Varium et mutabile semper femina, le dijo el dios Mercurio a Eneas en el Libro IV de la epopeya romana “La Eneida”, escrita por el poeta Virgilio. Su traducción: “Variable y cambiante siempre es la mujer. Dicha frase forma parte de un diálogo en el que la deidad trataba de conseguir que el héroe abandone cuanto antes Cartago, pues Dido, la reina de quien ahí se enamoró, había repentinamente enloquecido. Es así que el protagonista de la historia deja el lugar convencido de que el destino que los dioses planearon para él era otro y no podía confiar en el carácter impredecible de la mujer.

Dicha frase ha estado grabada por años en la memoria de la cantautora inglesa Laura Marling. Tanto que hace un tiempo decidió simplificarla a “Semper Femina” (siempre mujer) para que fuera tatuada en su pierna izquierda. Y tanto que hoy la utiliza para dar título a su sexto álbum, un trabajo en el que su encantadora voz esta vez sirve para, a lo largo de nueve exquisitas canciones,  desglosar su visión acerca de diversos matices de la femineidad.

“Semper Femina”: Varium et mutabile semper Laura

Marling parte de sus propias experiencias y dudas para proponer al oyente un íntimo acercamiento al pensamiento de una mujer actual que explora libremente su sexualidad, replantea sus relaciones interpersonales y no teme poner sus propias convicciones por encima de todo.

El tema propuesto por Marling en el disco sin duda marca una apuesta importante: en épocas en las que a diario se cuestiona el rol que se le dio a la mujer a lo largo de la historia, resulta interesante ver cuál es la perspectiva sobre lo femenino de artistas contemporáneos con reconocimiento internacional, como lo es la inglesa. Pero en el LP la cantautora no aborda esta temática desde el enfoque, tal vez, más habitual: la crítica feroz hacia un sistema social históricamente inclinado hacia el favor de los hombres. Ella, en cambio, parte de sus propias experiencias y dudas para proponer al oyente un íntimo acercamiento al pensamiento de una mujer actual que explora libremente su sexualidad, replantea sus relaciones interpersonales y no teme poner sus propias convicciones por encima de todo. Musicalmente, las canciones se notan más cuajadas que en otras ocasiones. El folk está presente, pero no como bandera (algo que sí pasaba en sus primeros trabajos). Podría incluso decirse que hay un mayor acercamiento hacia el pop barroco que hacia el folk tradicional.

En su trabajo anterior, “Short Movie” (2015), Marling hizo su debut como productora y se inclinó más que nunca hacia el rock. Esta vez, dicho estilo no es dejado de lado, pero sí es utilizado a cuentagotas, como en los álbumes “Alas I Cannot Swim” (2008) o “A Creature I don’t Know” (2011). El sonido en este elepé tal vez es más cercano al de “Once I Was an Eagle” (2013), pero esto no implica un retroceso o estancamiento en la carrera de la británica. Si bien las piezas no alcanzan el grado de perfección de aquel álbum, sí confirman que estamos ante una artista con un gusto y una calidad compositiva impresionantes. Asimismo, los tracks evidencian la progresión de la inglesa como guitarrista. Sus ya conocidos punteos han sido ahora enriquecidos por su experiencia en Nashville (a donde fue para aprender más acerca del viejo sonido country) y por el trabajo con el músico que produjo este material: Blake Mills. Dicho productor previamente ha trabajado con Fiona Apple, Sky Ferreira y Alabama Shakes. Él fue el principal encargado de proponer los arreglos que funcionarían como atmósferas introspectivas y emocionales para cada una de las canciones.

Marling no sólo cambió de productor para este nuevo material. También prescindió de los servicios de la disquera Virgin Records. Este disco ha sido publicado por su propio sello, More Alarming Records. Sin duda, la británica es consciente de la importancia de tener el mayor control posible sobre sus creaciones. Esto se refleja también en los tres primeros vídeos publicados para este elepé, ya que fue ella misma la encargada de dirigirlos.

Fotografía: http://diymag.com/

El sonido en este elepé tal vez es más cercano al de “Once I Was an Eagle” (2013), pero esto no implica un retroceso o estancamiento en la carrera de la británica. Si bien las piezas no alcanzan el grado de perfección de aquel álbum, sí confirman que estamos ante una artista con un gusto y una calidad compositiva impresionantes.

Es así que Laura Marling controló todo lo que estuvo a su alcance y selló un LP que encanta desde el mismo instante en el que se le da play al primer tema, “Soothing”.  En él, curiosamente se prescindió de la clásica guitarra acústica de la artista. A lo largo de la composición se despliega una serie de seductores sonidos graves creados con un contrabajo y un bajo eléctrico, que a su vez son delicadamente complementados por un guitarrón. Este corte, de clara connotación sexual, presenta a una protagonista cargada de sentimientos encontrados debido a la aparición de un antiguo amor. La confusión generada por desear a esa persona, pero a la vez sentir el peso de su propia conciencia, se refleja en un coro hermosamente acompañado por arreglos de cuerdas: “I need soothing / My lips aren’t moving / My God is brooding.  Al final de la pieza tenemos a una mujer que, tras el encuentro,  logra aclarar sus emociones y elegantemente cierra la puerta al pasado: “I banish you with love / You can’t come in / You don’t live here anymore. Queda claro que es ella lo más importante. En la siguiente canción, “The Valley”, Marling reconforta desde el primer segundo a quienes ya extrañaban sus clásicos punteos de guitarra. A la vez, su distinguida voz es acompañada por un coro, violines y contrabajos que ayudan a generar el ambiente de tristeza y luto que necesita la pieza.  Esta vez, de forma acertada se prescinde del uso de percusión. Esto da incluso mayor protagonismo a unos violines que, tras la frase “If only she would stay se convierten en la herramienta precisa para desgarrar las fibras emocionales más íntimas del oyente. En esta pista se examinan los sentimientos de una mujer que es testigo del duelo de su amiga: “Longing to ask her what she’s mourning / Of course I know it can’t be spoke. Según la propia cantante, las letras de este track exploran el lado masculino y protector de la mujer, algo que podría reflejarse en los versos finales: “I love you in the morning / My angel of the west / I love you in the evening / And I will do my very best.

Wild Fire”, la tercera composición, abre con una peculiar resonancia metálica en la batería que da paso a unos primeros versos que son un guiño al estilo de cantar de Bob Dylan. Los delicados acabados electrónicos en el tema son notables. Ahora, la protagonista explora los diversos sabores del amor fugaz: “She’s gonna write a book someday / Of course the only part that I want to read / Is about her time spent with me. Además, es posible hallar aquí a un personaje principal que reflexiona acerca de cómo es percibido por otros: “Wouldn’t you die to know how you’re seen / Are you getting away with who you’re trying to be?.

“Semper Femina” es el reflejo de una artista que continúa en su punto creativo más alto. Una talentosa que no deja de crecer como compositora y guitarrista. Seis discos y cero tropiezos. Marling ha sabido encontrar su propia identidad como cantautora.

Sigue “Don’t Pass Me By”, una correcta composición de rock con un halo sinfónico que ayuda a maximizar su poderío. Esta vez, una Laura atormentada (“You see my oldest friend / Tell her that I’m gone again) encuentra consuelo en una persona cercana: “Please don’t pass me by / If I’m walking but I don’t know why / I can´t get you off my mind. Sin embargo, como en “Soothing”, la protagonista finalmente aclara sus propios sentimientos e ideales: “Is it something you make a habit of? / That’s not what I need from love, right now. De nuevo, es ella y sólo ella quien define la dirección de su vida. A continuación, aparece “Always This Way”. Aquí, la guitarra eléctrica y los detalles de viento juguetean para generar diversas atmósferas: alegres al inicio y, por el contrario, un tanto tétricas al llegar al eje de la canción. Marling ahora reflexiona sobre la importancia de ser fiel a sí misma al momento de tomar decisiones: “I make my own way / So at the end of the day / At least I can say / That my debts have been paid. Es posible encontrar líneas que podrían guardar relación con las que aparecen al cierre de la pista anterior: “Now she’s gone and I’m all alone / And she will not be replaced / Stare at the phone, try to carry on / But I have made my mistake.

Es el momento de “Wild Once”.  Esta vez los punteos acústicos de la artista llevan al oyente a través de un viaje lleno de complejos sonidos sinfónicos y detalles electrónicos. Ahora, Laura medita sobre el valor de no perder la esencia y los ideales con el tiempo. A modo de mantra, canta: “Well, you are wild / And you must remember / You are wild, chasing stones. Además, recuerda que hay un espíritu en común detrás de toda aventura. Tal vez se refiere al compromiso (con una causa, consigo misma o con alguien más): “There is something just beneath / Something shy and hard to see / It’s a ring that is cleanLa canción que sigue es “Next Time”. Como en la anterior, la guitarra acústica es la base. En esta ocasión, la británica presenta como protagonista a una chica más madura, consciente de que es su deber actuar ahora, antes de que sea demasiado tarde para salvar ¿al planeta? ¿A una amiga?: “I can no longer close my eyes / While the world around me dies / At the hands of folks like me. ¿Hay un intento de crítica social? Es posible hacer diversas lecturas sobre el asunto, del mismo modo que es preciso señalar que los violines y el contrabajo en esta pieza son especialmente deliciosos.

Sus letras desconciertan por su belleza, misterio y profundidad. Esta vez decidió abordar sus propias dudas y cavilaciones sobre su femineidad. Y lo hizo con una contundente dosis de franqueza e intimidad.

El clímax del disco llega con “Nouel”. A diferencia de las dos canciones anteriores, esta carece de arreglos sinfónicos, algo que permite apreciar mejor la guitarra de la inglesa. Esta vez la compositora usa la figura de la musa para reflexionar sobre el papel de la mujer en la sociedad. En la pieza aparece una Nouel excelsa, llena de virtudes y digna de ser la inspiración para grandes obras de arte: “Oh Nouel, you sit so well / A thousand artist’s muse. Sin embargo, y es aquí  donde se redondea el concepto general del disco, Marling no limita a Nouel al rol de criatura cuya belleza inspira a grandes artistas, la invita a romper moldes. En una explosión de absoluta genialidad, brinda una nueva connotación a la frase del dios Mercurio. Una completamente distinta, mucho más contemporánea: “But you’ll be anything you choose / Fickle and changeable are you / And long may that continue / … Semper femina. Una oda a la mujer en toda su expresión. Finalmente, Laura Marling cierra el disco por todo lo alto con “Nothing, Not Nearly”, la canción más rockera del álbum. Un tema con un sonido cargado de melancolía, generada por la poderosa guitarra eléctrica que despliega completamente sus alas con el solo.  En esta pista, la cantautora toca de nuevo el tópico de la separación. Sin embargo, a diferencia de cómo lo propuso en “Soothing”, esta vez lo plantea de una manera más reflexiva y menos dolorosa. En las letras se percibe cariño, pero no frustración: “I won’t forget the late September / Where we danced among the midnight embers / But it’s going like a half-remembered dream. Asimismo, apela al carácter frágil y mutable del amor: “Once it’s gone it’s gone / Love waits for no one. En los últimos segundos del track se oye a una persona saliendo a un campo con aves cantarinas. Tal vez, a modo de cierre, es un intento por hacer que el oyente identifique a una mujer finalmente despojada de sus demonios pasados (en todo ámbito) y más libre que nunca.

“Semper Femina” es el reflejo de una artista que continúa en su punto creativo más alto. Una talentosa que no deja de crecer como compositora y guitarrista. Seis discos y cero tropiezos. Marling ha sabido encontrar su propia identidad como cantautora. Sus letras desconciertan por su belleza, misterio y profundidad. Esta vez decidió abordar sus propias dudas y cavilaciones sobre su femineidad. Y lo hizo con una contundente dosis de franqueza e intimidad. Con el permiso de Virgilio: Varium et mutabile semper Laura (con la connotación actual de la frase, claro está).

Laura Marling – Semper Femina

8.0

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Laura Marling propone un disco a la altura de sus cinco predecesores. Tomando detalles de folk, rock y pop barroco presenta un compendio de canciones que exploran de manera muy íntima y honesta un tema sumamente importante en la sociedad actual: la mujer.

Up

  • Explora la femineidad de forma sincera, pero muy delicada.
  • La presencia de un productor importante como Blake Mills ayuda a la consolidación de un sonido que conjuga folk, rock y pop barroco.
  • Marling no para de crecer como letrista y guitarrista.
  • La reinterpretación que le da a una frase sobre la mujer que data de la época romana (Varium et mutabile semper femina) es, simplemente, brillante.

Down

  • Musicalmente, no marca cambios sustanciosos respecto a sus dos trabajos anteriores: “Short Movie” y “Once I Was an Eagle”.
  • Los arreglos sinfónicos resultan excesivos por momentos. Tal vez en un futuro se podría dar paso a otras exploraciones sonoras que permitan generar el mismo efecto buscado con la instrumentación de cuerdas o vientos.

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