‘Zamba’ y ‘puta’, en Perú, son palabras aún muy manoseadas. Con la primera, en determinados contextos, se intenta menospreciar a alguien por su raza. Mientras, la segunda es generalmente utilizada para criticar la autonomía sexual de una mujer. La peruana La Lá las une en una sola frase para dar título a su segunda producción, un álbum en el que mediante deliciosas melodías pop influidas por diversos estilos se intenta poner sobre la mesa dos problemas que a día de hoy aún son un lastre para la sociedad: el racismo y, en especial, el machismo.

Giovanna Núñez (el nombre real de la cantautora), además, coloca dicha expresión entre comillas para, finalmente, completar la idea del nombre del LP: está citando a todos los que en algún momento de la vida hemos, lamentablemente, usado esa proposición en concreto (o alguna similar) para agredir a un ser humano.

“Zamba puta”: luchando contra el racismo y el machismo a través de un delicioso pop de influencias multiculturales

La música de La Lá no está delimitada por un solo género, sino que conjuga una serie de sonidos de diverso origen, como el jazz, la música popular brasilera (MPB), el vals peruano y el rock. Sus melodías, entonces, reflejan el orgullo por la multiculturalidad y la integración.

«Zamba puta» llega en un momento en el que Perú atraviesa una transición cultural y social. Desde hace un tiempo un importante sector de la ciudadanía ha empezado a cuestionarse por qué se llegó a un punto en el que se había normalizado, a diversas escalas, el racismo y la violencia contra la mujer. Esta reflexión, sin duda, ha empezado a generar cambios. Núñez ha sabido leer este contexto y acierta al plasmarlo en el elepé.

Para analizar la propuesta de La Lá es importante identificar dos líneas: la musical y la lírica. En la primera se encuentra una respuesta, tal vez, al racismo: su música no está delimitada por un solo género, sino que conjuga una serie de sonidos de diverso origen, como el jazz, la música popular brasilera (MPB), el vals peruano y el rock. Sus melodías, entonces, reflejan el orgullo por la multiculturalidad y la integración. En la segunda, por su parte, está expresado todo el ideario de la artista acerca de la violencia que se ejerce a diario contra las mujeres: Núñez, a su estilo, la rechaza a través de versos en los que sus herramientas idóneas son el humor y/o el testimonio en primera persona. Al unir lo musical y lo lírico se obtiene como resultado un trabajo rico en forma y fondo. Nueve composiciones que, sin duda, son un paso adelante en la carrera de Giovanna.

«“Zamba puta”» llega tres años después de “Rosa”. Ese primer álbum sirvió para que  la limeña entrara por la puerta grande en el mundo de la música. Canciones como “Mango”, “Oeste” o “Selva Negra” fueron ampliamente aplaudidas por la crítica en Perú. En aquella primera aventura musical se conjugaban tres elementos muy importantes: una gran voz, letras muy ingeniosas e íntimas e influencia de diversos estilos musicales (vals peruano, sonidos andinos, jazz, bolero y MPB). En su segundo trabajo, Núñez agrega dos componentes más de gran valía: una temática ligada al contexto social actual del Perú (explicado en los primeros párrafos) y un mejor trabajo de producción. En su debut, La Lá produjo su propio material. Ahora recurrió a los servicios del músico y productor argentino Juanito El Cantor, quien previamente trabajó con el dúo peruano Alejandro y María Laura y con Gustavo Cordera (ex Bersuit Vergarabat). La mano del bonaerense se nota en los bellos arreglos musicales de los temas. Para ellos ha recurrido a instrumentos como el mellotron y el corno francés, que han encajado a la perfección con la voz de la cantautora. Además, en este elepé se nota una percusión más rica que en el anterior, gracias a una acertada inclusión de elementos como las claves y el güiro.

Sin duda, Núñez ha sabido sacar el máximo provecho al tiempo en estudio. Los cortes del disco están muy bien logrados. Destaca el intento por ahondar aún más en los sonidos cercanos a la MPB, aquel estilo que tuvo en la mítica intérprete brasileña Elis Regina a una de sus más importantes figuras. Además, se debe resaltar que La Lá continúa incluyendo el vals peruano en su paleta de sonidos. Hace algunos años, ese tipo de música estuvo en el foco del mundo gracias al extraordinario trabajo de la cantautora peruana Chabuca Granda. Si hay un punto que lamentar, si se puede, es que en «“Zamba puta”» no es posible encontrar de forma contundente aquel hermoso matiz andino que la canción “Animales” aportó en “Rosa”.

Fotografía: Juan Pablo Murrugarra

La lírica está expresado todo el ideario de la artista acerca de la violencia que se ejerce a diario contra las mujeres: Núñez, a su estilo, la rechaza a través de versos en los que sus herramientas idóneas son el humor y/o el testimonio en primera persona. Al unir lo musical y lo lírico se obtiene como resultado un trabajo rico en forma y fondo.

Pero eso no impide, de ninguna manera, disfrutar de un disco plagado de buenos momentos. El nuevo LP de Giovanna abre con la canción “Bebés”. En ella, llama rápidamente la atención el sonido cercano al jazz. Los arreglos de clarinete destacan nítidamente a lo largo de la pieza. La letra, con gran delicadeza, muestra a una mujer que en un momento de su vida decide dar prioridad a la experiencia de ser madre antes que seguir la vocación profesional (cantar) o buscar afianzar una relación sentimental (amar): “Era necesario para mí / la vida entera sabida / Era necesario para mí / tener la meta cumplida / Cantar, amar, en un tiempo, / no es tan importante / si yo te tengo conmigo.

A continuación, aparece “Caramelo”. Unas hermosas líneas de bajo dan inicio al primer acercamiento a la MPB en este material. Esta vez, la hermosa voz de la creadora es acompañada en el coro por una percusión a base de claves y güiro. La composición muestra a una fémina que expresa libremente la atracción que siente hacia una persona: “Sólo tengo que ocultarte que te tengo miedo y que sueño con tus sábanas. El clímax de la pieza llega con el extraordinario solo de flauta traversa. Seguimos, y es el momento de “Cornamenta”, tema que sigue la línea musical de la pista anterior. En este track, la cantautora se anima a cantar en portugués (yuxtaponiendo también algunas líneas en español) para hacer una parodia de una mujer sumisa que trata de convencerse de que su esposo no le es infiel: “Meu amor / sei là onde anda / Mais eu sei que não faz de mim a corna. El aroma retro de esta composición se enriquece con la presencia de unos finos arreglos de mellotron. En “Primor”, La Lá vuelve a encontrar en el humor el recurso idóneo para plantear, tal vez, una crítica sobre algunos estereotipos que históricamente fueron asociados a la mujer: “Cuando sale a trabajar / yo me pongo a cocinar, / y si viene a almorzar, / me visto linda y casual / para esperarlo llegar, / porque sin él no soy ná.  La voz de la cantante es sólo acompañada por delicadas melodías de violonchelo.

La Lá muestra tres de sus más importantes características: es versátil como cantante, atrevida como letrista y socialmente consciente como ser humano. Un valioso trabajo de pop inteligente, variado y honesto.

Linda Bler” es la quinta canción del elepé. Esta vez, la limeña evoca a la recordada actriz de la película El Exorcista para generar, a través de la letra, la siguiente asociación: todo ser humano que trasgrede los patrones impuestos por una sociedad marcada por la religión (o por grupos ultra conservadores) es, lastimosamente, víctima de la crítica despiadada y, en diferentes grados, sometida al rechazo popular. Algo que queda claro desde las primeras frases: “Como un pequeño dolor / en el anillo, así doy yo mi opinión / a los que quieren juzgar / lo que me gusta / y cómo me debo portar. Un dato interesante es que en esta creación musical comparte voces con su hermano Alonso Núñez. En la siguiente pieza, en cambio, canta sola de nuevo. “Leche tibia” es la composición donde el rock cobra protagonismo por primera vez, lo que ayuda a dar una mayor variedad sonora al LP. Pero, fiel a su estilo, Núñez decidió incluir también soberbios arreglos de violonchelo. Tal vez la lírica de este corte se conecta con la de “Primor” en los versos del cierre: “Aparece / la obsesión en mi mente / y el dolor de querer importarte siempre.

Cuando llega el momento de “Entera”, el tono paródico de algunas de las canciones iniciales desaparece. Giovanna, brillante, canta desde la perspectiva de un hombre que ha golpeado a su pareja. Es durísimo escuchar los versos “Cómo te quiero sin cortarte en pedazos / Dame algún mérito en algo. El tema de la violencia contra la mujer propuesto desde el título del álbum aparece en su forma más desgarradora en este corte. El violonchelo y el saxo son ahora los elementos ideales para sellar el matiz dramático de la pieza. Según la propia artista, esta composición está inspirada en el libro “No te mueras por mí”, de la ONG peruana Vida Mujer. En él se exponen los testimonios de mujeres maltratadas por sus esposos y las cartas que ellos escribieron para pedir perdón. La siguiente canción es “Espejo adolescente”. Ahora, la cantautora muestra su destreza para componer en inglés. El track, según la artista, está hecho desde el enfoque de una persona muerta: “I’m the air in horse’s hair / I’m the dust between the grass / I’m the dream of a dead man / At diaphanous sunrays. Podría ser un intento por, temáticamente, mostrar la consecuencia del maltrato expuesto en el track anterior. En esta ocasión se aprecian matices de la música criolla peruana gracias a los punteos de guitarra y el ritmo marcado por las claves. Sin embargo, el protagonismo se lo llevan los arreglos de mellotron, los mejores del álbum.

Núñez ha sabido sacar el máximo provecho al tiempo en estudio. Los cortes del disco están muy bien logrados. Destaca el intento por ahondar aún más en los sonidos cercanos a la MPB y, además, se debe resaltar que La Lá continúa incluyendo al vals peruano en su paleta de sonidos.

Finalmente, La Lá cierra el disco a lo grande con “La felicidad”, un vals peruano notable. Es una delicia escuchar los sonidos del cajón y la guitarra junto a la voz de Núñez. ¡Qué bien le va este estilo musical! El clímax llega en el instante en el que con las líneas “La ira se irá disipando; / mañana te haré melodías. / Ardiéndose están los corazones / al calor de tus abrazos se introduce un grandísimo arreglo de corno francés que acompañará al oyente hasta el final. ¿La mejor canción hasta ahora compuesta por Giovanna? Es posible. Lo que sí se puede afirmar es que ninguna lista de lo mejor del 2017 en Latinoamérica estará completa sin esta pieza. Brillante.

Tras escuchar el elepé, no queda más que aventurarse a indicar que Giovanna Núñez ya es una de las artistas más interesantes del circuito independiente (en cuanto a producción) latinoamericano. No cuesta mantener la atención durante los veinticuatro minutos que dura «“Zamba puta”». Incluso queda la impresión de que la propuesta habría sido aún mejor con una mayor duración. A través del álbum, La Lá muestra tres de sus más importantes características: es versátil como cantante, atrevida como letrista y socialmente consciente como ser humano. Un valioso trabajo de pop inteligente, variado y honesto.

La Lá – “Zamba puta”

7.8

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En «“Zamba puta”» la peruana La Lá recoge detalles de jazz, música popular brasilera (MPB), vals peruano y rock para sorprender a los oyentes con ricas canciones pop que sirven de excusa para plantear una seria reflexión acerca de la violencia contra la mujer.

Up

  • El humor y la narración en primera persona funcionan como herramientas eficaces para criticar la violencia contra la mujer.
  • La exploración de diversos estilos musicales como la MPB o el vals peruano ayuda a que el disco no se torne musicalmente monótono.
  • La pista “La felicidad” es sin duda uno de los puntos creativos más altos en la carrera de la artista. Seria candidata a canción del año en Latinoamérica.

Down

  • Con algo más de duración, tal vez se hubiera afianzado aún más la propuesta temática del disco.
  • Luego de escuchar “Animales”, del álbum anterior, es inevitable pensar que los temas con gran inclinación hacia la música andina hubiesen funcionado a la perfección en esta producción.

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