No es un álbum para personas doloridas ni para almas solitarias que buscan consuelo. No es un disco destinado a la mayoría, y tampoco busca ser el adalid del sentimentalismo. Es una entrada a un diario el cual esperas que nadie lea, una catarsis personal. Es Justin Vernon arrancándose capas y capas para descubrirse como el hombre frágil que es en medio de la soledad nívea de Wisconsin. Porque puede que For Emma, Forever Agolo firme como Bon Iver, pero detrás no encontraremos nada más que a un chaval de 25 años ahondando en la oscuridad de una depresión de la que a duras penas ve salida.

“For Emma, Forever Ago” es el fruto de Justin Vernon y sus circunstancias. Es capital estudiar el contexto que lleva a la concepción de este compacto para comprender su interior. “Flume” se describe como la canción que dio inicio al cataclismo, pero en realidad no fue más que la gota que colmó el vaso. Da las primeras pinceladas de un paisaje onírico y ensoñador donde el folk y el misticismo se entremezclan, pero a su vez inicia el camino de la liberación. ¿Qué le ahoga tanto a este hombre de Eau Claire para tener la necesidad acuciante de abrirse en canal?

El germen de Bon Iver: creación y devastación de una realidad

 Cuando su realidad se hizo añicos, Justin Vernon tomó la decisión de cargar con instrumentos su furgoneta y volver a la casilla de salida: Eau Claire.

Antes de hablar de su declive, primero hay que centrarse en el momento más feliz en la vida de Vernon. Podemos empezar a trazarlo en el instituto, momento en el que formó parte de Mount Vernon, banda con la que hizo sus primeros pinitos en el mundo musical y la cual le permitió, cuando se encontraba en la universidad, fundar con grandes amigos DeYarmond Edison. Se mudó de Eau Claire a Raleigh para disfrutar de su escena musical y de la vida: se echó novia, encontró trabajo y compaginó su vida con las actuaciones que iban surgiendo. Pero llegó el momento en el que la realidad de Justin Vernon comenzó a hacerse añicos. Los miembros de la banda que él mismo había fundado decidieron prescindir de él. Contrajo neumonía, mononucleosis y una infección que le mantuvo en cama durante tres meses. Perdió todo su dinero en apuestas de póker online. Su novia, tal vez el apoyo más importante, decidió abandonarle. Ahora, Vernon se encontraba enfermo, sin banda, sin pareja y viviendo en una ciudad que le era hostil. Tomó una decisión: cargar con instrumentos su furgoneta y volver a la casilla de salida: Eau Claire. 18 horas de viaje de pura reflexión cuyo destino no fue otro que la cabaña de caza de su padre, donde nuestro protagonista pasaría el frío invierno. Un lugar perdido entre mantos de nieve y bosque donde los días se sucedían y Vernon disfrutaba de una soledad solamente interrumpida por su padre para recargar las reservas de cerveza.

Fotografía: The Red Hot Organization

“For Emma, Forever Ago”: la catarsis de un hombre roto y abandonado

Conforme uno se adentra progresivamente en “For Emma, Forever Ago” se encuentra a un hombre cada vez más cansado y sincero. Y para ello Vernon sólo necesitó falsete, guitarra acústica y letras crípticas cargadas de significado.

Conforme uno se adentra progresivamente en “For Emma, Forever Ago” se encuentra a un hombre cada vez más cansado y sincero. Esa chispa inicial que resultó ser “Flume” le sirvió para presentar unas guías estilísticas con las que enfrentarse a sus demonios interiores: falsete, guitarra acústica y letras crípticas cargadas de significado. Tal vez esta capa de incomprensión que envuelve las letras de Bon Iver sea la prueba fehaciente de que “For Emma, Forever Ago” fue diseñado para sí mismo y no para el resto del mundo. No buscaba que otros se sintieran identificados con él, sino que quería reconciliarse consigo mismo.

Coros influenciados por los niños de Viena y un ritmo algo movido protagonizan Lump Sum, en la que se sigue describiendo un dolor que se convierte en rabia en Skinny Love”, uno de los llantos más desgarradores de la última década. Cualquier detalle mágico queda extirpado en aras de mostrar la realidad, cruda, tal y como es. Una guitarra acústica describiendo una melodía fácilmente reconocible y cargada de melancolía, una voz que empieza con un falsete tenso para estallar en dolor en el estribillo, la percusión justa para mantener cierto ritmo y ya está. Versos afligidos que se clavan como cuchillos; Justin con el corazón en el puño. Las lágrimas le impiden ver con claridad, pero aun así se puede percibir rabia, desazón y melancolía. A partir de ese cóctel también nace The Wolves (Act I and II), donde desea que su anterior amor empatice con él. Si “Skinny Love” era una de las canciones más desoladoras de los últimos tiempos, ésta se exhibe como una de las más tristes que un servidor jamás ha podido escuchar, y probablemente la culpa la tengan sobre la mitad esas voces superpuestas y esa instrumentación rota que representa la cabeza de un Vernon incapaz de comprender lo que ocurre en el tumultuoso mundo que le rodea.

Someday my pain, someday my pain
Will mark you
Harness your blame, harness your blame
And walk through

With the wild wolves around you
In the morning, I’ll call you
Send it farther on”

Relativamente pronto se hace el silencio y aparece Blindsided, una nueva reflexión sobre la infidelidad y la muerte en un ambiente cálido y acogedor. En este tema encontramos un verso que habla (de forma críptica) del suicidio como solución a los problemas. Vernon ya ha tocado fondo, ahora sólo puede remontar, y parece que en este tramo final se empieza a atisbar la luz al final del túnel.

“For Emma, Forever Ago” fue diseñado para sí mismo y no para el resto del mundo. No buscaba que otros se sintieran identificados con él, sino que quería reconciliarse consigo mismo. En aquella cabaña entró un hombre atormentado llamado Justin Vernon y salió un ser liberado: Bon Iver.

La apertura coral y los estribillos explosivos y enérgicos de Creature Fearelevan espiritualmente el álbum, mientras que la extensión del cierre que es Team” (en la que se permite hacer una exploración melódica ligeramente ruidosa), explica que está saliendo de la oscuridad de su depresión. Pero si hablamos de un tema que huye completamente de esa oscuridad tenemos que detenernos en For Emmay sus líneas de metales y guitarra tan marcada y pegadiza. Tal vez sea la más diferente tanto en el apartado melódico como en el lírico, ya que en este último campo presenta una escena sacada de un guión (echad un vistazo al libreto y veréis distinción entre ‘narrator’, ‘him’ y ‘her’). Este tema homónimo sirve parcialmente para esclarecer el concepto detrás de todo el disco: Justin Vernon busca la verdad y la luz que encuentra en ella, Emma, pero a su vez asoman las mentiras, las dudas y la indiferencia en una relación que no acaba de ser correspondida.

Sin embargo, es re:stacksla que pone de manifiesto el contexto sobre el que se sustentan cada uno de los temas. Decía al principio que esta placa no tiene sentido sin tener en cuenta las vivencias del hombre detrás del falsete de oro. Se ha hecho esperar hasta el final, pero llegamos al núcleo de toda esta historia. Vernon se vale únicamente de una guitarra acústica y una bella melodía para hablarnos de sus problemas con el juego, su depresión, la huida a la cabaña y el hecho de que este periodo tal vez no haya sido el mejor cambio posible, todo ello a través de versos cuidados al milímetro. Lo último que escuchamos en la grabación son unas pisadas y un teléfono. Vernon ya ha dicho todo lo que tenía que decir, su purificación y purga han terminado y se dispone a abandonar el microcosmos que él mismo ha creado entre las paredes de la cabaña de su padre. Ya no hay misticismo ni letras crípticas: volvemos a la nieve y al silencio de Wisconsin oportunamente quebrado por una suerte de leñador que apenas cuenta un cuarto de siglo. Sin embargo, aunque parezca que en ese paraje el tiempo se ha detenido, todo ha cambiado; y es que en aquella cabaña entró un hombre atormentado llamado Justin Vernon y salió un ser liberado: Bon Iver.

Bon Iver – For Emma, Forever Ago

9.4 HOT RECORD

Una cabaña al noroeste de Wisconsin fue el refugio de un atormentado Justin Vernon durante todo el invierno de 2006. Allí se produjo su catarsis personal y nacieron nueve temas surgidos a raíz de una ciudad que se tornó hostil, una banda que le rechazó y un amor que le abandonó. Estos sucesos le marcarán de por vida y supondrán la evolución de Justin Vernon a todo un fenómeno: Bon Iver.

  • Sentó precedentes a nivel vocal y estilístico. No podemos evitar hablar de Bon Iver al escuchar ese tipo de falsete o el folk tratado de esta forma.
  • El concepto catártico detrás del disco: mucho dolor y apenas un halo de salvación y luz.
  • La austera instrumentación que complementa a la perfección el mensaje del músico para sí mismo.
  • “Skinny Love”, himno indiscutible para derramar más de una lágrima.

  • Puede que no guste lo rudo que se presenta en ocasiones con detalles que están sin pulir.

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