Empecé a cantar por no poder evitarlo y seguí cantando por ahorrarme el psicólogo”, nos confesaba en una reciente entrevista. No cuesta creer una afirmación así cuando viene de alguien como Pablo Und Destruktion. El asturiano, que afronta el lanzamiento de su cuarto LP en su mejor momento artístico y mediático, no rehúsa mostrarse tal cual es en sus entrevistas ni, sobre todo, en sus trabajos discográficos. En su disco, a priori, menos político, Pablo García ofrece un trabajado y personal discurso sobre el amor y la redención. Y es que, aquella libertad de expresión personal y creativa no se manifiesta de una manera espontánea. Pablo es consciente de que la libertad implica conocimiento (y casi siempre responsabilidad), por lo que cuida mucho lo que canta combinando breves sentencias con complejas disertaciones. Con tanta pulcritud ha cuidado algunas de las cosas que decía y dejaba de decir en este “Predación” que, a pocas semanas de su fecha de lanzamiento oficial, decidió deshacerse de todas las miles de copias fabricadas del disco para remodelar la manera en que daba voz a alguno de sus pensamientos. Está claro que comercialmente la decisión era una chapuza, pero no se trata de hacer dinero, ni siquiera de evitar que le malinterpreten, sino de tomarse en serio a sí mismo, ya que los billetes pasan, pero la música permanece para siempre.

Hice “Predación” porque todavía no puedo vivir sin luz eléctrica, sin viajar, sin comer, sin follar, sin hablar, sin cantar, sin mirar el mail. Hice “Predación” porque desde mi más tierna infancia siempre he tendido al delirio de gandaya y a tratar de encontrar una forma rotunda de significar el hecho de latir y recibir estímulos externos con muchas más frecuencia de la que me gustaría […] La verdad es que también hice “Predación” porque echaba de menos a Dios, a los muertos y al amor…”

Disparad sobre nosotros, el enemigo está dentro

Una especie de obra de teatro adaptada en “Predación” al molde estético de un disco de rock, mezclando emociones desbordantes, delirios místicos, tremendismo ibérico y conflicto sociopolítico y existencial.

A pesar del mimo con que construye sus letras, o quizá precisamente por eso mismo, al terminar de escuchar por primera vez “Predación” uno siente que no entiende del todo lo que Pablo Und Destruktion quiere decir, pero sabe muy bien cómo se siente y por donde van los tiros… Quizá no todo el público pueda asimilar la dramaturgia subyacente en sus canciones ni esa mezcla de emociones desbordantes, delirios místicos, tremendismo ibérico y conflicto sociopolítico y existencial. En cualquier caso, antes de sentarnos a escuchar lo último del asturiano debemos tener en cuenta que se trata de una especie de obra de teatro que llegó a ser dos veces representada por su autor y que ha sido adaptada en “Predación” al molde estético de un disco de rock. Los hilos conductores de la obra serían el amor y el arrepentimiento dibujando de manera algo difusa un concepto que el autor identifica con el sacramento de la confesión con sus cinco actos: examen de conciencia, acto de contrición, confesión, penitencia y absolución. ¿El objetivo? Pablo lo define, mediante su habitual verborrea, como vivir con una especie de ‘condón espiritual’ que le mantenga a salvo de contagios, irse al monte como un ermitaño, volver a ser ‘puro y ligero’. En definitiva, la redención.

En el apartado musical el compositor acompañado de algunos de los miembros de La Tribu del Trueno exhibe músculo ofreciendo una de sus producciones más contundentes. Descarnado, crudo o visceral son algunos de los adjetivos más recurrentes para calificar “Predación” y en eso tiene mucho que ver una sección instrumental que acompaña de manera envidiable a la narrativa del álbum.

Fotografía: Javier Bejarano

Pablo Und Destruktion ha ido poco a poco creando y perfeccionando un discurso, universo y sonidos propios. A nadie le sorprenderán ya la teatralidad con que recorre sus estrofas ni tampoco las referencias religiosas ni los continuos homenajes a sus ancestros.

Preludio Corintio” es una excelente forma de introducirnos en el LP. Etérea tanto en la forma como en el fondo, se trata de la adaptación de un fragmento de una de las cartas de San Pablo que se resumen en ese: “si no tengo amor, no serviría de nada”. El arrepentimiento aparece en los primeros versos de “Puro y Ligero”, acaso una de las piezas más potentes de la discografía del asturiano, un auténtico trallazo rock cocido a fuego lento con una temática de lo más antirock. Una de las mejores noticias de éste disco es comprobar el crecimiento de Pablo Und Destruktion, cómo poco a poco ha ido creando y perfeccionando un discurso, universo y sonidos propios. A nadie le sorprenderán ya la teatralidad con que recorre sus estrofas ni tampoco las referencias religiosas (empezando por esa portada tomada de “El Éxtasis de Santa Teresa” que es una maravilla) ni los continuos homenajes a sus ancestros. Elementos todos con los que el artista ha ido perfeccionando su particular receta de post punk asturpsicodélico que en “Predación” alcanza sus cotas más altas de calidad.

Un pico y una pala son los materiales con los que Pablo Und Destruktion pretende buscar un alma. “Un Salario Social” está repleta de metáforas acerca del ejercicio de introspección que debe poner en práctica quien busca un poco de luz y quiere conocerse a sí mismo desinfectándose de la toxicidad de lo mundano. Los coros proletarios del pasado son cambiados aquí por una ambientación tribal y psicodélica que multiplica la fuerza de las declamaciones del asturiano:

Cuidado, cuidado
con querer conocer,
para conocer a un animal hay que quitarle la piel
(…)
Uno se puede iluminar
claro que uno se
hay que cavar hasta el centro de la Tierra
y merecer el fuego que nos hace alumbrar”

Descarnado, crudo o visceral son algunos de los adjetivos más recurrentes para calificar “Predación” y en eso tiene mucho que ver una sección instrumental que acompaña de manera envidiable a la narrativa del álbum.

Quizá después de tanto cavar lleguemos a la conclusión de que “El Enemigo está dentro”. Una pieza de una cadencia más urgente que critica la decadencia de la lúdica sociedad occidental actual en contraposición con la firmeza de los valores del mundo islámico. Un tema escabroso en el que Pablo adopta la postura de una suerte de Houellebecq soltando proclamas tan controvertidas como: “¡Que reviente Occidente!” o “¡Larga es la espada del Sur!”.

Todavía queda espacio para el “Amor” que, a fin de cuentas, parece ser lo único que puede redimirnos. Apela aquí Pablo a lo que él llama fuerzas ancestrales, la pasión y lo divino como elementos útiles para conducirse a sí mismo por la vida.

En su disco, a priori, menos político, Pablo García ofrece un trabajado y personal discurso sobre el amor y la redención.

En “A la mar fui a por naranjas” adapta de manera vanguardista una canción popular del folklore asturiano, el pertinente tributo a sus raíces y a las personas que quiere y que determinan su identidad, lo cual se repite en “El mejor traje de seda”, interpretada también desde la calma, pero con el fuzz de las guitarras bien marcado.

Su versión spoken word baladera propia de algunos de sus más grandes temas hace acto de presencia en “Conquistarías Europa”, que no tarda en explotar con el mismo arrebato que define el enamoramiento del que hace apología:

Te quiero, punto primero,
porque eres de fiar y a mí me abruma tanto
el mundo, punto segundo,
donde hay depredadores, presas y aburrimiento
espero, punto tercero,
que nos demos mil hijos, tan buenos que parezcan
santos, último y cuarto,
tú dales tu tesoro, yo les daré un candado”

Terminamos con “Herejes”, un canto subversivo en favor de la fraternidad y contrario al discurso dominante de lo que Pablo identifica como el clero de la sociedad actual: los medios de comunicación.

Con “Predación” Pablo Und Destruktion asegura haber clausurado su particular tratado sobre el amor. El compositor advierte de que es posible que estemos ante su último trabajo bajo el nombre de Pablo Und Destruktion y que lo que ofrezca a partir de ahora sea algo radicalmente distinto. Con un bagaje tan espectacular como el suyo, Pablo García sólo merece que pongamos toda nuestra confianza en su carisma y talento aunque decidiera empezar a coquetear con el trap.

Pablo Und Destruktion – Predación

8.8 HOT RECORD

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“Predación” es el cuarto ¿y último? disco de Pablo Und Destruktion. Una pseudo-ópera-rock en la que el asturiano enfatiza sus virtudes más evidentes a través de una música y unas letras en las que corre el peligro constante de desnudarse demasiado.

Up

  • La sonoridad del disco que da muestras de potencia y gran coherencia narrativa e interna entre todas las piezas del disco.
  • Unas letras que escuchar y reinterpretar una y mil veces.
  • Que la interpretación sea uno de los factores de mayor fuerza sin ser siquiera un notable vocalista.

Down

  • El disco es tan Pablo Und Destruktion que no llegará a un número mucho mayor de potenciales oyentes.