Se comenta muchas veces (y de hecho lo leeréis en esta misma entrevista) que Tame Impala sirvió como pistoletazo de salida definitivo en Australia para un revival de la psicodelia que iría mucho más allá y, por otro lado, para una explosión de grupos australianos que hasta hace poco no eran tan conocidos. En esos dos perfiles encajan Pond, a estas alturas bien conocidos por méritos propios (seis discos llevan publicados desde 2009), banda que además guarda una estrecha relación justamente con Kevin Parker, quien ha colaborado con los de Allbrook en múltiples ocasiones.

A raíz de la publicación de “The Weather”, el séptimo disco del grupo, en El Quinto Beatle hemos tenido la oportunidad de charlar con uno de sus integrantes, Shiny Joe, guitarrista y multinstrumentista, sobre su nuevo trabajo, la relación entre los miembros del grupo, la escena australiana y salir de gira, entre otras cosas.

Primero de todo, muchas gracias por dedicarnos parte de vuestro tiempo. Quería empezar preguntando qué podéis contarnos sobre vuestro nuevo trabajo, “The Weather”. Personalmente veo diferente cada disco: “Hobo Rocket” me pareció más cercano a sonidos space, mientras que “Man It Feels Like Space Again” tenía un aire más glam, por ejemplo. ¿Vamos a encontrar algo que no hayamos visto antes?

Bueno, creo que con las dos o tres canciones que hemos adelantado ya te puedes ir haciendo una idea. Esta vez hemos dejado a Nick escribir casi la totalidad de las letras porque creemos que funcionan mejor así, y ha estado escribiendo sobre Australia, en especial sobre Perth. Supongo que actualmente hay un ambiente general de miedo con la situación de América y con la presidencia de Trump, así que creo que es un disco acorde con esa situación, pero a la vez esperanzador. Al final el público lo conducirá hacia donde sienta, pero si me preguntas a mí, así es como yo lo veo. Por curiosidad, ¿cuál es tu canción favorita de las que hemos sacado?

Me gustó mucho “Sweep Off My Feet”, ese toque pop. Y me resultó muy pegadiza.

¡Oh, sí! Es una canción muy guay, creo que suena más o menos a los Pond de siempre, aunque sí hay canciones en el disco que fueron una locura a la hora de componerlas, por las progresiones de acordes y eso. En fin, no sabría decir si es diferente al resto, pero sí, el resumen es que está muy centrado en Perth.

Australia ahora mismo es un afluente de grupos muy grande. Es muy agradecido porque desde aquí nos sentimos algo apartados.

Lanzasteis “30000 Megatons” el día que Trump fue elegido como presidente de Estados Unidos y también he leído que “The Weather” tiene un toque de álbum conceptual. ¿Es un disco más comprometido con la situación política y social en la que vivimos? ¿Está conectado con la situación de América?

Bueno, en el fondo sólo somos una banda de rock haciendo comentarios sobre lo que vemos y lo que más nos importa es pasárnoslo bien haciendo el disco y que la gente se lo pase bien escuchándolo, pero si prestas atención a las letras y diseccionas el álbum un poco, sí, tiene mucho sobre la situación de Australia y sobre la situación política en general.

Cambiando un poco hacia el grupo en sí, creo que Pond empezó como un proyecto libre con un ambiente muy de jam. ¿Ha cambiado eso con el paso del tiempo? ¿Dirías que ahora todo es más meditado?

Sí, ha cambiado completamente. Probablemente después de “Beard, Wives, Denim” fue cuando empezamos a tomárnoslo de otra manera y a intentar estructurar las canciones, trabajar más con ellas, tampoco siguiendo una fórmula concreta, pero añadiendo beats, sintetizadores y otros detalles. Así que sí, definitivamente cambió, pasamos del ‘vamos a improvisar en la mayor durante ocho minutos’ a ‘vamos a intentar llevar una estructura’. Creo que ese es el cambio más importante, que ahora todo es más estructurado.

En relación a esto, ¿son muy diferentes los gustos musicales de cada miembro del grupo? ¿Influye eso en las canciones? ¿Es difícil poner estas influencias en común?

Oh, buena pregunta. Sí, todos somos completamente diferentes. Entre nuestros gustos se encuentra el trap, el pop y todo ese tipo de música moderna. Todd Rundgren también es un gran referente, creo que en “Sweep Off My Feet” se puede ver bastante bien. En general este disco refleja mucho los gustos de Nick, pero nunca tenemos problemas con eso realmente trabajando juntos, es muy divertido tocar cosas diferentes y no nos suele costar incorporar nuevos sonidos.

Si no me equivoco, sacaste un disco en solitario en 2014 titulado “The Cosmic Microwave Background”. ¿Es muy diferente trabajar solo a hacerlo con Pond? ¿Cómo decides qué canciones van para Pond y cuáles te guardas para ti?

Sí, bueno, siempre dejo para Pond las que creo que son mis mejores canciones, principalmente porque cuando toco con ellos llevamos las canciones hacia sitios que no podría yo solo, es algo completamente diferente a trabajar por ti mismo.

¿Influye el estilo de la canción también? ¿Dejas lo más psicodélico para Pond?

Creo que no tanto el estilo sino la forma de la canción, si consigo una progresión de acordes interesante o aunque sean tan sólo un par de acordes que me transmiten buenas sensaciones lo intento incorporar al grupo. Digamos que para Pond dejo las canciones más cerebrales.

Quería hablar un poco sobre la escena psicodélica porque, desde Europa, Australia actualmente parece uno de los focos principales. ¿Cómo lo percibís desde allí? ¿Sentís alguna conexión con la escena en otros continentes?

Sí, supongo que sí. Creo que desde hace unos seis años se escuchan muchos más nombres australianos, no sólo de Perth, sino de toda Australia, y no sólo grupos de psicodelia, también hay gente haciendo punk y canciones con sonidos muy raros. Pero sí, definitivamente Australia ahora mismo es un afluente de grupos muy grande, incluso puedes pensar en grupos que se han hecho realmente gigantescos como Tame Impala. Es muy agradecido porque desde aquí nos sentimos algo apartados.

Sí, desde aquí parece que Tame Impala marcó un poco el camino y a partir de ellos empezaron a oírse muchos otros grupos, tanto de psicodelia, como pop, etc.

Sí, pero eso no quiere decir que no se hiciese buena música antes. Realmente ya había muchos grupos haciendo grandes cosas.

Ya, supongo que tuvieron un poco la suerte de estar en el lugar indicado en el momento indicado.

Sí, eso es. Pero gracias a eso están llegando muchas más cosas y eso siempre está bien.

Supongo que actualmente hay un ambiente general de miedo con la situación de América y con la presidencia de Trump, así que creo que es un disco acorde con esa situación, pero a la vez esperanzador.

Volviendo al grupo, lleváis bastantes años sacando discos sin ningún parón, y después de “Man It Feels Like Space Again” leí que os ibais a dar un descanso, pero sólo han pasado un par de años y ya tenéis un nuevo disco. ¿Qué os ha motivado a seguir haciendo canciones?

Bueno, el nuevo disco lo terminamos de grabar en enero de 2016 en realidad, así que está tardando un año entero en salir. Después de acabar “Man It Feels Like Space Again” empezamos directamente con este, no teníamos título ni nada aún, pero todo fue sobre la marcha. Actualmente ya estamos pensando en el siguiente disco y tenemos varias demos.

¿Lo acabasteis en enero de 2016?

Sí, sí, supongo que siempre se tarda bastante en sacar un disco. También hemos tenido que esperar bastante a que Kevin Parker estuviese libre para que lo mezclara. Queríamos que lo hiciese él pero no queríamos meterle presión ni nada de eso, queríamos que todo el mundo se divirtiese, así que nos lo hemos tomado con calma.

Volviendo a la escena, ¿qué diferencias notas entre cada continente? Ya sea entre el público, la forma de vivir de la gente, la escena musical…

Bueno, cada lugar es completamente diferente. Nos encanta viajar fuera de Australia porque en nuestro continente hay muy pocos países, Australia es un solo país a pesar de ser tan grande, mientras que Europa y Sudamérica tienen un montón de países muy distintos entre sí, por lo que nos encanta ir cada vez que tenemos oportunidad. Siempre nos tratan muy bien y nos lo pasamos genial tocando. Creo que te ayuda a conocerte más a ti mismo en relación con todo lo que te rodea y nos sentimos muy afortunados de poder viajar.

¿Hay algún lugar al que os guste viajar o donde os motive tocar especialmente?

Personalmente me encanta ir a Irlanda porque es donde nací. No solemos tener oportunidad de ir allí, sólo hemos ido un par de veces, pero es reconfortante volver al lugar donde naciste de vez en cuando. Creo que dentro de un mes o dos vamos a ir otra vez, y ya tengo ganas.

¿Qué es lo mejor y lo peor de salir de gira?

La mejor parte… no te sabría decir, todo en sí es genial, desde tocar hasta pasarte diez horas en la caravana haciendo el tonto y matando el tiempo. Para mí lo peor es no tener tiempo suficiente para encontrar un buen par de botas, llevo tiempo buscando unas y nunca tengo tiempo para mirar. Y bueno, no tener tiempo para explorar, siempre ves cosas pero no tantas como te gustaría.

Y la última pregunta, ¿qué artistas o discos te han gustado recientemente?

Soy muy malo con la música, suelo coger muchas cosas de Jay y Nick, o si oigo alguna canción que me gusta me apunto el artista para escucharlo más tarde, pero no te sabría decir qué artistas son recientes y cuáles no. He estado escuchando bastante “Well Hung”, un álbum de artistas húngaros de los 70, durante el comunismo.

¿Y qué discos te han impactado más o escuchas con mayor frecuencia?

Escucho mucho a Steve Hillage, sobre todo el disco “Fish Rising”, que es uno de mis favoritos desde hace mucho tiempo, creo que es de los 70 el disco. Es muy psicodélico y muy loco. También escucho mucho a Harry Belafonte, me gusta mucho la canción de “Jump In The Line” de la película de Beetlejuice. Y por último, he escuchado mucho a Arthur Russell, es un solista americano en el que he indagado bastante estos días. Y eso es todo por ahora.

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