¡Un, dos, tres, va! Así comienza un concierto de punk. O cualquier canción de cualquier concierto de punk. Pero esta noche es diferente. F.A.N.T.A., referentes de la escena punk ramoniana de Barcelona, aunque sean de ‘Santako’, están quemando dos amplis Orange con los que se podría tirar un muro de cemento a fuerza de subir el volumen. Santiago Camacho, divulgador de lo paranormal, está ya subido al escenario en la prueba de sonido y me sorprende que vaya a tocar con ellos un par de canciones. Pero ahí asoma su vena punkrocker. Lleva una camiseta amarilla de Jake el perro, quizá para espantar a la mala suerte. No hará falta. El poder de esta banda es, más allá de sus buenas y extravagantes letras, el de crear un pogo gigante allá donde va, lubricando el baile general con un sonido potente y un repertorio de 30 latigazos punk en menos de una hora.

Van a tocar con el equipo de los Waldorf Histeria, que están admirando el espectáculo desde abajo. La banda protagonista lleva unos cuantos conciertos en Madrid, pero este será el que esté más lleno y en el que haya más acción.

Después de la prueba, nos vamos al bar de al lado a calentar antes del concierto. Su manager nos cuenta que la cosa en Barcelona no está mucho mejor que en el resto de España. De hecho, está peor. “Tenéis que salvar el punk, vosotros que sois jóvenes”, nos espeta a un amigo y a mí. Pero con actuaciones como la que vamos a ver no hará falta que nos pongamos el traje de los Ramones. Todavía.

Ya sobre la tarima, los catalanes encadenan una sucesión de 45 minutos de punk rápido y epiléptico que hace que los empujones y el sudor general se mezclen dentro del ambiente. De cuatro en cuatro, cuando el físico ya no le da para más a Beto, (el batería y compositor de la mayoría de canciones) hacen un mínimo descanso durante el cual el jadeante público les reta con el nombre de su nuevo disco: “¡MÁS RÁPIDO!”. Y claro, no les van a decepcionar. Curiosamente, las nuevas canciones parecen ser las que tienen un tempo más tranquilo. Las que ofrecen un oasis de respiro. Pero F.A.N.T.A. no están aquí para ralentizarse y vuelven a encadenar canciones de sus antiguos discos como “Cápsula del tiempo”, “Yo no toco el casiotone” o “Soy un idiota”. Un argentino loco y fornido se ha tirado ya tres veces desde lo alto del escenario y aún no ha tocado el suelo. Es la magia del punk. Después llega ‘el momento Cuarto Milenio’ con el doblete “Iker Jiménez”-“Una vida normal” con Santi Camacho, que ejerce de colaborador de lujo. También Joaquín Rodríguez, ilustre bajista de Los Nikis, que se disfraza de egipcio en la recta final del concierto para bailar “Tablakamon I”.

La banda se encierra en el camerino. El público clama que esto es una ‘Fiesta Ramone’. Vuelven a salir y acabo cogiendo el micro para cantar su mejor clásico arriba del escenario con ellos mientras todo el público (que cabe) está ya en lo alto del mismo. Así se cierra un bolo.

Poco después, ya disipada la euforia, la banda sale de su encierro para firmar autógrafos y reponer fuerzas en la barra. Terminada la ronda de chupitos, los secuestramos para montarnos una buena juerga en el camerino. Allí, nos cuentan que llevan sin venir desde que compartieron escenario con otros locos del punk.

¿Nos vimos la última vez en el homenaje a Luquero (Dani, de DDT)?

No. Creo que la última vez fue en el Torreznetes (otro festival de 3 bandas de punk que se celebró en la sala Rock Palace hace 3 años). Volver a Madrid ha sido la hostia. Parece que la ciudad está volviendo a ser lo que era al principio. Habíamos tocado otras veces, pero la noche de hoy ha sido increíble. Nunca habíamos hecho sold out y ahora lo hemos conseguido.

En Barcelona nuestra escena no es underground, es lo siguiente.

¿Madrid tiene más escena punk que Barcelona?

Beto: Antes Madrid tenía más escena. Ahora puede que sea Barcelona, gracias sobre todo al Sorrofest. Es una escena muy complicada, porque para los grupos que hacemos este estilo es muy difícil llegar a un público mayoritario. Nos movemos en un ambiente muy underground, pero ya estamos acostumbrados. Por lo tanto, lo que venga de más, como ha ocurrido hoy, pues mucho mejor.

Óscar: En Barcelona no hay escena underground. Pero es que Madrid ha perdido lo que tenía. Antes venías aquí y era donde estaba todo. Pero al final todo esto está movido por dinero y los que tienen el dinero siempre mueven lo mismo. Lo nuestro y otros estilos minoritarios existen porque hay gente haciendo cosas por abajo, pero es muy complicado. No hay apoyo de nadie, de la prensa…

Beto: La regeneración de edad del punk rock ramoniano que hacemos nosotros es muy lenta. Somos un grupo de público muy reducido, aunque hoy ha sido una excepción. Pero en Barcelona nuestra escena no es underground, es lo siguiente.

Lo dice una banda que lleva muchos años en esto. Seguís con la misma ilusión. Tenéis un montón de discos. Bueno, esto no es una pregunta, es una afirmación. ¿Esperáis que cambie algo después de este sold out?

Gabi: No. La verdad es que no esperamos nada. Después de grabar el primer disco pensamos que de esto no podíamos vivir.

Aunque hayáis llenado en una ciudad que no es la vuestra…

Óscar: Bueno, Madrid era nuestra ciudad antes. Cuando empezamos esto era lo más y llenábamos, aunque no sabíamos ni tocar… En Barcelona antes era al revés, la gente estaba como tomando nota y puntuando si lo hacías bien o mal en vez de pasárselo bien. No vivían la música como aquí.

Han pasado casi los mismos años desde que no veníais por aquí que desde que sacasteis el último disco…

Beto: Cada vez es más difícil hacer canciones y compaginar las cosas con el trabajo. Hacer el mismo disco, rizar el rizo, cuando estás ahí en un bucle… somos así y no queremos cambiar. Aunque nuestra canción dice “cada dos años el mismo disco” ya no tenemos 20 años…

Gabi: El disco siempre lo habíamos sacado con un sello y esta vez ha habido que coordinarlo más, porque han participado Rumble Records, Rufus Records, Monster Zero y un sello japonés. El disco estaba grabado, lo que pasa es que el sello ha tardado más en sacarlo.

Además de grabarlo y componerlo, ¿hay trabajo de oficina en el punk?

Óscar: Nosotros lo hacemos todo, pero luego se saca y ya se sube a todas las plataformas, aunque esta vez lo hemos promocionado mucho más que en otras ocasiones.

Beto: Nos hemos currado una pequeña promo, hemos invertido más dinero en eso para poder llegar a más público para que tenga un poco más de salida.

Óscar: El problema es llegar más lejos de quien te escucha en Spotify o en Bandcamp. Aunque es cierto que siempre nos han sacado en Radio 3. Y en la Mondo… aunque tampoco es un referente.

¿Ha merecido la pena el esfuerzo económico?

Beto: La verdad es que tienes dos opciones: sacar el disco y a ver qué pasa o hacer promo y poder tener algo más. Merece la pena, pero tienes que saber dónde te mueves y hasta dónde puedes llegar.

En esta ocasión parece que habéis llegado a más medios…

Beto: Puede ser. Quizá el disco ha gustado más y por eso ha dado más que hablar. Y es un trabajo de muchos años. Dando pequeños pasos cada vez te va conociendo más gente… Aunque de seis discos que te diga la gente que el último es el mejor… No es que los otros sean malos, es que tiene mérito que haciendo el mismo tipo de disco hayamos llegado a mejorar el sonido y que suene fresco.

¿Cómo ha ido la producción?

Óscar: Ya llevábamos tiempo produciendo, pero este disco suena mejor. Con la práctica también vamos mejorando cosas y seguro que el próximo suena aún mejor. Lo he producido yo en mi home studio, que voy mejorando con lo que vamos ganando de la banda y vamos grabando tranquilamente, aunque este en concreto no ha sido muy tranquilo. Siempre lo hacemos todo ‘más rápido’… Por ejemplo, el de “Rayos X” lo grabamos nosotros, pero nos hicieron la mezcla desde fuera, el “Está escrito en tu mano” lo hice todo yo y quedó así… pero con el tiempo vas sacando mejor sonido.

Y ese sonido se lo debéis a Dani Luquero…

Óscar: El sonido se lo debemos a muchos grupos de la escena de aquí: Sugus, DDT, Los Nikis, etc. Además, le hemos dedicado este disco a Dani Luquero y a Paco Rufus, que nos dejó hace poco y que contribuyó mucho a la escena. Nosotros no tocamos como los Ramones, pero claro que venimos de ahí. Aunque no nos gusta la etiqueta de punk ramoniano, más bien punk-rock o punk-pop. Etiquetar es reducir.

Cuesta un poco imaginarse vuestras canciones con acústica. ¿Las componéis así?

Beto: Yo suelo componer con el bajo.

Óscar: Yo componía antes más, pero ahora Beto lleva un nivel de composición que es imparable. [Risas] Él saca una canción y en el local es donde le damos forma. De hecho, “Colecciono Monstruos” la trajo como una canción lenta, pero nosotros le dijimos que ni de coña, que era un trallazo. O “Mis terrores favoritos”.

¿Alguien de vosotros vio en directo a los Ramones?

Óscar: [Risas] Ninguno los hemos visto. Pero tampoco tenemos un trauma. Aunque sí que vimos todos a Los Queers y tocamos con ellos.

Tiene mérito que haciendo el mismo tipo de disco hayamos llegado a mejorar el sonido y que suene fresco.

¿Os sentís como algunos os definen? ‘Los Ramones de Santa Coloma’.

Óscar: Sí que nos sentimos ramonianos, porque sin los Ramones no estaríamos aquí. ¡Ramones ante todo!

Cambiando de tema, “Tablakamon I” es la canción más larga de la historia de F.A.N.T.A. hasta el momento…

Gabi: Bueno, hemos tenido otras canciones largas, sobre todo en las maquetas… como “Mi novia fue actriz porno” o “Mi chica salió de la morgue”, pero es cierto que intentamos cortar ésta y no pudimos, porque cuenta una historia y claro, si recortas, pierde la gracia. Quisimos hacerla porque es diferente, en ritmo y melodía.

Óscar: Yo no la veía…

Beto: Pero luego le metiste una producción espectacular, con guitarras súper surf y al final la viste.

¿Esto significa que vais a seguir este camino próximamente?

Óscar: No. Podemos hacer cosas así de vez en cuando, pero queremos seguir haciendo esto, que es nuestro estilo. ¿Es un error? Seguramente, pero vamos a seguir haciendo lo mismo, aunque seguro que haciendo algo más pop nos iría mejor…

¿Cómo sobrevive un grupo como vosotros durante tantos años manteniendo el estilo sin hacer pop?

Beto: Pues porque las canciones salen y cuando esto pasa tienes ganas de ver cómo quedan. Luego cuando pasan cosas como las de hoy pues eso es lo que te llena de verdad. Pero seguiremos siendo lo mismo y moviéndonos en el mismo mundillo.

¿Cómo se presenta el verano de cara a conciertos?

Beto: Pues tocamos poco. No somos un grupo que nos planteemos sacar el disco y salir a girar. Nos lo tomamos tranquilamente. Vamos buscando fechas concretas, pero sin hacer giras grandes.

Gabi: Tampoco hay muchos más sitios donde poder tocar…

Beto: Cada vez somos más selectivos y queremos hacer conciertos bien preparados y a los que sepamos que el público puede responder, porque es ingrato viajar mil kilómetros y que luego sea una mierda. También buscamos algo más que bebernos ocho cervezas [Risas].

Óscar: Antes lo hacíamos. Ahora hay un lunes.

Antes de terminar vamos a hacer un pequeño test para contestar rápido. ¿Un grupo referente?

Todos: ¡Los Ramones!

Beto: Y bueno unos menos obvios, DDT y Los Nikis.

¿Un grupo joven?

Óscar: Señoritas Estrechas.

¿Un disco en español?

Beto: “Monstruos de la naturaleza”, de DDT.

¿Otro internacional?

Óscar: “Bastard”, de Motörhead.

¿Una serie?

Beto: Hijos del tercer Reich.

Óscar: El último hombre vivo, es mucho más parecido a F.A.N.T.A. porque es un puto desgraciao. [Risas]

¿Una película?

Gabi: Ed Wood.

Óscar: Zombies Party.

¿Un libro o cómic?

Óscar: Yo soy de Marvel, concretamente de Lobezno.

¿Qué canción os hubiera gustado componer?

Todos: “Who Will Save Rock And Roll?” de The Dictators.

Y por último… ¿sexo o pogo?

Óscar: Nosotros somos más de pogo.

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