que sus directos no debería tener silencios entre sus canciones. Pero ya que no es el caso deberíamos tener la capacidad para poder escuchar esta obra como un total; algo que la hace más redonda e hipnótica.

Apocalypseabre su relato con un punteado de guitarra que rima con el de “Sunsetz” pero esta vez algo más pesado y pausado. La estructura interna también recuerda a la de su predecesora y pese a que la letra resulta un tanto más compleja y críptica es inevitable pensar si Gonzalez se está quedando sin ideas antes del ecuador del disco. No nos engañemos, estamos frente a un single potente, que ha funcionado a la perfección como promoción previa al lanzamiento, pero una vez lo escuchamos formando parte de la tracklist queda algo desdibujado. En este sentido Flashresulta algo más estimulante y añade matices con una composición más arriesgada y cercana a un ambient en el que todos los instrumentos tienen su presencia justa llegando incluso a tomar iniciativas más allá de la voz. Una voz que a diferencia de Sweetcasi no presenta modulaciones o variaciones melódicas distintivas. Y es que en el sexto corte del LP Cigarettes After Sex nos sorprenden con un estribillo pegadizo, un hook me atrevería a decir más cercano al pop en el que la voz llega a juguetear con un registro algo más agudo de lo habitual.

La repetición de patrones rítmicos complementa y apoya el tipo de historias de amor ligeras, despreocupadas y en cierto modo algo ingenuas que Gonzalez nos explica. Un ir y venir de mujeres que pasan por su vida y por su cama que acaban escribiendo el cuento sobre relaciones contemporáneas que es “Cigarettes After Sex”.

Llegamos a Opera House, el corte más lento de todo el trabajo y en el que la guitarra pierde protagonismo ante el sintetizador. Una decisión acertada tratándose de un tema especialmente ambiental en el que llegamos incluso a escuchar la voz sin ningún tipo de acompañamiento instrumental. Un recital sincero y desnudo que inevitablemente nos trae recuerdos de la música de Angelo Badalamenti para la serie Twin Peaks. Y es que resulta inevitable imaginarse a Cigarettes After Sex subidos al escenario del Bang Bang Bar de David Lynch marcando los primeros compases de batería de Truly”. Los flashes blancos y el ambiente decadente y melancólico acompañan a una canción que crece a cada escucha y que recoge gran parte de las buenas ideas del álbum. De nuevo revivimos una aventura amorosa despojada de cualquier sentimiento, ya que como canta el estribillo: Truly, know that you really don’t need / To be in love to make love to me”. Siguiendo una línea lírica muy distinta John Waynevuelve a recordarnos las dudas, los nervios del enamoramiento adolescente. Una necesidad de seguir a la chica, a la única capaz de hacernos sentir especiales. Y llegados a este punto uno se plantea si lo que nos están queriendo decir el cuarteto es que los sentimientos, la posibilidad de una relación pura, sólo es posible en un contexto juvenil. El último corte del álbum parece darnos una pista al respecto. Young and Dumb es un recordatorio (algo más subido de tono en contraste con el resto del LP) de nuestros errores y primeros pasos en una sexualidad confusa y deliberadamente desposeída de romanticismo.

Como ya se ha mencionado más arriba el viaje resulta suave y agradable. Dejarse llevar y no buscar singles en este muy notable trabajo debut sería por tanto mi única recomendación al oyente. Y es que Cigarettes After Sex firman un largo que al igual que sus directos (algunos tuvimos el placer de poder verlos en el Primavera Sound 2017) no debería tener silencios entre sus canciones. Pero ya que no es el caso deberíamos tener la capacidad para poder escuchar esta obra como un total; algo que la hace más redonda e hipnótica.

Cigarettes After Sex – Cigarettes After Sex

7.0

“Cigarettes After Sex” es todo lo que esperábamos de un álbum de dream pop que ya viene anunciándose desde 2012. ¿Está a la altura de las expectativas? Sí. ¿Nos ha dejado alguna sorpresa? No exactamente. Los norteamericanos debutan con diez temas que profundizan en un imaginario ya establecido previamente y con un sonido nivelador en el que ninguna composición destaca sobre las demás. Para bien y para mal.

  • No se puede decir que haya canciones de relleno.
  • Un éxito a la hora de crear un mood muy específico.
  • Lo resolutivas y directas que resultan algunas letras frente a posibles construcciones innecesariamente complejas que podrían darse en este género.
  • En definitiva un disco de canciones de amor que no resulta innecesario en 2017.

  • La falta de ideas en algunas construcciones rítmicas.
  • Se echan en falta más momentos musicales que podrían ayudar a dar textura al trabajo.
  • ¿Sería posible una versión con las canciones enlazadas?

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