Dios descansó al séptimo día y el festivalero, al cuarto. Por casualidades de la vida, ambos caían en domingo, que es como el sinónimo universal de la pereza que da a veces todo cuando se es joven, guapo, rico e indie. Tras un jueves, viernes y sábado demenciales, estrujados y que te han dejado sin pies porque el Primavera Sound, ya se sabe, no es un festival diseñado para peatones sino para peña que va subida en esos patinetes del futuro o en tanques del ejército de los Estados Unidos, no hay ganas de hacer absolutamente nada. Pero dale la vuelta a tu gandulería y velo de éste modo: mira a la cara al domingo como una oportunidad para redimirte de todos los pequeños diamantes en bruto que dejaste que se te colaran entre los dedos mientras llorabas como una víctima más del mainstream con Frank Ocean, o te recuperabas de un mal viaje (que en realidad merecías totalmente) por haberte tomado la mierda que te dio aquel señor raro. Si te perdiste a !!! (Chk Chk Chk), puedes verlos el domingo; si te perdiste a Japandroids, puedes verlos el domingo; si te perdiste a Sleaford Mods (POR DIOS, CÓMO PUDISTE), puedes verlos el domingo, y si todavía, en 17 primaveras que lleva el Sound, aún no has visto nunca a Shellac, sí, también, el domingo puedes verlos.

1IMPRESCINDIBLES

THE MAKE-UP

A The Make-Up también los puedes ver si fuiste un irresponsable de campeonato y los dejaste escapar el viernes. Escalando hasta las partes altas y anchas del cartel, éstas figuras de culto del garage soulero regresan, no se sabe por cuánto tiempo, para agitar el despropósito anacrónico que es el rock & roll contemporáneo, pero con filosofía y actitud más que con guitarrazos guarros y griterío (aunque es sabido que de eso tampoco les falta).

!!! (CHK CHK CHK)

Cerca de convertirse en los Shellac electrónicos del Primavera Sound, la banda de nombre impronunciable se presenta un año más en Barcelona para hacérnoslo pasar muy pero que muy bien y nada más, no les pidáis la resolución de dudas existenciales, encima. Amantes del rock y de la electrónica se dan la mano para bailar hasta el fin de los tiempos. ¡¡¡Danzad, malditos, danzad!!!

LVL UP

Si procedes de Nueva York, tienes la mitad de tu carrera artístico-liberal resuelta, y si practicas rock noventero reciclado, tienes un hueco en el Primavera Sound seguro. No intento insinuar que LVL UP hayan llegado hasta nuestros puertos con enchufe, pero ser el arquetipo de la banda abrazada por las masas primavereras, lo son, a tope. No vamos a ser nosotros los listos que contradigan el criterio de uno de los públicos más prestigiosos de Europa en las últimas décadas, así que algo tendrán LVL UP que nosotros no tenemos.

OCELLOT

La psicodelia catalana es un valor (por el momento) en auge, y Ocellot vuelan ahora tan alto como su propio nombre en catalán sugiere (“pajarraco”). Si pintaran serían fauvistas, y si hicieran películas de Hollywood, una suerte de Moulin Rouge con gente despeinada. Pase lo que pase, si te va el color a la catalana, ponte unos pies de repuesto y baja el domingo a verlos al Raval.

MUÑECO

Y no nos cansamos de repetir lo bien que está la psicodelia catalana en estos instantes, pero si, además, la mezclamos con electrónica y krautrock y la hacemos apta para el ritmo y la expresión corporal, se envía uno mismo a la estratosfera, hasta donde quiera que estén Muñeco. La banda condal promete hacer que no te arrepientas de haber hecho algo de provecho con tu domingo post-cenit festivalero.

JULIE DOIRON

No sólo de canadienses comercialotes vive Canadá en estos tiempos; Drakes, Justin Biebers y The Weeknds aparte, en el verdadero norte de América quedan aún nombres cuya pronuncia inspira nada más que respeto y autenticidad. Julie Doiron quizás se merecería algo más que la admiración distante e intangible de un público de culto, pero nos entristecería mucho que algo o alguien corrompiera la pureza de su folk tintado de rockero.

2JOYAS OCULTAS

MANNEQUIN PUSSY

Mannequin Pussy, aparte de un nombre que tira bastante para atrás, tienen una personalidad que asusta de lo impertérrita. Gracias a éste cuarteto mixto, Philadelphia dejará de estar asociada para siempre a la banda sonora de Shaft y a Barry White para convertirse en sinónimo de shoegaze metalero sin complejos ni reparos. Habrá a quien le parezca bien y a quien no, pero el destino de estos chicos y el de su ciudad ya está escrito.

BARBOTT

Saludando a la psicodelia barcelonesa pero más de lejos se encuentran los indies de raza Barbott, que llevan tiempo dando tema de conversación a la escena patria y tiene toda la pinta de que van a seguir haciéndolo. Suelen mantener la clase y la compostura, pero de tanto en cuando se dejan llevar y sueltan algún sutil ramalazo de rabia adolescente alternativa; es justo ahí donde nadie se los debería perder.

ODINA

A veces y desafortunadamente, la gente de tu país no quiere reconocer que tienes talento, cosa que te obliga a emigrar con el propósito de comprobar si en el resto de Europa la gente está igual de sorda que en tu casa. Odina verificó que no, que el taponamiento de tímpanos era sólo en la Península Ibérica, y que en Reino Unido sí tenían los oídos despejados a su valiente y abiertamente vulnerable folk de uno contra el mundo.

ALIEN TANGO

Alien Tango no podían haberse llamado de otra manera y punto. En El Quinto Beatle ya han despertado una notabilísima atención, y entre los domingueros y domingueras del Primavera Sound se prevé que hagan lo propio. Cualquier intento de definición, delimitación o encasillamiento de estos jóvenes glamers del espacio exterior será anticipadamente fallido; no intentes saber lo que son y limítate a disfrutarlos.

PAVVLA

PAVVLA es el mayúsculo nombre artístico de la cantante y actriz barcelonesa Paula Jornet, otro ejemplo de cómo entretejer lo orgánico con lo analógico sin volverse loco ni hipócrita en el intento; todo lo contrario. Afincada por estudios musicales en la ciudad inglesa de Brighton, nadie que quiera ver desafiados los límites de la frialdad y la calidez sónicas bajará la guardia ante la presencia de Paula.

THE MYSTERY LIGHTS

Si no tienes una máquina del tiempo a mano y te da palo hacer ver que vestirse como en los años 1960 para que te permitan la entrada en según qué garitos nostálgicos no vale la pena en absoluto, el domingo que pondrá punto y final al Primavera Sound 2017 trae, de la mano de The Mystery Lights, todo lo que los Sonics o MC5 ya nunca te podrán ofrecer en vivo, en directo y en mejor.