Por algún motivo, tenía ganas de que saliera al mercado este álbum aun sin conocer bien del todo a los Tall Ships. “Impressionsconsiguió conquistarme simplemente con un single de adelanto y comenzó a florecer en mí aquello que llaman hype. ¿Tenía sentido experimentar esto con el segundo elepé de una banda británica que apenas ha salido de su país?

Os ofrezco datos para que saquéis vuestras propias conclusiones. Este proyecto nace en 2009 entre cuatro amigos que ahora residen en Brighton. Pasarán dos EPs y tres años hasta que vea la luz el primer larga duración del conjunto: “Everything Touching”. En esta primera etapa primaron el math-rock, los loopers, los ritmos enrevesados y las guitarras penetrantes. Con este estilo entregaron un debut que, si bien resultó algo tosco en cuanto a ejecución, esbozaba muy buenas ideas y sonidos que calaban en ti con mucha facilidad.

Después, silencio. Una pausa que consideraron necesaria para recomponerse física y mentalmente. Y justo cuando la chispa de un debut tan bien recibido parecía estar a punto de extinguirse, Tall Ships vuelven en 2015 con “Will To Life”, fichan por un nuevo sello, lanzan un año después “Meditations on Loss” y anuncian su segundo trabajo de larga duración.

Fotografía: http://www.upsetmagazine.com/

“Impressions”: la madurez de Tall Ships llega demasiado pronto y resulta aburrida

Tall Ships han evolucionado, han aprendido y han dejado de lado las estructuras complejas abrazando melodías más asequibles con las que llegar a un mayor público.

Llega 2017, y con él, “Impressions”, álbum con el que Tall Ships buscan dar un golpe sobre la mesa. Han evolucionado, han aprendido y han dejado de lado las estructuras complejas abrazando melodías más asequibles con las que llegar a un mayor público. ¿Es esto bueno o malo? Tendremos tiempo para discutirlo, pero de momento Road Not Takenconvence sobremanera. Empieza tímida en unos primeros dos minutos de rumbo hacia lo desconocido con un vocal casi susurrado y guitarras ambientales. Llega un silencio calculado y se pasa de la oscuridad a la luz en una explosión de guitarras y batería saltarina que encaja en la línea del indie-rock de gente como Of Monsters and Men o Imagine Dragons. Además de funcionar como introducción apoteósica, “Road Not Taken” nos presenta a grandes rasgos el marco sonoro en el que se va a desenvolver todo el álbum: temas con mucho espacio, guitarras muy aireadas, fuerte peso de la batería y una voz poderosa. Will to Lifey Petrichor”, aun manteniendo estructuras parecidas y ofreciendo poco una con respecto a la otra, se alzan fácilmente como dos joyas de la placa. Tenemos rasgueos potentes, ritmos animados y estribillos para gritar. Por si no había quedado claro, Tall Ships quieren hacer pop y esperan que la idea haya cuajado y funcionado. Buenas noticias: hasta aquí han conseguido ganarse al oyente.

Sin embargo, suena “Homey empiezan a asomar las dudas. Si Tall Ships han sacrificado tanto sus estructuras más genuinas como la instrumentación más agresiva en aras de concebir algo más corriente y asequible, ¿qué logran ofrecer en siete minutos que no puedan en la mitad de tiempo? La instrumentación preciosista de guitarra más teclado no termina de justificar la duración de este tema, que se hace excesivamente largo. Sigue la decepción con Lucille”, siendo no más que una hermana menor de “Will to Life”. Han apostado tan fuerte al comienzo que ahora les cuesta mantener el tipo.

Tall Ships han querido abrazar una prudente madurez demasiado pronto abandonando toda la inocencia de su debut y, aunque hay momentos en los que lo han evitado, se han topado de cara con el hastío.

Tal vez Tall Ships se hayan dado cuenta de este pequeño gran problema y por ello decidieron introducir en este preciso instante la maravillosa Meditations on Loss”, con esa batería arrítmica que da forma a un corte de carácter más agresivo y violento. A lo mejor es esta hostia al oyente la que nos acaba ayudando a mantener la atención hasta el final. Si no, no habría manera, y sería una pena porque nos perderíamos su último as bajo la manga, el cual, si bien llega algo tarde, resulta interesante. Hablo de la calmada Sea of Blood, que se toma el tiempo necesario para crecer y desarrollarse bebiendo de un post-rock ambiental y delicado que me hace pensar en los Volcano Choir más suaves. La batería se abre paso entre guitarras y sintetizadores ambientales que consiguen embelesarte de principio a fin. También con ansias de conquistar llega Lost & Found, donde el piano se alza protagonista y nos conduce a un clímax final mágico y acertado. Ahora bien, la tercera entrega de este cierre no sale tan bien parada, y es que en Day by Dayhay demasiado minutaje para lo poco que sucede. De nuevo ingredientes muy diluidos, esta vez para crear un cierre que deja con ganas de más. Hay punteos de guitarras luminosos, una batería marcando con intensidad los tiempos y una explosión al final, pero la forma en la que se presenta todo no favorece nada.

Si el debut pecaba de ofrecer sus ideas demasiado en bruto, en esta segunda entrega han pulido tanto absolutamente todo que Tall Ships se pierden en la inmensidad de su sonido. En conjunto, “Impressions” resulta agradable de escuchar, las transiciones son muy suaves y los momentos de mayor energía complementan a la perfección los más introspectivos. Pero, sinceramente, lo cambiaría por el avance más irregular de “Everything Touching” si con ello traigo también sus cortes más memorables. Tall Ships han querido abrazar una prudente madurez demasiado pronto abandonando toda la inocencia de su debut y, aunque hay momentos en los que lo han evitado, se han topado de cara con el hastío.

Tall Ships – Impressions

5.3

ES_Listen_on_Apple_Music_Badge_061115Get_it_on_iTunes_Badge_ES_0209

Tall Ships abandonan en “Impressions” todo rastro del math-rock y las estructuras genuinas que poblaron su álbum debut. Este segundo elepé nace después de cuatro años de silencio en el que los temas se han ido trabajando a fuego lento. El resultado lo conforman piezas bien pegadizas y otras que podrían estar mejor ejecutadas, dando lugar a un conjunto coherente y agradable de escuchar.

Up

  • “Road Not Taken” y su segunda mitad apoteósica.
  • Las transiciones entre temas hacen que el álbum sea muy cómodo de escuchar.
  • “Sea of Blood” y su ligero toque de post-rock.

Down

  • Juegan con un concepto musical tan claro que tienden a repetirse.
  • La excesiva duración de “Home” y “Day by Day”.
  • El final resulta algo torpe.
  • Que haya sucumbido ante el hype.

Compartir