Desde que Los del Río entonasen su famosísima canción, todo el mundo sabe que Sevilla tiene un color especial. Pero lo que no sabía mucha gente es que tenía un sonido diferente. Al menos es diferente al que la gente relaciona con la capital andaluza. Pero pobre de esa gente, porque no relacionar a Sevilla con bandas históricas como Storm y Smash es pecado, de esos por los que se guarda penitencia. Se podría decir que el sonido de los protagonistas de hoy es diferente a lo que hoy se escucha por Sevilla, y a lo mejor son imaginaciones de este redactor pero lo diferente siempre suele ser muy bueno.

Llega el turno de Hard Days en nuestro The Cavern, y vienen haciendo mucho ruido y despertando la vena más nostálgica de todos aquellos amantes de una de las décadas más prodigiosas del rock (si no la que más), tanto a nivel nacional como internacional. Este quinteto sevillano se declara desde sus inicios como unos defensores de todos los sonidos que inundaron los oídos de las personas durante los 70. Aurelio, Luis, Antonio, Fernando y Carlos han rescatado un poco de la esencia de cada una de sus influencias para fusionarlo en su álbum debut “Hard Days” y crear un sonido propio que a día de hoy es francamente complicado encontrar en nuestro país.

En el LP fluyen temas maravillosos donde la guitarra y el teclado vuelven a ser grandes protagonistas, actores que acompañan a la gran voz de Aurelio Domínguez y que dejan a uno con la boca abierta. Un trabajo que no podría hacer cualquiera. Y es que los señores de Hard Days son unos auténticos veteranos y una de las pocas bandas que ha decidido dar el paso adelante y grabar en analógico su álbum, algo que llena de nostalgia tu cabeza y que hace, aun más si cabe, que se haya creado una historia preciosa en torno a la grabación de su disco homónimo.  Lo que yo decía, un sabor diferente para nuestro The Cavern.

Vosotros no sois nuevos en el mundo de la música. ¿De dónde venís y cómo surgió el concepto de Hard Days?

Luis: Carlos, Fernando y yo no tenemos tanta experiencia en el mundo de la música. Hemos tenido nuestros grupillos y esas cosas pero Aurelio a la voz y Antonio a las teclas  tienen un bagaje amplio de experiencia en el ambiente musical sevillano. Tenemos una brecha de edad entre ellos y nosotros y se nota las experiencias que les ha dado el paso de los años.

Pero dicho esto, los inicios de Hard Days comienzan cuando Carlos y yo empezamos a tocar juntos sin conocernos de mucho, pero teniendo en común el amor hacia la música setentera y nuestra pasión por esos sonidos psicodélicos. Después empezamos a buscar gente que estuviera en sintonía con nosotros y aunque ha habido algún que otro cambio en la formación siempre ha sido maravilloso trabajar con ellos. Y desde 2014 seguimos adelante con este proyecto, momento en el que decidimos sacar nuestra primera maqueta.

Se echa de menos la escucha dedicada de un disco.

¿Y, Antonio, cuesta más formar un nuevo proyecto con tantos años detrás? Me refiero, ¿se pierde ilusión o creéis que es mejor porque conocéis más el mundillo?

Antonio: Llevar tanto tiempo con esto tiene sus pros y sus contras. A mi edad tienes menos libertad que cuando eres un veinteañero ya que tienes una familia y un trabajo, pero la experiencia es un plus que aportas como músico a toda la falta de tiempo que tienes para dedicarte por completo a la actividad que supone pertenecer a una banda.

¿Consideráis vuestro debut, “Hard Days”, como un perfecto homenaje a los 70?

Luis: Es un homenaje al sonido de la década pero sin intentar reflejar a ninguna banda en concreto, porque nosotros no queremos sonar a otra cosa que no sea Hard Days. Es verdad que, por ejemplo, tenemos un homenaje a Jimi Hendrix en el tema “Hey Jimi”, pero nuestro homenaje principal lo hemos hecho, por especificarte algo, grabando el disco en analógico, incluyendo órganos Hammond, eliminando el uso de guitarras muy procesadas y cosas así.  

Antonio: Es buscar la esencia de un momento maravilloso de la música. Fue un época muy prolífica en la que hubo muchos estilos diferentes y es complicado que todos te hayan influenciado, pero básicamente en nuestras canciones fluye lo que hemos mamao desde chiquititos.

Luis: En la música no te puedes auto-engañar. Lo que se compone es algo que los artistas tenemos muy interiorizado y no se puede tocar un estilo que no se siente.

¿Qué hace falta para crear riffs y solos como los que se pueden escuchar en “Hard Days”? ¿Mucho trabajo o mucha inspiración?

Luis: Te mentiría si te dijera que sé la clave, pero creo que son mucho de las dos cosas. Nuestro bajista, Carlos, que es de las personas que más canciones escribe, es una autentica máquina de hacer riffs. Yo me quedo con lo que sale en el local, se lanza una idea al conjunto de la banda y a partir de ahí va saliendo todo. Después llega el momento de darle vueltas en casa y meditarlos en la soledad.

Lo que se compone es algo que los artistas tenemos muy interiorizado y no se puede tocar un estilo que no se siente.

¿Están los solos de guitarra en peligro de extinción en la música?

Antonio: Hay excepciones, pero creo que sí. Afortunadamente el underground se intenta desmarcar de las canciones de tres minutos y veinte segundos, pero a tono general se ha perdido mucho de la música de antes por el camino. Nosotros intentamos explayarnos al máximo en los conciertos y temas que en el disco duran 5 minutos, en el directo duran 8 o 9 porque la música se basa en improvisar. Y recalco la palabra MÚSICA, porque tiene que ser la protagonista y un concierto no es una obra de teatro con guión cerrado. Siguiendo unas pautas mínimas, damos rienda suelta a la imaginación e inspiración en los conciertos para que esos solos se alarguen. Pero no de guitarra únicamente, también de bajo, batería, teclado…

Luis: Una de las cosas que teníamos claras al fundar Hard Days fue que queríamos tener y mantener el espíritu de disfrutar el directo improvisando y alargando solos y canciones. La gente antes bailaba escuchando Led Zeppelin, ahora en muchos casos se quedan estáticos moviendo la cabeza y haciendo fotos a la banda de turno hasta que termina el directo. En nuestra banda intentamos que la gente se lo vuelva a pasar bien de verdad y vea algo diferente. El directo es mucho más que soltar lo que has grabado en un disco. Habrá gente que piense que soy un nostálgico, pero creo que es algo que se adapta al ahora. El acceso a la música es facilísimo, todo lo tienes a un ‘click’ de distancia. Si eres consumidor de música, ¿para qué vas a querer pagar una entrada de algo que es igual a lo que estás viendo en YouTube o escuchando en Spotify?

¿Qué se cuenta y expresa en “Hard Days”?

Luis: Pues hay un poco de todo. Canciones macarras y divertidas como “Hot Wheels”, que habla de chicas y bares con un tono motero. Luego hay temas como “Acid Explosion” que son más complejos porque tienen letras más ambiguas y psicodélicas y que llegan a tener dos o tres significados a la vez. En “No Future Generation” hay reivindicación social dura y hay canciones que hablan de lo que nos pasaba por la cabeza cando lo grabábamos.

Bueno, me ha sorprendido que antes me dijerais que el álbum está grabado en formato analógico. Contadme algo más sobre el tema.

Luis: El disco lo grabamos en los estudios Pancake en Dos Hermanas, Sevilla. Son los estudios de Fernando Zambruno y él nos propuso grabar en cinta aunque luego se recogería en digital y ha sido mágico. Cada vez que escuchabas el playback de algo o el soplo de cinta característico es algo que no se te quita de la cabeza. Es muy bonita esa experiencia. Además, quería contarte que el disco es autofinanciado: la producción y la portada han sido nuestras. Y destacar el altar que tenemos que hacer a Fernando, porque pasamos unos días maravillosos con él en su estudio.

Está claro que tenéis presentes vuestras influencias, pero, ¿cuáles son esos nombres propios? ¿Quién soñabais ser de pequeños?

Antonio: Yo soy muy de blues y como organista me tira mucho Jimmy Smith, Emerson, Lake & Palmers, Yes, música brasileña y así me podía tirar horas [Risas].

Luis: Yo era de todos. Pero he estado muy pendiente siempre, aunque suene a tópico, de Led Zeppelin y los trabajos individuales de Jimmy Page y Robert Plant. Además desde que nací ya estaba escuchando a BB King. Y creo que como influencia global del grupo debemos destacar los grupos sevillanos de los 70. Smash y Storm son grupos referentes por excelencia para nosotros. Me sorprenden mucho las nuevas cosas que están haciendo grupos del underground sevillano y andaluz que hacen rock muy bueno y con una esencia parecida al rollo que nos gusta.

El directo es mucho más que soltar lo que has grabado en un disco. ¿Para qué vas a querer pagar una entrada de algo que es igual a lo que estás viendo en YouTube o escuchando en Spotify?

¿Y hacia dónde van Hard Days? ¿Cuál es vuestro proyecto a medio plazo como banda?

Antonio: Ahora estamos enfocados en dar conciertos y darnos a conocer más. Estamos empezando a componer ya en los ensayos y las ideas empiezan a fluir para el siguiente trabajo. Estamos con conciertos en Andalucía. Por ejemplo, tenemos uno en el aniversario de la sala Lui Lui de Málaga y varios por Cádiz. A partir de septiembre queremos subir a Madrid y a tierras más del norte.

Luis: El disco lo sacamos en noviembre y estamos en tiempo de tocar en salas que nos gusten y en las que estemos cómodos. Nuestra máxima no pasa por hacer muchas cosas, sino por hacerlas bien. Además, estamos en conversaciones con alguna discográfica para lanzar el disco en vinilo, ya que originalmente lo masterizamos en ese formato porque fue el objetivo aunque el presupuesto nos cortó un poco las alas al principio.

Bueno, chicos, no me puedo ir de esta entrevista sin preguntaros algo clásico de la época de vuestras influencias, el eterno dilema setentero: ¿sois defensores de la integridad del álbum o el siglo XXI musical vive del single?

Luis: Me encanta esta pregunta. Como consumidor de música me he planteado que no es mala idea sacar un single y que no tenemos la necesidad de sacar álbumes completos. Pero, como músico, creo que se me queda corto un single. Personalmente apuesto por el disco completo con sentido. Tampoco tiene que ser de largo como una ópera, pero deben ser como te pida el cuerpo y no la estrategia de marketing.

Antonio: Los EPs y los singles siempre han existido y han estado bien, pero ya se ha pasado del uso al abuso.

Luis: Se echa de menos la escucha dedicada de un disco. El ir a comprar uno y reproducirlo una y otra y otra vez. Pero bueno, no todo son críticas y también creo que las redes sociales y las plataformas musicales son un trampolín increíble para bandas como nosotros en todo el mundo. Entonces se podría resumir en que el mercado musical de ahora te da una de cal y otra de arena.

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